1. Introducción
Los problemas existentes en nuestros Sistemas Educativos, producidos en parte por la transferencia al entorno escolar de problemáticas sociales complejas y cambiantes, por el reemplazo de valores culturales y morales anteriores, la virtual eliminación de las ideologías y por la desaparición progresiva de nuestras tradiciones educativas propias, están favoreciendo nuevas organizaciones estructurales educativas más complejas y adaptadas a las demandas sociales actuales. La intensa transformación y modernización de nuestra Sociedad, el creciente desarrollo económico y el ejercicio de las libertades democráticas están provocando cambios en los marcos legales que regulan a los Sistemas Educativos, motivados también por el cambio en las aspiraciones formativas del alumnado. Este cambio debe realizarse desde una autocrítica responsable, y respondiendo a preguntas como ¿qué debemos ofrecer? ¿qué podemos enseñar? ¿cómo debemos educar al ciudadano del siglo XXI? Sin duda alguna, el currículo oficial y las metodologías actuales siguen anclados en ideologías y necesidades anteriores, que nada tendrán que ver con las futuras, a corto y a medio plazo. Además, el desarrollo de las Tecnologías de las Información y la Comunicación está ya provocando un nuevo modo de entender la educación, hecho del que ya nos hemos ocupado en otras ocasiones (Luengo, Cubo, Mendoza y González, 2000; Luengo, Casas y González, 2001; Cubo, González y Lucero, 2003; González y Sánchez, 2003; Luengo, González y Corcho, 2002; Luengo y Cubo, 2004; Cubo, González y González, 2005).
Los
problemas existentes en nuestros Sistemas Educativos, producidos en parte
por la transferencia al entorno
escolar de problemáticas sociales complejas y cambiantes, por el reemplazo
de valores culturales y morales anteriores, la virtual eliminación de las
ideologías y por la desaparición progresiva de nuestras tradiciones
educativas propias, están favoreciendo nuevas organizaciones estructurales
educativas más complejas y adaptadas a las demandas sociales actuales. La
intensa transformación y modernización de nuestra Sociedad, el creciente
desarrollo económico y el ejercicio de las libertades democráticas están
provocando cambios en los
marcos legales que regulan a los Sistemas Educativos, motivados también por
el cambio en las aspiraciones formativas del alumnado. Este cambio debe
realizarse desde una autocrítica responsable, y respondiendo a preguntas
como ¿qué debemos ofrecer? ¿qué podemos enseñar? ¿cómo debemos educar
al ciudadano del siglo XXI? Sin duda alguna, el currículo oficial y las
metodologías actuales siguen anclados en ideologías y necesidades
anteriores, que nada tendrán que ver con las futuras, a corto y a medio
plazo. Además, el desarrollo de las Tecnologías
de las Información y la Comunicación está ya provocando un nuevo modo
de entender la educación, hecho del que ya nos hemos ocupado en otras
ocasiones (Luengo, Cubo, Mendoza y González, 2000; Luengo, Casas y González,
2001; Cubo, González y Lucero, 2003; González y Sánchez, 2003; Luengo,
González y Corcho, 2002; Luengo y Cubo, 2004;
Cubo, González y González,
2005). Por
otra parte, el fenómeno de la integración europea y la inmigración en
general -108.000 alumnos extranjeros en la ESO en el curso 2003-2004 según
el M.E.C- hace que la diversidad de nuestras aulas sea ahora
“multidimensional”, con el necesario redoble de esfuerzos para atender a
los nuevos alumnos y sus nuevos problemas y necesidades, en pos de conseguir
una mezcla de culturas que a la postre resulte enriquecedora, y produzca una
sinergia de esfuerzos que fomente la tan necesaria Calidad de la Educación.
2-.
Problema de investigación. Uno
de los cambios más importantes que se propuso en la L.O.C.E. fue el de la
diversificación en itinerarios a partir de tercero de E.S.O. No obstante,
esta opción parece plantear dos problemas importantes: la restricción de la posibilidad de elección de los
alumnos, al imponerles la opción por un itinerario rígido y prefijado,
escasamente flexible para atender a la diversidad de intereses personales;
el establecimiento de una jerarquía implícita entre los itinerarios, pues
podría asociarse a los menos capaces con la formación profesional, hecho
que no respondería en absoluto a la realidad. Las propuestas actuales del
M.E.C. pretenden cambiar estos itinerarios por clases de refuerzo y apoyo,
programas de diversificación curricular, desdobles, reagrupamientos, etc.,
para los alumnos con más dificultades en las materias instrumentales [1].
Estas propuestas irían orientadas a la mejora de la atención a la
diversidad de los alumnos, ofreciendo vías escolares adaptadas y poniendo
énfasis en que ninguna alternativa sea irreversible o conduzca a la exclusión
como resultado inevitable. Asimismo, el Informe de la ponencia sobre la
situación de las enseñanzas científicas en la Educación Secundaria
(Senado, 2004), hace hincapié en el elevado índice de fracaso escolar en
nuestro país, proponiendo algunas soluciones y dando razones a lo
inadecuado de los itinerarios L.O.C.E.: “...el
establecimiento de itinerarios educativos diferenciados pudiera tener... un
efecto rebote, por el que amplias capas de la población traten de
que sus hijos sigan el itinerario más prestigioso, aunque no estén
capacitados para ello, lo que acabaría incrementando el fracaso
escolar...” (Senado, 2004, 54) De
acuerdo con los últimos datos oficiales publicados por el M.E.C., la tasa
bruta de población que alcanza los objetivos de la enseñanza obligatoria
–en torno a la edad prevista- se situó en 2001 en el 74,4% [2].
Las cifras españolas se encuentran aún lejos de las tasas de titulación
que alcanzan otros países de la O.C.D.E. y la Unión Europea: el último
informe P.I.S.A. [3]
demuestra que hemos de mejorar numerosos aspectos de nuestro Sistema
Educativo. El nuevo marco legal que se está debatiendo, la Ley Orgánica
de Educación L.O.E. estará, sin duda, orientada a solventar todos los
problemas de que venimos hablando. Es
sabido que en el segundo ciclo de la E.S.O. existe una gran diversidad de
alumnado, al cohabitar en el mismo sistema alumnos con realidades y opciones
de futuro muy diferentes: los que quieren proseguir con sus estudios, los
que prefieren optar por la Formación Profesional o los que desean abandonar
el Sistema Educativo reglado para integrarse en la vida laboral activa; los
que tienen dificultades serias de aprendizaje, problemas familiares, etc. En
función de todas estas variables, pueden distinguirse diferentes grupos de
jóvenes que se sitúan de modo distinto ante los estudios, y que obtienen
también resultados diferentes. Para
propiciar una adecuada atención a la diversidad, la L.O.G.S.E. propuso una
serie de espacios de opcionalidad en tercero y cuarto de E.S.O. Este modelo,
que aún permanece vigente tras la L.O.C.E., consiste en elegir una
asignatura optativa en 3º y otra en 4º, entre:
Cultura Clásica /
Procesos de Comunicación; Segunda Lengua Extranjera (Francés) y Taller de
Matemáticas. Parece
ser que el papel de la orientación académica y vocacional debe ser
principal, en un mundo en el que el grado de elección aumenta; por eso
también jugarán un papel fundamental los estilos de aprendizaje del
alumnado: para la elección de asignaturas optativas, para el diseño
del tratamiento pedagógico al alumno con dificultades, para la adecuación
del sistema de evaluación a sus modos y ritmos de aprendizaje, para la
creación de grupos desdoblados o reagrupamientos, etc.
Esquema
1: Toma de decisiones en la ESO. Realmente, la falta de orientación y
criterios de elección objetivos del alumno se hace patente, ya que no
conoce sus aptitudes, preferencias, posibilidades y, desde luego, sus
estilos de aprendizaje, en gran parte de los casos. Parecen necesarias una
orientación y acción tutorial efectivas, con nuevos métodos y estrategias
que resuelvan el problema de la
elección de asignaturas e itinerarios. El proceso de orientación debería
permitir al alumno la consecución de un grado de auto y heteroconocimiento,
de sí mismo y del Sistema en el que está inmerso, para llevar a cabo una
toma de decisiones más acertada. En cuanto a los antecedentes existentes en
nuestro país, las investigaciones más sobresalientes desarrolladas acerca
de la importancia de los Estilos de Aprendizaje como variable para la
orientación vocacional y en cuanto al rendimiento académico son las de
Tirados (1983 y 1986); Alonso (1992 y otras), Albuerne (1992); Cano y
Justicia (1993); Valverde (1994); Salas
(1998); González (1997); León (2001); Nevot Luna (2001). A pesar de todo: “No hay todavía constancia de que se haya desarrollado una
investigación de los mismos como un aspecto más del desarrollo vocacional
y la opcionalidad curricular en la adolescencia”. (León, 2001, 282) Es en este punto donde esta investigación
adquiere un mayor sentido e importancia, dentro de los estudios ya
realizados en nuestro país.
3-. Planteamiento. Objetivos generales de la
investigación. Los objetivos generales de la investigación
son los siguientes: 1.
Revisar y analizar el estado actual de las investigaciones sobre los
Estilos de Aprendizaje y el Rendimiento Académico en Matemáticas de la
E.S.O. 2.
Evaluar qué preferencia de Estilos poseen aquellos alumnos que
obtienen un rendimiento mayor en Matemáticas en los tres primeros cursos de
la E.S.O. 3.
Analizar si los alumnos con más preferencia en los Estilos Teórico
y Reflexivo obtienen un nivel mayor de rendimiento en Matemáticas. 4.
Contrastar si existe relación entre las preferencias de Estilos y la
asignatura optativa escogida en tercero de la E.S.O, y entre las
preferencias de Estilos y el género. 5.
Estudiar si existen diferencias significativas en el rendimiento en
cuanto al género. 6.
Comprobar si existe relación entre el rendimiento académico y la
asignatura optativa escogida en tercero de la E.S.O. 4. Hipótesis de la investigación. Para responder a los objetivos anteriormente
expuestos, las hipótesis planteadas fueron las siguientes: H1:
Existe una relación entre los Estilos de Aprendizaje y el Rendimiento en
Matemáticas en la E.S.O. (Alto, Medio, Bajo). H2:
Se hallan diferencias significativas en los Estilos de Aprendizaje, en
relación con la nota media en Matemáticas en 1º-2º-3º de la ESO. H3:
Existe una relación entre la variable “estilo” y la variable “género”,
y diferencias significativas en los estilos de aprendizaje según el “género”,
en los alumnos de 3º de ESO de este centro. H4:
Existe
una relación entre la variables “género” y la variable
“rendimiento” en Matemáticas de la E.S.O, y diferencias significativas
en el “rendimiento” con respecto al “género”. H5:
Existe
una relación entre la variables “rendimiento” (Alto, Medio, Bajo)
y la variable “optativa”. H6:
Existe una relación entre los “estilos” y la variable “optativa”. H7:
Existen diferencias
significativas entre las “optativas” respecto del “rendimiento” y de
los “estilos”. H8:
Existe correlación y diferencias significativas entre todos los estilos de
aprendizaje del alumnado de 3º de la ESO en este centro. 5. Metodología. 5.1. Población y muestra: Las limitaciones en cuanto a recursos y tiempo
de la investigación obligaron a tomar una muestra ya creada, de tipo
incidental: los alumnos de tercero de la E.S.O. del Centro I.E.S. “José
Manzano”, en Don Benito (Badajoz), con edades entre 14 y 15 años. En el
estudio no se tuvieron en cuenta los grupos-clase ya creados, sino la
población de la muestra en total, siendo el número de varones de 107, y el
de mujeres de 109 (total=216). En ningún caso hubo criterio intencionado
alguno en el muestreo sino el de su accesibilidad. Por todo esto, la falta
de aleatorización de la muestra hace que la inferencia de las conclusiones
deba tomarse con reserva. 5.2.
Variables de la investigación: Las variables son las siguientes: 1.
Género:
Hombre (H), Mujer (M). 2.
Optativa
elegida:
Taller de Matemáticas (TM), Procesos de Comunicación (PC), Francés (FR). 3.
Rendimiento
académico en Matemáticas:
nota media en Matemáticas obtenido en los cursos 1º-2º-3º. También se
han considerado, para ordenar las puntuaciones, los siguientes intervalos
nominales: BAJO = (0,5), MEDIO = (5,7), ALTO = (7, 10) 4.
Estilos
de Aprendizaje:
“son rasgos cognitivos, afectivos y fisiológicos que sirven como
indicadores relativamente estables de cómo los discentes perciben,
interaccionan y responden a sus ambientes de aprendizaje” (Alonso, Gallego
y Honey, 1994, 48). Han sido medidos a través del cuestionario C.H.A.E.A. El carácter de las mismas es: -
Variables
independientes:
“Estilos de aprendizaje”, “Género” y “Optativa elegida”. -
Variable
dependiente:
“Rendimiento Académico”. -
Las
variables extrañas que pueden interferir en la investigación pueden
ser: instrumento de medida, presentación del cuestionario, operativización
de las variables, desmotivación del alumno. 5.3
Planificación de la investigación. Fases: Se intenta establecer si existe algún tipo de relación entre el rendimiento académico del alumno en Matemáticas de la E.S.O, los estilos de aprendizaje, el género y la optatividad de asignaturas. El diseño es cuasi-experimental ex post facto prospectivo, debido a que solo se pretenden describir posibles relaciones y diferencias significativas entre las variables, y en ningún momento se han podido manipular las variables independientes. Se circunscribe al ámbito de la Pedagogía Aplicada, teniendo aspectos más de indagación y evaluación que experimentales (en futuras investigaciones se propondría aplicar un programa de desarrollo y mejora de los estilos de aprendizaje). En cuanto a las diferentes fases de la investigación, fueron tres: - Primera fase (Septiembre-Diciembre 2002): concreción los objetivos de la misma; formulación de las hipótesis de trabajo; revisión bibliográfica. - Segunda fase (Febrero-Junio 2003): toma de datos. Aplicación del cuestionario y obtención de las notas. - Ultima fase (Junio-Septiembre 2003): análisis de los datos; conclusiones finales. 6. Análisis y aplicación del instrumento de obtención
de datos. Se escogió el instrumento C.H.A.E.A. (Honey
& Alonso, 1992), adaptación al castellano del Learning Styles
Questionnaire (L.S.Q.) (Honey & Mumford, 1986), diseñado para
entornos empresariales. La elección se motivó principalmente por:
su proximidad y orientación hacia el ámbito académico y escolar;
por la base conceptual que lo sustenta, la teoría del aprendizaje
experiencial de David Kolb (1984); por haberse utilizado ya en
investigaciones anteriores. Las teorías de Kolb (1984) suponen un aprendizaje cíclico en
cuatro etapas, dotando de una importancia central al concepto de aprendizaje
experiencial. [4]
Según los estudios
de Honey y Mumford (1986), los sujetos tienen mayor o menor preferencia
acerca de alguna de las cuatro etapas del aprendizaje que Kolb propone, que
denominan “Estilos”: activo, reflexivo, teórico y pragmático [5].
Esquema
1 – Estilos de aprendizaje según Honey-Alonso Al rellenar el cuestionario se puede obtener una preferencia que varía en una escala de preferencia del uno al veinte. El cuestionario consta de 80 ítem, balanceados, de modo que a cada estilo le corresponden 20 ítem para medirlo. Se trata de preguntas de carácter dicotómico (“estoy de acuerdo” = -, “estoy en desacuerdo” = +). La
tabla de comparación permite establecer si la predominancia es “muy
baja”, “baja”, “moderada”, “alta” o “muy alta”, sobre el
baremo general de interpretación que aparece en el estudio de Alonso
(1992). Así, la baremación de los resultados tendrá un carácter
relativo, ya que los resultados de cada sujeto están en función de los
resultados de todos los sujetos que participan. El cuestionario se presentó
on-line, como método motivador y más efectivo para la participación
del alumno. Aparte del cuestionario en sí, el alumno debía rellenar otra
hoja con los datos socio-académicos que consideramos importantes, siempre
guardando el anonimato del mismo: Edad, Sexo, Número en clase; Optativa
escogida en tercero. Fue
aplicado en sendas sesiones de tutoría (Febrero 2003): en la primera se
trató el tema de la orientación en la E.S.O., y se explicó a los alumnos
la importancia de la teoría de los Estilos de aprendizaje con respecto a la
orientación personal, vocacional, profesional y académica, con la ayuda
del Departamento de Orientación; en la siguiente sesión de tutoría de
cada grupo, se utilizó el aula de informática del centro, que dispone de
conexión a Internet, para realizar el cuestionario CHAEA on-line (30
minutos) [6]. 7.
Análisis
de datos. 7.1 Análisis descriptivo: El perfil de aprendizaje del alumnado de 3º de la ESO en este centro se caracteriza por presentar una preferencia “moderada” en los estilos reflexivo y teórico, “moderada” (tendiendo a alta) en el pragmático y “alta” en el estilo activo, como muestra la siguiente tabla de medias (con respecto al baremo de Alonso, 1992): Tablas 1
– Medias y desviaciones de predominancias de estilos y rendimiento
Tras
el estudio descriptivo, se concluye que se trata de un alumnado con un
rendimiento “medio” – “alto” (un 80% aproximadamente) en la
asignatura de Matemáticas, aunque también hay que considerar un porcentaje
moderado con rendimiento “bajo” (en torno al 20%), que han promocionado
automáticamente en 3º de la E.S.O. con “Matemáticas” como asignatura
pendiente. En cuanto a la optativa escogida, existe una
alta preferencia por “Francés”, como puede verse en la tabla 2: Tabla 2 – Optativa Escogida
Los resultados obtenidos muestran que existe
un elevado porcentaje de alumnado que obtendría una predominancia
moderada-alta-muy alta (en torno al 80% del total) en el estilo
“Activo”. Para el estilo “Reflexivo” esta situación cambia
sustancialmente, existiendo ya un porcentaje mayor de alumnos con
predominancia muy baja - baja, concentrándose el mayor porcentaje en la
preferencia moderada, para bajar paulatinamente el porcentaje en la
predominancia alta y muy alta. En los estilos teórico y pragmático vuelve a
concentrarse un mayor número de alumnos en el tramo preferencial
“moderado-alto-muy alto”, aunque también aparece un porcentaje (en
torno al 20%) de alumnos con preferencia baja - muy baja. Tras
el análisis descriptivo sobre el perfil óptimo de estilo de aprendizaje en
aquellos alumnos de 3º con un rendimiento académico alto en Matemáticas,
se llegó a la conclusión de que se trataría de alumnos con una
preferencia moderada en el estilo activo, y moderada (tendiendo a alta) en
los estilos reflexivo y pragmático; la conclusión más significativa será
que estos alumnos poseen una predominancia “alta” (como media) en el
estilo teórico, por lo que podríamos pensar que existe una relación más
estrecha de las características de dicho estilo con la idiosincrasia de la
disciplina matemática. No obstante, si nos centramos en los sexos, parece
que el femenino no tiene un gran porcentaje de alumnas con predominancia
“alta” o “muy alta”, y sin embargo existe un mayor porcentaje de
mujeres que de hombres con un rendimiento “alto”. Esto nos invitó a
pensar que el estilo “activo” también juega un papel importante en el
rendimiento. Los datos sobre las posibles diferencias entre
estilos de aprendizaje según las asignaturas optativas de 3º de E.S.O.,
nos permitieron establecer el perfil general de predominancias de los
alumnos según la optativa escogida: 1) Los alumnos del “Taller de Matemáticas” poseen estilos activo y
pragmático con predominancia “alta”, teniendo en el teórico una
predominancia “moderada” y en el reflexivo una predominancia “baja”.
Por una parte, parece que estas conclusiones responden a la filosofía
general de dicha asignatura, al tratarse de un modo más intuitivo, práctico
y experimental de acercarse a las matemáticas, aunque la puntuación
“baja” en el estilo reflexivo indicaría que el alumno seguro que tiene
problemas en la asignatura de Matemáticas, donde adquiere gran importancia
la lógica y la reflexión. 2) Consideraciones parecidas cabe hacer en cuanto a la asignatura
“Procesos de Comunicación”, con una carga de actividad y pragmatismo
importante. No obstante, debido a la predominancia “baja” en el estilo
reflexivo, puede indicar problemas de comprensión sintáctica y analítica
del alumno en la asignatura de Matemáticas y posiblemente Lengua. 3) Finalmente, el alumnado de “Francés” parece alcanzar una mayor
armonía de predominancias entre todos los estilos, que tiende a estar entre
el límite de “moderada” y “alta”, alcanzando incluso en el teórico
una predominancia “alta”. Esto podría indicar, en líneas generales,
que se trata de un alumno con un mayor desarrollo intelectual y madurez, que
le hace obtener un mayor rendimiento en la asignatura de Matemáticas -y
posiblemente en la de Lengua-. Tabla 3 – Rendimiento x predominancia
Tras las conclusiones anteriores, los datos sobre las posibles diferencias, en cuanto al rendimiento medio, en los grupos de alumnos por optativas, nos mostraron que los alumnos de “Francés” obtenían un rendimiento “alto” en la asignatura de matemáticas, mientras que los que eligen “Taller” y “Procesos” tienen un rendimiento que oscila entre “bajo” y “muy bajo”, siendo –posiblemente- alumnos que tengan las matemáticas pendientes de 2º de la E.S.O. Tabla 4 – Optativa x predominancia
Cabe destacar que, en esta muestra, parece ser
que el sexo femenino alcanza cotas de predominancia menores que el masculino
en los estilos teórico y reflexivo, y lo supera en los otros dos estilos:
pragmático y activo. 7.2
Resultados del análisis
inferencial y contraste de hipótesis: En este apartado se realizan diferentes
pruebas estadísticas que permiten contrastar las hipótesis planteadas. Se
fijo un nivel de significación del 5%. ₪
H1: Para
contrastar la primera hipótesis, se realizó un análisis estadístico según
pruebas no paramétricas, en particular las tablas de contingencia y las
pruebas de Chi-Cuadrado (Pearson y razón de verosimilitud),
con el apoyo del coeficiente C de contingencia. Según las pruebas de Chi-cuadrado
(Pearson = 0,121; Razón de verosimilitud = 0,129), no se pudo
concluir que existiese una relación estadísticamente significativa entre
el rendimiento y las predominancias en el estilo activo (a un nivel de
confianza del 5%). El coeficiente de contingencia (si pensamos que la relación
es covariación) vino a apoyar esta conclusión (C=0,235, con significación
aproximada de 0,121). Tabla 5 – Tabla de contingencia Activo x Rendimiento
Sin embargo, para el caso del estilo
reflexivo, sí parece existir una relación estadísticamente significativa
con respecto al rendimiento, según las pruebas Chi-Cuadrado, que
mostraron una significación asintótica del 0,0. El coeficiente de
contingencia mostró, además, que el sentido de esta relación de
covariación era positivo y moderadamente fuerte (C=0,510), es decir, a
mayor predominancia en el estilo reflexivo, mayor rendimiento en matemáticas. Igualmente se concluyó que existía una
relación estadísticamente significativa entre las predominancias del
estilo teórico y el rendimiento, y entre las del estilo pragmático y el
rendimiento, siendo el sentido de la covariación positivo y moderado, según
indicó el coeficiente de contingencia. ₪ H2: Para contrastar estas hipótesis, se utilizaron pruebas paramétricas, específicamente un Análisis de la Varianza de una vía (ANOVA), pues los valores de la variable de factor son enteros y la variable dependiente es cuantitativa. Además, el grupo es una muestra aleatoria independiente procedente de una población normal. Por otra parte, son numerosos los estudios que garantizan que el rendimiento se distribuye según la curva normal. El último requisito es que los grupos deben proceder de poblaciones con varianzas iguales; para contrastar este supuesto, se utilizó el test de Levenne de homogeneidad de la varianza. Según el test de Levenne, existía homogeneidad en las varianzas para los estilos “teórico” y “activo” (significación de 0,102 y 0,141), pero no es así para el resto; por tanto no se pudo aplicar un ANOVA de una vía para los estilos “reflexivo” y “pragmático”, utilizándose un estudio por parejas de notas mediante el contraste de la diferencia de medias para muestras independientes (prueba T). Tabla 6 – Anova para teórico
y activo
Las pruebas post hoc de Tukey nos
mostraron entre qué pares de notas existen tales diferencias: ·
En el
estilo activo: diferencias entre 3 y 5-7-9; entre 6 y 5-7-9; entre 9 y
3-6-8. ·
En el
teórico: entre 3 y 5-6-7-8-9-10; entre 4 y 6-9-10; entre 5 y 6-9-10; entre
6 y 7; entre 7, y 9-10.
Tabla 7 – Prueba T para notas 4 y 7 y los estilos reflexivo y pragmático
Con los estilos reflexivo y pragmático, se
realizaron las pruebas T con respecto a algunos pares de notas. Por
ejemplo, según los datos obtenidos por el coeficiente T para las notas 4 y
7, únicamente existen diferencias significativas entre las mismas
para el estilo reflexivo. ₪
H3: En
cuanto a si existen diferencias significativas en los estilos de aprendizaje
según el sexo (considerando puntuaciones), se utilizaron pruebas paramétricas
(ANOVA de una vía), siempre que se diese el supuesto de normalidad y
homogeneidad de las varianzas. El primero se comprobó a través de la
prueba de Kolmogorov-Smirnov. Para comprobar la homogeneidad en las
varianzas se aplicó el test de Levenne: el único estilo en el que
no existe igualdad de varianzas es el “Teórico” (sig. de 0,10), para el
cual se realizaron pruebas T para muestras independientes. Según los datos
de la siguiente tabla, se concluyeron diferencias significativas en el
estilo teórico entre los géneros (masculino, femenino). Tabla 8 – Prueba T para el estilo teórico
Tabla 9 – ANOVA estilos Activo, Reflexivo y Pragmático
Tras aplicar un ANOVA para el resto de
estilos, no se observaron diferencias de medias significativas en cuanto al
sexo. Así, se corroboró en parte la tesis obtenida por Alonso (1992), que
afirmaba que entre el teórico y el activo había una influencia del sexo. ₪
H4: Para
contrastar la hipótesis de la existencia de diferencias significativas en
el rendimiento con respecto al sexo. Se aplicó la prueba T para muestras
independientes, asumiendo (en virtud del test de Levenne)
varianzas iguales, concluyéndose que no existen diferencias significativas
en el rendimiento de hombres y mujeres, aunque puede observarse que las
mujeres obtienen una media un poco superior a la de los hombres. ₪
H5: Uno
de nuestros objetivos más importantes fue el de contrastar esta hipótesis.
Se utilizaron las mismas pruebas no paramétricas que en casos anteriores,
al tratarse de una hipótesis relacional con variables nominales. Los
resultados obtenidos indicaron que existía una relación entre el
rendimiento y la optativa escogida en tercero de la E.S.O. Además, según
el coeficiente de contingencia, dicha covariación es positiva y de
carácter moderado-fuerte (C=0,564): a mayor rendimiento, la asignatura que
se tiende a escoger es Francés.
Tabla 10 – Perfiles de rendimiento con respecto a los estilos
₪ H6: Cómo antes, volvimos a utilizar las pruebas no paramétricas; los
resultados permitieron inferir que existe una relación estadísticamente
significativa (con un nivel de significación del 5%) entre las
predominancias de los estilos y la optativa que el alumno escoge:
Tabla
11 – Perfiles de predominancias por optativa
₪
H7:
Mediante un ANOVA de una vía se concluyó la existencia de
diferencias significativas entre las optativas respecto del rendimiento.
Tras realizar las Pruebas post hoc de Tukey, se pudo constatar que
existen diferencias significativas de las medias de rendimiento entre las
asignaturas de “Francés” con “Taller de Matemáticas”, y de
“Francés” con “Procesos de Comunicación”. No obstante, no existen
diferencias de medias entre las asignaturas de “Taller de Matemáticas”
y “Procesos de Comunicación”. Tras este análisis post-hoc, se
puede concluir la existencia de dos subconjuntos homogéneos en cuanto al
rendimiento: el formado por los alumnos que escogen “Taller” y
“Procesos”, y el formado por los alumnos que eligen “Francés”.
Debido a la falta de homogeneidad en las varianzas, se realizaron pruebas
T de diferencias de medias, obteniendo las siguientes conclusiones para
los estilos:
Tabla
12 – Diferencias entre estilos por pares de optativas
En esta muestra los grupos de “Taller” y
“Procesos” con bastante parecidos, salvo para el estilo pragmático. El
grupo de “Francés” se diferencia de ambos en los estilos reflexivo y teórico.
Es destacable que en el estilo “activo” no aparezcan, en ningún caso,
diferencias significativas. ₪
H8: Se
realizó un estudio de correlaciones bivariadas (prueba de Pearson)
para las diferentes parejas de Estilos. Por los datos obtenidos, se concluyó
que existía una correlación lineal entre todos los estilos, siendo más
fuertes las correlaciones entre los estilos Activo y Pragmático que las
correlaciones entre los estilos Teórico y Reflexivo.
No hemos podido constatar que la correlación entre los pares
Activo-Reflexivo y Activo-Teórico sea de carácter negativo, como concluye
León (2001:339). Finalmente, tras realizar una prueba T
para una muestra, los datos obtenidos permitieron inferir que existían
diferencias significativas entre todos los estilos de aprendizaje del
alumnado de 3º de la ESO en este centro. 7.3
Conclusiones e implicaciones pedagógicas: La Teoría de Estilos de Aprendizaje
tiene claras aplicaciones en la acción tutorial y en la acción orientadora
de la E.S.O. Numerosos trabajos la destacan como instrumento importante en
la orientación vocacional del alumno, ya que propicia una autonomía en la
elección de su futuro académico y profesional. A partir de esta pequeña
investigación, se ha intentado enriquecer la base del proceso de orientación,
proponiendo soluciones a los errores y lagunas existentes en dicho proceso,
e intentando establecer los diferentes perfiles de alumnado en cuanto al
rendimiento, sexo y optativa escogida (en esta muestra). ► Los resultados obtenidos indican que
existen relaciones entre las predominancias de ciertos estilos y el
rendimiento académico en Matemáticas, fundamentalmente entre los estilos
teórico y reflexivo. El perfil del alumno que obtiene mejores notas es el
que tiene predominancias altas en los estilos teórico y reflexivo, y
moderadas en el activo y pragmático. Esto parece estar de acuerdo con el
carácter abstracto de las matemáticas, y también respeta la importancia
de la manipulación activa y aplicaciones prácticas de sus elementos y
resultados. ► Tras las pruebas estadísticas
aplicadas podemos concluir que existen diferencias en el estilo teórico
entre hombres y mujeres. Existen, en nuestra muestra, más hombres que
mujeres con predominancia muy alta en el estilo teórico, mientras que
existen más mujeres con predominancias moderadas y bajas en el mismo. ► Como cabía esperar, no existen
diferencias significativas en el rendimiento en cuanto al sexo. ► Una de las conclusiones más
importantes es la siguiente: existen relaciones significativas entre el
rendimiento en Matemáticas y la asignatura optativa escogida en tercero de
la E.S.O., de modo que los que obtienen un rendimiento mayor escogen francés,
y los que obtienen un rendimiento bajo o medio se reparten entre Taller de
Matemáticas y Procesos de Comunicación. Este hecho nos permite realizar
las siguientes reflexiones: Debido a que la agrupación de las clases se
realiza a través de la elección de la optativa (criterio agrupador elegido
en este centro y muy posiblemente en otros muchos por funcionalidad), existe
una clara homogeneidad del alumnado en los grupos-clase, al menos en el
rendimiento, lo que es bastante significativo. De este modo, no se está
respetando el principio de heterogeneidad en las agrupaciones, al existir
aptitudes, motivaciones y niveles de conocimiento parecidos intra-grupos. En
definitiva, este modelo de agrupación seguirá propiciando el habitual
modelo de homogeneización didáctica como principio de intervención, en
contra del espíritu de la L.O.G.S.E, la L.O.C.E. y la futura L.O.E., en
fase borrador. El diseño curricular de las asignaturas
Taller de Matemáticas y Procesos de Comunicación no indica que sean
asignaturas de refuerzo en Matemáticas y Lengua (respectivamente), ni que
deban matricularse en las mismas alumnos con dificultades en esas áreas,
como así parece indicar el perfil de alumno que las escoge. El Taller de
Matemáticas es una asignatura ofertada para el alumno que tiene un interés
especial por las Matemáticas, y se fundamenta en una presentación de las
mismas desde un punto de vista más real y aplicado, incluso lúdico. Esta
contradicción puede convertir a esa asignatura en algo inviable, o bien a
llevar al profesor a plantearla como un refuerzo, debido a la negativa
predisposición del alumnado. También es posible que el proceso de
orientación se vea distorsionado por los propios Departamentos de las
asignaturas, que deben “venderla” para el año posterior, e imponen a
priori el nivel de exigencia de las mismas. ► Como cabía esperar, los que escogen
Francés poseen predominancias moderadas-altas en todos los estilos,
mientras que para las otras dos asignaturas solo ocurre para el estilo
activo y pragmático. Aparte de la homogeneidad en el rendimiento, se
concluye aquí la homogeneidad en cuanto a estilos en los grupos de tercero
de la E.S.O. Se comete aquí otro nuevo fallo en el proceso de orientación,
que no ha tenido en cuenta los estilos de aprendizaje, permitiendo la creación
de dos grupos muy parecidos (Taller/Procesos) y otro diferente (Francés). Concluiremos con algunas reflexiones
generales. Creemos firmemente que el profesor debe conocer el perfil de
aprendizaje de cada alumno, para así adaptar su estilo de enseñanza a cada
alumno (en la medida de lo posible), y conseguir una interacción más
ajustada. Igualmente, se debe enriquecer el proceso de enseñanza-aprendizaje
con un mayor abanico de actividades que faciliten al alumno la consolidación
y desarrollo de sus estilos de aprendizaje, propiciando en fin el
autoconocimiento y autonomía necesarias para avanzar globalmente en su
formación integral como adulto. Aparte de otras reflexiones anteriores,
proponemos desde aquí la existencia de un cotutor que trabajase con
los alumnos de modo individual, una vez por semana, y complementase así el
trabajo del tutor de grupo, que en cierta medida solo puede trabajar para el
grupo general. Así, el concepto de “rendimiento = adquisición de
contenidos” debe ser profundamente transformado en el que diga
“rendimiento = dominio de estrategias de aprendizaje y habilidades que
permitan aprender a aprender”, y un instrumento que puede ayudarnos son
los estilos de aprendizaje (que nos informan sobre cómo aplicamos cada uno
esas estrategias generales). Nuestro sistema educativo no es neutro,
y en nuestra opinión favorece a los alumnos teóricos y reflexivos
por encima de todos los demás. Aunque en algunas asignaturas los alumnos
pragmáticos pueden aprovechar sus capacidades, a menudo se encuentran con
que el ritmo que se impone a las actividades es tal que no les deja tiempo
para elaborar y matizar las ideas como ellos necesitan. Todo esto demuestra
la necesidad de cambio en las metodologías de enseñanza,
sistemas de evaluación, atención y orientación, que hasta ahora no
habían tenido en cuenta los estilos individuales de aprendizaje. Bibliografía Adán
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ARTICLE RECORD / FICHA DEL ARTÍCULO
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Reference / Referencia |
Luengo González, Ricardo y González Gómez, José Juan (2005). Relación entre los estilos de aprendizaje, el rendimiento en matemáticas y la elección de asignaturas optativas en alumnos de E.S.O. Revista ELectrónica de Investigación y EValuación Educativa, v. 11, n. 2. http://www.uv.es/RELIEVE/v11n2/RELIEVEv11n2_4.htm.Consultado en (poner fecha). |
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Title / Título |
Relación entre los estilos de aprendizaje, el rendimiento en matemáticas y la elección de asignaturas optativas en alumnos de E.S.O. [Analysis of the relation between the learning styles, the performance in maths and the election of optional subjects in Secondary School] |
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Authors / Autores |
Ricardo Luengo González y José Juan González Gómez |
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Review / Revista |
Revista ELectrónica de Investigación y EValuación Educativa (RELIEVE), v. 11, n. 2 |
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ISSN |
1134-4032 |
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Publication date / Fecha de publicación |
2005 (Reception Date: 2005 May 29; Approval Date: 2005 October 24; Publication Date: 2005 October 26) |
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Abstract / Resumen |
This article summarizes a quasi-experimental investigation conducted in Secondary School with two distinct objectives: establishing the possible relationship between a student’s learning style (from Honey-Alonso’s perspective) and performance in math; and critically analyzing whether the selection process of optional courses in Compulsory Secondary School is based on objective, fair, and appropriate information about the student. The studied sample showed that there are significant relationships between the middle-high math performance level and an emphasis on reflexive and theoretical areas of study. It has also been found that the students in each optional course conform to a homogeneous subgroup with respect to the students’ performance and learning styles. El presente artículo resume una investigación cuasi-experimental realizada en Educación Secundaria, con dos objetivos bien diferenciados: establecer la posible relación entre las predominancias de los estilos de aprendizaje del alumno (desde la perspectiva de Honey-Alonso) y el rendimiento en Matemáticas; analizar, de manera crítica, si el proceso orientador en la elección del espacio de optatividad en la E.S.O. se basa en una información objetiva y apropiada para el alumno. Se concluye que, en la muestra estudiada, existen relaciones significativas entre el rendimiento medio-alto en Matemáticas con una mayor predominancia en las áreas estilísticas teórica y reflexiva. Se confirma también que el alumnado de cada asignatura optativa conforma un subgrupo homogéneo en cuanto al rendimiento y los estilos de aprendizaje. |
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Keywords Descriptores |
Learning Styles, Performance, Mathematics, Orientation, Optional Subject, Compulsory Secondary Education, Learning Strategy, Evaluation, Cognitive processes, Learning Laws, Pedagogics, Educational Methods. Estilos de aprendizaje, Rendimiento académico, Matemáticas, Orientación escolar, Asignatura optativa, Educación Secundaria, Estrategia de aprendizaje, Evaluación de alumnos, Procesos cognitivos, Leyes del Aprendizaje, Psicopedagogía, Métodos educativos. |
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Institution / Institución |
Universidad de Extremadura (España) |
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Publication site / Dirección |
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Language / Idioma |
Español (Title, abstract and keywords in english ) |
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