Por favor, utilice la siguiente referencia: "Matas
Terrón, A. (2000).
Relación de la reactividad con la autoestima y la ansiedad: desarrollo de un
inventario de ítemes para la valoración de la reactividad
La
finalidad de este estudio es analizar la relación existente entre distintos
constructos y el fenómeno de la reactividad. Entre las variables estudiadas se
encuentran: ansiedad estado, distorsión motivacional o deseabilidad social,
autoestima, ansiedad fisiológica, ansiedad motórica, y ansiedad cognitiva.
Para ello se ha construido un instrumento específico (que ha sido denominado retoma).
A partir de este inventario se ha realizado un análisis sobre las variables que
se ven afectadas en un contexto de observación. Los resultados han mostrado una
estrecha vinculación entre reactividad, ansiedad fisiológica, e inhibición de
la ansiedad estado. Igualmente se ha encontrado una relación importante con al
autoestima. A partir de los
resultados se exponen nuevas líneas de investigación para comprobar los
resultados obtenidos.
Descriptores: reactividad, sesgo observacional, autoestima, ansiedad
The aim of this study is to analyze the existent relationship between different concepts and the phenomenon of the reactivity. Among the studied variables they are: anxiety, social deseability, self-esteem, physiologic anxiety, motor anxiety, and cognitive anxiety. One specific instrument has been built (named retoma). Starting from this inventory the instrument's variables have been analized to know how they are affects by observation.
Keywords: reactivity, observational bias, self-esteem, anxiety
La finalidad de
este estudio es analizar la relación existente entre distintos constructos y
el fenómeno de la reactividad. Entre las variables estudiadas se encuentran:
ansiedad estado, distorsión motivacional o deseabilidad social, autoestima,
ansiedad fisiológica, ansiedad motórica, y ansiedad cognitiva. Para ello se
ha construido un instrumento específico (que ha sido denominado retoma).
A partir de este inventario se ha realizado un análisis sobre las variables
que se ven afectadas en un contexto de observación.
La necesidad de
analizar la reactividad se encuentra en el hecho de que la observación es un
instrumento básico en la recogida de información, sin contar con la
importancia que ha adquirido en la última década como metodología. La
reactividad se entiende como un sesgo que afecta a los datos procedentes de la
observación. En la medida que la reactividad genera un sesgo en los datos, es
importante estudiar este fenómeno para comprender la naturaleza de la
información, así como su utilidad para el diagnóstico, la orientación o la
propia investigación. Otro motivo importante radica en el hecho de que
tradicionalmente la reactividad ha sido estudiada desde ámbitos de la
medicina y la fisiología. Esto ha hecho que la mayoría de instrumentos que
“miden” la reactividad, se basen en indicadores fisiológicos, lo que
implica tener que recurrir a instrumentos complejos (electrogramas:
electrocardiogramas, electromiogramas, electroencefalogramas, etc). Por estos
dos motivos, al margen de otros de menor interés, parece justificado el
afrontar el estudio de la reactividad desde la perspectiva de los métodos de
investigación en educación. En ciencias sociales el sesgo reactivo se ha
paliado rechazando las primeras sesiones de registro. Este y otros
procedimientos no resultan operativos en ciencias de la educación, bien por
complejos o bien por falta de validez demostrada.
Aunque este fenómeno
no es un tópico habitual de estudio en investigación en educación, existen
algunos acercamientos que son interesantes destacar. Orlowska-Danuto (1990)
afirmaba que la reactividad se refiere al indicio de que la conducta de los
sujetos puede ser modificada por la experiencia de ser observados. Previamente,
Redman (1989) entendía la reactividad como una extensión por la cual la
conducta de interés (para la investigación o diagnóstico en proceso) es
alterada por la presencia de un observador o equipos de grabación.
Riba (1993) por su
parte considera el término “sesgo reactivo” como error debido a un fallo
de control ocasionado por la artificialidad de la situación de registro o
bien a la presencia ostensible del observador. Para este autor la reactividad
hace referencia a una variación no deseada. Se puede entender que reactividad
y “sesgo reactivo” no son expresiones sinónimas. Así, reactividad hace
referencia a un cambio comportamental como consecuencia de la observación,
sin establecer ningún juicio de valor sobre la bondad de dicha alternación
conductual. El adjetivo "sesgo" debería por tanto ser aplicado sólo
cuando la reactividad pueda suponer una amenaza contra la validez externa del
estudio en cuestión. Las definiciones de reactividad revisadas, coinciden en
afirmar que ésta se caracteriza por una modificación de algunos indicadores
comportamentales, tales como la frecuencia, tasa, ritmo, latencia, o duración
de las conductas, entre otras posibles alteraciones.
En un contexto
reactivo parecen concurrir varias condiciones: (1) la presencia de un sistema
observador y otro sistema que es observado, (2) ambos conscientes de la
situación, y por último, (3) existe un objetivo concreto, como puede ser la
realización de una investigación, lo que supone, en cierta medida, la
modificación del contexto habitual. Estas condiciones implican la presencia
de dos factores:
- Interacción observador-observado
- Artificialidad del entorno.
La reactividad
suele asociarse a otros fenómenos como la autorreactividad. En la
autorreactividad el sujeto observado modifica su conducta cuando se sabe
investigado ajustando sus respuestas a la imagen que tiene de sí mismo
(Nelson, Lipinski, y Black, 1976). Esta imagen de sí mismo está
estrechamente relacionada con la autoestima. También es posible distinguir
entre reactividad positiva y reactividad negativa.
- La Reactividad positiva: En este caso la conducta se modifica en el
sentido de favorecer las hipótesis del observador, o más bien las
expectativas del sujeto observado sobre las hipótesis que éste supone que guían
al observador. El sesgo que se produce deriva tanto de los errores del
observador (quien deja adivinar sus estados de ánimo, y con ello sus
preferencias) como de la distorsión de la conducta del sujeto. Se tienen, por
tanto, elementos reactivos y componentes de expectancia (Rosenthal, 1966;
Westland, 1978: 22-23). La Reactividad positiva en la observación
participante entraña la aceptación de interactuar con el observador y
potenciarlo por parte del sujeto.
- La Reactividad negativa: El sujeto modifica su conducta en el sentido
de oposición a la hipótesis del observador,
tanto si ésta es supuesta como si es real. Stern (1979) habla de
"sabotaje" al referirse al fenómeno que entraña la Reactividad
negativa. En este "sabotaje" el sujeto manifestaría rechazo a la
interacción, ocultación, alejamiento, falta de colaboración,
distanciamiento, etc.
Una versión o
variante de la reactividad, estudiada en el ámbito de la Psicología de la
Empresa y más concretamente dentro del área laboral de empresas, es el
efecto Hawthorne. El efecto Hawthorne es un fenómeno que puede darse en
cualquier investigación donde el sujeto observado perciba al investigador
como potencial árbitro o juez (Mucchielli, 1974).
Para analizar las
relaciones que la reactividad mantiene con diversas variables se ha construido
un instrumento. Se trata de un inventario de cuestiones que ha continuación
se expone en sus características esenciales. Tras la descripción del
inventario se relata con más detenimiento el diseño y el proceso seguido en
la investigación.
2.- Descripción del
inventario
A
partir de lo expuesto, se puede entender que la reactividad está asociada con
una serie de constructos o conceptos. Entre ellos se ha comentado la relación
existente entre reactividad y la ansiedad, la autoestima, e incluso la
deseabilidad social. La propuesta inicial de este trabajo pretende analizar la
efectiva relación entre estas variables. Para ello se ha construido un
instrumento específico, al cual se ha denominado RETOMA, que integra estas cuatro variables.
Se
comenzó realizando una revisión de autoinformes y inventarios que medían
estos constructos básicos. Entre todos los revisados se eligieron, en base a
sus potenciales aportaciones, los siguientes instrumentos:: "State-Trait
Anxiety Inventory -Self Evaluation Questionnaire-" (STAI) de C.D.
Spielberger, R.L. Gorsuch y R.E. Lushene (1990), "Sixteen Personalyity
Questioinnaire (16PF)" de R.B. Catell (1989), y el "Inventario de
Situaciones y Respuestas de Ansiedad" (ISRA) de J.J. Miguel Tobal y A.R.
Cano Vindel (1988).
Del
STAI se extrajeron y adaptaron ítemes
que medían la ansiedad estado. El ISRA aportó ítemes para medir la ansiedad
fisiológica, cognitiva y motórica. Se utilizó además la forma A del 16PF.
Este inventario permitió el desarrollo de ítemes para la valoración de la
Distorsión Motivacional. A partir de estos instrumentos se crearon los
correspondientes ítemes que constituyen el retoma.
Se añadieron algunos ítemes para valorar la autoestima, creados específicamente
para la ocasión.
El
retoma, es por lo tanto, un
instrumento realizado a través de la integración de un conjunto de ítemes,
cada uno de los cuales mide un rasgo concreto: ansiedad estado (E), distorsión
motivacional (D), autoestima (T), ansiedad fisiológica (F), ansiedad motórica
(M), ansiedad cognitiva (C). El factor E, se divide en dos subfactores E y -E.
Este último subfactor -E, se basa en ítemes que valoran negativamente la
ansiedad estado, pudiéndose entender como la dimensión que valora la
“inhibición de la ansiedad estado”.
El
número total de ítemes ha sido de 103, separados en dos bloques. El primer
de ellos incluye ítemes que tratan de valorar la apreciación que el sujeto
tiene, respecto a cada reactivo, en el momento de contestarlo. El segundo
bloque trata de valorar su situación habitual. Cada ítem del retoma está expresado como una afirmación, a la cual el sujeto
contesta afirmativa o negativamente. Para contabilizar la puntuación del
inventario, se asigna un punto para cada ítem contestado de forma afirmativa.
Las puntuaciones se suman en función de cada una de las siete variables. De
esta forma se obtienen al final siete puntuaciones, cada una de ellas
correspondiente a un constructo. La puntuación final de reactividad se
obtiene sumando los factores D, T, F, M, C, más el resultado de la diferencia
entre E y -E.
2.- Diseño de la investigación
2.1.-
Introducción
El
objetivo básico de la investigación es ofrecer un modelo coherente de la
reactividad como constructo teórico, analizando las relaciones que mantiene
con las variables indicadas anteriormente, y que forman parte del retoma.
El problema que subyace a este planteamiento es el siguiente: ¿se trata la
reactividad de un fenómeno simple inducido por la presencia de un observador
o por el contrario es un constructo teórico de orden superior que implica la
concurrencia de modificaciones en otras variables de nivel primario? Como
respuesta se ha propuesto la hipótesis de que la reactividad es un constructo
supraordenado cuyo origen funcional está en la modificación del entorno de
los sujetos, por la intrusión de un observador, y que implica modificaciones
en ciertas variables de orden inferior como la ansiedad estado, autoestima,
deseabilidad social, automatismos motores, respuestas fisiológicas,
respuestas orientativas y expresión verbal.
Esta
hipótesis es un intento de cubrir la globalidad de relaciones que hasta el
momento han establecido diversos autores (Riba, 1991; Anguera, 1991, 1993; Tójar,
1990;...) en el entorno fenoménico de la reactividad. Para valorar la
plausibilidad de esta hipótesis se ha recurrido a un diseño cuasi
experimental pretest- postest con un grupo control (GC) y un grupo
experimental (GE). Una vez elegida la muestra y asignados los grupos, se
administró el 16PF, para contrastar la homogeneidad entre el grupo control y
el grupo experimental. Posteriormente se pasó el retoma
siguiendo las fases de pretest y postest (esquema 1).
O1 X O2
-----------
O3
Esquema
1. Diseño de investigación
Para la primera ocasión que se administró el retoma al GE se eligió una situación de aula que fuese "normal" para los alumnos. Se trataba de un día habitual de clase, fuera de épocas de examen (se trataba del primer cuatrimestre), y donde se controló que no hubiese ningún tipo de influencia ansiógena. Era inevitable que la propia administración del inventario implique un cambio. Es una alteración difícilmente evitable, aunque para paliar en lo posible los efectos de la administración, el inventario se pasó según el siguiente protocolo, tanto en el pretest, el postest, como en el grupo control: presentación, por parte del profesor de la asignatura, del administrador de la prueba, el administrador de la prueba comenta a los alumnos que es un cuestionario voluntario que trata de valorar algunos aspectos de su personalidad y para el cual se pide su colaboración, se reparten los formularios
El
retoma volvió a ser administrado una segunda ocasión al GE a los
15 días del pretest. Previo a la administración del instrumento, se situaron
una los elementos reactógenos en el aula. Se trataba de una cámara de vídeo
dentro del aula, manejada por un operario. Se evitó, de nuevo, que en esta
ocasión coincidiese cualquier otra fuente de distorsión no controlada que
influyese sobre el alumnado (como podría ser concertar la fecha de un
examen). El protocolo seguido para esta ocasión fue el siguiente:
- Junto con el profesor de la asignatura, entró el operador de la cámara.
Se explica a los alumnos que esto forma parte de un estudio que se lleva
haciendo desde hace algunos años, sobre la mejora de la calidad docente.
- A los 15 minutos, entra el encuestador con los inventarios. (Se tuvo
cuidado en no hacer evidente ninguna relación entre el cámara y el
inventario).
- Presentación, por parte del profesor de la asignatura, del
administrador de la prueba.
- El administrador de la prueba comenta a los alumnos que se les pide
que de nuevo contesten el cuestionario para valorar si ha habido algún cambio
en comparación con la primera vez.
- Se reparten los formularios y se comienza a contestar.
El
GC contestó al 16PF y el retoma en
una misma sesión, en una clase normal, donde se evitó también cualquier
fuente de ansiedad, que pudiese influir en el alumnado. En las tres ocasiones,
el inventario fue contestado por los alumnos en unos 45 minutos
aproximadamente.
2.2.- Muestra
El
estudio se realizó con dos grupos de alumnos de la Facultad de Ciencias de la
Educación de la Universidad de Málaga. El grupo experimental (GE) pretest
contaba con 52 alumnos. En el postest el número de sujetos fue sensiblemente
inferior, con un total de 36 sujetos. El grupo control (GC) se componía de 42
sujetos.
Para
el grupo control (GC) la edad de los sujetos estaba comprendida entre los 20 y
los 39 años, con una media de 22,4, una mediana de 22 y una moda de 21. En el
caso del grupo experimental (GE) la edad se sitúa entre los márgenes de los
20 años y los 35 años. La media es de 22,6, con una moda de 21 y una mediana
de 22. En ambos casos predominan las mujeres sobre los varones (76,19% de
mujeres frente al 21,42% de hombres)
Para
garantizar la homogeneidad de las variables básicas, se realizó una prueba
de análisis de varianza (ANOVA) sobre los datos del inventario 16PF del
pretest y el grupo control, no obteniéndose una significación de la prueba F
(p= 0,519), comprobándose así la similitud entre ambos grupos.
2.3.- Análisis y resultados
Los
objetivos de los análisis son principalmente dos: comprobar que existen
diferencias entre el pretest y postest en el grupo experimental, e identificar
cuales son las variables que presentan diferencias significativas entre ambas
administraciones del retoma.
Para
ello se han realizado los contrastes oportunos entre momentos de medición,
utilizando la prueba -t- de diferencias de medias, tomando un alfa total de
referencia del 0,05. Los resultados se ofrecen en la tabla 1. Todos los
contrastes han sido realizados con el programa de análisis estadístico Data
Desk versión 4 (Velleman, 1994).
|
Comparaciones ------------- Dim`s. Retoma |
GE_preinventario-GE_posinventario |
GE_preinventario-GC |
GE_posinventario-GC |
|
D |
t:
-0,1683 p:
0,873 |
t:-0,315 p:
0,752 |
t:
-0,168 p:
0,873 |
|
C |
t:
-0,622 p:
0,533 |
t:
-0.310 p:
0,757 |
t:
-0,314 p:
0,754 |
|
T |
t: -2.194* p: 0,03 |
t:
-0,610 p:
0,543 |
t:
-1,79 p:
0,0794 |
|
M |
t:
-0.274 p:
0,784 |
t:
0,867 p:
0,388 |
t:
-1.015 p:
0,313 |
|
F |
t: -2.856* p:
0,005 |
t:
-0,032 p:
0,974 |
t: -2.961* p: 0,004 |
|
E |
t:
-0,8431 p:
0,402 |
t:
0,97 p:
0,334 |
t:
-0,083 p:
0,934 |
|
E- |
t: -2,087* p: 0,04 |
t:
0,366 p:
0,714 |
t: -2,155* p: 0,034 |
Tabla
1. Pruebas t. Se han señalado los valores significativos con un asterisco.
Los
resultados muestran que existen diferencias significativas entre el pretest y
el postest para las variables autoestima (T), ansiedad fisiológica (F), e
inhibición de la ansiedad estado (E-). Cuando la comparación se realiza
entre el grupo control y el postest, el resultado es similar, aunque la
autoestima (T), si bien presenta una probabilidad asociada muy cercana a 0,05
no llega a ofrecer diferencias significativas, quedando el valor en 0,079.
Para
comprobar las diferencias significativas se ha realizado también la prueba U
de Mann-Withney. En general, los resultados son similares a los obtenidos con
la diferencias de medias basados en la prueba t. Sin embargo, con la escala de
autoestima (T), el valor de Mann-Withney obtiene una probabilida asociada de
0,00202 (excluyendo “ties”). Si bien la prueba -t- no sugiere diferencias
significativas, la prueba -U- manifiesta que esta variable puede interpretarse
con diferencias relativas respecto al grupo control (tabla 2).
|
Dim.
Retoma |
GE_preinventario-GC |
GE_posinventario-GC |
|
D |
p:
0,62 |
p:
0,625 |
|
C |
p:
0,803 |
p:
0,80 |
|
T |
p:
0,356 |
p:
0,02* |
|
M |
p:
0,867 |
p:
0,499 |
|
F |
p:
0,529 |
p:
0,03* |
|
E |
p:
0,311 |
p:
0,901 |
|
E- |
p:
0,629 |
p:
0,019* |
Tabla
2. Pruebas U de Mann-Withney
Las
medias de las escalas que presentan diferencias importantes, excluyendo la
escala de inhibición de la ansiedad estado (E-) muestran un aumento de
puntuación en el momento de la intervención (situación de observación)
como puede observarse en la tabla 3.
|
GRUPO |
Preinventario |
Posinventario2 |
Grupo
control |
|
Autoestima |
21.13 |
23.25 |
21.46 |
|
Ansiedad
fisiológica |
4.15 |
5.61 |
4.22 |
Tabla 3. Medias de autoestima y ansiedad fisiológica
Se
ha realizado también un estudio de los factores de mayor peso en la varianza.
El resultado indica que escala T tiene una mayor presencia, con un coeficiente
beta de 15,19, seguido del grupo formado por la diferencia entre E-E (eta y
beta igual a -7,21). La escala F, por el contrario, muestra un valor de -2,05
(tabla 4).
|
M
U L T I P L E C L A S
I F I C A T I O N A N
A L Y S I S |
||||||
|
EVALUACI
by FACTOR GRUPO |
||||||
|
Grand
Mean= 6.64 |
||||||
|
Adjusted
for Idenpendents Variable+Category |
|
N |
Dev'n Eta |
Dev'n Beta |
||
|
|
|
FACTOR |
||||
|
|
|
1 |
129 |
1.36 |
1.36 |
|
|
|
|
2 |
129 |
-2.95 |
-2.95 |
|
|
|
|
3 |
129 |
15.19 |
15.19 |
|
|
|
|
4 |
129 |
-4.33 |
-4.33 |
|
|
|
|
5 |
129 |
-2.05 |
-2.05 |
|
|
|
|
6 |
129 |
-7.21 |
-7.21 |
|
|
|
|
|
|
.96 |
.96
|
|
|
|
|
GRUPO |
||||
|
|
|
1 |
312 |
-.18 |
-.18 |
|
|
|
|
2 |
216 |
.39 |
.39 |
|
|
|
|
3 |
246 |
-.11 |
-.11 |
|
|
|
|
|
.03 |
.03
|
||
|
Multiple
R Squared |
.927 |
|||||
|
Multiple R |
.963 |
|||||
Tabla
4. Análisis de los factores de la varianza (SPSS 4.0, 1990)
La revisión bibliográfica demuestra suficientemente que la presencia de un observador, provoca una situación reactógena, siempre que cumpla las dos condiciones:
1.- La presencia de los sujetos en un entorno que es perceptiblemente artificial.
2.-
Existencia de un observador conocido por el sujeto, o por la misma existencia
de la investigación de la que el sujeto sabe que forma parte.
En
el diseño realizado se han establecido estas dos condiciones. Por lo que
puede estimarse que se ha inducido una situación reactógena. Los resultados
obtenidos evidencian, una modificación de ciertas variables en estas
condiciones que se han visto alteradas destacando la autoestima, la ansiedad
fisiológica, y la ansiedad estado, aunque sólo en la inhibición de dicha
ansiedad. Por el contrario, variables que se suponían a priori relacionadas
directamente con la reactividad, no han presentado diferencias importantes,
como por ejemplo la deseabilidad social, o la ansiedad motórica.
A
partir de estos resultados puede afirmarse que la hipótesis inicial es
plausible en parte. La reactividad sería un concepto supraordenado o de
segundo orden, asociado con otra serie de variables. De las variables aquí
analizadas sólo tres parecen ser importantes al respecto. Esto sugiere
plantearse una serie de líneas de investigación a seguir que se comentarán
en el siguiente epígrafe. Por el momento es destacable que los resultados
obtenidos sugieren que los contextos potencialmente reactivos afectan a las
tres dimensiones indicadas, y que por lo tanto, la reactividad está vinculada
a estas dimensiones. Planteándose así, un modelo básico que podría
expresarse como sigue: “la reactividad está estrechamente relacionada con
la autoestima, la ansiedad fisiológica y la inhibición de la ansiedad
estado”.
Otra
importante conclusión es la relacionada con el instrumento creado para medir
cada variable. Tradicionalmente, como se apuntaba en la introducción de este
informe, la reactividad se controla en función de las medidas tomadas durante
una fase de no-observación. Sin embargo, en la mayoría de la ocasiones no es
posible una determinación de la línea base sin observar la situación en
concreto. Esto implica que en las investigaciones simplemente no consideren
como válidas las primeras sesiones observadas. No obstante, este método no
garantiza que los datos registrados después de varias sesiones, sean válidos.
Por ejemplo, en el caso de que se establezca un nivel de interacción nuevo y
permanente, como consecuencia de la incorporación de un observador. De esta
forma los registros no coincidirán en ningún caso (a pesar de desechar las
primeras sesiones) con los previos a la observación.
El
instrumento creado ha sido sensible a los cambios producidos en una situación
reactógena. Puede afirmarse por tanto, que instrumentos de este tipo pueden
usarse para valorar el grado de reactividad provocado ante la observación, así
como determinar cuando se alcanza el nivel base. El retoma
no obstante deber ser tomado como una sugerencia que sirve de base para la
construcción de un instrumento con las suficientes garantías científicas
para mediar la reactividad.
Las
limitaciones de este estudio son múltiples. Si bien es posible afirmar que
los objetivos básicos del informe se han conseguido (análisis operativo de
la reactividad, identificación de las variables implicadas, y el diseño de
un instrumento capaz de valorar los efectos en condiciones reactógenas), es
necesario afirmar que los resultados han generado más preguntas en el autor
que respuestas ha obtenido.
En
primer lugar hay que considerar que el tamaño de la muestra, aunque
suficiente para esta investigación exploratoria, debería ser aumentado
sustancialmente para confirmar o no los resultados aquí obtenidos,
permitiendo además un mayor grado de generalización. Otra importante
limitación la constituye el mismo instrumento creado. El retoma,
como aquí se ha venido llamando, ha sido construido a partir de ítemes
adaptados de otros instrumentos. Las condiciones de fiabilidad y validez, se
han dejado al margen confiando en los índices de cada uno de los inventarios
de origen. Sin embargo, esta situación es conveniente corregir para próximas
investigaciones. En este sentido, el retoma
sólo puede considerarse como una propuesta de instrumento que ha de ser
mejorado, incluyendo el estudio de sus características científicas
esenciales.
Respecto
a las líneas a seguir, son varias. Una de ellas consiste en analizar la
validez y utilidad del modelo presentado. Consistiría en estudiar el tipo de
relaciones que mantienen entre sí las variables que parecen implicadas en la
reactividad. Se trata de conocer si esta relación es recíproca o
unidireccional. Deberá además, profundizarse en analizar hasta que punto la
reactividad no es más que un término conceptual, que hace referencia
exclusivamente a la manifestación de ciertos fenómenos que concurren en un
contexto observacional.
Como
se apuntaba más arriba, también es importante explorar y buscar otras
variables que pueden estar relacionadas en la manifestación del fenómeno
reactiva, y que aún no han sido identificadas.
Existe
por último, una línea de investigación, que se antoja fructífera. Esta línea
se inicia a partir de los resultados aquí obtenidos. El problema consiste en
conocer el efecto de la observación en la autoestima. Los cambios observados
en esta dimensión hacen prever una relación importante entre ser observado y
el grado de autoestima. Esta línea de trabajo puede
asociarse el efecto Hawthorne. De esta forma será trabajo de
investigaciones futuras valorar la relación que establecen entre sí la
observación, la autoestima y el rendimiento en la ejecución de las tareas,
trasladando los resultados obtenidos en las empresas e industria, al ámbito
de la formación y la educación.
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