Para citar este artículo puede usar la siguiente referencia: "Esteve, Jordi y Tomàs, Marina (2001). La calidad y el modelo de financiación en las universidades públicas. RELIEVE, vol. 7, n. 1. Consultado en www.uv.es/RELIEVE/v7n1/RELIEVEv7n1_2.htm en (poner fecha)."
Partiendo del
postulado de que no existe un único modelo de calidad universitaria, se
consideran diversas modalidades con sus ventajas y limitaciones. En este
artículo se ponen de relieve las implicaciones de cada modelo de calidad en las
fuentes de financiación haciendo hincapié en los últimos informes europeos,
españoles y catalanes sobre la financiación adecuada para los modelos de
universidad que defienden.
Assuming
that it doesn´t exist a unique model of university quality, we consider
different modalities with its advantages and disadvantages. In this article we
manifest the implications of each quality model in the funding sources taking
into special account the latest European, Spanish and Catalan university reports
about what would be the best funding for the university model they defend.
1.
Hacia una concreción de los modelos de calidad universitaria
Hablar de calidad universitaria supone siempre partir de unos criterios que obedecen a una forma de entender y ver la universidad. Por tanto sería oportuno por no decir imprescindible definir y señalar, en concreto, lo subyacente al concepto de calidad antes de desarrollar cualquier idea o relación de la calidad con cualquier otro término. Consecuentemente vamos a precisar modelos de calidad y las implicaciones que para el modelo de financiación supone cada uno de ellos.
1.1.
Modelos de Harvey y Green
Harvey y Green (1993), describen cinco diferentes concepciones de calidad
que pueden aplicarse a la educación superior, en el sentido que pueden aportar
luz y permitir su medida y evaluación.
Concepciones
de calidad
|
Características
de cada concepción
|
|
Calidad como
fenómeno excepcional. |
Pueden
distinguirse tres variantes: -
Calidad como excelencia. Ésta viene definida por los insumos y los
resultados. Por ejemplo sería una Universidad capaz de atraer a
profesores Premios Nóbel y a los mejores estudiantes, con los mejores
recursos y por consiguiente producirá los mejores graduados.
Frecuentemente se confunde con reputación. -
Idea tradicional o clásica. Implica distinción, elitismo, clase
social alta, exclusividad,... -
La calidad como satisfacción de un conjunto de requisitos. Los
productos deben superar el llamado “control de calidad” y supone
establecer unos estándares con relación a los cuáles se mide la
calidad. |
|
Calidad como
perfección o coherencia |
Calidad
equivalente a cero deficiencias, evitar los defectos y procurar la
perfección en los procesos. Se vincula a la concepción de cultura de
calidad en el sentido que todos los miembros de la organización comparten
y se responsabilizan de la calidad. |
|
Calidad como
ajuste a un propósito. |
Se
concibe como la adecuación de los procesos para conseguir los
objetivos, resultados o productos propuestos. Se trata de una definición
funcional: existe calidad si el producto se ajusta a aquello por lo que
fue realizado. |
|
Calidad como
relación valor-costo. |
Este concepto
se sostiene sobre la idea de eficiencia económica o “accountability”. |
|
Calidad como
transformación (cambio cualitativo). |
En educación
es especialmente válido porqué la tarea educativa implica transformar el
sujeto-educando independientemente
de si consigue un resultado concreto o no, lo importante es conseguir esa
mejora, esa transformación. |
Cuadro nº 1: Concepciones
de calidad según Harvey y Green
(1993). Adaptación realizada por de la Orden y otros (1997)
1.2.
Modelo de de la Orden y equipo (1997)
El Modelo de de la Orden (1997) sobre la calidad de la educación
universitaria supone una relación de coherencia de cada uno de los componentes
del sistema representado en el modelo con todos los demás.
La calidad aparece como un continuo escalado cuyos puntos representan
combinaciones de funcionalidad, eficacia y eficiencia, mutuamente implicados. Su
grado máximo, la excelencia, supone un óptimo nivel de coherencia entre todos
los componentes principales representados en el modelo sistémico.
Este modelo combina las tres dimensiones ya citadas (eficacia, eficiencia
y funcionalidad) con un conjunto integrado de relaciones de coherencia entre los
componentes básicos de la universidad concebidos como un sistema: contexto,
metas, productos y entradas.
Nivel
de asignación
A
Necesidades, aspiraciones y expectativas a las que debe responder la educación universitaria:
·
Profesionalización al más alto nivel
·
Desarrollo tecnológico
·
Desarrollo económico
·
Desarrollo científico, cultural, etc.
Eficacia B
METAS Y OBJETIVOS DE LA INSTITUCIÓN
UNIVERSITARIA
Funcionalidad C
PRODUCTOS DE LA EDUCACIÓN UNIVERSITARIA
·
Incremento de la ciencia
Eficiencia
D
· Instructivos
Nivel de utilización
E
ENTRADAS EN EL SISTEMA DE EDUCACIÓN
UNIVERSITARIA
Según de la Orden (1997) para avanzar
en la caracterización del concepto de Calidad Universitaria es preciso superar
la tendencia a considerar en sí mismas las características específicas de los
elementos de contexto, entrada, proceso, producto y propósito de la educación
en cada institución de calidad y tratar de identificar los rasgos comunes a
todas ellas.
La conceptualización de la calidad de la educación exige superar la
consideración aislada de las características específicas de los distintos
elementos o componentes y centrar la atención en las relaciones entre ellos.
La calidad de la educación viene definida por un conjunto de relaciones
de coherencia entre los componentes de un modelo sistémico de Universidad o de
plan de estudios universitario conducente a un título.
F. Rubio Royo señala que
los criterios que deben orientar las respuestas de la educación superior son:
a)
pertinencia
b)
calidad
c)
internalización
La pertinencia o dimensión social de la Universidad es un término acuñado
por los informes de la UNESCO, que incluye el papel desempeñado por la educación
superior respecto a la sociedad. Ello incluye las funciones (enseñanza,
investigación y servicios conexos) con relación al mundo del trabajo, al
Estado, a la financiación pública y al sistema educativo.
La financiación pública limitada es una de las restricciones
principales que se oponen al proceso de cambio y desarrollo de la educación
superior. Ello implica que las universidades deben mejorar su gestión y
utilizar de manera más eficaz los recursos humanos y materiales, rindiendo
cuenta de ello a la sociedad.
La calidad se ha convertido en una preocupación y una exigencia de la
propia sociedad. La satisfacción de las necesidades de la sociedad y las
expectativas que suscita la educación superior dependen de la calidad docente,
de los programas y de los estudiantes.
La calidad de los estudiantes plantea un problema inmenso. Las soluciones
pasan por:
-
examinar la articulación de la enseñanza
secundaria y la educación superior
-
mejorar la información, el asesoramiento y la
orientación de los estudiantes que van a ingresar en la universidad
-
hacerles comprender la responsabilidad con
respecto a la sociedad.
La evaluación de la calidad es fundamental. Se debe prestar atención al
respeto a los principios de libertad académica y autonomía institucional. Pero
estos principios no deben invocarse para oponerse a los cambios necesarios, ni
para proteger estrechas actitudes corporativas.
La internalización obedece al carácter universal del aprendizaje y de
la investigación. La expansión de redes de universidades se ve facilitado por
el progreso de las TICs.
La
Agencia tiene como uno de sus objetivos prioritarios la consecución de la máxima
calidad en la prestación de los servicios que ésta ofrece a la sociedad. Para
ello dota a los órganos de gobierno de las diversas universidades
de los instrumentos adecuados para que puedan evaluar la calidad docente
e investigadora, para emprender programas de mejora y para rentabilizar los
recursos disponibles y el esfuerzo inversor de los presupuestos públicos.
Los
indicadores del modelo de evaluación de la calidad ponen de relieve el concepto
de calidad que se está manejando.
Se plantea la evaluación como un proceso que debe
contribuir a la calidad o contribuir a la consecución de:
·
La eficacia y la eficiencia de las inversiones en la enseñanza
superior
·
El cumplimiento de estándares internacionales de calidad en
los programas de formación que permitan la movilidad y la competitividad
internacional
·
La satisfacción de las demandas de formación de la
sociedad
·
La respuesta a las necesidades de graduados que la sociedad
demanda.
Se presume que el sistema universitario catalán de evaluación de la calidad conjuga elementos de un modelo que asegure la igualdad en el tratamiento de las instituciones y admita la variabilidad de la calidad en los diferentes programas e instituciones. Es decir, pretenden asegurar que todos los programas tengan una calidad suficiente y por otra, mediante la diversidad, pretende incrementar la calidad del conjunto de las instituciones y programas universitarios.
Una institución educativa es de calidad (Tomàs,
M.:2000) cuando:
1)
predomina un clima organizacional en el que
las personas que forman esta organización se pueden realizar como tales,
2)
los
conflictos organizativos se resuelven funcionalmente,
3)
la comunicación existente en el centro se
percibe de forma satisfactoria por toda la comunidad y
4)
existe una cultura altamente compartida.
1)
Un clima organizacional que permita que las
personas se realicen como tales. Se caracteriza por proporcionar a los miembros
de esta entidad respuesta a sus intereses profesionales, motivación para
perfeccionarse día a día, confianza para que expresen sus ideales y
preocupaciones; en fin, un clima donde se puedan sentir
bien los profesores y demás profesionales, los estudiantes, el personal
de la administración y servicios.
2)
Los conflictos organizacionales entendidos
como las situaciones que se plantean entre colectivos, personas y/o grupos se
deben tratar de forma que proporcionen a la organización en su conjunto, al
grupo que alberga el conflicto, etc.; un desarrollo y una mejor adaptación a
las necesidades o situaciones que se van planteando.
3)
La comunicación existente en el centro debe
percibirse de forma satisfactoria por parte de toda la comunidad. Los procesos
comunicativos son indicadores del funcionamiento de las relaciones en una
institución y la percepción de ellos es fundamental para la calidad
comunicativa. Por otro lado la satisfacción en la comunicación indica que los
agentes intervinientes en los procesos comunicativos utilizan unos canales
adecuados, seleccionan unos códigos inteligibles y facilitadores del
entendimiento lo cuál es un indicador de pocos ruidos y buena comunicación.
4)
Existe una cultura altamente compartida. La
cultura organizacional se considera uno de los elementos claves para el
funcionamiento de una institución. Cuando el conjunto de valores, creencias,
comportamientos y pautas de conducta de las personas de una organización son
altamente compartidos es bastante obvio deducir que participan de una forma de
ver la organización - los objetivos institucionales, la tecnología a utilizar,
etc. - muy similar o, al menos
compatible.
Este
modelo hace énfasis en el funcionamiento de la institución desde una
perspectiva de las personas y grupos presuponiendo que de esas variables
dependerá la calidad.
Hasta
ahí hemos señalado algunos modelos de calidad que nos parecen especialmente
relevantes y nos permiten avanzar en las implicaciones de cada modelo en la
financiación. Por ello continuamos este apartado con el de las fuentes de
financiación.
2.
Fuentes de financiación universitaria
Las fuentes de financiación de los sistemas universitarios de los
distintos países del mundo pueden clasificarse de entrada en dos grandes
grupos:
·
Fuentes
públicas: procedentes de los presupuestos de los Estados.
·
Fuentes
privadas: procedentes de los ciudadanos y de las empresas privadas.
El peso de unas y otras varía según los países pero en términos
generales puede decirse que las fuentes públicas representan entre el 75% y el
91% de la financiación universitaria.
2.2
Fuentes públicas de financiación
Las fuentes públicas de financiación pueden clasificarse en:
·
Subvenciones
directas a las instituciones universitarias.
·
Ayudas
a los estudiantes y familias.
2.2.1
Subvenciones directas a las instituciones universitarias
La subvención directa de los gobiernos a las universidades se suele
hacer siguiendo uno o varios de los siguientes criterios:
1.
Uso de fórmulas. Las fórmulas pueden tener en cuenta los ínputs (número de estudiantes, profesorado, carga docente,
titulaciones etc.) o los outputs
(licenciados, doctores, cantidad y calidad de la producción científica, etc.).
Al considerar el número de estudiantes suele distinguirse entre los que
realizan los estudios a tiempo completo y los que compaginan el estudio con algún
trabajo y, en consecuencia, están matriculados de un número reducido de créditos.
Lógicamente se les asigna mayor peso a los primeros. En algunos países también
se asigna mayor peso a los estudiantes, de nuevo acceso, procedentes
directamente de la enseñanza secundaria. En ocasiones, se asigna
mayor ponderación a los estudiantes que no superan una determinada edad.
Las
titulaciones suelen agruparse en varios bloques y se les aplica un coeficiente
multiplicador según, por ejemplo, el grado de experimentalidad de las mismas.
La
producción científica puede medirse según diversos criterios siendo uno de
los mas usados el número de artículos publicados valorados según el nivel y
el impacto de las diversas revistas.
Las
fórmulas suelen ser lineales aunque muchas veces se aplican correcciones que
tienen en cuenta las economías de escala que se producen en las instituciones
universitarias de gran volumen. Estas correcciones pueden realizarse por la
simple inclusión de términos independientes en las fórmulas o bien de formas
matemáticamente más sofisticadas. En algunos países existe un organismo
intermedio entre los gobiernos y
las universidades que tiene como misión la aplicación transparente y
equitativa de las fórmulas de cálculo de las subvenciones.
2.
Presupuesto base cero.
Realizar el presupuesto siguiendo la metodología “base cero” tiene como finalidad que las distintas partidas del
gasto no tengan necesariamente un carácter
incrementalista. Se intenta romper con la idea de que cada uno de los conceptos
de los costos tenga como mínimo la cuantía del año anterior más un
determinado porcentaje de aumento. Se pretende desligar completamente la
composición de los gastos futuros con la del pasado, huyendo así de cualquier
inercia. Cada uno de los gastos presupuestados debe ser justificado como si
fuera la primera vez que se introdujera.
3.
Contratos-programa: Las instituciones universitarias establecen unos
objetivos y unos planes para alcanzarlos. Las
subvenciones futuras podrán disminuir o aumentar en función del éxito
alcanzado en el cumplimento de las metas establecidas. Suelen tener una vigencia
de entre 2 y 4 años. Con ellos los
gobiernos pretenden que las instituciones universitarias persigan algunos
objetivos de interés general.
4.
Reembolso de gastos: En
algunos países los gobiernos reembolsan, a posteriori, los gastos justificados
por las universidades.
Los sistemas de asignación de las subvenciones públicas descritos
anteriormente no son incompatibles entre sí y en una gran mayoría de países
aplican una combinación de varios de ellos dando mayor importancia a unos u
otros.
2.2.2
Las ayudas a los estudiantes y a las familias
Entre las ayudas públicas a los estudiantes y a las familias destacan:
·
Las
becas
·
Los
préstamos-renta
Las becas son ayudas de la administración a los estudiantes y a las
familias, a fondo perdido, y que se conceden teniendo en cuenta el nivel económico
de la familia y muchas veces también el rendimiento académico de los
estudiantes.
Los préstamos-renta se conceden para ayudar a los estudiantes a pagar
las tasas y cubrir parte de los gastos de manutención y alojamiento. Deben ser
devueltos posteriormente. Según los países, los préstamos renta presentan
notables diferencias entre las que cabe destacar:
·
Amortización:
puede ser constante aunque lo más frecuente es que se inicia cuando el
estudiante alcanza un determinado nivel de renta (relacionado con la renta
per cápita del país). Asimismo, la cuantía amortizada anualmente suele
ser un porcentaje de la renta obtenida, teniendo en ocasiones carácter
progresivo. Este porcentaje suele oscilar entre el 3% y el 5% de la renta anual
aunque en algunas ocasiones puede llegar al 10%. Muchas veces es posible
solicitar aplazamientos. Las amortizaciones suelen hacerse junto con el pago del
impuesto sobre la renta con lo que el control de las devoluciones
corre a cargo de la Inspección de Hacienda. No obstante, en algunos países
las devoluciones se hacen junto con el pago de las cotizaciones a la Seguridad
Social.
·
Tipo
de interés: suele estar subvencionado y raramente alcanza los niveles del
mercado. En ocasiones es nulo pero en otras es positivo y en este caso suele
seguir, aunque amortiguadas, las oscilaciones del mercado. En algún país no se
aplica ningún interés explícito, pero a posteriori se actualiza la deuda
pendiente aplicando tablas que recogen la evolución del índice de precios.
·
Naturaleza
de los fondos prestados: en la mayoría de las ocasiones son públicos. No
obstante, en algunos países los concede la banca privada auque ésta nunca
elige a los beneficiarios de los préstamos sino que son instituciones públicas
las que lo hacen. Los préstamos siempre están garantizados por el Estado de
modo que los recompra a la banca si se produce un cierto nivel de morosidad.
En ocasiones, se puede disfrutar simultáneamente de becas y de préstamos-renta
aunque puede suceder que exista una limitación conjunta del monto global de
ambos. Otras veces, es posible renunciar a parte de una beca y obtener un préstamo-renta
de cuantía superior de modo que la financiación global resulte más elevada. A
veces, los criterios económicos que determinan su concesión no se establecen a
partir de la renta familiar sino de la renta y el patrimonio personal de los
propios estudiantes.
2.3
Fuentes privadas de financiación
Entre las fuentes privadas de financiación destacan:
1.
Las tasas pagadas por los estudiantes que son el precio público que debe
pagarse por los servicios docentes que prestan las universidades
2.
Pagos efectuados por parte de las empresas privadas a las universidades
por:
a)
Convenios de asesoramiento
b)
Convenios de formación
c)
Consultorías
d)
Investigaciones
3.
¿Qué dicen los últimos Informes europeos, españoles y catalanes sobre la
financiación universitaria?
En tercer lugar hemos realizado una síntesis de lo concerniente a
financiación en los últimos informes de Educación Superior.
3.1
Declaración mundial sobre la
educación superior en el siglo XX1: visión y acción
En esta declaración, aprobada por la “Conferencia Mundial sobre la
Educación Superior” celebrada el 9 de octubre de 1998, se propugna:
·
Cooperación
entre las instituciones de enseñanza
superior y los organismos nacionales de planificación y coordinación
para garantizar una gestión racionalizada y un uso sano de los recursos
disponibles.
·
Sensibilidad
de los establecimientos universitarios para captar las futuras necesidades de su
entorno. Evaluación regular de su eficacia mediante mecanismos internos y
externos.
·
Autonomía
de gestión para las universidades con la obligación de rendir cuentas a las
autoridades, parlamento y sociedad en general.
·
Participación
de los distintos estamentos, especialmente los académicos, en los órganos
rectores pero manteniéndolos siempre dentro de unas dimensiones razonables.
·
Cooperación
Norte-Sur para conseguir una financiación adecuada de la educación
universitaria de los países en desarrollo.
·
Participación
mixta, privada y pública, en la financiación de la educación superior pero
con predominio de esta última para asegurar que la función social de la
educación se lleva a cabo de forma equilibrada.
· Sensibilización de toda la sociedad sobre el papel que la educación, a todos los niveles, desempeña en el desarrollo económico.
3.2
Informe “Universidad 2000” (España)
Este informe recomienda combinar adecuadamente las tasas con un esquema
de ayudas públicas a estudiantes y familias. La principal causa de la
diferencia en el gasto en enseñanza superior, entre España y los países de su
entorno, radica en la insuficiencia de estas ayudas. Se propugna su aumento con
la finalidad de mejorar la equidad y la calidad. Se sugiere también la
utilización de préstamos-renta para diversificar la composición de las ayudas
e incrementar su volumen total. Se recomienda que los fondos sean públicos y
que no se inicie su amortización hasta que se supere la renta
per cápita española. Se indica que su utilización es más adecuada para
los segundos ciclos mientras que para los primeros cursos se considera que las
becas deben tener mayor peso.
Con relación a las becas se
sugiere:
·
Reducir,
o incluso eliminar, los criterios académicos en su concesión para dar mayores
oportunidades a los estudiantes procedentes de las capas sociales menos
favorecidas. La relajación de los criterios académicos debería ir acompañada
por una revisión de las normas de permanencia para todos los estudiantes fueran
becarios o no.
·
Incrementar
la cuantía de las becas para las familias con menores recursos para poder
compensar el coste de oportunidad de la dedicación a los estudios superiores.
Las becas y los préstamos-renta deberían facilitar la movilidad de los
estudiantes y la libre elección del centro
Se propone que se lleve a cabo un programa experimental de
prestamos-renta. Podrían dedicarse inicialmente a facilitar la movilidad y la
libre elección de centro.
Se proponen las siguientes características para los préstamos- renta:
·
Naturaleza
de los fondos: públicos
·
Elección
de los beneficiarios: por parte de la Administración Pública entre estudiantes
de los últimos cursos (excepto los destinados a promover la movilidad de los
estudiantes que también podrían ser de los primeros años). Las universidades
certificarían el cumplimiento de los criterios académicos
y el número de créditos de los que están matriculados. Si los
intereses están subvencionados de forma importante, debe también considerarse
el nivel de renta familiar, aunque en este sentido hay que ser menos restrictivo
que con las becas para asegurar que un amplio sector del estudiantado pueda
beneficiarse de ellos.
·
Cuantía
de los préstamos: alrededor de los 3.600€ para poder cubrir también los
gastos de cambio de residencia.
·
Intereses:
nulos o muy reducidos durante los estudios y los dos años siguientes.
Posteriormente podrían aumentarse.
·
Amortización:
a partir del instante en que se supere la renta per cápita española o los ingresos laborales medios. Debería
especificarse en el momento de su formalización el procedimiento a utilizar
para la determinación de los términos amortizativos.
Nada se dice respecto de si el control de las devoluciones correría a
cargo de la Agencia Estatal de la Administración Tributaria o de otro
organismo.
Con relación a la financiación pública directa a las universidades, se
indica que:
·
El
modelo debe garantizar la suficiencia financiera de estas instituciones y debe
ser transparente para que éstas sepan a qué atenerse.
·
El
modelo debe permitir que las Comunidades Autónomas puedan establecer sus
prioridades e incentivar el logro de objetivos.
·
En
las fórmulas de cálculo de las subvenciones se tengan en cuenta el número de
créditos matriculados y también los costes estándar de las diversas
titulaciones. Para no incentivar las elevaciones injustificadas de la carga
docente, se propone fijar el número máximo de créditos financiables y que el
número de asignaturas optativas financiables dependa del número de estudiantes
matriculados. Las fórmulas lineales que determinan la subvención en función
del número de estudiantes deben ser corregidas para tener en cuenta otros
criterios como los indicadores de calidad de los titulados, las economías de
escala, etc.
Esto último puede conseguirse sumando constantes a la fórmula, que de
alguna manera, recojan los costes fijos o con el uso de fórmulas que determinen
una subvención corriente media decreciente.
Para primar los estudios más solicitados, podría subvencionarse con un
5% o un 10% adicional a los estudiantes admitidos en primera opción.
Se propugna primar la productividad docente teniendo en cuenta la
producción de titulados en las fórmulas de cálculo de las subvenciones.
Puesto que el objetivo principal no es producir muchos titulados sino titulados
de calidad, se sugiere corregir este número con indicadores del éxito laboral
de los graduados en las diversas titulaciones y también deberían tenerse en
cuenta las notas de acceso a las diversas titulaciones. Para poder valorar el éxito
laboral de los titulados debería ponerse en marcha un seguimiento profesional
de los licenciados.
La subvención para gastos corrientes debe completarse con la subvención
de gastos de inversión, de acuerdo con un plan plurianual
y una planificación a medio plazo del sistema universitario decidida por
la Administración competente. Para ello se recomienda la coordinación de los
gobiernos autonómicos con competencias universitarias.
Se recomienda a las Administraciones que pongan en marcha programas
competitivos que otorguen financiación a grupos y actividades de especial
calidad. En concreto se sugiere:
·
Fomentar
la cooperación entre universidades españolas, europeas y latinoamericanas en
las actividades investigadoras.
·
Potenciar
doctorados de gran calidad.
·
Programas
para potenciar innovaciones docentes y actividades de evaluación encaminadas a
mejorar la calidad de la enseñanza.
·
Desarrollo
de currículos mutidisciplinares
(especialmente en los cursos de postgrado y de doctorado).
Las becas para doctorado deberían tener en cuenta no sólo las características
personales de los candidatos sino también la viabilidad de los programas en los
que desean integrarse. Para financiar la matrícula de los cursos de postgrado
se recomienda la utilización de préstamos.
Los contratos-programa, junto con la convocatoria de programas
competitivos, deben facilitar la adaptación de las universidades a los
objetivos fijados por las Administraciones y a los intereses de la colectividad.
Se propugna aumentar el gasto por estudiante, a lo largo de unos 10 años,
así como el porcentaje del PIB destinado a los estudios superiores
para poder equipararse a los países del entorno. Por otra parte, se recomienda
que, como mínimo, no aumente el porcentaje de participación de las tasas en la
financiación universitaria por ser ya uno de los más altos de Europa. También
se recomienda que el crecimiento de las subvenciones a familias y estudiantes
sea superior al crecimiento de las subvenciones directas a las universidades. Se
propone que el porcentaje de estudiantes de los primeros cursos que disfruten de
beca sea más del doble del actual llegando al 40%. En cambio, se propone que en
los últimos cursos los préstamos-renta substituyan a las becas de modo que sólo
un 10% de los estudiantes disfruten de éstas. Por otra parte, se sugiere que se
haga un esfuerzo para aumentar la cuantía media de las becas pasando de los
1.350€ actuales hasta una media de unos 2.400€ anuales.
Se propone que los préstamos-renta beneficien al 30% de los estudiantes
de los últimos cursos y que tengan una cuantía media anual de unos 3.600€.
3.3
Proyecto de Ley de Ordenación Universitaria (España)
A diferencia de la Ley Orgánica de Reforma Universitaria de 1983, el
proyecto de ley de ordenación universitaria dedica parte de su articulado a la
regulación de la financiación universitaria. El proyecto
agrupa disposiciones ya contenidas en diversas normas de rango menor y
también recoge muchos aspectos, que sin estar
regulados en la normativa positiva, ya eran práctica habitual de la
financiación universitaria de los últimos años.
El proyecto de ley de ordenación universitaria española establece que
las universidades tendrán autonomía económica y financiera
y que deberán disponer de los recursos suficientes para el desarrollo de
las funciones que se les atribuyan. También establece que las Universidades
elaborarán programas de financiación plurianual. Estos programas podrán
conducir a la aprobación por la Comunidades Autónomas respectivas de
contratos-programa que incluirán sus objetivos, financiación y cumplimiento de
los mismos. El mencionado proyecto de ley también establece que una
vez conocidas las subvenciones anuales de gastos corrientes y de capital
procedentes de las Comunidades Autónomas, las Universidades elaborarán
y aprobarán su presupuesto anual. La autorización efectiva de los créditos se
producirá mediante la aprobación del presupuesto. El presupuesto será público,
único y equilibrado[A]
comprendiendo la totalidad de los ingresos y gastos.
De entre las fuentes de ingresos
de las Universidades que cita el proyecto de ley, creemos oportuno destacar los
siguientes:
·
Subvenciones
de gasto corriente y de capital fijadas anualmente por las Comunidades Autónomas.
·
Tasas
(precios públicos establecidos para los servicios educativos). Para las
titulaciones con carácter oficial y homologadas para todo el territorio español
el precio será establecido por la correspondiente Comunidad Autónoma dentro de
los límites establecidos por el Consejo de Coordinación Universitaria. Se
concederán las oportunas compensaciones para las exenciones y reducciones que
legalmente se dispongan en materia de tasas. Serán los Estatutos de las propias
universidades los que establecerán los precios públicos de las titulaciones
propias y de los cursos de especialización.
·
Los
ingresos derivados de los contratos de asesoramiento, formación, investigación
etc. realizados con empresas privadas que tendrán carácter científico, técnico
o artístico. Los Estatutos de las Universidades, de acuerdo con la normativa
general, establecerán los procedimientos para la celebración de los contratos
así como los criterios para determinar el destino de los bienes y recursos que
de ellos se obtengan.
·
Producto
de las operaciones de crédito destinadas a la financiación de gastos de
inversión. Estos créditos requerirán la autorización previa de la
correspondiente comunidad Autónoma.
·
Otras
fuentes de ingreso son: donaciones, rendimientos del propio patrimonio y
remanentes de tesorería.
Los costes de personal docente e investigador y de administración y de
servicios deberán ser autorizados por la respectiva Comunidad Autónoma. En el
estado de gastos corrientes se especificarán los costes originados por la
plantilla de personal de todas las categorías.
Las Universidades deberán remitir a las correspondientes Comunidades Autónomas
la liquidación del presupuesto antes del 31 de mayo del ejercicio siguiente.
3.4
Informe de la comisión de reflexión sobre el futuro del ámbito universitario
catalán
En este informe titulado “Para un
nuevo modelo de universidad”, con relación a la financiación se hacen
las siguientes recomendaciones:
·
La
financiación no debe servir sólo para repartir recursos sino que debe ser un
auténtico incentivo para la mejora de la calidad.
·
El
sistema de financiación universitario debe ser suficiente y esto debe
entenderse en el sentido de que debe ir tendiendo progresivamente
a los niveles de los países de nuestro entorno a medida que se vayan
cumpliendo los objetivos propuestos.
·
Los
recursos deben asignarse a las universidades mediante contratos-programa, o
procedimientos similares, que asignen los recursos en régimen de concurrencia y
en función de los resultados relativos tanto en el ámbito docente como en el
de la investigación.
·
La
asignación a cada universidad debe tener en cuenta el grado de cumplimiento de
su plan estratégico, basado no sólo en la calidad sino también en el ritmo de
incremento de ésta.
Todas esas consideraciones y recomendaciones dan una idea de la
importancia que supone el modelo de financiación para una Educación Superior
de calidad.
4.
¿Qué fuentes de financiación son
las más adecuadas para cada modelo de calidad?
El
cuadro que sigue a continuación permite resumir las relaciones entre los
distintos modelos de calidad y las diversas fuentes de financiación:
|
MODELO
DE CALIDAD |
FUENTES
DE FINANCIACIÓN MÁS ADECUADAS |
|
Calidad como fenómeno excepcional |
·
Becas para los mejores estudiantes
(los criterios académicos en la concesión de becas deben primar tanto o
más que los económicos) ·
Las fórmulas de financiación deben
valorar de modo especial el currículum
vitae de los profesores. |
|
Calidad como perfección o coherencia |
·
Contratos-programa o fórmulas
objetivas que contemplen especialmente la perfección y coherencia |
|
Calidad como ajuste a un propósito |
·
El contrato-programa proporcionará
fondos extras, o los reducirá, en función del mayor o menor éxito en la
consecución de los objetivos |
|
Calidad como relación valor-costo |
·
Uso de fórmulas objetivas que
incentiven la eficiencia |
|
Calidad como transformación (cambio cualitativo) |
·
En las fórmulas objetivas hay que
valorar de modo especial las diferencias entre inputs
y outputs ·
Auditación de la contabilidad ·
Becas generalizadas especialmente
para los más desfavorecidos económicamente. ·
Tasas bajas o nulas |
|
de la Orden y otros |
·
Uso de fórmulas objetivas que
contemplen la coherencia entre los diversos elementos que intervienen en
el proceso. Parece inevitable que éstas no puedan ser muy sencillas |
|
F. Rubio Royo |
·
El contrato-programa debe reflejar
los objetivos de la sociedad en la que se inserta la institución ·
Tasas elevadas, que sensibilicen a
los usuarios sobre los costos de la institución, compensadas por préstamos-renta
o becas |
|
Agencia para la calidad del sistema universitario
de Cataluña |
·
Contrato-programa y fórmulas
objetivas ·
Mayor financiación para las plazas
escogidas en primera opción |
|
M. Tomás |
·
Contrato-programa acorde con la
evaluación interna del funcionamiento de la institución sobre la base de
las cuatro variables señaladas. |
Cuadro
nº 2: Relación entre modelos de calidad y fuentes de financiación más
adecuadas.
Profundizando
más en las relaciones entre financiación y calidad, señalaremos algunas
consideraciones no estrictamente ligadas al cuadro anterior.
Como se ha indicado en la subsección 2.2.1 la asignación de los
recursos públicos a las universidades puede hacerse mediante el uso de fórmulas.
Para conseguir una calidad en el servicio puede ser más adecuado dar un mayor
peso a los outputs en detrimento de
los inputs. De todos modos, todas las
decisiones suelen tener sus ventajas e inconvenientes. Por ejemplo, asignar las
subvenciones en función del éxito académico de los estudiantes, del número
de licenciados, doctores etc. podría tener como consecuencia una reducción de
los niveles de exigencia. Para evitar este peligro puede ser adecuado que exista
información exhaustiva y transparente sobre la actividad laboral de los
titulados en los últimos años. Otro indicador a tener en cuenta para valorar
la calidad de las titulaciones es el porcentaje de fallidos en la devolución de
los préstamos-renta y la rapidez con la que se efectúan las amortizaciones.
También puede ser útil la existencia de agencias de evaluación del
nivel de aprendizaje de los estudiantes. Si en los
inputs que intervienen al
determinar la financiación se tiene en cuenta la carga docente, es necesario
limitar el número de créditos financiable por estudiante ya que de lo
contrario se incentivarían incrementos injustificados de las horas de docencia.
Unas tasas elevadas pueden facilitar la financiación universitaria y
hacer conscientes a los estudiantes del costo real de su plaza de modo que
aprovechen en mayor medida las oportunidades que el sistema educativo les
ofrece y a la vez, sean más exigentes con la calidad ofrecida por la
universidad. No obstante, esta medida debe ser aplicada con prudencia para
evitar:
·
Un
aumento en la desigualdad de oportunidades.
·
Que
tasas elevadas sean motivo decisivo
para no cursar estudios universitarios.
·
Una
disminución en la proporción de estudiantes procedentes de los estratos
sociales económicamente más desfavorecidos.
Por estos motivos, es conveniente buscar un equilibrio adecuado entre las
tasas y la política de becas y de préstamos-renta. Caer
en el extremo contrario también sería contraproducente. En concreto,
matrículas gratuitas junto con una política de becas que no tuviera ningún
control sobre el rendimiento académico de sus beneficiarios, atraería
estudiantes sin ninguna posibilidad
de concluir sus estudios. En términos generales podría decirse que una política
de incremento de tasas puede realizarse de modo gradual, sin elevaciones
bruscas, aumentando simultáneamente el porcentaje de estudiantes que disfruta
de becas y aumentando también la cuantía media de estas. Ello mejoraría la
progresividad del sistema. Puede ser conveniente, que las becas tengan mayor
peso en el primer ciclo y que en el segundo ciclo dejen paso, a una mayor
proporción de préstamos-renta. Los préstamos-renta son más adecuados cuando
ya se está cerca de la finalización de los estudios puesto que su devolución
se hace más probable y la acumulación de intereses, en caso de que los haya,
es mucho menor.
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TOMAS, M. (2000): Las organizaciones educativas de calidad en Apuntes del Curso de Doctorado “La gestión del cambio”
[A] Siguiendo criterios generalmente aceptados.
[1] Miembros del grupo de investigación “Cambio de cultura en las universidades catalanas en el s. XXI” formado por: Tomas, M. (investigadora principal), C. Armengol, N. Borrell, D. Castro, J. Esteve, M. Feixas, J. Gairín y P. Marqués. UAB-UB-UOC.
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