Introducción
En
este trabajo, a partir de una revisión bibliográfica, se pretende
esclarecer los distintos tipos de muestreo que se utilizan en las
diferentes investigaciones publicadas en actas de congresos
nacionales sobre investigación educativa. Siendo éstas las
siguientes:
-
Actas del XI Congreso Nacional de Pedagogía
(1997): Innovación Pedagógica y Políticas Educativas. Tomo I
y II.
-
Actas del VII Congreso Nacional de Modelos de
Investigación Educativa (AIDIPE, 1997): Avances metodológicos
en la Investigación e Intervención Educativas.
-
Actas del Congreso Creación de Materiales
para la Innovación Educativa con Nuevas Tecnologías (1997):
Edutec, 97.
-
Actas
del IX Congreso Nacional de Modelos de Investigación Educativa
(1999): Nuevas Realidades Educativas, Nuevas Necesidades Metodológicas.
En la actualidad, ha aumentado el interés por investigar en diferentes
ámbitos de las ciencias sociales, siendo uno de ellos el ámbito
educativo. A la hora de investigar en este campo, sucede que no en
todas las investigaciones se puede estudiar a toda la población,
por lo que se debe recurrir al muestreo en aquellas situaciones en
las que la población sea tan grande que exceda de las posibilidades
del investigador, o en aquellos casos donde la población sea lo
suficientemente uniforme como para que cualquier muestra sea
representativa. “El uso de muestras en educación tiene grandes
ventajas: la investigación suele tener un coste menor en todos los
sentidos, se puede hacer más rápido y la información que se
recopila puede tener más calidad (Al tener la posibilidad de
estudiarla con mayor profundidad)” (Tójar, 2001: 129). Trabajar
con muestras puede permitir realizar un análisis inferencial más
exhaustivo y no un estudio meramente exploratorio.
Para
obtener unos resultados representativos, es necesario que el tipo de
muestreo que se utilice en una investigación, reúna los requisitos
del análisis inferencial y que se adecue más al tipo y diseño de
investigación que se va a realizar; para ello, es conveniente hacer
un estudio piloto sobre la población con la que se va a trabajar, y
con ello conseguir una muestra lo más representativa posible.
Existen diferentes técnicas de muestreo que se pueden emplear en
investigación educativa (véase Azorín y Sánchez-Crespo, 1986;
Kalton, 1983; Namboordi, 1987 y Som, 1996), teniendo cada una de
ellas unas ciertas ventajas e inconvenientes.
Metodología
La metodología seguida en este estudio, cobra una especial
relevancia, porque como se dice a lo largo del mismo se entiende
como fundamental que se especifiquen los pasos seguidos para llevar
a cabo una investigación.
Los datos con los que se ha trabajado han sido seleccionados
a partir de las actas de los congresos nacionales que se han
publicado en los últimos años, que están relacionados con el ámbito
de métodos de investigación en educación; la razón por la que se
han utilizado estas actas ha sido porque se consideraba que en ellas
existiría un número elevado de investigaciones que hubieran
trabajado con muestras.
Una vez analizadas las actas, se centra la atención en
aquellas investigaciones que emplean muestras en su desarrollo, por
lo tanto, en este estudio no se selecciona una muestra concreta,
sino que se trabaja con toda la población del ámbito que se
pretendía estudiar, es decir, se han analizado todas y cada una de
las comunicaciones presentadas en las diferentes actas objeto de
investigación.
Posteriormente, se realizó una revisión exhaustiva de cada trabajo,
seleccionando todos aquellos que realizaban investigaciones empíricas,
y que han utilizado muestras. Para agilizar y hacer más
estructurado el trabajo se empleó una tabla donde se especificaban
las siguientes categorías:
1.-Identificación del trabajo: dónde se anotaba la referencia del
libro y el número de página.
2.- Utiliza muestra: en esta casilla se anotaba sí el trabajo revisado
especificaba o no el empleo de muestras en la investigación.
3.- Tipo muestreo: aquí se incluye el tipo de muestreo empleado en los
trabajos revisados.
4.- Tamaño muestra: se refiere al número de sujetos que componen las
distintas muestras.
5.– Instrumentos: especificando los instrumentos empleados en la
recogida de información.
6.- Recogida de datos: la forma en que han sido recogidos esos datos
(correos, internet,...).
7.- Observaciones: en esta casilla se incluyen todas aquellas
cuestiones consideradas de interés.
Posteriormente, se clasificaron todos los trabajos con muestras
dependiendo de los siguientes criterios:
1.- No determina el tipo de muestreo pero sí especifica la muestra
empleada.
2.- No determina el tipo de muestreo ni especifica la muestra empleada,
aunque por el contexto se deduce que existe una muestra.
3.- Utiliza toda la población como muestra.
4.- Si determina el tipo de muestreo especificando la muestra empleada.
A continuación, se exponen los resultados y conclusiones generales de
este estudio.
Resultados
De los 618 trabajos revisados, 179 de ellos usan muestras en sus
investigaciones, siendo estas de los siguientes tipos:
1.-
El 69,83 % (125 trabajos) no determina el tipo de muestreo que se ha
empleado, pero 87 de esos trabajos sí informan del tamaño de la
muestra. A continuación, se expone la representación gráfica de
los valores absolutos de los trabajo que se enmarca en cada
intervalo de tamaño de muestra:
Gráfico 1 - Tamaños de las muestras
Se aprecia que el 74,7% de los trabajos revisados utilizan un
tamaño de muestra no superior a 500 sujetos, de los que 42,52%
utilizan muestras comprendidas entre 101-500 sujetos. Se observa cómo
el tamaño de muestra en la mayoría de las investigaciones no es
muy amplio.
Por otro lado, se considera importante resaltar que el 30,4 %
(concretamente, 38 trabajos) de las investigaciones enmarcadas
dentro de este grupo, no especifican el tamaño de la muestra, sino
que sólo señalan de dónde han seleccionado esa muestra.
Para mostrar los resultados se han categorizado los distintos elementos
que componen la muestra en 7 tipos, pasando después a calcular su
distribución de frecuencias:
Tabla 1 - Tipos de sujetos muestreados
|
N
|
f
(n)
|
|
Grupos
de alumnos
|
13
|
|
Grupos
de profesores
|
5
|
|
Alumnos/Profesores
|
2
|
|
Centros
educativos
|
9
|
|
Otras
entidaddes
|
3
|
|
Asignaturas
|
2
|
|
Otros
|
4
|
|
Total
|
38
|
Se observa en la
tabla anterior, que los alumnos son los sujetos los más solicitados
en investigación con diferencia, seguidos por los centros
educativos.
2.-
El 9,5 % (17 trabajos) de las investigaciones no determinan el tipo
de muestreo ni especifican si se ha utilizado o no una muestra,
aunque se deduce que se ha empleado una muestra para llevar a cabo
la investigación.
3.-
El 5,03 % (9 trabajos) de estas investigaciones identifican la
población como si fuera una muestra.
4.-
El 15,64 % (28 trabajos) de los trabajos sí especifican el tipo de
muestreo que se ha empleado en la investigación, siendo éstos los
siguientes:
-
Muestreos probabilísticos:
1.
Muestreo aleatorio simple, se presenta en un
17,85 % (5 trabajos)de las investigaciones.
2.
Muestreo aleatorio estratificado, se presenta
en un 46,42 % (13 trabajos) de las investigaciones, en estas dos
modalidades:
-
Por sectores.
-
Proporcional.
3.
Muestreo por conglomerados, en un 10,71 % (3
trabajos) de éstas.
-Muestreos no probabilísticos:
1.
Muestreo por cuotas, se presenta en un 3,57 %
( 1 trabajo).
2.
Muestreo intencional, se presenta en un 21,42
% (6 trabajos).
Conclusiones
En función de los resultados que se han obtenido, se observa que en
muy pocos casos se especifica, de forma explicita, el tipo de
muestreo que se ha empleado para seleccionar la muestra de estudio,
simplemente se limitan a exponer el tamaño de la muestra, aunque no
en todos los casos, ya que en algunas investigaciones no se habla de
la muestra.
Esto puede deberse a
distintas razones:
En algunos casos, el investigador cuando pretende seleccionar una
muestra de una población determinada, puede hacerlo eligiendo
aquella que presenta unas características concretas para alcanzar o
demostrar unos resultados "más o menos" esperados, adecuándose
así a sus intereses y necesidades. También se puede elegir aquella
parte de la población a la que se tiene más fácil acceso, por que
no hay que olvidar que en ocasiones la selección de una u otra
muestra es por causas externas al propio investigador. Teniendo en
cuenta esto, se aprecia como el muestreo no probabilístico es el
que se emplea en estos casos. “Muchos
investigadores no describen lo suficiente las características de la
población o asumen que la muestra la representa automáticamente.
Es frecuente que muchos estudios que únicamente se basan en
muestras de estudiantes universitarios (porque es fácil aplicar en
ellos el instrumento de medición, pues están a la mano) hagan
generalizaciones temerarias sobre jóvenes que probablemente posean
otras características sociales” (Sampieri, Fernández y Baptista,
1991: 205).
En este estudio, no se cuestiona la efectividad del muestreo no
probabilístico, ya que cada tipo de diseño de investigación
requiere de un tipo de muestreo u otro, pudiéndose, por tanto,
emplear el muestreo no probabilístico (pseudoaleatorio, empírico o
bola de nieve) cuando se realizan investigaciones sin ánimo de
generalizar los resultados a una población de referencia. “(...)
la elección entre la muestra probabilística y una no probabilística
se determina con base en los objetivos del estudio, el esquema de la
investigación y el alcance de sus contribuciones” (Sampieri, Fernández
y Baptista, 1991: 209).
Como se señala anteriormente, aunque se deduce que se ha utilizado una
muestra, y, por tanto, un tipo de muestreo, no se informa de ninguno
de estos dos aspectos. Tal vez porque, en algunos casos, no existe
unanimidad a la hora de redactar en un informe los pasos que se han
seguido en las investigaciones, a pesar de que existen diferentes
recomendaciones para ello. Otra razón puede ser la falta de espacio
en estos trabajos o, incluso, un olvido en su redacción.
Otro de los casos encontrado ha sido que en lugar de elegir una muestra
se utiliza a toda la población para realizar la investigación,
pero al redactar el informe se interpreta como si se hubiera
trabajado con una muestra. Esto lleva a confusión, siendo necesario
especificar con qué se trabaja en la investigación, para llegar a
una mejor comprensión de los resultados obtenidos. Además, desde
el punto de vista teórico-estadístico, es erróneo aplicar análisis
inferencial a poblaciones.
Respecto a los trabajos en los que sí se determina el tipo de muestreo
y el tamaño de muestra que se ha empleado, predomina el muestreo
probabilístico, en sus diferentes modalidades. Aunque éstos son
escasos en relación a todos los trabajos revisados, por regla
general son casi inexistentes las investigaciones que se llevan a
cabo de tipo empírico.
En definitiva, se ha pretendido resaltar, con la realización de este
estudio, la importancia que tiene la selección de muestras
representativas en las distintas investigaciones que se lleven a
cabo en el ámbito educativo, para obtener así unos resultados que
se aproximen lo más posible a la realidad, y que al exponer esas
investigaciones se especifique tanto el tipo de muestreo empleado
como el tamaño de muestra, para de esta forma llevar a buen término
la investigación, y con ello los resultados obtenidos. Hacer
estudios bibliográficos de este tipo es relevante, dado que puede
servir para una mejor exposición de las investigaciones, en este
caso, en las comunicaciones que se presentan a congresos. Sobre todo
para que los resultados tengan mayor repercusión en el desarrollo
del conocimiento educativo.
Bibliografía
Azorín, F. y Sánchez-Crespo, J.L. (1986). Métodos
y aplicaciones del muestreo. Madrid: Ed. Alianza Universidad Textos.
Anguera, M.T.; Arnau, J.; Ato, M.; Martínez, R.;
Pascual, J.; Vallejo; G. (1995). Métodos de investigación en
psicología. Madrid: Ed. Síntesis.
Duverger, M. (1996). Métodos de las Ciencias
Sociales. Barcelona: Ariel Sociología.
Galindo,
J (coord) (1998). Técnicas de investigación en sociedad, cultura y
comunicación. Mexico: Addison Wesley Longman.
Hernández Sampieri, R.; Fernández Collado, C. y
Baptista, P. (2000). Metodología de la investigación. México:
Mc Graw Hill.
Kalton, G. (1983). Introduction to survey sampling. Londres: Sage.
León, O. y Montero, I. (1997). Diseño de
investigaciones. Madrid: Ed. Mc Graw Hill.
Narboordi, N. K. (Ed) (1987). Survey sampling and
mesasurement. Nueva york: Academic Press.
Som, R. K. (1981). Practical sampling techniquel. Nueva York: Marcel Dekker, Inc.
Tójar, J.C. (2001). Planificar la investigación
educativa: una propuesta integrada. Buenos Aires: fundec.
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