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González López, Ignacio (2003).  Determinación de los elementos que condicionan la calidad de la universidad: aplicación práctica de un análisis factorial. Revista ELectrónica de Investigación y EValuación Educativa, v. 9, n. 1. http://www.uv.es/RELIEVE/v9n1/RELIEVEv9n1_4.htm. Consultado en (poner fecha).

 

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DETERMINACIÓN DE LOS ELEMENTOS QUE CONDICIONAN LA CALIDAD DE LA UNIVERSIDAD: APLICACIÓN PRÁCTICA DE UN ANÁLISIS FACTORIAL

(Determination of the factors that condition the quality of an university: practical application of a factorial analysis)

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Ignacio González López  

(ed1goloi@uco.es)

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Abstract

   This article supposes a practical application of the technique of the factorial analysis. Their particularity resides in the nature of the variables that we try to study (conditions of the university quality), of the instrument designed for the study (questionnaire of evaluation) and of the basic objective of this work that is not another that to pick up the opinion of a representative sample of students on the dimensions and elements that they have to conform a model of indicators of university quality.

  After a first exhibition of ideas in the one that different concomitant elements of the university quality are commented, this technique, applied on a total of 110 ordinal scales, she has given the appearance of thirteen intimately bound factors as a result with the university evaluation and basic approaches to define their quality

Resumen

  Este artículo supone una aplicación práctica de la técnica del análisis factorial. Su particularidad reside en la naturaleza de las variables que tratamos de estudiar (condicionantes de la calidad universitaria), del instrumento de recogida de información diseñado para el estudio (cuestionario de valoración) y del objetivo básico de este trabajo, que no es otro que recabar la opinión de una muestra representativa de estudiantes sobre las dimensiones y elementos que han conformar un modelo de indicadores de calidad universitaria.

   Tras una primera exposición de ideas en la que se comentan diferentes elementos concomitantes de la calidad universitaria, esta técnica, aplicada sobre un total de 110 escalas ordinales, ha dado como resultado la aparición de trece factores íntimamente ligados con la evaluación universitaria y criterios básicos para definir su calidad.

Keywords

Measurement, educational evaluation, multivariate analysis, quality indicators, university quality, university student

Descriptores

Medición, evaluación educativa, análisis multivariante, universidad de calidad, alumno universitario

 


Introducción


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Aún sabiendo que la enseñanza superior es un motor de desarrollo económico y social, que tiene valor por sí misma al facilitar el desarrollo de las personas, su enriquecimiento cultural y el progreso de sus conocimientos, y contribuye a la igualdad de oportunidades de todos los alumnos, está en crisis. Las políticas de reajuste han elevado las deudas presupuestarias de las instituciones, el éxodo de competencias y el desempleo de los titulados han provocado una pérdida de confianza en este nivel de la educación (Delors, 1996).


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Sin embargo, las nuevas políticas universitarias están aportando mecanismos de respuesta basados en un triple objetivo para este nivel (Abrile, 1994: 13):

·        La Universidad ha de preparar ciudadanas y ciudadanos capaces de convivir en sociedades marcadas por la diversidad, capacitándolos para incorporar las diferencias de manera que contribuyan a la integración a y a la solidaridad, así como para enfrentar la fragmentación y la segmentación que amenaza a muchas sociedades en la actualidad. Por ello, los sistemas educativos serán responsables de distribuir equitativamente los conocimientos y el dominio de los códigos en los cuales circula información socialmente necesaria, y formar a las personas en los valores, principios éticos y habilidades para desempeñarse en los diferentes ámbitos de la vida social.

·        La Universidad ha de capacitar al conjunto de la sociedad para convivir con la racionalidad de las nuevas tecnologías, transformándolas en instrumentos que mejoren la calidad de vida. Le corresponde a los sistemas educativos impulsar la creatividad en el acceso, difusión e innovación científica y tecnológica. Deben desarrollar capacidades de anticipación del futuro y de actualización permanente para seleccionar información, para orientarse frente a los cambios, para generar nuevos cambios, para asumir con creatividad el abordaje y resolución de problemas. Los miembros activos de una sociedad no sólo necesitan tener una formación básica, sino que deben incorporar conocimientos sobre informática y tecnología, aspectos que no eran imprescindibles hace sólo una década.

·        La Universidad ha de formar recursos humanos que respondan a los nuevos requerimientos del proceso productivo y a las formas de organización del trabajo resultantes de la revolución tecnológica. Para incrementar la competitividad, el mayor desafío es la transformación de la calidad educativa: grupos cada vez más numerosos de individuos con buena formación, impulso de la autonomía individual, logro de una mayor acercamiento entre el mundo de las comunicaciones, la esfera del trabajo y de la educación y la concesión de prioridad a las necesidades del desarrollo económico: los usuarios, los mercados laborales y las empresas que utilizan conocimientos.

Se asume como gran reto para la educación universitaria en el siglo XXI, tal y como señalan la OCDE (1992), Marchesi y Martín (198) y Gazïel et al. (2000) la búsqueda de la calidad, relacionada con la necesidad de proporcionar a los estudiantes una formación integral. Por esta razón se asume necesaria la explicitación de los elementos que ayuden a configurar un sistema de estimación de la calidad institucional.

 

 Dimensiones, factores e indicadores de calidad

Existen actualmente diferentes modelos y enfoques en torno a las dimensiones que definen lo que ha de constituirse como una Universidad de calidad. De todos ellos exponemos los que consideramos, aportan mayor cantidad de información tomando como elemento referente de evaluación al alumnado. En primer lugar, partimos de la concepción de calidad en las etapas obligatorias de la enseñanza, para delimitar los elementos que configuran este concepto en el nivel universitario.

Desde la perspectiva de la enseñanza obligatoria, un grupo de profesores de la Universidad de Jaén, coordinado por Pérez Ferra y Carrascosa (1995), se plantea la necesidad de considerar una serie de factores que favorezcan la calidad educativa:

·        En primer lugar, consideran necesario desarrollar actitudes en el Proyecto Curricular de Centro, ya que constituye un elemento básico en la consolidación de los valores necesarios para la vida en sociedad, lo que contribuye al desarrollo de la calidad educativa. Asumiendo estas premisas, el desarrollo de las actitudes en el nivel universitario también viene marcado por el avance de la ciencia y la técnica, por lo que existe un reclamo social de modelos educativos que den respuestas concretas y duraderas. Pérez Ferra y Román Castro (1995: 21) consideran que es necesario formar hombres libres con valores democráticos.

·        Torres González (1995: 123) afirma que las escuelas mejorarán en la medida en que mejore el profesorado, y éste seguirá una superación de sus propios planteamientos, actitudes e, incluso, aptitudes. Un análisis de la realidad educativa confirmaría que un factor determinante para lograr una educación de calidad lo constituye la formación del profesorado. Desde la perspectiva de Gento Palacios (1995), el docente ha de promover procesos de autoaprendizaje en los alumnos, un clima apropiado favorable a la comunicación, facilitar fuentes de información y adquisición de conocimientos y seleccionar experiencias formativas que conduzcan al desarrollo intelectual de los alumnos, entre otros aspectos.

·        El equipo directivo ha de ejercer una función de liderazgo por lo que, tal y como señalan Debón Lamarque y Romo Castillejo (1995: 149) han de conseguir que la visión para el cambio sea compartida por el personal de la organización.

·        La investigación educativa se contempla como un indicador que favorezca la calidad educativa. Ruiz Carrascosa (1995: 64) señala la necesidad de que el profesorado investigue en el desarrollo de su práctica docente, de modo que responda a los problemas que puedan presentarse en los centros y en las aulas.

·        La orientación es un factor de calidad educativa que ha de tener en cuenta los principios de prevención, desarrollo e intervención social. Campoy Aranda (1995: 178) mantiene que el orientador ha de promover cambios partiendo del alumno, de modo que se modifique la estructura, el sistema, los objetivos y, finalmente, la institución.

·        Por otro lado, la atención a la familia constituye el marco ideal para el desarrollo de hábitos, valores y actitudes, es la institución prioritaria par el desarrollo del currículum oculto. Es por esta razón que, según opina Domínguez Izquierdo (1995: 183), ésta ha de estar considerada como uno de los agentes intervinientes en la llamada educación informal para promover las mejorar necesarias para garantizar la calidad de la enseñanza.

·        También constituye un factor de calidad educativa la atención a la diversidad cultural que presentan colectivos minoritarios. García Martínez (1995: 227) manifiesta que la mejora de la calidad pasa por la capacidad del sistema educativo de asumir estos retos interculturales.

Desde el Consejo de Universidades, Mora Ruiz (1991), después de una larga etapa de estudios y análisis en torno a los enfoques existentes en el ámbito internacional sobre la calidad de las instituciones de educación superior, concluyó que los factores que afectan a la calidad de las universidades son:

·        Índices sobre características de los alumnos: capacidad intelectual, rasgos demográficos y actitudes y preferencias personales.

·        Índices referentes al funcionamiento: relación entre compañeros, métodos de aprendizaje, relación informal profesor-alumno y esfuerzo de los estudiantes.

·        Índices referentes a las instituciones: tamaño de la institución, propósitos explícitos de la institución, organización formal e informal, recursos financieros y servicios residenciales para los estudiantes.

·        Índices sobre resultados: persistencia, logros, desarrollo intelectual y social y situación social y laboral de los alumnos.

En su afán de evolución, el redenominado Consejo de Coordinación Universitaria (2001: 16-18) ha definido y aprobado un Catálogo de Indicadores con el objetivo de mejorar la información y establecer criterios para emulación entre instituciones. Estos indicadores incorporan algunos rasgos básicos sobre las unidades evaluadas. En una primera fase, los indicadores que se han aprobado son los siguientes:

·         Oferta Universitaria: distribución porcentual de la oferta de titulaciones.

·         Demanda Universitaria: alumnos de nuevo ingreso en primera opción sobre el total de alumnos de nuevo ingreso; nota media de acceso del percentil 80 y nota media de acceso.

·         Recursos humanos: porcentaje de Personal docente e Investigador (PDI) a tiempo completo (numerarios, asociados y ayudantes a tiempo completo, excluidos becarios); porcentaje de PDI doctores; porcentaje de PDI permanentes y proporción de Personal de Administración y Servicios (PAS)/PDI.

·         Recursos financieros: gastos de personal sobre el total de gastos corrientes; gasto corriente por alumnos matriculados y gasto corriente por alumno matriculado corregido.

·         Recursos físicos: disponibilidad de puestos en bibliotecas y disponibilidad de puestos en salas de ordenadores.

·         Procesos: dedicación lectiva del alumnado; proporción estudiante/profesor; oferta práctica de la titulación; proporción de grupos grandes en la titulación (mayores o iguales a 80 alumnos); proporción de grupos pequeños en la titulación (menores o iguales a 20 alumnos) y dedicación del PDI doctor permanente al primer curso del primer ciclo.

·         Resultados: tasa de abandono; tasa de graduación; tasa de rendimiento; tasa de éxito; duración media de los estudios; proporción de Sexenios del PDI y tasa de éxito.

Podemos apreciar que se asume la idea de que los indicadores son instrumentos capaces de identificar los diferentes aspectos de la realidad educativa que hay que evaluar para conseguir que una institución sea considerada de calidad. Estos sistemas han de comprender elementos descritos por los modelos en curso, así como la formulación de nuevas dimensiones que definan con precisión lo que se considera una educación de calidad: actitudes y preferencias personales, motivación, sistemas de relación existentes en los centros, servicios de apoyo al estudiante y a la comunidad, desarrollo de habilidades, actitudes y valores propios de la formación personal y necesarios para el desarrollo profesionales, información sobre el funcionamiento de la propia institución, niveles y grados de participación en la gestión educativa y en las actividades docentes, necesidades de formación, así como sistemas de orientación personal y profesional. En definitiva, se trata de la búsqueda de una calidad centra en el satisfacción del alumnado, al que se ha de proporcionar una educación completa a través de metodologías didácticas innovadoras, por medio del empleo eficaz de los recursos y trasmitiendo contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales, que le permitan desarrollarse como ser social, tanto a escala profesional como personal.

 

Características básicas del estudio

Entendemos que la mejora de la calidad de la Universidad no se produce únicamente por aumentar los recursos y la infraestructura de los centros a la docencia y a la investigación, sino que se caracteriza por la aportación de capital humano a la sociedad, es decir, por disponer de un alumnado profesional y personalmente preparado, con un rendimiento académico óptimo y satisfecho con los estudios realizados.

Desde este posicionamiento y partiendo de los propósitos anteriores, hemos establecido los siguientes objetivos para nuestro trabajo:

1.      Describir cuáles son las dimensiones que, desde la perspectiva del alumnado de la Universidad de Salamanca, sirven para evaluar la calidad de las instituciones universitarias.

2.      Establecer los elementos que, en cada una de las dimensiones extraídas, configuran una Universidad de calidad.

A partir de un diseño de investigación empírica, no experimental, descriptivo y correlacional, utilizamos un cuestionario de evaluación dirigido a una muestra de 807 estudiantes representativa de la población matriculada en el curso académico 1999/2000 en primeros y últimos cursos de carrera. Este instrumento, dimensionado en diez áreas informativas (características de los alumnos, objetivos de la educación superior, derechos y deberes de los estudiantes, servicios a disposición de la comunidad universitaria, órganos de gobierno y representación, formación académica, formación extra-académica, satisfacción personal, inserción en el mercado laboral y calidad universitaria), estuvo confeccionado por 136 preguntas, de las que cabe destacar que un 91,91% fueron cerradas (De las que 110 pueden definirse como escalas ordinales, base del análisis que aquí se propone), frente a un 5,15% de preguntas abiertas.

Debido al elevado número de variables con el que trabajamos y la gran cantidad de información aportada por el instrumento, empleamos para su tratamiento la técnica del análisis factorial dado su valor psicométrico para validar cuestionarios, así como su capacidad para estudiar las relaciones existentes entre las variables propuestas y advertir una estructura dimensional entre ellas.

 

Estudio de la matriz de correlaciones: condiciones de aplicación

Previo al desarrollo de este tipo de análisis, es imprescindible verificar la adecuación de la técnica a los datos disponibles. Uno de los requisitos que deben cumplirse para la aplicación de esta técnica es que las variables sean concomitantes. En este sentido, conviene estudiar la matriz de correlaciones entre todos los ítems de nuestro instrumento con el objetivo de decidir si es apropiado o no someterla a un proceso de factorización. La existencia de correlaciones altas en dicha matriz nos permite deducir la existencia de una interdependencia entre las mismas, suponiendo recomendable el empleo de esta técnica. Su estudio viene determinado por diversos procedimientos estadísticos que, una vez aplicados, velarán por el empleo o no del análisis factorial. Estas técnicas son:

1.      Identificación del Determinante de la Matriz de Correlaciones: se trata de un indicador del grado de las correlaciones entre las variables. Tal y como señalan Bisquerra (1989: 295) y García Jiménez, Gil Flores y Rodríguez Gómez (2000: 99), un determinante muy bajo supone la existencia de variables con correlaciones entre sí muy elevadas, lo que indica que los datos pueden ser adecuados para realizar un análisis factorial. Para nuestro caso, el determinante ha obtenido un valor de 7.93•10-22, extremadamente bajo, lo que indica la existencia de correlaciones altas entre las variables, lo que posibilita la aplicación de esta técnica.

2.      Test de esfericidad de Barlett: esta prueba sirve para comprobar la hipótesis de que la matriz de correlaciones es una matriz de identidad, matriz cuya diagonal principal está formada por unos (correlación del ítem consigo mismo) y el resto son ceros (variables nulas). Consiste en una estimación de ji cuadrado a partir de una transformación de la matriz de correlaciones. El valor obtenido es de 26017.895 que, con un valor p=0, ha resultado ser significativo a un nivel de significación (n.s.) de 0.01, proponiendo el rechazo de la hipótesis nula, lo que indica que la matriz de correlaciones no es una matriz de identidad, existiendo correlaciones significativas, probablemente altas, dado que el valor hallado en la prueba es estadísticamente alto. Esto indica que la matriz de datos es adecuada para proceder al análisis factorial.

3.      Correlaciones anti-imagen: indican la fuerza de las relaciones entre dos variables eliminando la influencia de otras. Los coeficientes de la matriz de correlaciones anti-imagen han de ser bajos fuera de la diagonal principal para que la muestra pueda ser sometida a análisis factorial. Un estudio de esta matriz refleja que los coeficientes de correlación, en su mayoría, son menores de 0.005, lo que permite realizar el análisis factorial y resumir los 110 ítems en factores.

4.      Medida de adecuación de la muestra KMO, de Kaiser-Meyer-Olkin: esta prueba compara las magnitudes de los coeficientes de correlación observados en la matriz de correlaciones con las magnitudes de los coeficientes de correlación observados en la matriz de correlaciones anti-imagen. Este valor ha sido de 0.848, por lo que es un valor meritorio (en función del baremo para interpretar el índice KMO, Bisquerra, 1989a: 297) que aconseja la aplicación del análisis factorial, puesto que las correlaciones entre pares de variables no pueden ser explicadas por las otras variables.

5.      Medida de adecuación de la Muestra MSA: este índice queda reflejado en la diagonal principal de la matriz de correlaciones anti-imagen. Valores bajos en esta diagonal desaconsejan el uso del análisis factorial. Para nuestro estudio, las medidas de adecuación son altas, a excepción de 3 valores (de un total de 110) por debajo de 0.6 (0.597, 0.566 y 0.531), lo que aconseja el empleo de esta técnica.

Como hemos podido apreciar con las pruebas realizadas a partir de la matriz de correlaciones, los datos de que disponemos son aceptables para la aplicación del análisis factorial.

 

Resultados: extracción de componentes

El objetivo principal de esta fase es determinar el número mínimo de factores comunes capaces de reproducir, de un modo satisfactorio, las correlaciones observadas entre las variables.

Realizamos este proceso a partir del método de extracción de componentes principales (desarrollado por Thurstone, 1947), cuyo objetivo es maximizar la varianza explicada. El factor que mejor explique la dimensión analizada (el que represente mayor variabilidad) se convertirá en el primer componente principal y así sucesivamente. Su aplicación supone transformar directamente un conjunto de variables correlacionadas en un conjunto de variables no correlacionadas (García Jiménez, Gil Flores y Rodríguez Gómez, 2000: 27).

Dado que el principal objetivo es explicar la varianza común entre las variables (comunalidad) con el menor número de factores (parsimonia) debemos, en primer lugar, comprobar a través del estudio de las comunalidades que el total de la variabilidad de nuestra matriz será explicada por todos los componentes extraídos.

El estudio de las comunalidades representa valores superiores 0.53, lo que nos lleva a afirmar que todas las variables contenidas en el estudio son explicadas por los componentes extraídos. Esto es así ya que valores extraídos cercanos a cero indican una ausencia en la explicación de la variabilidad de la variable.

Seguidamente, se antoja necesario maximizar la explicación de esa varianza con el menor número de factores, aspecto que determinará el total de elementos a extraer. Partiendo de la regla de conservar aquellos componentes cuyos autovalores son mayores que la unidad, obtuvimos un total de 29 factores con una explicación total de la varianza de un 63,6697%, lo que dificultaba los trabajos posteriores y donde la técnica no presuponía su efectividad. Según las ideas manifestadas por García Jiménez, Gil Flores y Rodríguez Gómez (2000: 22), el número mínimo de variables que debe configurar un factor debe ser mayor de tres, dado que con un número más reducido es claro que matemáticamente encontraremos un único factor que aglutine la información de las correlaciones entre variables. Hasta llegar a un buen modelo factorial necesitaremos definir gradualmente la muestra de variables que mejor representa el dominio de un estudio eliminando los factores de menor importancia (los que menor varianza expliquen o los de contenido menos general). Hasta el factor número trece son al menos dos las variables que componen cada factor, siendo su correlación con el mismo alta. A partir del factor catorce, cada uno de ellos asume menos de un 2% de la varianza total explicada. Por estas razones y dado que los trece primeros factores explican una varianza de un 40.74% (ver tabla 2) las condiciones para la interpretación y posteriores análisis son idóneas.

Tabla 2: Porcentaje de varianza total explicada por cada factor resultante del Análisis Factorial

Factor

Varianza explicada

% de la varianza

% acumulado

1

7,3202

6,6547

6,6548

2

4,8354

4,3959

11,0506

3

4,4882

4,0802

15,1308

4

4,3791

3,981

19,1118

5

3,0071

2,7338

21,8455

6

2,9224

2,6567

24,5022

7

2,8076

2,5523

27,0546

8

2,8074

2,5522

29,6068

9

2,6972

2,452

32,0587

10

2,5799

2,3454

34,4041

11

2,3838

2,1671

36,5712

12

2,3783

2,1621

38,7331

13

2,2077

2,007

40,7403

Método de extracción: Componentes Principales

El gráfico de sedimentación adjunto (gráfico 1), viene a ser un referente visual en el proceso de exposición de los resultados obtenidos tras la extracción de los factores. A pesar de aportar los trece componentes obtenidos un porcentaje considerable de variabilidad con respecto al modelo (autovalores mayores de 2), es el primero de ellos quien, de forma significativa, maximiza la explicación. Sin embargo, son los trece componentes extraídos los que nos ayudan a configurar la explicación del modelo y a dar respuestas a los objetivos inicialmente planteados.

Gráfico 1: Gráfico de sedimentación

Resultados: Rotación de los componentes y factores obtenidos

A partir de la rotación varimax (recomendadoa por Kim y Mueller, 1978), que logra extraer de forma ortogonal el valor de la correlación de la varianza en el factor (correlación cero entre los factores), trataremos de hacer más sencilla la interpretación de los componentes. Determinando las relaciones existentes entre cada factor y las variables de estudio, conoceremos el contenido de cada factor y favoreceremos su interpretación.

Como resultado de la rotación hemos obtenido la matriz de componentes rotados (dada su extensión no podemos mostrarla en este trabajo). Dado que en esta matriz hemos obtenido trece factores, podemos afirmar que existen trece factores. Para interpretarlos, examinamos las saturaciones que en cada uno de ellos muestran cada uno de los elementos que los configuran.

Nuestro análisis se ha hecho sobre la base de considerar a cada ítem del cuestionario como una variable. El primero de ellos está constituido por 26 variables cuyas saturaciones maximizan la varianza explicada por el factor. En él se recogen aquellas formulaciones que consideran que la formación académica de los estudiantes ha de centrarse básicamente en habilidades y técnicas necesarias para el desarrollo de una profesión y su desenvolvimiento social. Hemos denominado a este factor “Formación Académica centrada en técnicas y habilidades”. El análisis sucesivo de los siguientes factores se realizó de forma similar, extrayendo los elementos que saturasen la varianza explicada por ese factor.

A continuación y de modo ilustrativo, mostramos en la tabla 3 las variables ordenadas para cada factor en cuanto a su correlación con el mismo.

Tabla 3: Ítems que saturan cada factor

 

Factores

 

1

2

3

4

5

6

7

8

9

10

11

12

13

Items

63

61

58

62

59

74

76

92

60

64

88

67

89

103

75

121

73

72

71

66

102

68

100

91

90

93

115

114

111

116

112

117

113

109

110

118

 

20

21

22

17

19

16

18

15

128

125

124

130

127

126

123

129

44

54

53

52

48

43

50

46

51

97

96

99

101

98

 

41

42

40

39

38

70

71

72

73

66

60

100

69

95

93

94

91

92

103

100

36

35

37

28

29

34

30

31

32

29

79

51

80

43

122

120

121

Con todo ello, los factores que han resultado del análisis aquí realizado así como su aportación al modelo (varianza explicada por cada uno de ellos), así como su denominación, se muestran en la tabla 4.

Tabla 4: Factores obtenidos y aportación al modelo

Factor

Denominación

% de la varianza

1

Formación Académica centrada en técnicas y habilidades

6,6547

2

Cualidades necesarias para acceder a un empleo

4,3959

3

Objetivos que debe cumplir la Educación Superior

4,0802

4

Dimensiones a tratar en la Evaluación Institucional Universitaria

3,981

5

Utilización de los servicios a disposición del alumnado

2,7338

6

Satisfacción personal del alumno hacia los recursos y los órganos de gobierno y representación

2,6567

7

Deberes que han de cumplir los estudiantes universitarios

2,5523

8

Formación Académica centrada en aspectos relacionados con la especialización profesional

2,5522

9

Satisfacción personal del alumno con respecto a su rendimiento académico

2,452

10

Derechos de los estudiantes universitarios respecto de la organización y la gestión universitaria

2,3454

11

Derechos de los estudiantes universitarios hacia los planes de estudio y la evaluación del rendimiento académico

2,1671

12

Actividades complementarias a la formación académica

2,1621

13

Información referente a las salidas profesionales de la titulación

2,007

 

Conclusiones

  Una aproximación a los elementos que, en función de la perspectiva de los alumnos, incidirán en la concepción de una formación universitaria de calidad y, en definitiva, claves para la evaluación institucional son:

·        En primer lugar, la formación académica de los estudiantes, es decir, aquellas adquisiciones que el alumno ha de conseguir tras su paso por la institución universitaria, ha de estar caracterizada por una formación en habilidades como la reflexión y el autoaprendizaje, así como entrenar la mente, de modo que le capaciten para la vida, no sólo profesional sino personal. Asimismo demandan especialmente una formación en técnicas comunicativas así como en estrategias para la resolución de problemas.

·        En segundo lugar, consideran importante una serie de aspectos que el plan de estudios debería recoger con el propósito de favorecer su inserción en el mercado laboral con éxito. Estos aspectos deben detallar aquellas cualidades que un profesional necesita para enfrentarse a un empleo y que son demandadas por los sectores laborales. Entre ellas destacan en este orden la creatividad, la iniciativa, la capacidad para tomar decisiones, tacto en las relaciones interpersonales, facilidad para la comunicación, planificación y organización y capacidad de aprender.

·        Un aspecto a destacar es que los alumnos tienen claro que la Universidad ha de ser un lugar de estímulo intelectual en todos los ámbitos, que asesore a la sociedad y favorezca su desarrollo, transmita los saberes de forma crítica y a través de la discusión científica. En definitiva, la Universidad ha de ser un instrumento al servicio de la sociedad, donde los estudiantes reciban una formación integral basada  en el intercambio y la discusión.

·        Consideran de gran importancia la puesta en marcha de mecanismos de evaluación institucional con vistas a la mejora continua de la institución en general y de su formación en particular. Es por ello que se ha de tener en cuenta, entre otros aspectos, la satisfacción personal de los propios estudiantes; una buena gestión de los recursos y las instalaciones a disposición de la comunidad universitaria;  una buena selección del personal, tanto profesorado como personal de administración y servicios, de modo que sean verdaderos profesionales a su disposición; el cumplimiento de los objetivos institucionales y la satisfacción del personal anteriormente citado.

·        Una buena Universidad ha de contar con una amplio abanico de servicios a disposición de la comunidad académica. Entre los existentes en la Universidad de Salamanca destacan por su frecuencia de uso el servicio de Archivos y Bibliotecas y los servicios Informáticos.

·        Un alumno satisfecho con la institución universitaria verifica la calidad de la misma. En este sentido son los propios alumnos los que sostienen que, estarán satisfechos en la medida en que cuenten con unos recursos adecuados y los servicios de que disponga y las actividades que se oferten respondan a sus necesidades. Es decir, cuando estén satisfechos con las instalaciones y recursos, así como con los servicios y actividades que la Universidad ofrezca. En segundo lugar, esta satisfacción se verá recompensada en tanto los órganos de gobierno y representación solucionen los problemas existentes de un modo eficaz.

·        El propio alumno no sólo ha de ser el beneficiario de una serie de herramientas, sino que ha de ofrecer algo como miembro de una comunidad. De este modo la calidad vendrá caracterizada en tanto el alumno coopere con el resto de la comunidad universitaria en el buen funcionamiento de la Universidad y en la mejora de sus servicios, así como en la consecución de los objetivos institucionales. Estos y otros deberes han de ser la característica que rija la convivencia entre los miembros de la institución universitaria.

·        Llegados a este punto, los alumnos consideran que la formación ha de incluir, entre sus parámetros, aspectos relacionados con la formación profesional, de manera que incida principalmente en la especialización académica, los conocimientos vayan ligados al perfil profesional de la titulación y, particularmente reciba una formación en normas, actitudes y cualidades específicas para la realización de la profesión futura.

·        Al mismo tiempo que el alumno ha de estar satisfecho con los recursos y la gestión universitaria, para que la Universidad mejore, el alumno cree necesaria la satisfacción en cuanto a su propio rendimiento académico. Los factores que más inciden ente aspecto son la concordancia entre las calificaciones obtenidas y los esfuerzos realizados, la recepción de información suficiente en cuanto al rendimiento académico y la respuesta de la evaluación a todos los aspectos de la formación.

·        Los beneficios que la institución ha de ofrecer al estudiante vendrán relacionados fundamentalmente con dos aspectos: la organización y gestión universitaria y los planes de estudio y el rendimiento académico. En cuanto al primer elemento, el alumno tendrá derecho a asociarse libremente, a participar en los órganos de gobierno y administración de la Universidad, así como a recibir información sobre la propia institución y su funcionamiento. En relación con el segundo elemento, el alumno tendrá derecho a conocer con suficiente antelación la oferta docente y las fechas de examen, a recibir una valoración objetiva de su rendimiento académico y conocer los criterios de valoración del mismo, y recibir gratuitamente los programas de cada asignatura.

·        Como elemento de aporte a la calidad universitaria, los alumnos creen que es preciso incluir la formación complementaria que existe a lo largo de sus estudios. Por ello es necesaria la existencia de cursos de formación en relación con la titulación organizados por la Universidad, así como por otras instituciones, destacando la existencia y utilidad del servicio de Cursos Extraordinarios de la Universidad de Salamanca.

·        Por último, y no por ello menos importante, es necesario un acercamiento al mercado laboral, de tal manera que el alumno pueda enfrentarse con éxito a la tarea de buscar un empleo en relación con los estudios a concluir. Es por ello necesario que la Universidad ofrezca información sobre el mundo del trabajo y las salidas profesionales de las diferentes titulaciones.

Sin embargo, este estudio quedaría incompleto si no se precisa la determinación del peso diferencial de cada uno de los elementos que conforman las dimensiones aquí establecidas, así como la confección del instrumento que recoja la información necesaria sobre todos ellos. Para el primero de los casos, debería procederse a la realización de un estudio combinado de estrategias de tipo cualitativo y cuantitativo (en función de los resultados aquí obtenidos y la información aportada por las respuestas de carácter libre) y, en el segundo de ellos, tomando como fuente de información al alumno universitario, procederíamos al diseño de un protocolo estandarizado de evaluación compuesto por ítems de valoración escalar.

 

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ABOUT THE AUTHOR SOBRE EL AUTOR

Ignacio González López (ed1goloi@uco.es): profesor del Área de Métodos de Investigación y Dagnóstico en Educación de la Universidad de Córdoba. Su dirección postal es: C/ San Alberto Magno, s/n – 14071 Córdoba. Sus principales líneas de trabajo son evaluación de la calidad educativa y metodología de investigación en educación.

 


ARTICLE RECORD / FICHA DEL ARTÍCULO

Reference /

Referencia

González López, Ignacio (2003).  Determinación de los elementos que condicionan la calidad de la universidad: aplicación práctica de un análisis factorial. Revista ELectrónica de Investigación y EValuación Educativa, v. 9, n. 1. http://www.uv.es/RELIEVE/v9n1/RELIEVEv9n1_4.htm. Consultado en (poner fecha).

Title / Título

Determinación de los elementos que condicionan la calidad de la universidad: aplicación práctica de un análisis factorial. [Determination of the factors that condition the quality of an university: practical application of a factorial analysis]

Authors / Autores

Ignacio González López

Review

Revista

Revista ELectrónica de Investigación y EValuación Educativa (RELIEVE), v. 9, n. 1

ISSN

1134-4032

Publication date /

Fecha de publicación

 2003  (Reception Date:  2001 Oct. 21; Publication Date: 2003 Mar. 27 )

Abstract /

Resumen

This article supposes a practical application of the technique of the factorial analysis. Their particularity resides in the nature of the variables that we try to study (conditions of the university quality), of the instrument designed for the study (questionnaire of evaluation) and of the basic objective of this work that is not another that to pick up the opinion of a representative sample of students on the dimensions and elements that they have to conform a model of indicators of university quality.

  After a first exhibition of ideas in the one that different concomitant elements of the university quality are commented, this technique, applied on a total of 110 ordinal scales, she has given the appearance of thirteen intimately bound factors as a result with the university evaluation and basic approaches to define their quality

 

Este artículo supone una aplicación práctica de la técnica del análisis factorial. Su particularidad reside en la naturaleza de las variables que tratamos de estudiar (condicionantes de la calidad universitaria), del instrumento de recogida de información diseñado para el estudio (cuestionario de valoración) y del objetivo básico de este trabajo, que no es otro que recabar la opinión de una muestra representativa de estudiantes sobre las dimensiones y elementos que han conformar un modelo de indicadores de calidad universitaria.

   Tras una primera exposición de ideas en la que se comentan diferentes elementos concomitantes de la calidad universitaria, esta técnica, aplicada sobre un total de 110 escalas ordinales, ha dado como resultado la aparición de trece factores íntimamente ligados con la evaluación universitaria y criterios básicos para definir su calidad.

Keywords

Descriptores

Measurement, educational evaluation, multivariate analysis, quality indicators, university quality, university student

Medición, evaluación educativa, análisis multivariante, universidad de calidad, alumno universitario

Institution /

Institución

Universidad de Córdoba (España)

Publication site /

Dirección

http://www.uv.es/RELIEVE 

Language / Idioma

 Español (Title, abstract and keywords in english)

 

Volumen 9, n.1

 

© Copyright 2002, RELIEVE.  Reproduction and distribution of this articles it is authorized if the content is no modified and their origin is indicated (RELIEVE Journal, volume, number and electronic address of the document).

 

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