MARCO GEOGRÁFICO TARTESSOS

El espacio donde tuvo lugar la cultura tartésica se ciñe fundamentalmente en Andalucía Occidental, en las provincias de Huelva, Sevilla, Cádiz de acuerdo con la geografía actual.

Situación de los Tartessos de acuerdo Adolph Schulten

No obstante debido a los fenómenos geomorfológicos, en gran parte por causas antrópicas, se han producido cambios físicos, que haría que los fenicios no recnocieran las costas.

La importancia cultural y económica de la fachada atlántica andaluza la han realizado geógrafos e historiadores grecorromanos y se pueden concretar en los datos que se exponen a continuación.

La desembocadura del Guadalquivir se situaba más al interior, acaso en las cercanías de Puebla del Río, desembocando en un extenso lago, en época romana. Antes debió abirse una amplia bahía, cuya boca delimitan Matalascañas y Sanlúcar de Barrameda, en la segunda mitad del primer milenio se fue incrementando a la entrada de la laguna un cordón litoral durario, lo que es Doñana. En un punto de marisma es donde Schulten situó la ciudad de Tartessos. En la zona oriental de esta laguna se abrían esteros navegables. Estrabón no deja dudar en este aspecto y la situación de los yacimientos lo confirma. Este autor describe la costa entre el cabo de San Vicente y el Estrecho de Gibraltar:

" en la que se abren frecuentes escotaduras semejantes a hondonadas de regular tamaño, por los que el mar penetra tierra adentro hasta muchos estadios de distancia" (III,2,4), por donde además "los barcos pueden subir como si lo hiciesen por un río".

En torno a estos esteros, y a lo largo de toda la vía fluvial del Guadalquivir, se materializó un núcleo denso de población por las posibilidades económicas, mineras y agropecuarias. Es decir, el patrón de asentamiento de esta costa en época púnica y romana no debía diferir básicamente del protohistórico o tartésico, como señalan los estudios de territorio efectuados. Mesas de Asta, Lebrija y Huelva contienen bajo sus estratos más recientes otros del bronce final de especial importancia y significado.

Desde un punto de vista agrícola, toda la margen izquierda del Guadalquivir era una planicie de materiales terciarios que constituyen las campiñas. Predomina en la ella tierra cala, dedicada al cultivo del Cereal y el olivo. Al sudoeste de los Alcores en la campiña Gaditana, se extiend la Vega de Carmona, de terrenos linosos, cuyos desbordamientos feritilizan sus márgenes. En cuanto a las terrazas de los ríos, por lo general arenosos, los suelos son bastante permeables y se prestan especialmente al cultivo del olivo y de los cereales. Esta zona la encontramos descrita también en Estrabón, donde encontramos descritas las posibilidades agrícolas y ganaderas de la margen izquierda del río Guadalquivir. Al oeste de Sevilla, la meseta de Aljarafe, posee suelos muy fértiles, y una gran reserva subterránea de agua, que lógicamente contribuye al establecimiento humano.

La marisma al sur de Sevilla, es pantanosa y su actividad económica se relaciona con la pesca, aunque permite, y en grado elevado, la existencia de ganadería vacuna. La actual marisa ocupa la extensión de una antigua laguna en la que desembocaba por el norte, el Guadalquivir, el poblamiento se expandió aquí en sus orillas, y en las de los esteros.

La Pesca es la actividad principal del litoral. Aquí la población se concentro en los estuadríos de los ríos. En sus márgenes. Estrabón menciona sus productos. Hay que considerar los diferentes factores favorables de posición estragégica que tivieron diferentes puntos del litorial, que dominan el paso del Estrecho, han favorecido su desarrollo portuario desde el primer asentamiento fenicio. El despligue de poblamiento en torno a Sevilla y la desembocadura del Guadalquivir denota lo estratégico de su situación.

Sierra Morena aparece como una región casí deshabitada, de suelos pobres y afectados por la erosión, que dificultan el desarrollo agrícola. En general predomina la explotación ganadera, y sólo en la vertiente sur, próxima al Guadalquivir, aparece el olivar, lo cual no impidió que en sus estribacional meridional se habitasen con intensidad en el bronce final. En cambio, Sierra Morena, es una de las regiones más ricamente mineralizadas de toda la provincia y a esto se debe primordialmente su ocupación. La zona oriental de Sierra Morena ofrecen un porcentaje bajo de explotación comparado con el de Huelva. Es una zona rica en minerales de hierro, cobre y especialmente en plomo, además de plata. Su interés radica en la situación de sus yacimientos más próximos al Guadalquivir, por el que se podían comercial fácilmente sus productos, y por su situación de paso hacia la Meseta, también tiene como ventaja el poder elegir una salida hacia la costa Mediterránea o la Atlántica, lo que la convierte en un centro distribuidor importante.