La Biblioteca cuenta con los medios de reproducción que
le permiten proporcionar a los usuarios las copias del fondo histórico
que solicitan y a la vez garantizar su conservación, evitando,
por tanto, todo lo que suponga manipulación mecánica,
exposición a luz intensa o calor.
La fotocopia directa está totalmente prohibida en el caso
de manuscritos, incunables e impresos de los siglos XVI a XIX,
en las obras editadas en los primeros años del siglo XX,
y en aquellos casos que esté desaconsejado por motivos
de conservación del documento.