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EL ESPACIO EUROPEO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
   

1. El proceso de Bolonia y el Espacio Europeo de Educación Superior

 

1. La Declaración de Bolonia

 

Se conoce como Declaración de Bolonia  el documento firmado por los ministros de educación de 29 países europeos en 1999, comprometiéndose a coordinar sus actuaciones para construir un Espacio Europeo de Educación Superior durante la primera década del siglo XXI. Mediante este documento se proponían iniciar un proceso de armonización de políticas educativas que ampliaría la visión de Europa gracias al desarrollo y fortalecimiento de sus dimensiones intelectual, cultural, social, científica y tecnológica.

 

Para caminar en dicha dirección los firmantes consideraron imprescindible efectuar avances en la compatibilidad y comparabilidad de los distintos sistemas nacionales de educación. La Declaración se propuso dos objetivos fundamentales:

-         facilitar la movilidad de los estudiantes por el Espacio Europeo de Educación Superior

-         promover el reconocimiento automático de los títulos obtenidos con independencia de la universidad donde se hubieran cursado los estudios

 

Estos objetivos generales se desglosan posteriormente en el documento en otros más concretos:

-      Adopción de un sistema de titulaciones fácilmente comprensible y comparable (Suplemento del Diploma)

-       Adopción de un sistema basado fundamentalmente en dos ciclos

-        Establecimiento de un sistema de créditos, como el ECTS, para promocionar la movilidad estudiantil

-       Promoción de la cooperación europea para garantizar un nivel de calidad en los criterios y metodologías

-       Promoción de la movilidad de los estudiantes, profesores y PAS

-       Promoción de otras dimensiones necesarias en educación superior

 

Así pues, los elementos caracterizadores e imprescindibles para poder hablar de Proceso de Bolonia tienen que ver con la armonización de las titulaciones y el fomento de la interconexión de los sistemas educativos para facilitar la movilidad.

 

 

2. El EEES como proceso

 

En consecuencia, cabe afirmar que el Espacio Europeo de Educación Superior no nació configurado como un plan o programa completo y definitivo al cual deberían sumarse o adaptarse las distintas universidades europeas, como si de un molde se tratase, sino como la iniciativa de poner en marcha un proceso participativo, de creciente interconexión, basado en el respeto a la diversidad cultural y al principio de autonomía universitaria.

 

Este proceso se ha venido desarrollando en múltiples niveles e instancias. Una de ellas, tiene que ver con las reuniones de seguimiento que realizan los ministros cada dos años. Y otra con las sesiones y encuentros que organiza la Asociación Europea de Universidades (EUA).

 

A lo largo de los años se han ido sumando más países, de manera que en la actualidad son ya 46 los que participan en el proyecto [1]. Conviene señalar que no se trata de un proceso impuesto o impulsado desde la Unión Europea; tampoco nos encontramos ante la transposición de ninguna directiva o decisión de las instituciones comunitarias. Antes al contrario, tal y como se indica, los protagonistas e impulsores de este proceso de construcción del espacio europeo de educación superior son las propias instituciones universitarias así como los gobiernos de los 46 países que participan a día de hoy.

 

 

3. El comunicado de Londres

 

El documento más reciente que efectúa un balance sintético del ritmo seguido para el desarrollo del EEES se halla en el Comunicado de Londres [1], firmado al concluir el encuentro celebrado en esta ciudad en 2007.

 

En dicho documento se ratifican y explicitan los objetivos del proceso:

 

-       preparar a los estudiantes para una vida activa como ciudadanos en una sociedad democrática

-       preparar a los estudiantes para sus carreras futuras y potenciar su desarrollo personal

-       crear y mantener un base amplia de conocimiento avanzado

-       estimular la investigación y la innovación

 

Uno de los aspectos especialmente destacado en este comunicado corresponde a la dimensión social de la reforma universitaria: la educación superior –se afirma- debe jugar un papel decisivo en cimentar la cohesión social, reducir las desigualdades e incrementar el nivel de conocimiento y competencias en la sociedad.


 

 

 

4. Existe una única forma de incardinarse en el proceso de Bolonia?

 

La Asociación de Universidades Europeas (EUA) realiza periódicamente un seguimiento del proceso de Bolonia que se plasma en los informes TREND [1].

 

La lectura de los informes de seguimiento del proceso muestra no sólo que existen ritmos diferentes, sino también que cada país ha desarrollado una normativa con peculiaridades propias.

 

En segundo lugar, con frecuencia se habla del proceso de Bolonia como si implicase automáticamente una metodología educativa única. Sin embargo, ningún documento se ha pronunciado en tal sentido. Solamente se insiste en la importancia de desarrollar los procesos de enseñanza-aprendizaje desde una perspectiva centrada en los estudiantes.

 

Por tanto, conviene diferenciar desde el principio tres niveles o instancias, cada uno con implicación de actores diferentes:

-         el proceso de Bolonia y la creación del EEES

-         las políticas desarrolladas, en este contexto, por los gobiernos de cada país

-         las titulaciones y planes de estudios elaborados por las universidades

 


[1] En concreto, el último informe (Trend V) puede ser consultado en la dirección siguiente:

http://www.eua.be/fileadmin/user_upload/files/Publications/Trends_V_universities_shaping_the_european_

higher_education_area.pdf

  


 

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