Arte gráfico en la colección Martínez Guerricabeitia
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Arte gráfico en la
colección Martínez Guerricabeitia
Del 14 de julio al 31 de agosto de
2011
Sala Martínez Guerricabeitia - La Nau
Horario: de martes a sábado de 10 a 14 horas y de
16 a 20 horas. Domingos de 10 a 14 horas. ENTRADA LIBRE
Lunes y
tardes del mes de agosto cerrado |
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Patronat Martínez Guerricabeitia [+] |
Visita visual
[+]
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Alberto Corazón, Conciencia de clase,
1978, serigrafía |
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La
exposición Arte gráfico en la colección Martínez
Guerricabeitia nos ofrece la posibilidad de
contemplar una selección de la obra gráfica integrada en
una de las más importantes colecciones universitarias de
arte contemporáneo, que también incluye un importante
fondo pictórico. Esta selección recoge casi un centenar
de estampas de artistas plásticos nacionales e
internacionales de la relevancia de Equipo Crónica,
Tàpies, Arroyo o Litchenstein, fechadas,
mayoritariamente, entre 1970 y 1980. Al ser
originariamente una colección privada, no ofrece una
visión completa de la producción gráfica del momento
pero, debido al gran número de obras, sí que constituye
una aproximación adecuada al ambiente artístico español
de esta época. Los dos parámetros que definen la
colección son el contenido crítico y el lenguaje
figurativo. Sin embargo, la obra gráfica es más
heterogénea que el conjunto pictórico, y por ello,
encontramos obras que no responden a los criterios
mencionados.
El informalismo fue una tendencia fundamental en el
panorama artístico español en los años 50, ya que supuso
la vía de enlace con el contexto internacional. Muchos
artistas informalistas, tras iniciarse en la pintura o
en la escultura, experimentaron con la gráfica a finales
de los años 50. Fue en ese momento cuando, gracias al
apoyo del régimen, que pretendía ofrecer una imagen
aperturista al exterior, gozaron de una gran proyección
internacional. Este hecho resulta paradójico si tenemos
en cuenta que la obra de estos artistas representó
durante los años de la postguerra un arte de oposición
frente al arte oficial. |
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José Ortega, Virtud y vicio, 1971-72,
Aguafuerte a relieve |
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A principios de la década de los 60, se produce un fuerte
impulso en el desarrollo del arte gráfico. Y en este
cambio, es muy importante la aportación de Estampa
Popular. Este grupo englobaba diversas agrupaciones de
artistas dispersas por todo el estado. La base
ideológica era crear un arte accesible para todo el
mundo. Para ello, adoptaron la figuración expresionista
que enlazaba con la tradición artística española y
trataron temáticas cotidianas. Con el mismo fin de
difusión, utilizaron el medio gráfico, que ofrecía la
ventaja de la reproducibilidad frente al carácter único
de la obra pictórica o escultórica.
Hacia mediados de la década de los 60, se inició una
tendencia que se ha llamado Crónica de la Realidad. La
base ideológica era similar a la de Estampa Popular, a
la que muchos de ellos pertenecieron. A diferencia de
estos, adoptaron un lenguaje que desterraba la
subjetividad propia del informalismo y del
expresionismo. Por ello, recogían los códigos visuales
de los medios de comunicación de masas. Mediante la
yuxtaposición de imágenes extraídas del universo visual
contemporáneo y de la historia del arte buscaban
producir el extrañamiento en el espectador y despertar
un proceso de cuestionamiento crítico.
El
último grupo de la exposición es representativo de la
obra de artistas internacionales que posee la colección.
Muchos de ellos, como Monory o Adami, pertenecieron a la
tendencia llamada Nouvelle Realisme, que se desarrolló a
lo largo de los años 60 en Europa. Estos artistas
pretendían analizar cuál era el ideario que se
transmitía mediante los objetos e imágenes de la vida
cotidiana, y para este cometido utilizaban el lenguaje
de los medios de comunicación de masas, pero dotándolo
de contenido crítico. |
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Francesc Jarque, Albalate del
Arzobispo (serie “Estampas naci-onales”), c. 1972,
cuatricomía serigráfica |
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