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Organiza:
Universidad de Valencia
Propuesta:
Asociación Memorial Democrático 23 de abril
Produce:
Fundació Geneal Universitat de València
Colabora:
Bancaixa
Comisarias:
Susi Artal, Mila Belinchón y Maria José Millán.
El día 23 de abril de 2011 se cumplieron 40 años de la
detención de un grupo de estudiantes de la Universidad
de Valencia por miembros de la Brigada Político-Social,
la policía política del General Franco. Tras 19 días en
los que fueron sometidos a torturas y brutales
interrogatorios en la Jefatura Superior de policía de
Valencia, pasaron a la cárcel. Más tarde, el Tribunal de
Orden Público les acusó de asociación ilícita y
propaganda ilegal con el propósito de lograr “la
movilización de los españoles (…) contra los atropellos
y violaciones de los derechos humanos, para acabar con
la dictadura e instaurar la libertad” (Sumario 593/71
del TOP). Por tales “delitos” se solicitaba 119 años de
cárcel. Dos años antes un grupo estudiantes valencianas
vivían una experiencia similar. Detenidas durante el
estado de excepción de enero de 1969, fueron
encarceladas al negarse a pagar la multa impuesta para
no contribuir con ello a sostener la dictadura.
No fueron los primeros ni los últimos estudiantes de la
Universidad de Valencia víctimas de la represión
franquista. Pero su experiencia nos permite estudiar la
movilización de la Universidad contra la dictadura, en
unos años de cambio cultural y social, y mostrar esa
movilización y esos cambios a través de sujetos y
experiencias en las que podría reconocerse una extensa
generación: todas las personas que vivieron activamente
el fin de larga noche del franquismo.
La exposición Universitarios contra la dictadura
reivindica la importancia cardinal del movimiento
estudiantil en la lucha contra la dictadura, en la
construcción de la democracia española. Es un ejercicio
de memoria y un homenaje reparador, pero, sobre todo, es
una reflexión cargada de actualidad, en tanto defiende
la vigencia de los valores con los que esta generación
pensó un mundo más justo.
Pero, ¿para qué contar?, ¿a quién?...
Contar para contribuir a mostrar la democracia como un
bien conquistado en la calle, como el fruto de un
esfuerzo coral. Para reconocer en los valores, las
éticas y las convicciones que movieron a una parte de la
ciudadanía a luchar contra la dictadura y por la
democracia el patrimonio ético de la sociedad en su
conjunto, el sedimento del Estado de derecho. Para
entender el presente y como instrumento de futuro.
Contar, sobre todo, a las generaciones nacidas en
democracia, sin la imposición de un relato único,
mediante la creación de un espacio que permita
comprender el conflicto, valorarlo y trabajar con él.
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Los contenidos de la muestra se organizan en 5 espacios
expositivos, 4 de carácter cronológico y uno
transversal:
Ámbito 1. Silencio.
1939-1956
En este primer ámbito se hará patente ante el/la
visitante el control ideológico de la universidad por el
franquismo entre 1939 y 1950, la represión y las
depuraciones de profesores y alumnos, la organización de
una universidad minoritaria y clasista como una milicia
al servicio del Estado, haciendo especial hincapié en la
Universidad de Valencia, y en episodios como el
fusilamiento del rector Peset. Asimismo, trataremos el
control de la universidad a través del SEU, sindicato
único franquista que, paradójicamente, despertará con
sus limitaciones deseos de libertad. El adoctrinamiento
de los estudiantes, que pretendía garantizar la
continuidad sociológica del régimen, fue adquiriendo
mayor importancia, y una dificultad creciente, conforme
los años hicieron que el recuerdo de la guerra civil
perdiera peso como elemento legitimador. Estos, sin
embargo, son años de silencio, de control absoluto, de
miedo.
Ámbito 2. Conciencia.
1957-1964
Desde finales de los años 50 asistimos al nacimiento de
distintas iniciativas de oposición al SEU falangista en
las universidades españolas. En 1955, el 90% de los
estudiantes universitarios españoles es contrario al
Movimiento Nacional, según una encuesta encargada por el
rector Laín Entralgo. Son hijos de la burguesía, en su
mayoría de familias adeptas al franquismo, no olvidemos
que la universidad es todavía minoritaria. El Régimen
constata con estupor que está perdiendo contacto con el
“futuro de la nación”, y se apresta a corregir la
situación con iniciativas fallidas como la creación de
las Asociaciones Profesionales de Estudiantes (APE).
Por otro lado, desmantela con facilitad los primeros
intentos de organización de la oposición universitaria,
y las represalia con dureza. Pero no impide, con todo,
el comienzo de un lento aunque imparable proceso de
cambio político y académico, que llevará al protagonismo
creciente de la universidad en la lucha contra la
dictadura y por las libertades.
En Valencia los primeros intentos de organización son
más tardíos que en otros distritos universitarios, pero
en 1957 se creará el primer grupo del PCE, en 1958 verá
la luz la efímera Agrupación Socialista Universitaria, y
el nacionalismo valencianista se organizará en 1964 en
el PSV, entre otras iniciativas. Son años de
invisibilidad, pero también de toma de conciencia, de
resistencia.
Ámbito 3. Rebelión.
1965-1975
Es el espacio más importante y amplio de la exposición,
junto al dedicado a las detenciones del 23 de abril de
1971. En él se trata la progresiva pérdida del control
de la universidad por parte del franquismo, la
contestación en las aulas a la dictadura. La juventud,
como en los años 30, se irá convirtiendo en un agente
movilizador de primera magnitud, rompiendo cultural,
vital y políticamente con el régimen. Las aulas serán
una escuela de aprendizaje político y de valores cívicos
que irradiarán al resto de la sociedad.
En esta etapa, el movimiento estudiantil realiza, junto
con otros movimientos de contestación, una labor de
profundo desgaste de la dictadura. La existencia de un
falaz sistema de representación despierta la conciencia
de los estudiantes, y la incapacidad del franquismo para
responder a las reivindicaciones, junto con la tendencia
a la represión, configuran un panorama desolador. El
sórdido clima social y cultural hizo el resto, la
ruptura con el franquismo fue existencial. Con la
influencia constante del exterior (mayo francés,
primavera de Praga, Vietnam…), esta generación bebe de y
genera una cultura transgresora alternativa (música,
cultura, teatro, hábitos, lenguaje..), y dentro de ésta
una cultura política que conduce a la fractura. Es un
movimiento que mira hacia delante y se inspira en la
modernidad.
De manera concreta, en este ámbito se tratará el fin del
franquismo en la universidad. Los años 60 vienen
marcados por el aumento de conflictos, las constantes
movilizaciones y asambleas, las campañas a favor de la
amnistía y las libertades, la universidad es el talón de
Aquiles del régimen. Mostraremos la creación y posterior
desaparición del Sindicato Democrático de Estudiantes
Universitarios (SDEUV), la radicalización del movimiento
universitario en torno al 68 y la represión masiva del
periodo 1968-1975, etapa en la que se integran las
detenciones del 23 de abril de 1971.
Soplan aires nuevos para las libertades individuales. Es
tiempo de inicio del fin de la mística de la feminidad,
de la liberación sexual con su contrapartida de acceso
clandestino a los anticonceptivos y al aborto, se dan
los primeros pasos hacia el movimiento feminista. Llegan
los vaqueros y las melenas. Desaparece la corbata, la
falda estrecha, el pelo corto y los cardados. La
universidad es el escenario donde se estrenan estos
cambios.
En el ámbito académico todo se cuestiona: las nuevas
leyes educativas que el gobierno intenta aplicar, los
planes de estudio, el contenido de las asignaturas, las
clases magistrales, el profesorado más inmovilista. Se
rechaza la forma tradicional del ejercicio de la
autoridad. También se produce un cambio de
posicionamiento en el profesorado y algunos cargos
académicos, con las contradicciones propias de los
momentos de crisis. |