2Infecciones fúngicas superficiales: dermatofitosis
Los hongos dermatofíticos son aquellos que tienen capacidad para colonizar los tejidos queratinizados. Los dermatofitos se clasifican en tres géneros: Microsporum, Trichophyton y Epidermophyton.
También se clasifican según su medio ecológico más importante en dermatofitos geofílicos (que viven predominantemente en el suelo), zoofílicos (infectan básicamente las estructuras queratinosas de los animales) y antropofílicos (infectan predominantemente a la especie humana). Esta clasificación epidemiológica es útil, pues permite intuir el origen de una infección dada.
Geofílicos
Solo afectan a los humanos esporádicamente y, cuando lo hacen, generalmente se manifiestan como una dermatomicosis inflamatoria.
Zoofílicos
Pueden transmitirse a los humanos por contacto con animales. Son frecuentes en zonas rurales y en personas con animales domésticos. Entre los aislados con mayor frecuencia figuran Microsporum canis y Trichophyton mentagrophytes var. mentagrophytes, huéspedes naturales de gatos, perros, roedores o conejos. Frecuentemente producen una infección inflamatoria.
Antropofílicos
Están adaptados al ser humano y suelen producir infecciones crónicas, especialmente en los pies y la ingle, transmitidas por contacto directo o fómites. Incluyen T. rubrum, T. mentagrophytes var. interdigitale, T. violaceum, T. tonsurans y E. floccosum.
Para el desarrollo de una infección fúngica superficial es necesario entrar en contacto con el organismo etiológico. Tras el contacto, para su inoculación se requiere la existencia de un traumatismo y una hidratación y maceración cutánea elevadas. La oclusión cutánea con material no poroso aumenta la temperatura y la hidratación cutánea y altera la función barrera de la piel.
Existe un periodo de incubación durante el cual el dermatofito crece en el estrato córneo sin signos clínicos de infección. Una vez establecida la infección, dos factores determinan el tamaño y la duración de la lesión: la velocidad de crecimiento del organismo y la velocidad de recambio epidérmico. La velocidad de crecimiento del hongo debe ser equivalente o exceder la del crecimiento epidérmico; de otra manera, el hongo será eliminado en poco tiempo.
Clasificación topográfica: tiña capitis, barba, corporis, cruris, pedis, manum y tiña ungueal.
2.1. Tiña capitis
La tiña capitis es una infección dermatofítica del cuero cabelludo y del pelo asociado. Está causada por una gran variedad de especies de los géneros Microsporum y Trichophyton; las especies de Epidermophyton no se han relacionado con esta enfermedad.
Epidemiología: la incidencia real se desconoce. Es más frecuente en el medio rural y especialmente en niños de entre 4 y 14 años. El origen de la infección puede ser geofílico, zoofílico o antropofílico. Los organismos antropofílicos mantienen su virulencia en las transmisiones de persona a persona. Puede estar producida por cualquier especie de Microsporum o Trichophyton, excepto T. concentricum y E. floccosum.
Existen cuatro formas clínicas de tiña del cuero cabelludo:
- Forma no inflamatoria. Está producida más frecuentemente por M. canis. Las lesiones inicialmente son pequeñas pápulas eritematosas alrededor de una vaina pilosa. Crecen centrífugamente y afectan a todos los pelos. La lesión suele ser descamativa, sin inflamación acompañante, y los pelos se rompen con frecuencia justo al nivel de la epidermis. Solo un 2-3% de los casos desarrolla un querion, que representa la respuesta inmune celular y se caracteriza por áreas abscesificadas, inflamatorias, malolientes y purulentas alrededor del folículo piloso.
- Forma inflamatoria. Se acompaña de signos inflamatorios más importantes. Generalmente está causada por organismos zoofílicos, como M. canis, o geofílicos. Pueden observarse foliculitis pustulosa o formación de querion. Las lesiones se acompañan más frecuentemente de prurito, fiebre o dolor y pueden asociar linfadenopatía. Generalmente curan dejando alopecia cicatricial.
- Forma comedónica. Generalmente está causada por organismos endotrix, como T. tonsurans o T. violaceum. Dado que el pelo es muy frágil, se rompe al nivel de la piel y proporciona a las lesiones un aspecto de comedón.
- Forma fávica o favus. En la actualidad no se observa en nuestro medio. Es una infección micótica crónica del cuero cabelludo, caracterizada por la formación de costras amarillentas dentro de los folículos pilosos, que ocasionalmente da lugar a alopecia cicatricial. El agente etiológico más común es T. schoenleinii. En los estadios iniciales, las hifas invaden el folículo y dilatan el orificio folicular, observándose la formación de la escútula por restos de queratina e hifas alrededor del folículo piloso.
La confirmación diagnóstica de las tiñas del cuero cabelludo, al igual que en las otras formas de dermatofitosis, debe realizarse mediante el examen con luz de Wood, el examen con KOH y el cultivo. El diagnóstico diferencial debe realizarse con la dermatitis seborreica, la dermatitis atópica y la psoriasis. Cuando la alopecia es más importante, debe incluir también alopecia areata, tricotilomanía, sífilis secundaria o pseudopelada.
Tabla I. Diagnóstico diferencial de las dermatofitosis
| Entidad | Diagnóstico diferencial |
| Tiña capitis | Dermatitis seborreica, psoriasis, tricotilomanía, alopecia areata, lupus eritematoso discoide, histiocitosis X. |
| Tiña capitis inflamatoria | Pioderma, abscesos. |
| Tiña corporis | Impétigo, psoriasis, eczema numular, pitiriasis rosada de Gibert, granuloma anular, lupus eritematoso subagudo. |
| Tiña cruris | Intertrigo candidiásico, eritrasma, psoriasis invertida, dermatitis atópica. |
| Tiña pedis | Psoriasis, dermatitis, eritrasma (queratólisis punctata). |
| Tiña ungueal | Traumatismo, psoriasis, liquen plano. |
La tiña capitis debe ser tratada con antifúngicos orales como la griseofulvina (dosis de 1 g/día en la forma microcristalina) o terbinafina (dosis de 250 mg/día). En los niños se utilizan dosis de griseofulvina de 10 a 30 mg/kg/día, que deben mantenerse hasta conseguir la curación clínica y la negativización de los cultivos. En la actualidad la griseofulvina no está disponible en las farmacias.
2.2. Tiña barba
Es una infección fúngica limitada a la zona de la barba o del bigote. Se observa casi exclusivamente en varones del ámbito rural y generalmente está causada por organismos zoofílicos. Las lesiones pueden ser inflamatorias, a tipo querion, o no inflamatorias, superficiales y circinadas.
2.3. Tiña corporis
La tiña corporis incluye todas las infecciones dermatofíticas de la piel glabra, con excepción de ciertas localizaciones como la ingle, las palmas y las plantas. También se conoce bajo el término de «herpes circinado». Puede estar producida por dermatofitos de cualquier género.
La forma clínica más frecuente es la forma anular, en la que se observa un borde activo, eritematoso y en ocasiones vesicular, mientras que el centro de la lesión presenta curación. La confirmación diagnóstica debe realizarse mediante la observación de las escamas con KOH y el cultivo. Las lesiones aisladas pueden tratarse con antifúngicos tópicos y los casos más extensos con tratamiento sistémico.
2.4. Tiña cruris
Es una infección dermatofítica que afecta la zona inguinal, incluyendo los genitales, la región púbica y la región perianal. Afecta predominantemente a varones, especialmente durante los meses de verano y en ambientes cálidos. Es frecuente que exista una infección en otra localización que sirva como reservorio, siendo la más habitual la tiña pedis.
Clínicamente, las lesiones suelen ser pruriginosas y se observa una placa bien delimitada, de bordes elevados, compuesta por múltiples pápulas y vesículas en la periferia.
2.5. Tiña pedis y tiña manum
La tiña pedis es la infección dermatofítica de los pies. La tiña manum es la infección dermatofítica de la región palmar e interdigital. Las tiñas que afectan a palmas y plantas tienen con frecuencia un curso crónico, probablemente influido por la ausencia de glándulas sebáceas, cuya secreción contiene sustancias fungiestáticas.
La tiña pedis puede presentarse en cuatro formas clínicas: crónica intertriginosa, papuloescamosa, vesicular o vesiculoampollosa y ulcerada. El diagnóstico debe incluir el examen con KOH de las lesiones escamosas obtenidas. Puede transmitirse por contacto con escamas infectadas en duchas o piscinas, así como a través de la ropa.
La forma interdigital es la más frecuente y se manifiesta con lesiones fisuradas, descamativas y con frecuencia maceradas, que afectan al espacio interdigital entre el cuarto y el quinto dedo.
Reacciones «ide» o dermatofítides: con relativa frecuencia, los pacientes con tiña pedis desarrollan lesiones inflamatorias a distancia, eczematosas y vesiculosas, especialmente en la cara lateral de los dedos de las manos y la región palmar. El cultivo de estas lesiones es negativo y representan reacciones de hipersensibilidad a la infección fúngica. También pueden aparecer al inicio del tratamiento antifúngico, sobre todo ante infecciones de larga evolución o con una reacción inflamatoria local importante.
Ver imagen.
2.6. Tiña ungueal y onicomicosis
La tiña ungueal se define clínicamente como una infección dermatofítica de la placa ungueal. Las onicomicosis incluyen cualquier infección de la uña causada por cualquier hongo, incluyendo levaduras y hongos no dermatofíticos. El organismo aislado con mayor frecuencia es Trichophyton rubrum. Tienen una prevalencia relativamente alta, afectando al 3-8% de la población adulta.
Su incidencia aumenta con la edad avanzada, la inmunodepresión, los climas cálidos y el uso de zapatos que produzcan oclusión. Las onicomicosis representan alrededor del 20% de las enfermedades ungueales y pueden presentarse clínicamente en cuatro formas.
La forma más frecuente es la distal subungueal. Se inicia por la invasión del estrato córneo del hiponiquio y del lecho ungueal distal; posteriormente, la infección progresa proximalmente hasta afectar la cara ventral de la uña. Inicialmente aparece una coloración blanquecino-amarillenta en el borde libre y, a medida que la infección progresa, se produce hiperqueratosis subungueal, que puede separar la lámina ungueal del lecho.
Los restos ungueales y detritus también favorecen la sobreinfección oportunista por bacterias y levaduras. La forma proximal se observa en pacientes inmunodeprimidos y su desarrollo debe hacer buscar una inmunosupresión.
Cuando se sospecha una infección fúngica ungueal, debe confirmarse el diagnóstico antes de iniciar el tratamiento. Esto es especialmente importante porque solo el 50% de las distrofias ungueales se deben a infecciones fúngicas y porque el tratamiento es largo, costoso y no está exento de efectos secundarios. Los mejores métodos para confirmar el diagnóstico son el KOH o la biopsia ungueal, ya que los cultivos pueden ser positivos solo en el 30-50% de los casos. Debe realizarse el diagnóstico diferencial con infecciones bacterianas ungueales, psoriasis, onicogrifosis, liquen plano, etc.
El tratamiento de las onicomicosis es difícil y puede emplear medicación tópica o sistémica. Las medicaciones tópicas son de escasa utilidad. La inclusión de nuevos agentes antifúngicos sistémicos como terbinafina (250 mg/día durante 3 meses en uñas de los pies), itraconazol (200 mg/día durante 3 meses en uñas de los pies) o fluconazol (450 mg en dosis única semanal durante 6 meses) parece disminuir la duración del tratamiento. Las curaciones micológicas oscilan entre el 76% con terbinafina y el 38% con itraconazol; sin embargo, las curaciones clínicas completas se limitan a alrededor del 30-40%.
Cuando no se obtiene la curación tras la administración de antimicóticos orales, pueden asociarse tratamientos tópicos y limpieza quirúrgica de la uña infectada.
Tabla II. Tratamiento recomendado para las onicomicosis de los pies
| Tópico | Sistémico |
Tioconazol al 28% Amorolfina Urea al 40% | Terbinafina 250 mg/día durante 3-6 meses Itraconazol 200 mg/día durante 3-6 meses Griseofulvina 1 g/día durante 15-18 meses Fluconazol 450 mg/semana durante 6-9 semanas |
3Candidiasis
Las candidiasis representan las infecciones producidas por hongos levaduriformes del género Candida, que incluye varias especies, siendo la más conocida Candida albicans, con una gran variedad de formas clínicas.
Las infecciones por Candida generalmente están limitadas a la piel, las uñas, el tracto gastrointestinal y las mucosas, pero pueden afectar de forma sistémica a varios órganos. Candida albicans es un saprófito normal de la mucosa oral, genital y digestiva del ser humano.
El desarrollo de la infección depende de la interacción entre la patogenicidad del organismo y los mecanismos de defensa del huésped. Dentro de los mecanismos no inmunológicos se incluyen:
- Interacción con otros miembros de la flora microbiana.
- Integridad del estrato córneo.
- Proceso de descamación.
- Opsonización y fagocitosis.
- Factores séricos.
Los factores inmunológicos incluyen respuestas humorales y celulares. El desarrollo de procesos infecciosos por Candida albicans se debe más a una disminución de la capacidad de resistencia del individuo que al poder patogénico del organismo. Puede darse en sujetos inmunodeprimidos o en pacientes con diabetes, obesidad, tratamiento antibiótico, medicaciones inmunosupresoras, infección por VIH o embarazo.
Evaluación general: la escasa eficacia del tratamiento durante un periodo de dos semanas o la tendencia a recidivas frecuentes indican la necesidad de realizar un examen médico general para descartar un proceso sistémico. Esto es especialmente importante en niños, en quienes puede diagnosticarse una candidiasis mucocutánea crónica.
Tabla III. Formas clínicas de candidiasis
| Grupo | Formas clínicas |
| Oral | Pseudomembranosa o muguet; atrófica; epidérmica o perioral; hiperplásica. |
| Genital | Vulvovaginitis candidiásica; balanopostitis candidiásica. |
| Cutánea y ungueal | Intertrigo candidiásico; dermatitis del pañal; perionixis candidiásica; candidiasis cutánea crónica. |
3.2. Candidiasis mucocutánea crónica
Es un término utilizado para describir un grupo heterogéneo de síndromes clínicos caracterizados por infección crónica, resistente al tratamiento, por Candida albicans en la piel, las uñas y la orofaringe, asociados a inmunodeficiencias primarias.
Las manifestaciones cutáneas de las inmunodeficiencias primarias son frecuentes, afectan al 40-70% de los pacientes y con frecuencia constituyen una manifestación inicial. Las más habituales son las infecciones cutáneas y las lesiones de eczema. El desarrollo de infecciones graves, recurrentes e inusuales por Candida se conoce como candidiasis mucocutánea crónica y constituye la forma de presentación de varias inmunodeficiencias primarias.
La respuesta inmune frente a Candida incluye la inmunidad innata y la adaptativa. El primer contacto del hongo con el huésped se produce por medio de los receptores de reconocimiento de patrones de los macrófagos, incluyendo los TLR y los receptores de lectina tipo C, Dectina 1 y 2, presentes en las células presentadoras de antígeno y los fagocitos.
Dectina 1 y 2
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CARD9 · IL-1β · IL-6 · IL-23
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STAT3 / RORγt · TH17 · IL-17 / IL-22
La señalización de Dectina 1 y 2 se transduce a través de CARD9 (dominio de reclutamiento de caspasa 9), dando lugar a la transcripción de citocinas proinflamatorias IL-1β, IL-6 e IL-23. Las interacciones de citocina-receptor con IL-1R e IL-23R activan las células T mediante los factores de transcripción STAT3 y RORγt para su diferenciación en linfocitos TH17. Estas células producen IL-17 e IL-22, que interactúan con receptores presentes en diversos tipos celulares, incluidos los neutrófilos.
La activación de las células T mediante el factor de transcripción STAT1 altera alternativamente la diferenciación de los linfocitos TH17 y promueve la diferenciación celular TH1. Los defectos en estas vías de señalización se asocian a inmunodeficiencias primarias relacionadas con candidiasis mucocutánea crónica, incluyendo mutaciones con ganancia de función de STAT1, que inhiben el desarrollo de células TH17, y mutaciones en Dectina 1 y CARD9, que inhiben la diferenciación de células T naïve hacia células TH17.
Existe también un síndrome que asocia la tríada de candidiasis mucocutánea crónica, poliendocrinopatía autoinmune y enfermedad de Addison: APECED (Autoimmune polyendocrinopathy, candidiasis and ectodermal dysplasia), cuya forma de presentación más frecuente es el desarrollo de candidiasis mucocutánea crónica.
4Pitiriasis versicolor
Es una infección fúngica superficial de la piel causada por el hongo Pityrosporum, una levadura residente normal de la piel.
El desarrollo de la infección representa, en la mayoría de los casos, una alteración en la situación del huésped, con un cambio en el equilibrio que permite su proliferación. Es más frecuente en la adolescencia.
Clínicamente se caracteriza por máculas hipo o hiperpigmentadas descamativas que afectan principalmente al tronco, con una descamación furfurácea. La causa de la hipopigmentación no está clara. El diagnóstico se realiza mediante el examen con KOH, donde pueden observarse elementos levaduriformes y filamentos.
La pitiriasis versicolor puede tratarse mediante antimicóticos tópicos. La administración de ketoconazol a dosis única de 200 a 400 mg también puede ser útil.