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Recolección y germinación de semillas Vecería - Viabilidad de semillas - Recolección - Selección - Almacenamiento - Germinación
Variación en la producción de frutos (vecería)
En este punto, perseguíamos determinar la pauta de las fluctuaciones en la reproducción de la sabina, dado su comportamiento vecero. La vecería consiste en la producción irregular de frutos y semillas a lo largo de los años. Las siguientes figuras muestran la variación interanual, desde 1999 y 2000 hasta 2004, en la proporción de individuos hembras y machos que florecieron en las poblaciones valencianas de La Puebla de San Miguel y en Portell de Morella.
Figuras superior e inferior: Variación en el porcentaje de individuos que florecen de cada sexo en las poblaciones valencianas de sabina albar de Puebla de San Miguel y Portell de Morella.
De ambas gráficas se infiere que ambos sexos son bastante sincrónicos en cuanto a la proporción de individuos de cada población que florecen cada año. También se observa, además, una coincidencia en las oscilaciones de la floración entre ambas poblaciones, indicando cierta sincronía a la escala geográfica estudiada. Por otro lado, llama la atención también que en los años en que la floración es abundante el porcentaje de individuos machos en flor es mayor que el de los individuos hembras, mientras que esta relación se invierte en los años que la floración es baja. Por un lado, parece existir cierta tendencia a la bianualidad, al menos en la floración. Figuras superior e inferior: Variación en el índice de floración y fructificación en las poblaciones valencianas de sabina albar de Puebla de San Miguel y Portell de Morella.
Por otro lado, y esto es importante, las variaciones de fructificación no siguen fielmente las variaciones de floración en los mismos años. De lo que se deduce que parecen existir factores externos al esfuerzo reproductivo y no acoplados a él temporalmente que afectan a la fructificación de la sabina. Nuestros estudios no nos permiten predecir de forma efectiva que años dispondremos de una cosecha de frutos mayor. En general las cosechas son bastante bajas, excepto en algún año extraordinario. Esto sugiere un ciclo vecero de duración mayor al de nuestro estudio. Por el momento nuestros datos únicamente parecen indicar que, como es esperable de forma intuitiva, después de un año de mala cosecha es mas probable que nos encontremos con otro con una cosecha mejor.
La tasa de viabilidad de semillas en las distintas poblaciones ibéricas que estudiamos es del 13%, siendo enormemente variable entre años y poblaciones, con oscilaciones entre el 2% y el 32% de viabilidad. Por ello, y para evitar recolecciones infructuosas, se recomienda encarecidamente realizar una "cata" de semillas en distintos individuos de la población antes de iniciar cualquier posible recolección. La adición manual de polen a flores femeninas receptivas no incrementó la fructificación. Dado que no se ha detectado carencia de polen se descarta el tratamiento de polinización manual para incrementar el tamaño de cosecha. Experimentos de fertirrigación con 100 litros de agua mensuales durante tres estaciones (2gr/L de abono 18-11-18 + oligoelementos) resultaron un incremento en el tamaño de cosecha de dichos árboles, aunque el elevado costo puede hacer resultar que este tratamiento no resulte rentable en la mayoría de los casos.
La recolección se hace manualmente desde el suelo o con la ayuda de escaleras o banquetas para acceder a sus ramas. Una vez recolectados los gálbulos, se eliminan las hojas y restos de ramas mediante aventado y se dejan en maceración durante dos o tres días con agua y lejía al 1%, triturándolos ligeramente para eliminar parte de la resina que llevan y mejorar su limpieza. Posteriormente la pasta obtenida se tritura con una batidora y se separan las semillas de la pulpa triturada con la ayuda de una criba adecuada y agua a presión.
Nuestro objetivo consistía en conseguir un protocolo de selección de semillas de sabina albar en el que se maximizara la proporción de semillas viables en la mezcla final -para ser servida a los viveristas- y, como consecuencia, rentabilizara su manipulación en vivero (contenedores, sustrato, siembra, germinación, etc.), pero teniendo en cuenta a la vez la pérdida de semillas viables durante el proceso. Es decir, conseguir un protocolo de selección que permitiera obtener una mezcla muy pura de semillas viables, pero minimizando la pérdida de semillas viables durante el procedimiento. Por otro lado, la casuística de las semillas que no son viables obedece a diversas causas, cada una de ellas con distinta morfología, lo que hace muy difícil obtener un método único de selección. Hasta ahora se han utilizado distintos métodos de selección de semillas, desde la flotación en agua, en agua y sal y en ácido sulfúrico diluido, hasta el uso de una mesa densimétrica. Todos estos métodos tienen inconvenientes. El agua sola no discrimina correctamente las semillas. Las diluciones de sal y de ácido sulfúrico tienen el inconveniente de su potencial toxicidad para las propias semillas y además, la primera de ellas elimina una importante cantidad de semillas viables, mientras que la mesa densimétrica tiene el inconveniente de necesitar grandes cantidades de semillas para ser efectiva (≥10 Kg). Los resultados indican que la glicerina no resultó ser más efectiva que la flotación en agua y sal en cuanto a la proporción de semillas viables de la mezcla final, aunque es cierto que resultó efectiva en cuanto a minimizar las pérdidas durante el proceso. Además, una misma población en años distintos y poblaciones distintas difieren en la densidad de la dilución de glicerina necesaria para la selección. Comparando los resultados obtenidos a partir de distintos métodos de selección y dado que a escala industrial o semi-industrial lo que se busca es maximizar la pureza del lote de semillas a emplear, podemos concluir que la mesa densimétrica resulta ser el mejor sistema de selección de semillas de sabina albar, llegando a conseguirse lotes con un 65% de viabilidad en nuestras experiencias. La mesa densimétrica consiste en una tabla sobre la cual se hace circular una corriente de aire que, junto con la inclinación de la tabla y un mecanismo de agitación, permite separar las semillas de acuerdo a su densidad. Las semillas más pesadas se acumulan en la parte superior y son las que presentan mayor tasa de viabilidad, dado que contienen embriones que llenan completamente la testa de la semilla y pesan más. Las semillas vanas, más ligeras, se concentran en la parte inferior de la mesa. Normalmente la tabla densimétrica presenta tres puntos de descarga por donde las semillas se van separando en tres lugares separados. Con el lote de semillas más pesadas fue con el que obtuvimos una tasa de viabilidad del 65%.
Para su almacenamiento a largo plazo hay que secar las semillas hasta alcanzar un contenido de humedad entre 6 y 8%, envasarlas frascos herméticos y almacenarlas en cámara oscura a 4-5ºC. De esta manera se consigue mantener la capacidad germinativa al menos cuatro o cinco años.
Tras numerosas y variadas pruebas de germinación, aun en proceso de estudio, el protocolo de germinación que ha permitido una mayor tasa de germinación ha sido el sugerido por el USDA Forest Service para germinar semillas de Juniperus scopulorum. Dicho estudio, también preliminar, puede ser consultado aquí. El protocolo consiste en una estratificación, en oscuridad, a 20ºC constantes durante dos meses. Seguidamente se aplica otra estratificación oscura a 5ºC constantes durante 1,5-2 meses. Tras aplicar estas estratificaciones a semillas de J. thurifera un gran número de semillas presentaban cubiertas abiertas e incluso radículas apuntando por dichas aberturas. Estas semillas fueron llevadas directamente al semillero donde, no obstante, nunca encontramos germinaciones de más del 40% sobre semillas previamente preseleccionadas en tabla densimétrica. También recomendamos las indicaciones que se pueden encontrar en este libro.
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