El Maltrato Infantil 

 Índice:

 


PRIMERA PARTE
E
l Maltrato Infantil: Introducción Teórica

CAPITULO I - El maltrato infantil en el contexto de la historia y la cultura.
1. el maltrato infantil: una perspectiva histórica
2. la protección del menor
3. el maltrato infantil en el contexto de los valores y normas
4. mitos alrededor del maltrato infantil

CAPITULO II - La definición del Maltrato Infantil.
1. el problema de la definicion del maltrato infantil
2. el maltrato fisico
3. la negligencia
4. el maltrato emocional
5. el abuso sexual

CAPITULO III - El impacto del maltrato infantil en el desarrollo psicosocial del niño.
1. experiencias tempranas negativas y desordenes en el desarrollo psicosocial
2. dimension conductual
3. dimensión socioemocional
4. dimensión sociocognitiva: desarrollo cognitivo y moral

CAPITULO IV - Características psicológicas de los padres que maltratan a sus hijos.
1. descripciones clinicas y empiricas de los padres que maltratan a sus hijos
2. características cognitivas y emocionales de los padres que maltratan a sus hijos.
3. el desarrollo de tipologías

CAPITULO V - El contexto familiar del maltrato infantil.
1. la familia: un grupo especialmente violento
2. el maltrato infantil en el contexto de la interacción familiar
3. la transmision intergeneracional del maltrato infantil

CAPITULO VI - El contexto social del maltrato infantil.
1. el contexto social de las relaciones paterno-filiales
2. factores sociales de riesgo asociados con el maltrato infantil
3. apoyo social y maltrato infantil

CAPITULO VII - El modelo ecológico: un modelo de compresnsión del maltrato infantil.
1. la integración ecológica
2. la familia como ecosistema
3. la integración de los factores de riesgo: niveles ecológicos
4. el modelo ecológico: un modelo integrador para la investigación

segunda parte:
El Maltrato Infantil: Análisis Empírico de los Factores Ecológicos de Riesgo

CAPITULO VIII - Diseño Metodológico
1. objetivos
2. hipotesis
3. muestra
4. descripcion de instrumentos y definicion de variables

CAPITULO IX - Resultados
1. tipos de maltrato infantil: análisis empírico
2. características de la muestra: analisis descriptivo y variables sociodemográficas
3. sistema individual
4. sistema familiar
5. sistema social
6. análisis multifactorial
7. el apoyo social como variable moduladora en las relaciones familiares y el ajuste psicologico individual

CAPITULO X - Conclusiones
1. procedencia de la muestra
2. formas de maltrato infantil
3. características socioemocionales de los niños maltratados.
4. el maltrato infantil en el contexto de la interaccion paterno-filial
5. aislamiento social y maltrato infantil
6. estres, apoyo social y ajuste psicologico
7. consideraciones finales
 

 

Introducción:

 
El maltrato infantil se encuentra, sin duda, entre los más serios, complejos y sonrojantes problemas de la sociedad moderna. La calidad de vida de numerosos niños se encuentra profundamente deteriorada por los malos tratos que experimentan en el entorno familiar, cuyas consecuencias pueden repercutir seriamente en el desarrollo físico y psicosocial del niño (pobres relaciones con los iguales, déficits intelectuales, pobre autoestima, agresividad, problemas de conducta, psicopatologías). Los daños emocionales como consecuencia del maltrato infantil pueden, además, perdurar durante el resto de la vida, limitando seriamente la capacidad del adulto para el ajuste personal y social. Si, finalmente, consideramos los elevados costes sociales del maltrato infantil (problemas psicosociales asociados con los malos tratos -psicopatologías, delincuencia, drogadicciones-, costes económicos -programas de tratamiento y prevención, centros de protección, servicios sociales, infraestructura-), puede afirmarse que los malos tratos en la infancia constituyen un problema social de primera magnitud.

No obstante, tanto el reconocimiento público del maltrato infantil como un serio y urgente problema social, como el análisis sistemático por los investigadores y científicos sociales de sus factores etiológicos, así como de sus consecuencias en el desarrollo, no ha tenido lugar hasta hace relativamente poco tiempo.

Efectivamente, la investigación en el ámbito del maltrato infantil es un campo extraordinariamente joven. Si nos remontamos al famoso y ya clásico estudio realizado por Henry Kempe y sus colaboradores acerca del "síndrome del niño golpeado" (Battered Child Syndrome), podríamos considerar que la edad de este área de investigación apenas llega a los 30 años. No obstante, ello supondría exagerar la madurez de este campo de investigación. A pesar de la importancia del trabajo de Kempe y el interés que despertó, fundamentalmente en el mundo médico, la investigación de los factores psicosociales asociados con los malos tratos, así como de sus consecuencias socioemocionales, cognitivas y conductuales en el niño, aún serán durante algunos años objeto de la negligencia de los investigadores. La investigación del maltrato infantil como área de estudio consolidada (consistente en algo más que algunos informes aislados), no tendrá lugar hasta los primeros años de la década de los 70.

Como señala Gelles (1980), hasta 1971 la violencia entre los miembros de la familia se encontraba entre los tópicos ausentes en la investigación de la familia. Si, por ejemplo, se examina la revisión que el Journal of Marriage and the Family realiza acerca de la investigación y la práctica en el campo de la familia en los años sesenta, puede comprobarse que no aparece ningún artículo acerca de la violencia familiar.

Sería erróneo pensar, sin embargo, que la investigación acerca de los malos tratos en la infancia tuvo su origen únicamente en los hallazgos de la medicina y de los científicos sociales. Por el contrario, este campo creció conjuntamente con distintos movimientos históricos y sociales.

En los años 60, surgió un importante movimiento en defensa de la situación de los niños maltratados y abandonados. En los años 70, resurgió con gran fuerza el movimiento feminista, llamando la atención hacia el problema de las mujeres maltratadas. Ambos movimientos fueron responsables en gran medida de la repentina atención pública hacia el problema del abuso sexual de los niños a finales de los años 70. Aunque los movimientos sociales y los hallazgos de la investigación se nutrieron unos de otros, sería más preciso decir que fueron los movimientos sociales quienes plantearon las cuestiones a las que posteriormente los investigadores intentarían responder. Ciertamente, hubiera sido mucho menor el cuerpo de investigación que disponemos actualmente, y se hubiera prestado mucha menos atención al fenómeno de la violencia en la familia, sin la existencia de movimientos sociales en continuo crecimiento preocupados por cada uno de estos problemas.

La base del conocimiento relativo al maltrato infantil en los años sesenta se caracterizó por acercamientos teóricos y metodológicos excesivamente restrictivos y deficientes. Además, una idea implícita en la mayoría de trabajos previos a la década de los setenta, era la de que la violencia en la familia era propia de alguna patología social o personal. Este modelo etiológico, de acuerdo con el cual los malos tratos son un fenómeno extraño e infrecuente, y cuando tienen lugar son como consecuencia de alguna patología o desorden mental, virtualmente absolvía a la sociedad de cualquier responsabilidad en la aparición del maltrato infantil.

La investigación desarrollada en los años setenta, facilitó un cambio de actitud y permitió una reconceptualización del modelo etiológico del maltrato infantil. Así, junto a la búsqueda de los correlatos intraindividuales del maltrato infantil se sumaron las investigaciones que intentaban dilucidar qué factores sociales se encontraban relacionados con los malos tratos. Como resultado de ese esfuerzo investigador, se consideró que numerosos factores sociales desempeñaban un importante rol causal en el maltrato infantil (actitudes sociales, pobreza, estresores, aislamiento social).

Otros modelos etiológicos, tales como el modelo socio-interaccional, surgirían como una reacción a los planteamientos implícitos de los modelos médico-psiquiátrico y sociológico que asumían un modelo unidireccional de las relaciones paterno-filiales, subrayando así la importancia de las influencias bidireccionales entre los miembros de la familia, así como de los antecedentes que pueden precipitar el maltrato y de los factores que pueden mantener el uso excesivo del castigo físico.

No obstante, la investigación desarrollada durante casi tres décadas, puso de manifiesto la naturaleza compleja y multifactorial del maltrato infantil e hizo evidente las limitaciones de los anteriores modelos etiológicos, así como su insuficiente poder explicativo.

En este contexto, el Modelo Ecológico del maltrato infantil (Garbarino, 1977; Belsky, 1980) ofrecía un modelo integrador, capaz de sintetizar los distintos acercamientos a la etiología del maltrato infantil, y haciendo evidente su naturaleza complementaria. El modelo ecológico, proporcionaba así un modelo etiológico complejo y ofrecía, además, un adecuado marco conceptual para la investigación e integración teórica. Desde esta perspectiva, se mantiene que el maltrato infantil puede ser mejor comprendido si se considera como un producto final de una disfunción fundamental en un complejo ecosistema con numerosas variables interactuando.

El presente trabajo de investigación encuentra su marco teórico de referencia en el modelo ecológico del maltrato infantil, modelo que asumimos y compartimos plenamente.

En la primera parte de este trabajo, llevaremos a cabo una amplia, y prácticamente exhaustiva, revisión de los aspectos teóricos más relevantes en la comprensión del fenómeno del maltrato infantil. En ese recorrido teórico consideraremos los siguientes aspectos: el contexto histórico y cultural del maltrato infantil, los problemas que plantea la definición del maltrato infantil, el impacto de los malos tratos en el desarrollo psicosocial del niño, los factores psicosociales de riesgo (individuales, de la interacción familiar y sociales), así como los procesos más relevantes en la dinámica del maltrato infantil y, finalmente, dirigiremos nuestra atención al modelo ecológico, modelo que nos permitirá organizar e integrar los diferentes factores de riesgo y procesos identificados de forma conceptualmente significativa.

El modelo ecológico constituye, asimismo, el marco teórico de referencia que actuará como guía y orientación en el análisis empírico de los factores de riesgo asociados con el maltrato infantil que llevaremos a cabo en la segunda parte de este trabajo, en la que nos proponemos la consecución de dos objetivos fundamentales: delimitar empíricamente los distintos contextos o niveles ecológicos de sistemas implicados en el maltrato infantil y analizar los factores de riesgo que integran cada uno de esos contextos o sistemas, su peso diferencial, los efectos conjuntos, así como sus relaciones mutuas, en relación con la presencia o ausencia de los malos tratos.

Por último, el capítulo de agradecimientos lo encabezan todos aquellos que han colaborado en la presente investigación y, muy especialmente, quienes han contribuido en la identificación y aplicación de instrumentos a las familias con problemas de maltrato infantil, labor que ha requerido superar numerosos obstáculos, recelos y resistencias. Asimismo, en el apartado de agradecimientos, ocupa un lugar especial el profesor "Shakespeare", cuyo sentido cuantitativo-práctico y cuyas habilidades técnico-analíticas, que alcanzan momentos de verdadero virtuosismo, han sido de un valor imponderable en la consecución de este trabajo de investigación. Mención especial merece también Nuria Gracia Fuster, quien mecanografió el manuscrito original, descifrando incluso la más críptica de las indicaciones, con su proverbial precisión y meticulosidad.

Finalmente, queremos expresar nuestro agradecimiento a los profesores Dante Ciccetti (Rochester University), Hamilton McCubbin (University of Wisconsin) y Ronald Rohner (University of Connecticut), quienes han contribuido generosamente a este trabajo de investigación con sus sugerencias y facilitando el acceso a instrumentos y valiosa información. Asimismo, queremos hacer extensivo este agradecimiento a Mary Webb (Children, Youth and Family Program Office, Florida Protective Services System), así como a Susan Creighton (N.S.P.C.C., Londres) quienes han facilitado el acceso a los fondos documentales y materiales de trabajo de estas dos organizaciones.
 

 

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