- Prosificación: El
melancólico
vacío de este, pues, bostezo formidable de la tierra es a
Polifemo,
horror de aquella sierra, choza bárbara, albergue umbrío
y redil espacioso donde encierra cuanto cabrío esconde las
cumbres
ásperas de los montes: copia bella que un silbo junta y un
peñasco
sella.
- Observaciones: Cabrío
es ganado cabrío. El ganado de Polifemo es tanto que esconde
(oculta,
cubre completamente) las cumbres de los montes.
Copia bella ha de entenderse como bello número, un gran
número.
Los pastores guían a las cabras con silbidos. En cuanto Polifemo
silba, sus cabras se reúnen y entran en su cueva, que
después
el cíclope cierra con la roca.
Comentarios:
De repente nos sorprende un terremoto: es Polifemo que
regresa a su cueva. La sintaxis se desmorona, todo tiembla, los versos
se encabalgan (es decir, las pausas naturales en la frase no se
corresponden con los finales de verso), hay un enorme hipérbaton
que, a cambio, distribuye casi uniformemente los acentos, como los
pasos
de un gigante:
De
este, pues,
formidable
de la tierra
bostezo,
el melancólico
vacío...
Hay además una metáfora atrevída: la
entrada de la cueva es un melancólico bostezo de la tierra. Los
pasos rítmicos continúan en los versos siguientes, pero
más
sincopados aún, donde aparece finalmente la causa: Polifemo. La
cueva es su hogar y su redil. Su rebaño es descrito con una
hipérbole
y uno de los hipérbatos más violentos de todo el poema,
que
separa a cuanto de cabrío
y a las cumbres ásperas de de
los montes, además de dejar al final el verbo esconde:
a Polifemo,
horror
de aquella
sierra,
bárbara
choza
es,
albergue
umbrío
y redil espacioso donde encierra
cuanto las cumbres ásperas
cabrío
de los montes esconde...
Es prácticamente imposible leer estos versos por primera
vez y no pensar que debería decir "las cumbres ásperas
esconden",
pero es que la frase está completamente destartalada: un trozo
de
sujeto (cuanto), un trozo de complemento directo
que parece el sujeto, (las cumbres ásperas)
el resto del sujeto, (cabrío), el resto
del complemento directo (de los montes) y
finalmente el verbo (esconde). Tenemos aquí
un magnífico ejemplo del valor expresivo de los
hipérbatos
y las hipérboles: el terremoto lingüístico refuerza
el terremoto que provoca la llegada de Polifemo, como lo
reforzaría
una música de fondo sincopada si se tratara de una
película.
La imagen final del cíclope moviendo la pesada
roca para cerrar la cueva no es menos violenta:
...copia bella
que un silbo junta y un peñasco
sella.