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Molecular Evolution: the lifes clock.
Molecular evolution studies how molecules change over evolutionary time.
This evolution is observable as nucleotide changes in the DNA and as aminoacid
changes in the encoded proteins. Molecular evolutionists aim to ascertain
the mechanisms involved in the evolution of molecules, and whether the
observed changes have been modelled by natural selection or by genetic
drift.
En sentido amplio se entiende por evolución
los cambios que se dan en las características de los organismos
en periodos largos de tiempo. Esta definición incluye la dimensión
temporal y la noción de cambio. Este cambio tiene que afectar a
la información genética, porque son únicamente las
características con base genética las que se transmiten
de una generación a la siguiente. Cuando en lugar de hablar de
evolución en general se habla de evolución molecular, se
hace referencia a la evolución de las moléculas, y más
concretamente a la evolución de los ácidos nucleicos (que
constituyen el material hereditario, y por tanto los genes) y de las proteínas
(que son el producto primario de la expresión de estos genes).
Comparando la secuencia de aminoácidos de una determinada proteína
en especies diferentes, o entre individuos de una misma especie, se detectan
cambios (fig.1).
Lo mismo sucede si se comparan fragmentos concretos de DNA. La constatación
de que a nivel molecular hay diferencias interespecíficas (divergencia)
e intraespecíficas (polimorfismo) hace que nos preguntemos por
el motivo de los cambios observados y que intentemos distinguir qué
factores evolutivos son responsables. Entre estos factores se encuentran
la selección natural, que da lugar a las adaptaciones, y la deriva
genética, que provoca cambios aleatorios no adaptativos. A menudo
se pretende, pues, discernir entre los dos factores, y saber si un cambio
determinado es o no adaptativo. Esta pregunta no es nueva, sino que es
la misma que se han hecho y se harán los evolucionistas al estudiar
niveles de variabilidad más complejos que el de las moléculas.
--- DESTINO EVOLUTIVO DE LAS MUTACIONES
Las diferencias que se detectan al comparar la secuencia de un gen determinado
entre dos o más especies, o bien entre individuos de una misma
especie, constituyen una fracción muy pequeña de todos los
cambios (mutaciones) que se ha producido en la historia de este gen en
las especies estudiadas. Una nueva variante surgida por mutación
se encuentra inicialmente en un único individuo de la especie.
Con el transcurso del tiempo esta variante puede pasar a tener una frecuencia
del 0% (pérdida) o del 100% (fijación) en la especie estudiada,
y en algunos casos puede permanecer en la población con una frecuencia
intermedia (polimorfismo). Así pues, son las mutaciones que permanecen
en la población ya sean las que se han fijado (sustituciones)
o las que se encuentran en las frecuencias intermedias las que provocan
las diferencias detectadas.
Una nueva variante surgida por mutación puede afectar a la capacidad
relativa de supervivencia y reproducción del individuo que la presenta
(eficacia biológica). El efecto de este cambio depende del ambiente
en el que se encuentra la mutación, tanto biótico como abiótico.
Una mutación se considera selectivamente ventajosa si incrementa
la eficacia del individuo portador, y selectivamente deletérea
si la disminuye. En caso de no afectar a la eficacia biológica,
la mutación es selectivamente neutra y su destino no está
regido por la selección natural. Imaginemos, por ejemplo, una proteína
enzimática que cataliza la degradación de un sustrato determinado
con la obtención de energía. Una mutación en el gen
que la codifica puede dar lugar a un cambio aminoacídico que le
haga perder la capacidad catalítica. Si este sustrato es el único
utilizado como fuente de energía, este cambio provocaría
la disminución drástica de la capacidad de supervivencia
del individuo portador, es decir, la mutación sería selectivamente
deletérea. Pero puede ocurrir que una mutación provoque
un cambio aminoacídico en la proteína y le posibilite utilizar
un nuevo sustrato además del sustrato anterior. Cuando el primer
sustrato es escaso y el nuevo sustrato es abundante, el cambio incrementaría
la capacidad de supervivencia del individuo portador de la mutación
respecto al resto de individuos de la población; sería una
mutación selectivamente ventajosa. Finalmente, puede ocurrir una
mutación que no provoque ningún cambio aminoacídico
en la proteína (o incluso que provoque un cambio aminoacídico
que no modifique la capacidad catalítica) y por lo tanto, que no
afecte a la capacidad de supervivencia del individuo portador; sería
una mutación selectivamente neutra.
Las poblaciones de cualquier especie están constituidas por una
cantidad finita de individuos. Esto provoca que cualquier cambio surgido
por mutación tenga una cierta probabilidad de no estar representado
en los individuos de la generación siguiente. Este efecto del azar
(deriva genética) es más importante cuanto más reducida
sea la cantidad de individuos de la población. El destino de las
mutaciones ventajosas (y de las deletéreas) depende fundamentalmente
de la selección natural, mientras que el de las mutaciones neutras
está regido únicamente por el azar. En principio el destino
de una mutación deletérea es la pérdida y, aunque
muchas mutaciones ventajosas se fijan por acción de la selección
natural positiva, algunas se pueden perder por efecto del azar. En el
caso de las mutaciones neutras se ha deducido que la mayoría se
pierden en sucesivas generaciones aunque una pequeña fracción
se fija. Por lo tanto, entre las mutaciones que se fijan (sustituciones)
únicamente están representadas las selectivamente ventajosas
y las selectivamente neutras.
--- RELOJ MOLECULAR Y TEORÍA NEUTRALISTA
DE LA EVOLUCIÓN MOLECULAR
Al comparar la secuencia de una misma proteína de diferentes especies,
Zuckerkandl y Pauling constataron que había una relación
lineal entre la cantidad de sustituciones aminoacídicas (cambios
fijados) entre las parejas de especies y su tiempo de divergencia (fig.
2). Esto significa que por cada proteína la tasa de sustitución
(cantidad de sustituciones por residuo aminoacídico por unidad
de tiempo) es constante, es decir, cada proteína se comporta como
un reloj molecular en el que las sustituciones se producen a un ritmo
constante. Este ritmo no puede ser el mismo para diferentes proteínas,
aunque sea constante para cada proteína. Esta observación,
junto con la detección en los años 60 de niveles elevados
de variabilidad proteica intraespecífica, condujo a Kimura a proponer
la Teoría Neutralista de la Evolución Molecular (1968).
Kimura dedujo que la tasa de sustitución de las mutaciones selectivamente
neutras es igual a su tasa de mutación, mientras que la tasa de
sustitución de las mutaciones selectivamente ventajosas depende
además de otros parámetros como su ventaja selectiva. Sólo
en el primer caso (dada la igualdad entre tasa de sustitución y
tasa de mutación) es fácil explicar la constancia observada
en la tasa de sustitución aminoacídica. Kimura propuso,
pues, que la mayoría de los cambios observados en las secuencias
de aminoácidos de las proteínas corresponden a mutaciones
neutras. La propuesta de Kimura (que posteriormente se hizo extensiva
a los cambios observados en el DNA) no significa que la mayoría
de mutaciones que se producen sean neutras. Muchas de las mutaciones producidas
son deletéreas, y estas mutaciones son eliminadas rápidamente
de la población por la selección purificadora. Para poder
explicar la constancia observada de las tasas de sustitución, la
teoría neutralista propone que una proporción insignificante
de los cambios a nivel molecular corresponde a mutaciones ventajosas.
Según el neutralismo, la selección purificadora permite
explicar los diferentes ritmos del reloj molecular (diferentes tasas de
sustitución en diferentes proteínas), ya que la proporción
de mutaciones deletéreas puede variar. Diferentes proteínas
pueden presentar diferente limitación a variar (limitación
funcional), es decir, pueden presentar diferente tolerancia a los cambios
aminoacídicos. En aquellas proteínas con gran limitación
funcional, la mayoría de cambios alteran la función proteica
y disminuyen la eficacia biológica de los individuos portadores
(son cambios deletéreos). En contraposición, en aquellas
proteínas con menor limitación funcional, la proporción
de cambios aminoacídicos que alteran la función (y por lo
tanto la de mutaciones deletéreas) es menor. Como, según
el neutralismo, la gran mayoría de mutaciones son deletéreas
o neutras, hay una relación inversa entre limitación funcional
y proporción de mutaciones neutras respecto al total de mutaciones.
Las proteínas con mayor limitación funcional tienen una
menor tasa de mutación neutra y, por lo tanto, una menor tasa de
sustitución.
Las moléculas se utilizan a menudo para reconstruir la historia
evolutiva de los organismos (filogenias moleculares) (fig.
3). Si una determinada molécula (proteica o de DNA) presenta
una tasa constante de evolución, esta molécula puede ser
utilizada como reloj molecular ya que permite estimar el tiempo de divergencia
entre especies. Pero las moléculas no siempre evolucionan con una
tasa constante, lo que puede afectar tanto a la estimación de tiempo
como a la reconstrucción filogenética. La tasa de sustitución
de una proteína puede haberse acelerado en un linaje determinado
por la fijación de mutaciones selectivamente ventajosas, es decir,
por selección positiva. Esta proteína no es un buen reloj
molecular y no resultaría conveniente para reconstruir filogenias.
--- ADAPTACIÓN A NIVEL MOLECULAR
Y SELECCIÓN NATURAL
La selección purificadora elimina aquellas mutaciones que estropean
las adaptaciones existentes, ya sean a nivel molecular o a otros niveles.
La selección natural positiva es, pues, la única fuerza
evolutiva que puede explicar las nuevas adaptaciones. Se ha observado,
por ejemplo, que la capacidad del pato asiático Anser indicus
de volar por encima de los 9.000 metros está asociada a la elevada
afinidad por el O2 de su hemoglobina.
La sustitución, promovida por la selección positiva, de
una prolina por una alanina en el residuo 119 de la cadena a
se encuentra en la base de esta adaptación. Así mismo, se
ha establecido que la selección positiva ha tenido un papel importante
en la evolución de la insulina en los rumiantes, en la evolución
de proteínas implicadas en el reconocimiento óvulo-espermatozoide
en invertebrados marinos con fecundación externa, etc. No resulta
fácil probar la acción de la selección positiva,
y menos aún identificar los cambios moleculares responsables de
las nuevas adaptaciones. Dado que la capacidad de adaptación a
nuevos retos evolutivos se podría ver limitada por la disponibilidad
de mutaciones selectivamente ventajosas, es importante poder establecer
si constituyen o no (según los seleccionistas y los neutralistas,
respectivamente) una proporción relativamente importante de los
cambios moleculares que surgen en cualquier momento evolutivo.
--- DUPLICACIONES Y EVOLUCIÓN MOLECULAR
Hasta ahora, se ha hablado de la evolución de genes concretos.
No obstante, la evolución de los organismos ha ido acompañada
de un incremento en su complejidad y de la adquisición de nuevas
funciones. Las duplicaciones de partes del genoma (con muchos o pocos
genes, o con partes de genes) o de todo el genoma (poliploidizaciones)
se encuentran en la base de estos cambios. El papel esencial de las duplicaciones
a lo largo de la evolución se ha puesto especialmente de manifiesto
cuando se han secuenciado diversas partes del genoma de diferentes especies
o, más recientemente, genomas completos. De esta forma, se ha constatado
la existencia de algunos fenómenos de poliploidización en
la historia evolutiva de los organismos. Por otra parte, se piensa que
la estructura en exones e intrones de muchos genes actuales puede ser
el resultado de duplicaciones de los genes ancestrales, posiblemente con
un solo exón, y la subsiguiente combinación en un solo gen
de las copias diferentes de estos genes iniciales. Es importante recordar
que los factores implicados en la evolución de las duplicaciones
son también la selección natural y la deriva genética.
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