Las visitas médicas de seguimiento
de la salud en población infantil sana tienen entre sus objetivos la
realización de actividades de promoción de la salud y prevención de
enfermedades, aunque sobre algunas de ellas no existen en la actualidad
pruebas que indiquen que tales intervenciones sean eficaces para mejorar la
salud. Esto no siempre significa ausencia de efectividad, pues puede deberse
a que no haya instrumentos adecuados para valorar las evidencias.
El consejo nutricional es una de ellas. No debe olvidarse que algunos
patrones de consumo alimentario son un factor de riesgo común a varios
padecimientos crónicos, por lo que pueden ser abordados de forma simultánea.
Conviene tener en cuenta que la
lactancia materna ha demostrado ser un factor protector frente a varios
factores de riesgo (obesidad, riesgo cardiovascular, diabetes, cáncer) por
lo que su promoción activa es uno de los pilares de la prevención.
La leche humana es una fuente adecuada de nutrientes para menores, no solo
durante su primer año de vida, sino también en edades posteriores.
Las personas destinatarias de las
actividades de prevención de las enfermedades futuras relacionadas con la
alimentación deberán ser los padres y madres para que adapten el entorno del
hogar a las modificaciones de la dieta recomendadas (acceso a alimentos,
menús, conductas alimentarias, actividad física, estímulos y refuerzos
educativos…), pero a medida que niñas y niños van madurando, se
puede ofrecer información adaptada a sus capacidades. En la adolescencia
conviene que se proporcione no solo información sino también otros
instrumentos para estimular el aprendizaje y la adquisición de habilidades.
Los alimentos presentes en el
hogar y las costumbres familiares van a condicionar los consumos y hábitos
infantiles, por ello las familias deben ser estimuladas a que promuevan la
adopción de conductas y dietas adecuadas desde los primeros años, pues está
demostrada la tendencia a la persistencia de los hábitos de consumo
alimentario.
Pueden ser recomendaciones
adecuadas: (Nivel de evidencia III)
-
Una dieta variada,
que incluya alimentos de todos los grupos es más probable que sea adecuada,
tanto desde el punto de la energía total como de los micronutrientes.
-
Asegurarse de que
los niños y las niñas tengan acceso a alimentos y bebidas nutritivos y de
alto contenido en fibra, tanto a las horas de comer como entre horas.
-
Limitar el acceso a
alimentos y bebidas de alto contenido calórico y bajo en nutrientes.
-
Aplicar los
principios anteriores, tanto cuando se come en casa, como cuando se come
fuera del hogar.
-
Evitar las
restricciones excesivas de alimentos.
-
Evitar el uso de la
comida o alimentos concretos como recompensa.
-
Estimular que se
tome el desayuno a diario.
-
El consejo sobre la
actividad física debe ser inseparable de consejo nutricional, por tanto
conviene proporcionar a los menores oportunidades para realizar actividad
física y limitar el tiempo dedicado a la TV y a entretenimientos sedentarios.
Estas recomendaciones exigen que
se adopten algunas modificaciones en el entorno doméstico: cantidad y tipos
de alimentos que se adquieren y almacenan, número y localización en el
domicilio de aparatos de televisión, etc. Tampoco debe olvidarse que los
cambios que se proponen deben ser adoptados por toda la familia y a largo
plazo.
Grasas
La American Dietetic Association
recomienda que las grasas aporten el 40% de la energía de la dieta en niños
y niñas de entre 1 y 3 años de edad y después, entre los 4 y 18 años sea
entre el 25 y el 35%. Con el objetivo de disminuir el riesgo
cardiovascular y de obesidad se recomienda lo siguiente:
Tabla 1.- Recomendaciones
específicas sobre el consumo de grasas.
|
Tipo de grasas |
Alimentos que las
contienen |
El consumo se deberá … |
Nivel recomendado
(máximo) de consumo en relación a la energía total de la dieta |
Nivel de evidencia |
|
Saturadas |
Carnes grasas
Aves (la piel y las de
carne oscura)
Embutidos
Leche entera y sus
derivados
Nata, mantequilla
Helados
Aceites de coco y palma
Manteca |
↓ |
7% |
II-2 |
|
Monoinsaturadas |
Oliva |
↑ |
10% |
II-2 |
|
Poliinsaturadas |
Aceite de oliva
Pescados grasos |
↑ |
13% |
II-2 |
|
Saturadas trans
(derivan de PUFA por hidrogenación) (*) |
Margarinas
Cereales de desayuno
chocolateados
Galletas
Snacks
Bollería
Platos preparados
Fritos envasados
Salsas |
↓ |
<1% (**) |
I |
|
Colesterol
|
Yema de huevo
Carnes grasas
Lácteos
|
↓ |
≤ 300 mg/día en personas
normales
≤ 200 mg/día en personas
con hiperlipidemia |
I |
Fuerza de recomendación A
(*) Se recomienda leer el
etiquetado para conocer contenido en grasas trans de los productos
elaborados. (**) Las fuentes consultadas no indican cifras, solo que sea “la
mínima cantidad posible”
Si se restringen alimentos de
origen animal por su alto contenido en grasa saturada, se debe recomendar un
mayor consumo de legumbres para asegurar el aporte suficiente de proteínas.
Precauciones:
Una dieta muy baja en grasas tiene
algunos riesgos, como el déficit de algunos nutrientes (minerales, vitaminas
liposolubles, riboflavina, piridoxina, calcio, zinc, hierro, yodo y
magnesio) que puede dar lugar a déficit del crecimiento.
Los dos primeros años de vida no
se debe restringir la energía en la dieta infantil para asegurar el máximo
desarrollo y crecimiento. A partir de los 2-3 años se debe disminuir
gradualmente la energía de forma que la prevención de riesgos
cardiovasculares no comprometa el crecimiento infantil.
Azúcares
Con el objetivo de disminuir la
incidencia de caries, obesidad y diabetes mellitus tipo 2 se recomienda:
Tabla 2: Recomendaciones sobre el
consumo de azúcares.
|
Recomendación |
Nivel de Evidencia |
|
Limitar la cantidad de
sacarosa en la dieta infantil |
III |
|
Limitar el consumo de
zumos envasados y refrescos a menos de una ración al día |
II-2 |
Fuerza de recomendación A
Leche y lácteos
Con el objetivo de asegurar un
desarrollo óseo adecuado y disminuir el riesgo de osteoporosis en edad
avanzada se recomienda:
Tabla 3: Recomendaciones sobre el
consumo de leche y lácteos.
|
Recomendación |
Nivel de Evidencia |
|
Ingerir 2-4 porciones de
lácteos al día |
III |
|
Si se asocian factores de
riesgo cardiovascular u obesidad, optar por productos de bajo
contenido en grasa |
II-2 |
Fuerza de recomendación B
Precauciones:
Tener en cuenta la prevalencia de
intolerancia a la lactosa en las distintas razas y optar por productos
fermentados.
Fibra dietética
Para asegurar una ingesta adecuada
de fibra dietética, necesaria para la prevención de la obesidad y sus
comorbilidades y de algunos tipos de cáncer, es aconsejable:
Tabla 4: Recomendaciones sobre el
consumo de fibra.
|
Recomendación |
Nivel de Evidencia |
|
Consumir varias veces al
día alimentos vegetales (frutas, hortalizas, verduras, legumbres.),
preferiblemente en todas las comidas |
II-2 |
Fuerza de recomendación A
Precauciones:
Es más beneficioso consumir los
alimentos de alto contenido en fibra completos que la fibra aislada. Se debe
recomendar consumir fruta en lugar de zumo, cereales integrales mejor que
cereales y harinas refinados.