Actualizado el 8 de febrero de 2001


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 CRIBADO DE LA HIPOACUSIA

 Dr. Juan José Delgado Domínguez

Recomendación
  • Actuación en la población general:

Para los no pertenecientes a un grupo de alto riesgo, la probabilidad de presentar una sordera bilateral es 20 veces menor. En ellos se aconseja interrogar a la familia sobre la audición del niño, realizar una exploración subjetiva mediante la reacción al sonido (campanilla, sonajero, etc.) y seguimiento de la adquisición del lenguaje verbal.

  • Actuación en los grupos de alto riesgo:

En los recién nacidos de riesgo (un 4 % aproximadamente de todos los recién nacidos) se realizará un cribado con potenciales auditivos evocados (BERA) u otoemisiones provocadas, antes de los 6 meses de edad corregida. Es importante la valoración del estudio por profesionales expertos. Un 8 % aproximadamente de los neonatos de alto riesgo padecerán sordera, de los cuales, algo más de la cuarta parte sufrirán hipoacusia de moderada-grave a profunda.

En lactantes y preescolares se realizará igualmente cribado con BERA u otoemisiones.

A partir de los 4-5 años puede efectuarse el cribado mediante audiometría convencional. En los Centros de Salud puede realizarse con un audímetro de vía aérea en el recinto más silencioso posible. Se aconsejan las frecuencias 500, 2.000, 1.000 y 4.000 Hz, por este orden por si el niño se cansa, en ambos oídos por separado. Se van ofreciendo intensidades cada vez más altas, hasta que se oye y después se van bajando hasta que deja de oír. Se registra la última intensidad que fue capaz de oír. Se considera que pasa el test si oye al menos 20 dB en todas las frecuencias, excepto en 500, donde el ruido ambiental interfiere más y en donde se toleran hasta 30 dB.

En caso de diagnosticarse una hipoacusia en lactantes o preescolares, debe remitirse al niño inmediatamente para tratamiento, sin esperar a repetir la exploración para confirmar el diagnóstico.

En los niños entre 1 y 3 años debe prestarse atención especial a las otitis serosas persistentes, que pueden interferir notablemente con la audición y, por tanto, con la adquisición del lenguaje y el aprendizaje. Es fundamental la existencia de timpanometría accesible a todos los niños para diagnosticar y seguir esta patología. La prevalencia de otitis serosa es muy alta y generalmente se resuelve espontáneamente. La agresividad del tratamiento dependerá del grado de hipoacusia y la duración de ésta.

  

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