Los profesionales de atención
primaria deben identificar todos
aquellos recién nacidos no sometidos a tests de cribado para
metabolopatías congénitas, antes de los 10-15 días de vida.
Casi todos los autores proponen que
el cribado se realice entre los 3 y los 5 días y en general antes del alta del
recién nacido de la maternidad. En aquellos casos de altas precoces, en las
primeras 24-48 horas, es necesario realizar nuevas pruebas a los 7 días, para
valorar correctamente la fenilalaninemia, al igual que en los recién nacidos
que sufrieron exanguinotransfusiones, diálisis o nutrición parenteral.
En los recién nacidos prematuros de
menos de 32 semanas de edad gestacional se realizará una segunda determinación
a los 7-14 días (o a las 32 semanas de edad corregida) así como a los recién
nacidos que hayan precisado cuidados intensivos o hayan recibido tratamiento con
dopamina o iodo, en sus diversas formas de administración, para valorar
correctamente los niveles de TSH.
Cuando
el programa incluya el cribado de hiperplasia suprarrenal congénita, el test se
realizará no más tarde del tercer día de vida.
Todo recién nacido no sometido a estas pruebas, debe ser remitido
al laboratorio de referencia o, de forma alternativa, las muestras podrán
extraerse en el propio Centro de Salud.