Actualizado el 21 de julio de 2001

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 ANTECEDENTES DE ENFERMEDAD PSIQUIÁTRICA EN LOS PADRES

Grupo de Trabajo sobre Salud Mental en Atención Primaria del PAPPS-semFYC


Definición

Se trata de realizar medidas sencillas de prevención primaria en los hijos menores de 22 años de edad, de padres con características psicopatológicas de riesgo. (Ver abajo "más información sobre este tema").
 
 

El subprograma preventivo se compone de tres partes fundamentales, interconectadas entre sí:

    A) Investigación de antecedentes psiquiátricos en los padres.


    B) Identificación de señales de alerta elementales en los niños.

    C) Facilitar algún tipo de ayuda psicosocial.

Conseguir un cierto conocimiento en la práctica de los apartados A y B puede suponer una mejoría en las capacides de los equipos de APS para integrar los elementos de salud mental en su práctica cotidiana. Por otra parte, una cierta experiencia en la detección de los apartados A y B es básica para poder realizar las intervenciones mínimas que componen las recomendaciones del subprograma.
 

Evidencia científica

Hay claras relaciones entre el tratamiento dado por los padres y las conductas y el desarrollo (emocional y cognitivo) del hijo. Se han podido demostrar ciclos entre los problemas del niño y los problemas de la madre, tanto en observaciones de tipo clínico y psicoanalítico como en estudios y observaciones con métodos estadísticos y correlacionales.
 

Recomendaciones

1. La existencia de alguno de tales trastornos mentales graves (de los padres o los hijos) debería ser señalada de forma clara en la historia clínica de los hijos, por lo menos en la lista de "condicionantes y problemas" o su equivalente.

2. Se recomienda asegurar la existencia de algún sistema de registro en los centros, informatizado o no, para poder localizar estos casos, mediante algún tipo de señalización, con el fin de facilitar la periodicidad de las visitas.

3. En el grupo de población definido, hay que realizar un seguimiento especialmente cuidadoso y prudente del programa del niño sano (vacunaciones, revisiones, visitas periódicas...) procurando anotar claramente las citas en el carnet o tarjeta de visitas y cuidando especialmente la periodicidad de las mismas.

4. Realizar "sobre la marcha" o, si es preciso, concertar al menos una entrevista con los familiares. El motivo directo puede ser precismente el desarrollo de dicho programa del "Niño Sano". Objetivo: atención cuidadosa, aunque si es posible no explícita o directa, acerca de los cuidados cotidianos recibidos por el niño; atención a lo que los padres expresan acerca del niño.

5. En caso de surgir señales de alarma en el niño, contactar, si es necesario, con el médico de adultos, el trabajador social del centro, los servicios psicopedagógicos o los de salud mental y asimismo contactar con el pediatra cuando se detectan trastornos psiquiátricos en los padres.

6. Cumplimiento de las medidas recomendadas para los casos en los que el seguimiento es difícil (definidos más abajo).
 

Pautas para la entrevista

1. Revisar las señales de alerta.

2. Revisar los cuidados recibidos por el niño: Si el profesional de APS encuentra difícil una entrevista abierta o semiabierta en la que se incluya ese tema, puede abrirlo mediante el sistema clásico de explorar qué hace el niño en un día de semana y en un día festivo.

3. En caso de no poder aclarar suficientemente la situación mediante esos sistemas clínicos habituales, pueden introducirse las preguntas de un cuestionario simple de screening tal como el R.Q.C. (Reporting Questionnaire for Children).

4. Como se ha dicho, a menudo es imprescindible saber aprovechar la consulta espontánea para realizar estas actividades (y, en general, las del programa del "niño sano"), ya que las familias de este tipo suelen faltar a las citas o interrumpir los seguimientos.
 

Recomendaciones para el seguimiento

1. Las señales de alerta psicopatológicas (ver abajo "más información sobre este tema") pueden ayudar en la detección y en la valoración del desarrollo y la evolución del niño.

2. Estos niños y familias a menudo son más frecuentadores a las consultas "espontáneas". Es por ello por lo que a menudo resulta imprescindible aprovechar las consultas a demanda para realizar estas actividades. Si se añade un incumplimento reiterado de las consultas "concertadas" (lo que ocurre con frecuencia en este tipo de familias), ello implica una señal de alerta sumplementaria, un nuevo indicio a explorar. Por todo ello es necesario, si se cumplen esas circunstancias, intentar también el segumiento "del niño sano" incluso en las consultas "a demanda".

3. La no presentación repetida a las consultas programadas, implica una señal de alerta suplementaria, ante la que hay que reaccionar.

  • Si los niños con antecedente de patología psiquiátrica de los padres no acuden a la visita de control, se recomienda contacto telefónico o visita al domicilio.

  • Si se detecta alguna señal de alerta y el niño no acude a la visita de control, se recomienda el contacto con el médico de cabecera, para que hable con los padres e insista en la necesidad de las visitas de control y eventual contacto telefónico o visita a domicilio.

  • En estos casos de no presentación a las visitas periódicas y con cita, como en otras muchas situaciones en APS, la visita domiciliaria proporciona muchos más datos y más fiables que cualquier otro sistema de entrevista posiblemente más incierto y menos eficaz.


 Periodicidad de las consultas

(En los primeros años son integrables dentro de las programadas para el "niño sano"):

- Una visita cada 6 meses hasta los 6 años.

- Después, cada año. Hasta los 14 años, por parte del pediatra. En la pubertad o adolescencia, con el chico o con alguien de la familia. Conviene que el médico de cabecera continúe el seguimiento al menos hasta los 22 años de edad.

 

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