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SOCIEDAD ESPAÑOLA DE PEDAGOGÍA |
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LOS SEMINARIOS DE LA S.E.P.
II. EL RETO DE LA FORMACIÓN PROFESIONAL
ACREDITACIÓN DE LAS CUALIFICACIONES PROFESIONALESLuis Sobrado Fernández Universidad de Santiago de Compostela
1.
Significaciones de la Cualificación Profesional y otros términos
afines. Se
entiende habitualmente por cualificación el conjunto de competencias
con valor y significado en una profesión que se puedan adquirir por la
formación o la experiencia laboral
y acreditar mediante su correspondiente reconocimiento y
certificación. La competencia
profesional suele interpretarse como el dominio de un conjunto de
saberes, capacidades, actitudes y habilidades para realizar con
efectividad ciertas acciones que pertenecen a un determinado campo
ocupacional. Desde la perspectiva
profesional se considera competente quien dispone de conocimientos,
aptitudes, intereses y destrezas para el ejercicio de un campo
ocupacional, posee capacidad para solucionar problemas y situaciones
laborales de un modo autónomo y flexible y tiene habilidades para
colaborar en la organización y entorno socioprofesional. La cualificación
profesional se interpreta también como una especificación oficial de
las competencias que se
precisan para desarrollar adecuadamente un rol de trabajo o unas tareas
profesionales en un espacio laboral determinado. La competencia
profesional desde esta óptica se entiende como la capacidad de aplicación
de saberes, actitudes y habilidades conforme a niveles requeridos en el
trabajo. Las cualificaciones
profesionales están formadas por estándares de competencia (expresión
de los resultados que deben lograrse en el trabajo) y que determinan las
funciones y acciones que se esperan de los profesionales de un ámbito
determinado. Además las
cualificaciones están integradas por las unidades de competencia que
son un conjunto de estándares que poseen una significación en el
trabajo. Representan el núcleo mínimo que se puede valorar y
certificar autónomamente en la obtención de una cualificación
profesional. 1.1.
Definiciones de las normativas europeas. El
Consejo Europeo (2002) define la Cualificación Profesional como la
capacidad acreditada por un título de formación, un certificado de
competencia y/o una experiencia profesional. El “título de formación”
son los diplomas, certificados y otros títulos expedidos por una
autoridad de un Estado miembro de la Unión Europea que acredita una
formación profesional adquirida de manera preponderante en una
Comunidad del mismo. El “certificado de
competencia” es el expedido por una autoridad competente del Estado
miembro de la Unión Europea sobre la base de una formación muy breve,
un examen específico sin formación previa o un ejercicio a tiempo
completo de la profesión en un Estado miembro, durante tres años
consecutivos o durante un período equivalente a tiempo parcial en el
transcurso de los diez últimos años. La “profesión
regulada” es la actividad o conjunto de tareas profesionales cuyo
acceso, ejercicio o una de las modalidades de éste se subordinan en
virtud de diversas normativas oficiales a la posesión de determinadas
Cualificaciones Profesionales. 1.2.
Definiciones del proyecto de Ley de la Formación Profesional y de las
Cualificaciones. El
nuevo proyecto legislativo define la Competencia Profesional como “el
conjunto de conocimientos y capacidades que permitan el ejercicio de la
actividad profesional conforme a las exigencias de la producción y el
empleo”. La
Cualificación Profesional es definida como “el conjunto de
competencias profesionales con significación para el empleo que pueden
adquirirse mediante formación modular u otros tipos de formación y a
través de la experiencia laboral”. 2.
El Sistema Nacional de Cualificaciones Profesionales. Se
centra en un modelo basado en la competencia y en los resultados de
forma que la cualificación profesional en primer lugar y las
certificaciones después, deben
de garantizar que la persona sea competente, capaz de efectuar los roles
y situaciones de trabajo en los niveles requeridos en la profesión y
que alcance los resultados determinados en la especificación de la
competencia de las cualificaciones profesionales de carácter oficial. Un sistema de calidad
para el mercado laboral requiere que los agentes de formación pongan en
práctica los procesos impartidos en el ámbito de los diversos
subsistemas de Formación Profesional (inicial, continua y ocupacional)
y que pretendan la competencia expresada en las cualificaciones de modo
que garantice que los resultados con niveles de calidad precisos sean
logrados efectivamente. Las cualificaciones
profesionales oficiales basadas en los resultados que deben conseguir
las personas en su trabajo, deben establecer, con carácter prescriptivo
para los diversos subsistemas formativos,
la competencia profesional que deben lograr con sus
correspondientes programas, sin necesidad de establecer convalidaciones
entre las distintas formaciones. Con estas hipótesis se alcanzaría la
correspondencia de hecho y se lograría en cualquiera de los susodichos
subsistemas, o también con la práctica profesional, los mismos
objetivos o resultados de preparación para el trabajo fijado en las
cualificaciones mencionadas. El diseño de las
cualificaciones profesionales es una actividad técnica efectuada por
las personas que las van a utilizar y que se van a beneficiar de ellas.
Este trabajo se efectuará para los distintos ámbitos ocupacionales,
por grupos de especialistas con conocimiento y experiencia profesional
en éstos y a través de una metodología de análisis funcional cuya
finalidad principal es identificar en cada campo ocupacional sus estándares
de competencia en el sentido de trabajo bien hecho. De ahí la necesidad
de un catálogo modular de Formación Este análisis debe
complementarse con otro que identifique los saberes y capacidades que se
precisan para trabajar de conformidad con los citados estándares en los
diversos contextos laborales. Por otra parte el
Sistema oficial de Cualificaciones Profesionales debe ser de acreditación,
(reconocimiento y certificación de la competencia) que a su vez posee
dos subsistemas adaptados al modo como las personas adquieren y
desenvuelven su cualificación profesional. El acceso a las
certificaciones del Sistema de Cualificación debe estar al alcance de
toda la población activa en un espacio temporal razonable. El sistema de
reconocimiento y evaluación de la competencia de la población activa
es un elemento clave en un modelo de cualificaciones profesionales, para
mejorar la transparencia del mercado laboral de modo que se pueda
expedir a numerosos trabajadores una acreditación fiable, valida y
rigurosa de su competencia profesional. 3.
Acreditación de la Competencia Profesional. La
implantación de un modelo de reconocimiento y certificación de la
competencia de la población activa, como núcleo clave del sistema de
cualificaciones profesionales, generará un aumento de la capacidad
empresarial, un incremento de la transferencia de la competencia lograda
por las personas en los diferentes sectores de su
adquisición (formación, trabajo, ámbito privado, etc.) y una
elevación de su motivación con vistas a progresar en su desarrollo
profesional. En un sistema de reconocimiento y certificación de la
competencia profesional es necesario planificar los principios y métodos
de la evaluación, así como los requisitos, características,
organización y componentes que debe reunir el mismo. En el reconocimiento y
certificación de la competencia de la población activa es necesario no
sólo determinar los procesos de evaluación, las pruebas tipo a
utilizar, sistema de documentación, etc., sino también
las condiciones y requisitos de
la certificación lo que comprende en primer lugar la elección
del formato de la tarjeta personal de competencias, que debe recoger la
relación de unidades de competencia y cualificación conseguidas por la
persona y las instituciones que las expedieron así como el itinerario
de progreso, en su caso, con vistas a la Cualificación, recomendado por
los servicios de orientación laboral. Por otra parte se deben
fijar las condiciones económicas del proceso de reconocimiento y
validación, con análisis de fórmulas diversas para
financiar el proceso de obtención de una certificación a cargo
de la Administración, empresas, propios candidatos, etc. La acreditación de las
competencias adquiridas, tiene en cuenta las capacidades logradas a través
de la experiencia profesional de una persona, concediéndole la exención
de una o varias unidades de competencia para la obtención del diploma
correspondiente con vistas a adquirir más rápidamente un título
completo. 4.
Desarrollo de la evaluación
de la competencia profesional de los candidatos a efectuarla. Puede
ser el siguiente: Información,
orientación y motivación. Debería
existir un modelo de portafolios o carpeta de competencia para
los evaluados que abarcaría la elaboración de materiales, las sesiones
de orientación y su motivación. Se
efectuará por Orientadores especializados en el sistema de
cualificaciones y los examinandos recibirán también asesoramiento para
preparar su propio portafolios de competencias. Este abarcará todas las
pruebas que presente el candidato en relación con los criterios de
evaluación establecidos en la especificación de competencias de las
cualificaciones, con objeto de
demostrar su capacidad con vistas a lograr una unidad de competencia o
una cualificación profesional. Se hace necesaria una norma propia
basada en la concreción de la competencia en el proceso evaluador
denominada especificación de la evaluación. Ello hace necesario un catálogo
modular de Formación La
evidencia del dominio de una competencia que presentará un aspirante
para su reconocimiento y valoración
incluirá la evidencia de las adquisiciones anteriores y la demostración
de la competencia que está desarrollando en el momento de la evaluación. La
evidencia de los resultados anteriores es la demostración de la
competencia resultante de las actividades que el evaluado efectuó en el pasado, en cualquier actividad formativa o de
aprendizaje o bien en su trabajo profesional. Las modalidades de
evidencia procedentes de logros anteriores pueden ser portafolios de
trabajos efectuados por aquél (proyectos, diseños, fotografías,
programas informáticos, cintas de audio, vídeo, monografías, etc.)
certificaciones oficiales de los resultados logrados, referencias de
empresarios o audiencias que permitan garantizar la competencia, etc. Después
de las evaluaciones que fuesen necesarias durante el proceso, debería
existir una final de los logros del candidato, realizada por evaluadores
expertos. Esta podrá celebrarse en el lugar del trabajo o en un centro
de formación si fuese el caso, o parte en ambas instituciones. En esta
etapa se efectuará también la evaluación del portafolios de
competencias. El sistema de
reconocimiento de la competencia garantiza un proceso de evaluación al
que puedan presentarse las personas que creen poder aportar
demostraciones o evidencias de competencia. Una vez evaluadas si poseen
la competencia aportando evidencias se las certifica para acreditar la
competencia en un campo ocupacional o profesión. El sistema de
reconocimiento debe garantizar una evaluación cuyo resultado se
certifica y ello sirve para acreditar. 5.
Proceso de acreditación y reconocimiento de las competencias
profesionales adquiridas. Puede ser el siguiente: 1º.
Solicitud de valoración por parte de la persona que la demanda. 2º.
Dossier de competencias, cubierto por el candidato que debe
permitir a una comisión evaluadora apreciar si las actividades
presentadas representan el dominio de las competencias que son objeto de
la solicitud en cuestión. 3º.
Decisión de la correspondiente Comisión, después de examinar
el dossier en su totalidad, completado en su caso por una entrevista con
el candidato. El reconocimiento y la
acreditación de competencias profesionales debería efectuarse por
profesionales de la Administración Educativa y Laboral. Puede
solicitarla toda persona que haya ejercido durante unos años una
actividad laboral en el ámbito de una familia profesional (normalmente
cinco años) El reconocimiento,
acreditación y evaluación de las competencias permite reconocer
oficialmente los conocimientos y saber hacer, adquiridos en el ejercicio
habitual de una profesión. La evaluación de las
competencias previa a la acreditación presupone realizar entrevistas
personales, trabajos en grupo, cumplimentar instrumentos de evaluación
de intereses, motivación, personalidad, etc. Debe existir también un
dossier que describa la actividad profesional del candidato, entrevistas
de consejo orientador y valoración del mismo por una Comisión
evaluadora. La acreditación,
reconocimiento y la evaluación de competencias y cualificaciones
profesionales permite la reinserción profesional, orientarse en la
formación continua, promocionar en el interior de una empresa, cambiar
de profesión, reflexionar sobre sí mismo (identificar sus propias
capacidades, intereses profesionales, motivación, valores y elaborar un
proyecto profesional realista). Como interrogantes a formular se pueden
citar los siguientes: 1º.
¿Qué institución debe encargarse de la acreditación y
evaluación de las cualificaciones profesionales? 2º.
¿Qué duración en número de horas comprende un plan personal
de evaluación de competencias? 3º.
¿Qué organismo debe acreditar las competencias profesionales
adquiridas? 4º.
¿Quién debe financiar un plan de evaluación de competencias y
cualificaciones profesionales? 5º.
¿A qué sectores profesionales obligaría un plan de evaluación
de competencias? ¿Quiénes quedarían exentos del mismo? 6º.
¿Cuál es el resultado de establecer el sistema de
reconocimiento y certificación de las Cualificaciones profesionales? 7º.
Según el proyecto de la nueva Ley de Formación Profesional, ¿qué
se va a certificar: cualificaciones, competencias, experiencia
profesional, titulaciones académicas o certificados de profesionalidad? 8º.
¿Qué conexiones posee el Catálogo Nacional de Cualificaciones
Profesionales con otros de carácter nacional e internacional? Referencias bibliográficas: §
Amherdt,
Ch. y otros (2000). Compétences collectives dans
les organisations. Laval:
Les Presses de L’Université. §
C.C.E.
(2002). Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo relativa al
Reconocimiento de Cualificaciones Profesionales. COM (2002) §
Mertens,
L. (1998). La gestión por competencia laboral en la empresa y la
Formación Profesional. Madrid: OIT §
Nijhof,
W. y Streumer, J. (1998). Key Qualifications in work
and education. Dordrecht: Kluwer.
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