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LA EVALUACIÓN DE LA CALIDAD DE LA FORMACIÓN
PROFESIONAL
Curiosamente el Proyecto de Ley Orgánica de la Formación
Profesional y Cualificaciones dedica su título IV (al igual
que la LOGSE) a la Calidad y Evaluación del Sistema Nacional de
Formación Profesional y Cualificaciones (1), si bien es mucho más
parco en su contenido y, sobre todo, no ofrece pista alguna acerca
de las dimensiones o factores a evaluar ya que no se compromete
con un modelo de calidad al no mencionar los factores
determinantes de dicha calidad. Por otra parte, al fijar la atención
en la evaluación del sistema, no toma en consideración la
posible evaluación de las unidades básicas de producción
(Centros) ni, lo más interesante, los Programas conducentes a
la acreditación de las diferentes cualificaciones.
Ante esta situación cabe preguntarse
el cómo se acometerá la tarea de evaluación, máxime
ante la clara asimetría del sistema por
lo que respecta a la oferta de formación (2) y a la
tipología de los Centros de formación
(téngase presente que “la innovación y experimentación
se llevará a cabo a través de los centros de referencia
nacional” -art.
11.7-). Finalmente, no ha de olvidarse la ausencia de evaluación
de la formación profesional (3) y, por tanto, la falta de práctica
a la hora de abordar esta tarea.
¿Qué modelo de evaluación
de la calidad de la FP ?
Diferentes enfoques / modelos de evaluación de la
calidad revolotean alrededor del negocio de la
evaluación de la calidad: Sistema ISO 9000,
EFQM, Acreditación, Benchmarking, Evaluación
Institucional. Dado el origen diferente de los mismos, el nivel de
adecuación a los objetivos perseguidos, así como la dependencia
de unos u otros agentes para
su operativización, es de interés reflexionar acerca del
más pertienente, una vez se aclare el qué se entiende por
evaluación del sistema.
La propuesta que ahora se presenta a debate es
la de si es pertinente y factible adoptar el modelo de
evaluación institucional de la calidad de la enseñanza
universitaria (operativo a través del II Plan de Evaluación de
la Calidad de las Universidades, dependiente del Consejo de
Universidades y, en un futuro, de la Agencia Nacional de calidad
–ANECA-) y que toma
a la titulación como la unidad de evaluación. Evidentementre con
los necesarios ajustes. En definitiva: ¿Puede ser dicho
modelo referente para evaluar los Programas de Formación
Profesional de Nivel Superior. Tales Programas forman parte de una
oferta de Enseñanza Superior en otros sistemas educativos y , al igual que los de índole
universitaria, parten de la necesidad de definir un Perfil de
Formación (Competencias), objetivo de logro de todos los
elementos del sistema: desde el diseño curricular
a las infraestructuras e instalaciones.
Como es ya conocido (4), el modelo evaluativo adopta la
llamada espiral de la calidad o
de una evaluación orientada tanto a la rendición de cuentas como
a la mejora continua. Las fases del proceso son:
1.- Evaluación interna. Se inicia
con la recogida y sistematización de la información
referida a la titulación. Esta información está compuesta de
estadísticas, datos de gestión e indicadores sobre los inputs,
procesos y resultados de la actividad de la propia titulación. El
Autoestudio elaborado por el Comité interno de evaluación
integrará esta información con las nuevas observaciones,
opiniones y valoraciones generadas en el propio proceso.
2.- Evaluación externa. Un Comité externo de
evaluación (peer
review ) analiza
el Autoestudio y
realiza una visita in situ a latitulación. A partir
de sus propias observaciones y de las informaciones, opiniones y
valoraciones recogidas en el contacto con las diferentes
audiencias entrevistadas emitirá un
Informe externo.
Este informe será sometido a
la consideración de la propia titulación a fin de que
presente las alegaciones o consideraciones pertinentes.
3.- Informe de evaluación. La síntesis ponderada y
comprensiva del Autoestudio y del Informe externo
dará lugar al definitivo informe de la titulación que deberá
tener la adecuada y pertinente difusión y publicidad.
4.- Metaevaluación. En toda evaluación, pero de
modo especial en las orientadas a
la mejora de la calidad
(con la consiguientes decisiones sobre diversos tipos de
acciones), es necesaria una fase de análisis y reflexión sobre
el propio proceso de evaluación.
Su objetivo es el de validar la evaluación realizada y
analizar el contexto y condiciones en el que se ha de generar el
plan de mejora que naturalmente seguirá a la fase evaluativa.
5.- Plan de mejora. Un modelo de evaluación
institucional orientado a la
mejora de la calidad ha de incluir el diseño de las acciones que
se consideran pertinentes para eliminar o aminorar las debilidades
detectadas en la evaluación. El explicitar
los objetivos, acciones e indicadores de logro, así como
de los responsables de su ejecución, son algunas de las
exigencias de un plan de mejora.
6.- Seguimiento y evaluación del plan de mejora.
Esta fase permitirá valorar los cambios reales acontecidos
(mejora de la calidad) en la titulación evaluada. Se inicia así,
unido a los cambios
acontecidos en el contexto externo e interno de la unidad, un
nuevo ciclo de evaluación continua de la calidad en la referida titulación.
Ø
Algunas
cuestiones a debatir
§
¿ Es adecuado considerar modelos diferentes de evaluación para las diferentes
tipologías de FP o Centros
de Formación?
§ ¿Es necesario y conveniente aunar en un modelo de evaluación los objetivos
de rendición de cuentas y de mejora de la calidad?
§ ¿Es pertinente la combinación de evaluación interna y evaluación
externa?
§ ¿Debe tener consecuencias la evaluación de la FP? ¿De qué tipo?
§
¿Debe ser el Programa (Titulo de FP) el objeto a evaluar?
Perspectivas de la calidad y su
evaluación
Dicen los analistas que el
debate sobre la calidad de la educación
acostumbra a tener una hectárea de amplitud y un centímetro
de profundidad, y en tiempos de reformas, se podría añadir, la
del papel de celofán (todo lo envuelve pero poco se pega)
. Desde una posición de sensata reflexión, parece haber consenso
en considerar a la calidad como un concepto multidimensional
(diversas perspectivas o aspectos a considerar) y relativo (según
la posición de cada uno de los agentes implicados en cada
una de esas perspectivas).
En países con ya una larga experiencia de evaluación en
la Enseñanza Superior, los modelos que operan intentan tomar en
consideración el presupuesto citado. A continuación, y sólo con
intención ilustrativa, presentamos una serie de perspectivas de
la calidad, con la formulación de algunas cuestiones evaluativas
nucleares que el modelo de evaluación adoptado debe intentar
responder:
o
La perspectiva de la calidad del
conocimiento impartido en los programas de formación
§
¿Se presta la
suficiente atención (en los programas de las asignaturas) al
nuevo y relevante
desarrollo disciplinar?
§
¿El programa de
la asignaturas (s)a está lógicamente elaborado, de tal manera
que encaje con la
estructura y específicas características de la
correspondiente disciplina académica?
§
¿ Están los
profesores adecuadamente cualificados para enseñar las
asignaturas? ¿Poseen un
adecuado conocimiento profesional?
o
La eficacia y eficiencia del programa
de formación
§ ¿Hasta que punto
son alcanzados por los alumnos los objetivos del curso/programa?
§ ¿Contribuyen
suficientemente el sistema educativo y organizativo a que se
alcancen los
objetivos del programa de manera eficaz y eficiente?
§ ¿Son
proporcionales los resultados obtenidos al coste que han generado?
o
La perspectiva
de la satisfacción del consumidor
§ ¿Logra
la institución (Centro) atraer a un número suficiente de alumnos
en comparación con cursos similares?
§ ¿Satisfacen los
servicios ofrecidos los requerimientos y expectativas de los
(potenciales)
alumnos a lo largo de todo el periodo de estudios?
§ ¿Los empleadores reconocen
y valoran la adecuación de la formación impartida?
o
La adecuación al mercado laboral de
las cualificaciones
§ ¿Está la
institución familiarizada con los rasgos de las ocupaciones para
las que aporta preparación y para los avances de los campos
profesionales?
§ ¿Satisfacen los
objetivos finales y el contenido del programa las necesidades de
los campos profesionales y los desarrollos que les afectan?
§ ¿Son las
instituciones estructuras educativas y organizativas adecuadamente
equipadas con el fin de responder con rapidez suficiente a los
nuevos avances de los campos profesionales de los clientes?
§ ¿Posee
la institución suficientes mecanismos para estar informada de los
nuevos avances en los campos profesionales e incorporar dicha
información a sus programas?
o
La calidad organizativa de los
centros de formación profesional
§
¿Son la
estructura, cultura y funcionamiento de la institución
suficientemente efectivos para alcanzar la calidad educativa
deseada ?
§
¿Posee la
institución suficiente garantía para salvaguardar la calidad en
el presente y en el futuro?
§
¿Son
las instituciones estructuras educativas y organizativas
adecuadamente equipadas con el fin de responder con rapidez
suficiente a los nuevos avances de los campos profesionales de los
clientes?
§
¿Posee la
institución suficientes mecanismos para estar informada de los
nuevos avances en los campos profesionales e incorporar dicha
información a sus programas?
Ø
Algunas cuestiones a debatir
§
¿Son pertinentes estas perspectivas
de la calidad a la hora de evaluar el sistemas (Los programas) de
FP.?
§
¿El modelo de valuación adoptado
debería responder a las cuestiones evaluativas planteadas?
§
¿Qué otras perspectivas de la
calidad deberían tomarse en consideración?
§
¿Cuáles
serían los indicadores fundamentales de calidad a
considerar dentro de cada una de las perspectivas señaladas?
§
¿Qué
indicadores básicos no contemplan las anteriores perspectivas?
_____________________________________________
NOTAS
(1)
Título IV.- CALIDAD Y EVALUACIÓN DEL SISTEMA NACIONAL DE FORMACIÓN
PROFESIONAL Y CUALIFICACIONES.
Artículo 16.-
Finalidad
La evaluación del
Sistema Nacional de Formación Profesional y Cualificaciones tendrá
la finalidad básica de garantizar la eficacia de las acciones
incluidas en el mismo y su adecuación permanente a las
necesidades del mercado de trabajo.
Artículo
17.- Establecimiento y coordinación
1. Corresponde al
Gobierno el establecimiento y coordinación de los procesos de
evaluación del Sistema Nacional de Formación Profesional y
Cualificaciones, previa consulta al Consejo General de la Formación
Profesional, sin perjuicio de las competencias atribuidas a las
Comunidades Autónomas.
2. Las
Administraciones Públicas garantizarán, en sus respectivos ámbitos,
la calidad de las ofertas formativas, y cooperarán en la definición
y desarrollo delos procesos de evaluación del Sistema Nacional de
Formación Profesional y Cualificaciones, de conformidad con lo
que se establezca reglamentariamente, debiendo proporcionar los
datos requeridos para la correspondiente evaluación de carácter
nacional.
(2) Según datos
del propio MEC, el 64´7%
del alumnado de Grado Medio se concentra en 4 familias
(Administración, Electricidad y Electrónica, Sanidad y
Mantenimiento de vehículos autopropulsados; otras 8
familias acogen al 31´2% y las
10 restantes sólo al 4´1%.
En el Grado
Superior, Administración, Informática, Electricidad y Electrónica
y Sanidad representan al 58% del alumnado; otras 8 familias cubren
el 33´3% de la matrícula, y el resto de familias se reparten un
8´7% del alumnado.
(3) A diferencia de
la ESO, o del Bachillerato (vía las pruebas de acceso a la
universidad), el sistema reglado de FP no ha sido sometido a
evaluación; por otra parte, la evaluación de la formación en
las empresas es prácticamente inexistente (Suspenso en
evaluación, epígrafe recogido por el diario El País
del 1-4-2001 al hablar de la formación en las empresas)
(4)
Pueden consultarse: J.Mª de Luxán (Ed.1998) Política y
Reforma Universitaria. Barcelona:
Cedecs. Revista de Educación (1998)
nº
315 (Monográfico)
y AA.VV (1999)
Indicadores en la Universidad: información y decisiones. Plan
Nacional de Evaluación de la Calidad de las Universidades.
Madrid: M.E.C.
Consejo de Universidades.
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