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Los resultados y su impacto.
1.2. Los clientes de la evaluación Cuando se decide realizar la
evaluación de un programa, o de una institución, desde el principio se debe
identificar a los diferentes grupos implicados y sus
necesidades de información. Por ello, los evaluadores deben atender no sólo
las demandas de quien debe tomar las decisiones, sino que, por cuestiones éticas,
también debe atender a las personas que forman parte de la institución y están
implicadas en los programas y en su evaluación informándoles de los resultados
de la evaluación. La
evaluación debe servir, por tanto a: ·
Los
responsables del programa, ·
Los
que lo llevan a la práctica, ·
Los
que se benefician de los servicios del programa, ·
Las
empresas que emplean a los formados en el programa. ·
La
sociedad. Los
evaluadores deben informar a todos, sin ocultar información relevante, dado que
dificultaría las posibilidades de mejora y serviría a unos frente a otros. La
información evaluativa debe aportar nuevas luces sobre las concepciones de la
naturaleza de los problemas sociales o sobre la teoría implícita de las
actividades de los programas. Los evaluadores al concluir su trabajo evaluativo,
deben informar a todos los que intervienen en el programa sobre cómo trabaja el
programa y cómo mejorarlo en coherencia con los cometidos o fines para los que
se creó junto con las necesidades actuales y futuras detectadas. 1.3. Los criterios para
evaluar los programas Tres
son los principales criterios utilizados en la evaluación de los programas:
·
Los
criterios epistemológicos ·
Los
criterios legislativos ·
Los
criterios sociales. Las metas de los programas, y sus
objetivos concretos, es el criterio fundamental para evaluar los programas. Si
tenemos un programa educativo fundamentado en la teoría educativa, o en la teoría
social, si es un programa social, tendremos criterios precisos para evaluar el
programa. El criterio es clave para la evaluación. La fundamentación teórica
de aquello que queremos investigar es un elemento importante del proceso de
investigación evaluativa, porque en él deben estar recogidas las metas y los
principios y contenidos que orientan la acción. Las exigencias legales, las exigencias sociales y las
necesidades reales, actuales o potenciales, son igualmente criterios utilizados
para comprobar la calidad de un programa, y su funcionamiento de un programa.
Hay programas que se crean por un mandato legal para solucionar una necesidad, y
su evaluación debe comprobar si satisface la necesidad para la que se ha creado
el programa. 1.4. Los informes de la
evaluación Los
informes de evaluación deben mostrar fielmente:
·
Las cuestiones que han aconsejado la evaluación ·
Los procesos seguidos desde el principio hasta el final ·
Las
fuentes de donde se toman la información y los datos ·
Los
métodos de recogida y análisis de la información y datos ·
Los
criterios que llevan a emitir los juicios valorativos · Las recomendaciones de cambio y mejora y los recursos necesarios. 1.5. Las normas que deben guiar la realización de las evaluaciones Las normas que deben guiar la realización de las evaluaciones han sido establecidas en 1981 por el "Joint Committee on Standard for Evaluation of Educational Programs, Projects, and Materials", y revisadas en 1994, ("The Program Evaluation Standars"), con el fin de que las evaluaciones sean útiles, factibles, éticas y exactas, requisitos fundamentales para que la evaluación cumpla con su objetivo primordial: la toma de decisiones informada que permita introducir mejoras ajustadas a las necesidades reales que motivaron el diseño del programa. ·
Normas de utilidad:
Deben asegurar que sirve a las necesidades
de información práctica, centrada en cuestiones importantes. Los estándares
de utilidad guiarán la evaluación de tal forma que sean relevantes, oportunos
y de influencia. Deben facilitar informes basados en evidencias, sobre aspectos
positivos y negativos y debe aportar soluciones para mejorar. ·
Normas de viabilidad:
Deben asegurar que la evaluación es realista y prudente. Debe utilizar
procedimientos que no ocasionen demasiados problemas, y que sean eficientes. Los
estándares de viabilidad reconocen que las evaluaciones se realizan en
contextos naturales, sus diseños deben ser operativos y sus gastos, en
material, personal o tiempo, no deben exceder al requerido por las cuestiones de
la evaluación. ·
Normas de honradez: Para
asegurar que la evaluación es conducida legal y éticamente, basada en
compromisos explícitos, que aseguren la necesaria cooperación, la protección
de los de los grupos implicados, y la honestidad de los resultados. ·
Normas de precisión: Para
asegurar que la evaluación revela y comunica la información encontrada;
describe con claridad el objeto evaluado en su evolución y en su contexto;
revela las virtudes y defectos del plan de evaluación, de los procedimientos y
de las conclusiones (metaevaluación) y proporciona conclusiones válidas y
fidedignas. La información debe ser técnicamente adecuada y los juicios deben
ser coherentes con los datos. La
aplicación de los cuatro grupos de normas del Joint
Committee aseguran: -
Una
evaluación integral
que afecta a la organización y a las personas implicadas en el programa, desde
sus metas y objetivos, hasta la planificación, estrategias, secuenciación y
recursos para conseguirlos, los resultados y sus conclusiones y valoraciones. -
Una
evaluación sistemática,
estructurada siguiendo un plan consensuado, asegurando la objetividad y honradez
de los resultados. -
Una
evaluación innovadora,
que permite ir comprobando el progreso continuo, así como los elementos que
inciden en la mejora continua del programa. -
Una
evaluación para la mejora,
que al ser exacta por fundamentarse en evidencias contrastadas, permite
establecer planes de mejora a corto y medio plazo y la valoración progresiva de
los avances. 2.
LA GESTIÓN DE LA CALIDAD 2.1. El concepto actual de calidad El concepto actual de
“calidad de la educación”, como meta de toda institución educativa, asume
un enfoque global de gestión de la institución hacia la consecución de metas
de calidad para todos y con la colaboración de todos los implicados en la
institución educativa. La calidad abarca a todas las funciones y actividades de
la institución. La calidad debe estar vinculada a las necesidades relevantes de
la sociedad en un ámbito y contexto dado. La calidad viene
determinada por las necesidades y expectativas del cliente, siendo el foco de la
gestión de la institución. Las necesidades para la realización de los
procesos, de los productos, de los servicios deben estar establecidas y
especificadas; sin embargo, a veces existen necesidades que no están explícitas
siendo conveniente identificarlas y definirlas para poder satisfacerlas; con lo
que se sorprenderá al cliente con servicios en los que no había pensado,
aportando valor añadido. La satisfacción del cliente es uno de los objetivos
que busca la calidad y para ello
hay que cuidar todos los momentos de la gestión del servicio y/o del producto,
esenciales para asegurar la calidad: estudio de las necesidades del cliente,
diseño de los productos y servicios, planificación, realización y distribución. 2.2. Principios de la gestión de calidad Los
principios de los sistemas de gestión de calidad son los siguientes: ·
Organización centrada en las necesidades del
cliente: La excelencia depende del equilibrio y satisfacción de
las necesidades de todos los clientes relevantes, incluidas las personas que
trabajan en ella, los clientes que solicitan sus servicios, los proveedores y la
sociedad en general, así como todos aquellos con intereses financieros en la
organización. El cliente es el árbitro final de la calidad del producto y del servicio, así como de la fidelidad del cliente. El mejor modo de optimizar la fidelidad y retención del cliente y el incremento de la cuota de mercado es mediante una orientación clara hacia las necesidades de los clientes actuales y potenciales. ·
Liderazgo responsable con la Visión,
Misión y Estrategias para satisfacer las necesidades del cliente (V-M-E): El comportamiento de los líderes de una organización comprometida con la
calidad, debe contribuir a la definición de la visión, misión y estrategias
para conseguirlas basándose en la claridad y unidad de propósito, favoreciendo
la creación de un entorno en el cual a la organización y las personas que la
integran puedan alcanzar la
excelencia. ·
Implicación de las personas en la V-M-E:
El potencial de cada una de las personas que trabajan en una organización se
potencia y aflora en la institución cuando se comparten valores en una cultura
de confianza mutua y toma de decisiones compartidas lo cual anima a la involucración de todos hacia el logro de
los objetivos de la organización. ·
Enfoque por proyectos: La institución consigue mejores rendimientos cuando trabaja en torno a
proyectos de mejora tendentes a dar respuesta a las necesidades detectadas, los
procesos son planificados y solventados con los recursos necesarios para
llevarlos a cabo, Y cuando las mejoras propuestas se fundamentan en la información fiable
que incluye las percepciones de los miembros de la institución y de los
clientes. ·
Gestión por sistemas y hechos:
Todas las actividades deben estar interrelacionadas y ser gestionadas sistemáticamente,
con la comprensión e implicación de todos los miembros de la institución. El
todo es más que la suma de sus partes. Las decisiones a tomar y los proyectos
consecuentes deben derivarse del conocimiento sistemático y riguroso del
funcionamiento actual de la organización. ·
Aprendizaje, innovación y mejora continua:
El rendimiento
de una institución se maximiza cuando está basada en la gestión y contribución
compartida del conocimiento dentro de una cultura de aprendizaje, innovación y
mejora continuos. La revisión de los resultados, en coherencia con los
criterios previos utilizados en la definición de los proyectos y programas, y
los elementos que la determinan,
como son la misión, la política y la estrategia, la formación del personal,
las colaboraciones y utilización de los recursos, la determinación de los
procesos, la planificación y realización
de los mismos y su evaluación, subraya la importancia de la retroalimentación,
basada en la recogida de información fidedigna que permita introducir cambios
en pos de una mejora continua mediante el aprendizaje organizacional, la
innovación y la mejora permanente. · Enfoque de hechos para la toma de decisiones: ·
Relaciones con los proveedores mutuamente
beneficiosas y desarrollo de alianzas: basadas en la
utilización de sistemas de certificación de la calidad. La organización
trabaja de un modo más efectivo cuando establece con sus colegas unas
relaciones mutuamente beneficiosas basadas en la confianza, en compartir el
conocimiento y en la integración, buscando alianzas externas y aprovechamiento
de sus recursos internos en apoyo de su política y estrategia y del eficaz
funcionamiento de sus procesos y de su personal. · Responsabilidad social: Los intereses de una organización, incluidos los de su personal, son mejor servidos si se adoptan enfoques éticos que excedan ampliamente las expectativas y las normativas de la comunidad De
acuerdo con los principios mencionados, podemos concluir que la “Gestión de
la Calidad” se asienta sobre los tres pilares siguientes: una cultura de la
calidad, lo que significa la búsqueda de la excelencia en todos los ámbitos,
preocupación por los sistemas y recursos humanos, así como el uso masivo del método
científico. ·
Cultura de la calidad:
La
calidad se consigue mejorando todos los procesos así como la vida laboral de la
organización ·
Sistemas y recursos humanos:
-
Un sólo equipo -
Liderazgo orientado a la calidad -
Involucración de todo el personal -
Formación continua ·
Método científico:
-
Identificación de los problemas y sus causas -
Implementación de soluciones -
Seguimiento y valoración de resultados 2.3. Conceptos y herramientas relacionados con la mejora de la calidad Tres son los conceptos relacionados con la calidad: Mantenimiento de la calidad, Mejora de la calidad e Innovación de la calidad
www. Manu Amozarrain. Web personal. 2000 ·
Mantenimiento de la calidad: tiene que ver con el
conocimiento de la situación actual de la institución y conservación de los estándares
conseguidos. Antes de iniciar procesos de mejora, hay que asegurar que todo el
personal conoce la misión - y los objetivos a lograr y sus estándares- y
trabaja de acuerdo con ellos.
·
Mejora de la calidad: supone puesta en marcha
de acciones de mejora constante de los estándares actuales, mediante la
secuencia de: à
Planificar
proyectos de mejora en función de las necesidades detectadas à
Implementar
las acciones de mejora à
Verificar
sus efectos: o logro de estándares y otros efectos à
Actuar
en función de los resultados à
Valoración
de los logros y mantenimiento de lo conseguido à
Inicio
de un nuevo ciclo ·
Innovación de la calidad: actividad sistemática
tendente a la creación de productos y/o servicios nuevos. La mejora continua utiliza un método al servicio del
objetivo que consiste en: à
Diagnosticar la situación del centro
à
Señalar los puntos fuertes y débiles de la organización
-orientada al logro de la misión-, à
Elaborar propuestas de mejora, objetivas y concretas, a
conseguir en un plazo determinado, à
Arbitrar un seguimiento para ayudar a su implantación y
valoración mediante la autoevaluación
3. EL
MODELO DE EXCELENCIA DE LA FUNDACIÓN EUROPEA PARA LA GESTIÓN DE LA CALIDAD DE
LOS CENTROS EDUCATIVOS 3.1. La Fundación Europea para la Gestión de la Calidad La
Fundación Europea para la Gestión de Calidad (EFQM) fue creada en 1988 por los
presidentes de 14 importantes compañías europeas, bajo los auspicios de la
Comisión Europea. Actualmente cuenta con más de 600 miembros, desde pequeñas
compañías hasta grandes multinacionales, institutos de investigación,
escuelas de negocios, ministerios de educación y universidades. La misión
de la EFQM es: ·
Estimular y ayudar a las organizaciones europeas a participar en
actividades de mejora que las lleven hacia la excelencia en la satisfacción de
sus clientes y de sus empleados, en su impacto social y en sus resultados
empresariales. ·
Apoyar a los directivos de las organizaciones europeas en la
aceleración del proceso de convertir la Gestión de Calidad Total en un factor
decisivo para conseguir una posición de competitividad global. Independientemente
del sector, tamaño, estructura o maduración, para tener éxito, una organización
necesita establecer un apropiado sistema de organización. El modelo europeo de
gestión de la calidad, actualmente
llamado de excelencia, es una
herramienta práctica para ayudar a las organizaciones en su camino hacia la
excelencia, mediante la medición para conocer dónde están en el camino hacia
la excelencia, ayudando a comprender sus fallos y estimular soluciones para su
mejora. 3.2. El Modelo
de Excelencia de la EFQM El Modelo de Excelencia europeo –actualizado en 1999-, de carácter no normativo, tiene como finalidad ayudar a las
instituciones a conocer su situación en relación con sus fines. El modelo
europeo de gestión de la calidad fue anunciado por la EFQM en 1991 bajo el
patrocinio de la Comisión Europea. En octubre de 1992 se entregaron por primera
vez los premios a la calidad de la EFQM. En años sucesivos se han introducido
cambios al modelo y se han presentado versiones especiales para organizaciones
de servicios públicos y para pequeñas y medianas empresas. Todo
modelo es una descripción teórica de una realidad que trata de comprender,
analizar y, en su caso, modificar. Tras definir las características teóricas
del modelo se elaboran criterios de calidad para compararlos con su realización.
Desde el punto de vista de la investigación, los modelos de evaluación deben
reunir, al menos, las siguientes características: ·
Estar fundamentados en una teoría, y explicitar las relaciones
entre los fenómenos intervinientes en el mismo. ·
Especificar operativamente las variables ·
Precisar la validez empírica del modelo ·
Precisar la generalización del modelo. El Modelo de Excelencia europeo está fundamentado en los principios del
movimiento de la Calidad Total que integra las teorías de la Evaluación de
Programas e Instituciones y las Teorías de Organización Empresarial, en
continua revisión para su validación empírica y generalización. El modelo de
la EFQM es un modelo dinámico, abierto a sugerencias y a críticas por las
centenas de organizaciones que lo aplican. El Modelo de Excelencia de la EFQM se basa en los mismos conceptos fundamentales
del anterior modelo, aunque pone mayor énfasis en la Excelencia. Los modelos de
excelencia creados en las diferentes latitudes del mundo, han mostrado ser
instrumentos prácticos que ayudan a las organizaciones a establecer los
principios de la Calidad Total facilitando la constatación de la situación en
la que se encuentran dentro del camino hacia la excelencia. No se trata de un
modelo de evaluación para el aseguramiento de la calidad, sino que pretende ir
más allá, buscando la excelencia, e incorporando los principios de la Calidad
Total de una manera explícita. Igual
que el anterior Modelo de Gestión de la
Calidad, el Modelo
de Excelencia supone un marco de trabajo no prescriptivo que reconoce que la
excelencia de una organización se puede lograr de manera sostenida mediante
distintos enfoques. Pretende ser una “guía descriptiva de organización de
instituciones” dentro del paradigma de Calidad Total, con el fin de ayudar a
las organizaciones a conocerse, utilizando la estrategia de la autoevaluación
mediante la comparación de los indicadores descriptivos del Modelo con el
funcionamiento real de la organización, lo cual concluiría en un informe
descriptivo en el que se reflejan los aspectos de funcionamiento y logros
positivos de la organización, así como aquellos necesitados de mejora que serían
objeto de planes y proyectos de mejora de la institución. 3.3.El Modelo de Excelencia aplicado a los Centros Educativos y sus criterios El Modelo Europeo para la
Gestión de la Calidad sirve como marco orientador, suficientemente amplio y
contrastado, para guiar la búsqueda hacia el incremento de la calidad y la
excelencia del sistema educativo.
En
el curso 1996/97 el Ministerio de Educación y Cultura participó en las
actividades del Club Gestión de Calidad -representante en España de la EFQM-
con el propósito de incorporar el modelo al ámbito educativo y culminó con la
adaptación editada en 1997 por el Instituto de Técnicas de Educativas de la
Confederación Española de Centros de Enseñanza y por el Ministerio de Educación
Español. El
modelo define unos factores críticos para el buen funcionamiento de una
organización, a los que denomina criterios, y que están integrados por
indicadores. La comprobación sistemática de la existencia o no de dichos
indicadores en la institución, nos permite tener un conocimiento objetivo del
funcionamiento del centro,
para
de este modo poder elaborar proyectos y planes de mejora. ·
Conocer la realidad del centro, de un modo riguroso, y
reflexionar sobre ella, lo que posibilitará ·
Elaborar planes y estrategias de mejora. Estas dos características,
junto con la implicación de todos en el proceso de autoevaluación y toma de
decisiones, se consideran factores que favorecerán la implicación de los
miembros de la institución en la mejora de la calidad del centro. La calidad de una institución
educativa se consigue mejorando el conocimiento real del funcionamiento de la
propia institución, recogiendo información continua sobre los logros de los
objetivos de aprendizaje y sobre los recursos y condiciones para el desarrollo
del aprendizaje, con el fin de introducir modificaciones de mejora adecuadas y a
tiempo y así evitar el bajo rendimiento de los alumnos y el fracaso escolar.
Está demostrado que uno de los aspectos clave para la mejora de la escuela son
los procesos de enseñanza y aprendizaje y el clima del aula en el que se
desarrollan, viéndose estos aspectos favorecidos por la organización y el
clima general del centro tratando de prevenir los fallos antes de que éstos
ocurran. 3.3.1. Los criterios del modelo de gestión de la calidad El modelo está formado por dos bloques, el de los
agentes y el de los resultados. Con el objetivo puesto en los resultados finales
que es la satisfacción de las necesidades del cliente, concretados en
resultados del propio cliente de la institución, el alumno, los resultados en
el personal de la institución y los resultados en la sociedad, es a través del
bloque de los agentes, concretados en el liderazgo de la institución, en su política
y estrategia, en el personal de la institución y en los colaboradores y
recursos que contribuyen en la concreción de la realización de los procesos
para consecución de los logros en coherencia con las necesidades del cliente. Criterios del
bloque de los agentes o facilitadores ·
Liderazgo: comportamiento
y la actuación de los dirigentes y responsables de la institución, encaminado
a conducir el centro escolar hacia la gestión de la calidad.
·
Planificación y estrategia: referida a la misión,
los valores y la dirección estratégica del centro, y al modo en que se
implantan los proyectos de la organización.
·
Gestión del
personal: centrada en la
forma en que la institución utiliza al máximo el potencial de su personal,
para lograr la mejora continua de la institución.
·
Colaboradores y Recursos: referido al
establecimiento de alianzas con colaboradores y a la gestión, uso y conservación
de los medios materiales al servicio de las funciones de la organización.
·
Procesos:
referido a la forma en cómo se identifican los procesos, se planifican, se
gestionan, se aplican, se revisan y se evalúan y se mejoran en coherencia con
los estándares representativos de los proyectos de la institución educativa.
www.efqm.org
Criterios del bloque de los resultados ·
Resultados en la Satisfacción del
cliente: del
alumno, su familia, la sociedad, las empresas, en relación con lo que se espera
que consiga el centro educativo en relación con su misión.
·
Resultados en la Satisfacción del
personal: grado en que se da
la adecuada respuesta a las necesidades y expectativas de las personas que
trabajan en la organización. Esta atención integra campos como el ambiente
laboral, la formación continua, la salud o la seguridad.
·
Resultados en la Impacto social: qué es lo que consigue el centro en relación con las
necesidades y expectativas de la sociedad, y en el entorno próximo.
·
Rendimiento: qué consigue el centro, en relación con la
Política, su estrategia y planificación, y con respecto a la satisfacción de
las necesidades y expectativas de los alumnos, de las familias, y en general de
la sociedad.
3.4. Procedimientos para la implantación
del Modelo
La implantación del modelo aconseja los siguientes pasos: ·
Liderazgo y compromiso de las autoridades educativas en la
implantación de la gestión de la calidad en el centro. ·
Sensibilización del profesorado y personal no docente
hacia el modelo de gestión de la calidad. ·
Formación en el modelo de las personas que van a llevar a
cabo su implantación, y divulgación del modelo a todas las demás personas
implicadas en la institución. ·
Realización de una autoevaluación inicial para conocer
la situación actual de la institución y sus necesidades de mejora. ·
Elaboración de planes y proyectos de mejora. Difusión de
los mismos, búsqueda de implicación y aprobación. ·
Constitución equipos de mejora ·
Ejecución y seguimiento de los planes y proyectos de
mejora. ·
Verificación de los resultados obtenidos y realización
de una nueva autoevaluación. ·
Renovación de todo el proceso global de gestión: adopción
del principio de mejora continua. 3.5.
Estrategias para la mejora de la calidad: la autoevaluación La
base del Modelo de Excelencia es la autoevaluación, entendida como un examen
global y sistemático de las actividades y resultados de una organización que
se compara con un modelo de excelencia. Mediante el proceso de la autoevaluación
se pretende conseguir una comprensión detallada del Centro Educativo, buscando
realizar un diagnóstico sobre cual es la situación del centro, señalando los
puntos fuertes y las áreas de mejora. A partir de este diagnóstico se elaboran
propuestas de mejora, objetivas, concretas y conseguibles en un plazo
determinado, arbitrando un seguimiento de dicho plan de mejora, para ayudar a su
implantación y valoración de logro mediante la autoevaluación, introduciéndose
en el centro una dinámica de mejora continúa, o lo que es lo mismo, la gestión
de la calidad. Aunque la autoevaluación suele ser aplicada al conjunto de la
organización, también puede evaluarse un departamento, una unidad o un
servicio de forma aislada. La
autoevaluación permite: ·
A las
organizaciones identificar claramente sus puntos fuertes y sus áreas de mejora
y, ·
A su
equipo directivo, reconocer las carencias más significativas, de tal modo que
estén capacitados para sugerir planes de acción con los que fortalecerse. Los
agentes facilitadores incorporados en el modelo informan de cómo enfoca la
organización sus acciones para lograr los resultados que desea: ·
¿Hasta
qué punto se implica la Dirección en la calidad? ·
¿Son
accesibles los líderes? ·
¿Cómo
se definen los objetivos y se
establecen prioridades? ·
¿Cómo
se clasifican y evalúan las capacidades de los miembros de la organización?, ·
¿Cómo
se fomenta el aprendizaje para lograr la mejora de la calidad? ·
¿Se
enfatiza la eficiencia? ·
¿Cómo
se definen los procesos? ·
¿Se
examinan periódicamente? El ciclo de Deming La
autoevaluación utiliza la estrategia del ciclo de Deming. A todo proyecto de
mejora debe seguir una planificación
con acciones y estrategias concretas, y un seguimiento y comprobación de que se
han conseguido dichas mejoras, y además deben programarse actividades de
mantenimiento de dichas mejoras y valoración de nuevas necesidades de mejora. Las actividades de mejora constante se realizan mediante la secuencia de: planificar la mejora, implementarla, verificar sus efectos y actuar en función de los resultados de dicha verificación. De ese modo, el volante de Deming, se constituye en una estrategia básica de mejora continua.
Planifique la mejora una vez que ha seleccionado el
área de actuación ·
¿Qué
proceso desea mejorar? ·
Analice
datos para identificar los problemas más significativos y sus causas ·
Defina un
plan detallado de acción correctiva. ·
Defina
medidas de rendimiento de calidad ·
Determine
el equipo responsable de la mejora ·
Ponga en
práctica el plan que ha desarrollado ·
Determine
los recursos y medios para alcanzar los objetivos propuestos ·
Recoja
datos que le ayuden a comprender el proceso de la planificación. Realice los procesos de acuerdo con el plan ideado ·
Forme al
personal responsable de la mejora ·
Enseñe y
mantenga informado al personal. ·
Registre/documente
todas las acciones. Compruebe los efectos de los cambios que se han
determinado en el plan ·
Pasado el
período de tiempo predefinido, use las medidas de rendimiento para analizar los
nuevos datos. ·
Si no hay
mejora, ¿por qué? Si hay mejora, continúe en la fase siguiente. ·
Como
consecuencia de la verificación, de la cual se deberá desprender la necesidad
de actuar sobre los objetivos y/o la planificación y los procesos · Tome decisiones fundamentadas en los hechos y en coherencia con los resultados de las etapas previas.Vuelva
a empezar. La lógica REDER En
los fundamentos del modelo se encuentra un esquema lógico que se denomina REDER
(en inglés RADAR), y que es el equivalente al ciclo APDC de Deming. Lo forman
cuatro elementos: Resultados, Enfoque, Despliegue y
Evaluación y Revisión. El esquema lógico establece lo que una
organización necesita realizar: ·
Determinar los Resultados que quiere lograr como parte del proceso de
elaboración de su política y estrategia. Estos resultados cubren el
rendimiento de la organización, tanto en términos económicos y financieros
como operativos, así como las percepciones de todos los grupos de interés de
la organización. ·
Planificar y desarrollar una serie de Enfoques
sólidamente fundamentados e integrados que la lleven a obtener los resultados
requeridos ahora y en el futuro. ·
Desplegar los enfoques de manera sistemática para asegurar una implantación
completa ·
Evaluar y Revisar los enfoques utilizados basándose en el seguimiento y análisis
de los resultados alcanzados y en las actividades continuas de aprendizaje. En
función de todo ello, identificar, establecer prioridades, planificar e
implantar las mejoras que sean necesarias. Para
evaluar una organización que tiene implantado el Modelo de Excelencia, los
elementos de la lógica REDER, -Enfoque, Despliegue, Evaluación y Revisión-,
deben ser aplicados para cada uno de los subcriterios del grupo de los agentes o
facilitadores y para cada subcriterio del grupo de los resultados. 3.6. Valoración del Modelo Europeo de Gestión de Calidad Podemos concluir que: · El modelo de gestión de la calidad se constituye en un instrumento que contribuye a la formación en gestión de la calidad, a la vez que ofrece un marco de referencia, con unos indicadores y lenguaje común, que va a permitir conocer el funcionamiento de los centros. · La aplicación del modelo va asociada a la realización de procesos de autoevaluación, con el fin de valorar el progreso de la institución y establecer Planes de Mejora. · El modelo se basa en la utilización de hechos y datos, recogidos de forma sistemática. · La autoevaluación concluye en un autoinforme basado en el análisis de la información recogida, que permitan fundamentar los Planes y Proyectos de mejora. Sin embargo, su aplicación a los Centros Educativos necesita de una mayor elaboración de sus indicadores adaptados a las características del sistema educativo, buscando lograr un mayor compromiso de la comunidad educativa por la calidad y una implicación de los miembros de los centros educativos en el desarrollo de indicadores que aporten información sobre la gestión de los centros y la calidad de los programas educativos y de los procesos para la consecución de los objetivos educativos. BIBLIOGRAFÍA -
Martínez
Mediano, C. (1997). Evaluación de programas educativos. Investigación educativa. Modelos
de evaluación de programas. Madrid, UNED, Cuadernos de la UNED. Nº
159. -
Martínez
Mediano, C. y González Galán, A. (2001). La
evaluación para la mejora de la calidad de los centros educativos.
Madrid, UNED, Textos de Educación Permanente. -
Ministerio de Educación y
Cultura (1997). Modelo
Europeo de Gestión de la Calidad. Centro de publicaciones. Secretaria
General Técnica. Madrid. -
Stufflebeam, D. y Shinkfield, D. (1987). Evaluación
sistemática.
Madrid: Paidós, MEC, -
www. Manu
Amozarrain, Web personal, (2000).
|
Sociedad Española de Pedagogía (http://www.uv.es/soespe). Horario de atención: de Lunes a Viernes, 10 a15 horas (Tfno.:91 561 48 39) e-mail: sep@csic.es |