DÉCIMA
CONFERENCIA MUNDIAL TRIANUAL
10
th TRIENNIAL WORLD CONFERENCE
Pedagogía
de la diversidad: /
Pedagogy of Diversity:
Creando una cultura de paz
/ Creating a Culture of Peace
La
Orientación
Inter-cultural:
problemas
y
perspectivas
Dra. Elvira
Repetto
Catedrática de
Orientación y Decana de la Facultad de Educación. UNED.
Introducción
En
la Décima Conferencia Mundial Trianual del World
Council for Curriculum and Instruction sobre la “Pedagogía de la
Diversidad: Creando una Cultura de Paz”,
me corresponde desarrollar la conferencia titulada La
Orientación Intercultural: Problemas y Perspectivas. En ella me propongo
llevar a cabo una valoración de las aportaciones que las investigaciones
teóricas y aplicadas
y las realizaciones prácticas
en torno a la orientación intercultural han supuesto para la orientación
educativa en los últimos años.
Este
tipo de ponencias suele ser una síntesis integrada de las grandes aportaciones
que desde el punto de vista teórico y práctico nos proporciona un determinado
campo científico. La responsabilidad del ponente estriba en la decisión sobre
la acotación del campo científico a revisar y la selección y organización de
los conocimientos proporcionados de modo atractivo para no cansar al auditorio.
Aún a riesgo de omitir lo que algunos participantes consideren valioso, es
indudable que he empleado mi propio criterio a la hora de elaborar esta
conferencia, limitándome al marco siguiente.
Primero,
decido, hacer una breve revisión histórica del nacimiento y evolución de la
orientación multicultural, para ofrecer
a continuación una definición del
multiculturalismo y de las características
fundamentales del enfoque intercultural en la orientación. Tercero, trato de
sintetizar las aportaciones más relevantes de las investigaciones sobre el
tema. Cuarto, abordo algunos de los problemas cruciales sobre las competencias
multiculturales de los orientadores. El quinto
y sexto apartado está
destinado a la presentación de tópicos
emergentes de la orientación intercultural, tales como
la presentación de las características de los centros educativos
interculturales y los desafíos que este enfoque
suponen para el desarrollo
académico, el de la carrera y el
personal-social.. Termino con unas conclusiones sobre las aportaciones que la
orientación intercultural suponen para la orientación educativa.
1. Revisión histórica de la orientación multicultural.
Por
orientación multicultural se entiende la orientación que se realiza
con sujetos de diferentes culturas. Aunque los términos
multiculturalismo, comunicación cros-cultural o intervención intercultural son
de reciente acuñación, el fenómeno que describen ha estado presente a lo
largo de la historia del hombre. En las civilizaciones mediterráneas del
antiguo Egipto o del Imperio Romano siempre se ha abordado el tema de las
dificultades surgidas por las diferencias culturales entre los pueblos
dominadores y los vencidos, incluida la asunción de la superioridad
cultural del dominador.
La
orientación multicultural surge al igual que la orientación en Estados Unidos,
pero no al comienzo sino a mediados del siglo XX. Su historia va unida a la de
la Asociación Americana de Orientación (American Associationa for Counseling-ACA
) creada en 1955 con el nombre de Asociación Americana de Personal y de
Orientación.(APGA). Ahora bien,
como indica Copeland (1983) el
objetivo de la orientación de las minorías durante los años 50 era el de la
asimilación con la cultura norteamericana dominante en
contraste con el énfasis en las diferencias propias de la orientación multicultural. De esta suerte,
la “orientación para todos” de estos años se la entiende como un
principio o un objetivo a conseguir
(Robinsons,1953,Hoyt,1967.) pero pensando
en el promedio de la cultura americana blanca. Como establece Aubrey(1977)
es preciso llegar a la década de los 60 para que los orientadores se
sientan más responsables por la orientación de las poblaciones diversas,
mereciendo destacarse la convención de la APGA de 1966 en la que se hizo el
primer llamamiento por la orientación de las personas en desventaja cultural (
Hoyt,1967). Al final de la década se inician investigaciones sobre cómo
orientar a los clientes que son culturalmente diferentes, realizadas sobre todo
por orientadores negros, asiáticos, hispanos y también nativos americanos.
De
acuerdo con Reynolds y Pope (1991) el interés en la orientación multicultural
crece sustancialmente en los años 70 apareciendo numerosos investigaciones
sobre la orientación a las poblaciones de culturas diferentes o con
culturas en desventaja (sue,1971,Pedersen , Lonner & Draguns ,1976 ).
Un hito importante es la creación en 1972 de
la “Asociación para las Inquietudes de los no Blancos” (Association.for
Non-White Concerns) origen de la actual “Asociación para la Orientación y el
Desarrollo Multicultural”, fundada en 1985.
Son durante estos años cuando el termino orientación multicultural se refiere
a todos los grupos minoritarios
incluidos los de
diversa raza, etnia, a las mujeres y
a las
personas con discapacidades o que han experimentado discriminación
debido a sus diferencias.
Durante
la década de los años 80 y 90 se ha desarrollado de una forma
extraordinaria la orientación multicultural tanto por sus
investigaciones como por sus
aplicaciones prácticas. Hoy se reconoce que las teorías, técnicas,
estrategias e intervenciones aprendidas y empleadas por los orientadores
son inadecuadas para trabajar con poblaciones diversas. Desde la
perspectiva dominante anterior, que algunos denominan Anglo-Europea, se ha
alcanzado una perspectiva pluralista que nos obliga como investigadores,
profesores, estudiantes o colaboradores del
proceso de la orientación a cuestionar la validez de las teorías, técnicas y
estrategias que hemos venido usando en la práctica de nuestra profesión. Conviene, por tanto que definamos en
primer término lo que se entiende por enfoque
multicultural y que se identifiquen las características que la
distinguen , y que se especifique lo que añade al término intercultural.
2.
El enfoque multicultural en la orientación y en las profesiones de ayuda
En
la profesión orientadora fue Pedersen (1991) quien primero
denominó al multiculturalismo la
cuarta fuerza de la orientación y de las profesiones de ayuda en general,
aunque más bien cabría describirla como la
cuarta dimensión, dado que toda la
ayuda se origina en un contexto cultural. Los especialistas en el tema
consideran que el multiculturalismo debe incluir las diferencias basadas en la
religión, la orientación sexual, los factores socioeconómicos, la edad, el género,
las discapacidades físicas e incluso los niveles de aculturación y de
asimilación (Sue ,Ivey,&Pedersen,1996).
Quienes
defienden el paradigma multicultural sugieren que es complementario del psicodinámico,
del conductista y del humanista, dado que estos se refieren primariamente a
los factores intrapsíquicos que afectan al desarrollo humano, habiendo
dejado el estudio de las influencias culturales a los sociólogos y antropólogos.
El movimiento multicultural supone la existencia de múltiples perspectivas,
estando próximo al construccionismo social en el que los enfoques y los
significados de la realidad se desarrollan a través de la interacción social y
al constructivismo es decir a
cómo las realidades personales se constituyen . Conviene identificar las
asunciones de las que parte y delimitar sus características.
Consistente
con una filosofía post-moderna de la ciencia cabe identificar en el
multiculturalismo las cinco asunciones
siguientes:
1.
El multiculturalismo acepta la existencia de múltiples puntos de vista,
no siendo ninguno ni buenos ni malos, ni correctos
ni erróneos.
2.
Conlleva el construccionismo social, en tanto que las personas construyen
sus mundos a través de los procesos sociales(experiencias históricas,
culturales y sociales) que contienen los símbolos culturales y las metáforas.
3.
Es contextualista en tanto que la conducta solo se la entiende
dentro del contexto en el
que ocurre, suponiendo por ello un desafío a las teorías
psicológicas y orientadoras que nacen en un contexto
cultural particular
4.
Ofrece diversos enfoques
del mundo más que éste/o el otro enfoque , porque cada perspectiva captura un
enfoque válido y diferente.
5.
Defiende un sentido relacional
del lenguaje ,mas que uno solo representacional, dado que el lenguaje correlaciona altamente con la cultura y la percepción de la
realidad : el enfoque relacional permite ver las verdades y realidades más allá
de las tradiciones científicas occidentales.
En
el multiculturalismo, de acuerdo con
Sue y colaboradores (1998), cabe identificar las siguientes diez características:
·
Valora el
pluralismo cultural, enseñando el valor de la diversidad.
·
Trata de
la justicia social, la democracia cultural y la equidad.
·
Ayuda
a adquirir las actitudes, conocimientos y destrezas necesarias para
funcionar eficientemente en una sociedad democrática y pluralista y a
interaccionar, negociar y comunicar con personas de diversos “backgrounds”.
·
Es más
que justo la raza, la clase el género y la etnicidad, incluyendo la diversidad
en la religión, el origen nacional, la orientación sexual, las capacidades y
discapacidades, la edad, el origen geográfico etc.
·
Se alegra
de las contribuciones y logros de nuestra cultura y de la de los otros.
·
Es un
componente esencial del pensamiento analítico.
·
Respeta
y valora otras perspectivas, pero no es neutral a los valores, implicando un
compromiso para cambiar las condiciones sociales.
·
Significa
cambio a nivel individual, organizacional y social.
·
Implica
tensión, disconformidad voluntad para confrontar honestamente.
·
Significa
logros positivos
individuales, comunitarios y sociales porque valora la inclusión, la cooperación
y el movimiento hacia el logro de los objetivos.
¿Qué añade el término “intercultural” al
multiculturalismo? Desde el enfoque antropológico tradicional
se aceptan los conceptos claves elaborados respecto a cultura, grupo, etnia,
subcultura, minoría o marginalidad, pero se añaden propuestas interaccionistas
y dinámicas que enfatizan los procesos interactivos entre las culturas.
Del
enfoque sociológico se tienen en
cuenta sus aportaciones sobre la formación de la identidad cultural, social e
individual y los modelos que describen las relaciones sociales entre los grupos.
Pero se intenta superar la dicotomía entre los modelos de conflicto y los
socio-psicológicos a través del modelo estructural-funcional, que utiliza la
noción de sistema como conjunto de partes interrelacionadas.
Del
enfoque psicológico, además de
resaltar el papel que tiene la cultura en la formación y desarrollo de los
procesos psíquicos de los alumnos por la interiorización de los instrumentos
culturales, se agrega la acción de los profesores y alumnos en las actividades
significativas para éstos.
Del
enfoque pedagógico se incorpora que
las características de los individuos y los grupos son relaciones dinámicas y
no rasgos fijos en razón de los que se clasifica a los alumnos. Las
dificultades de los estudiantes no se justifican sólo por su discapacidad
socio-cultural. Se exige incluir el contexto y valorar la interacción del
profesor y sus alumnos desde las diferentes culturas.
Por
todo ello cabe definir la orientación y el consejo intercultural como
las intervenciones psicopedagógicas que desde una
metateoria: a) reconoce que todos los enfoques y teorías de ayuda se
desarrollan en un contexto particular; b)se refiere a una relación de ayuda en
la que dos o mas de los participantes pertenecen a distintas culturas; c)
incluye cualquier combinación de las técnicas
que conlleven una cultura; d)
reconoce el uso de los perspectivas occidentales y no-occidentales en la ayuda;
e) se caracteriza por la ayuda profesional con
los conocimientos, destrezas y actitudes adecuadas
culturalmente; f) los cambios implican no sólo la aplicación de
programas de orientación intercultural sino la infusión de este enfoque en
todas las dimensiones del sistema educativo, tales como el curriculum, las técnicas
de enseñanza, la motivación, la agrupación, la evaluación de los alumnos y
la formación del profesorado y de los orientadores. No obstante, en los
estudios sobre esta temática se emplean indistintamente los términos
“intercultural” y “multicultural”.
Una
vez caracterizado el enfoque
intercultural de la orientación se van a revisar las aportaciones más
destacadas de sus investigaciones
en este campo.
3. Aportaciones más relevantes de las investigaciones sobre la
orientación intercultural.
La revisión de las investigaciones entre 1970 y el
2000 apoyan las recomendaciones que tanto Sue y Zan (1987) como la “Asociación
Americana de Psicología” hacen respecto
al as ventajas que suponen para la orientación
el enfoque multicultural.
Después
de analizar la literatura publicada entre los años de 1970 y de 1980 Sue y
Zane (1987) concluyen que
“los investigadores son consistentes en que
para mejorar la relación entre los
terapeutas y los clientes de las minorías étnicas
se sigan las siguientes recomendaciones:
a) en el campo de la salud mental se deben reclutar más terapeutas étnicos
que presumiblemente sean bilingües o que estén familiarizados
con los valores étnicos; b ) los terapeutas y los estudiantes deben
adquirir el conocimiento de las comunidades y de las culturas de las diferentes
etnias; y c) las formas tradicionales de tratamiento deben modificarse porque se
dirigen a la mayoría de los Americanos (y
no a las minorías)” (pp . 37-38).
En
el mismo sentido se expresa la “Asociación Americana de Psicología” (APA,
1993), estableciendo entre otras cosas que los que proporcionan los servicios
psicológicos “necesitan
el conocimiento y las habilidades para la valoración y la intervención”
(p.45); “ el
reconocimiento de que la etnicidad y la cultura son parámetros significativos
para la comprensión de los procesos psicológicos” (p.46); que “al
proporcionar la intervención consideren no
sólo los resultados de los
diagnósticos diferenciales sino también las creencias y los valores del
cliente y de su comunidad” (p.
46) y que” lleguen
a estar familiarizados con las prácticas y las creencias indígenas y las
respeten.” (p 47 ).
Así
mismo, las investigaciones de Atkinson y de Lowe (1995) destacan el papel de la etnicidad, del conocimiento cultural y
de las técnicas propias de
la orientación multicultural.
A
continuación, reviso algunas de
los estudios que apoyan la
semejanza étnica entre los orientadores y los clientes, la necesidad de que
adquieran el conocimiento de sus culturas y
las que recomiendan modificar
las formas convencionales de intervención.
Respecto
a las investigaciones que apoyan la
igualdad en la etnicidad de los orientadores
con los clientes se clasifican en dos tipos: las que se centran en el
proceso de la orientación o bien en
sus resultados Respecto a los que se refieren a la semejanza de la
etnicidad durante el proceso,
los resultados de tres estudios sugieren que las preferencias de los
Americanos Africanos por la etnicidad del orientador está en función del
desarrollo de la identidad racial del Negro (Helms&Carter,1991; Morten &
Atkinson,1983; y Red,1988.) .Asimismo la revisión comprensiva de López, López
y Fong (1991) sobre las investigaciones con Americanos Mexicanos muestran sus
preferencias por orientadores de semejante “background” étnico. También
Atkinson (1985) proporciona resultados favorables acerca de la marcada
preferencia mostrada por los estudiantes universitarios Nativos Americanos por
orientadores también nativos Americanos. Sin embargo,
lo que ocurre con los Americanos Asiáticos según Korsgaard (1990) es
que prefieren orientadores Asiáticos
si el problema es relevante para la cultura oriental, pero si
es relevante para la cultura occidental eligen un orientador de origen
Caucásico.
Pocas
investigaciones apoyan la similaridad de
la etnicidad con los efectos de los resultados de la intervención, y las
existentes proporcionan resultados
confusos (Atkinson, 1983 y 1985).El mayor apoyo al efecto positivo de la
semejanza étnica entre el
orientador y el cliente procede de tres estudios de los archivos de los centros
de salud mental realizados por Flaskerud (1986 y 1991) y por Sue, Fujimo, Hu,
Takeuchi y Zane (1991), siendo la igualdad étnica un factor predictivo de la
extensión del tratamiento con los Americanos Asiáticos, Africanos, Mexicanos y
Caucásicos y de mejores resultados con los Americanos Asiáticos y Mexicanos.
En
cuanto al apoyo que proporcionan las
investigaciones sobre la adquisición de conocimientos de las culturas étnicas
de los clientes por parte de los
orientadores es muy escaso ,pues aunque la formación de los orientadores en las
culturas étnicas de las
comunidades es atractiva puede también tener efectos negativos por el riesgo de
que se estereotipe a los clientes minoritarios (Sue y Zane,1987 ).
Así mismo se requieren más
investigaciones sobre la eficacia de la formación en las competencias
multiculturales, en la línea de las realizadas por Wade y Bernstein (1991).
Por
último, las investigaciones que defienden
la modificación de los tratamientos convencionales proceden de tres tipos
de trabajos. El primer tipo se caracteriza por comparar le efectividad de
las técnicas convencionales orientadoras
con un grupo particular, asumiendo que los orientadores deben modificar
sus técnicas convencionales según sean más congruentes con
la población minoritaria a la que se dirige. El segundo examina la efectividad de responder al contenido
cultural con objeto de edificar el “rapport” con los clientes minoritarios,
asumiendo que lo que debe
modificar el orientador es el
contenido y no las estrategias. El tercer tipo de estudios aporta que
las creencias y estrategias de los diversos grupos culturales
se deben utilizar para fortalecer el proceso y los resultados de la
orientación.
En
síntesis, la conveniencia de la modificación de los tratamientos
convencionales, aunque algunas investigaciones la apoyan y ofrecen datos a su
favor, cabe decir que no son
concluyentes (Akutsu y colaboradores,1990). Se requieren investigaciones
posteriores sobre el uso de éstas
técnicas con los grupos étnicos minoritarios , incorporando variables de los
clientes tales como la aculturación y el compromiso cultural como
medidas dentro de los grupos
y con diseños de
investigación más complejos.
4. Competencias de orientación intercultural.
La
preocupación sobre las competencias multiculturales
de los orientadores se inicia con la publicación del documento de Sue y
colaboradores en 1982, titulado Competencias
de Orientación Cros-cultural y sus posteriores modificaciones realizadas
por la Asociación para el
Desarrollo y la Orientación Multicultural (Sue, Arredondo & Mc Davis,
1992.)
En
orientación se entiende por competencia intercultural
la capacidad para comprender la dinámica cultural de los clientes y para
reaccionar a cada uno de esos aspectos culturales de tal suerte que se facilite
mejor su desarrollo (Sue, p37-3). Las
tres dimensiones que se trabajan y a las que se apunta cuando hablamos de
competencias multiculturales, hacen referencia a las actitudes y creencias, los
conocimientos y las destrezas del sujeto (Carney & Kahn, 1984; Sue et al,
1992; 1982).
La
primera dimensión tiene relación con
las actitudes de los orientadores y las creencias sobre la raza, la
cultura, etnia, género y orientaciones sexuales; la necesidad de evaluar los
prejuicios y estereotipos; desarrollar una orientación positiva hacia el
multiculturalismo; y el modo en que los valores y pensamientos de los
orientadores pueden afectar en la orientación y la terapia. La segunda
dimensión se relaciona con la capacidad del orientador para conocer su
propia perspectiva del mundo y convertirse en un expertode las diferentes
culturas. Es decir, no sólo debe poseer conocimientos e información específica
de las culturas de las personas con las que trabaja, sino también entender las
influencias sociopolíticas. La última dimensión tiene relación con
las destrezas y capacidades específicas (técnicas de intervención y
estrategias) que se necesitan para trabajar con grupos de diferentes culturas;
en esta dimensión se incluyen las competencias del individuo y las de las
instituciones u organizaciones.
Algunas
de las competencias que se pueden señalar, de manera más específica según
Sue y collaboradores (1998, p 35)son las siguientes:
·
Conocer
las propias teorías, valores y prejucios.
·
Comprender
las diferencias culturales de los clientes.
·
Desarrollar
las estrategias de intervención y técnicas apropiadas.
·
Ser capaz
de definir una organización que desde el punto de vista multicultural sea
eficaz.
·
Entender
cómo las organizaciones y las instituciones pueden intensificar o negar el
desarrollo de las competencias multiculturales.
·
Ser capaz
de definir las características más importantes de las organizaciones
integradoras en tanto que disponen de competencias
multiculturales, tales como:
-
Contar con el compromiso muticultural desde
los puestos más altos de la
organización.
-
Disponer de una política operativa
en esta materia.
-
Desarrollar un plan de acción para la multiculturalidad y la diversidad.
-
Solicitar de forma activa y periódica las impresiones y experiencias del
grupo de empleados.
-
Favorecer la construcción de un clima de responsabilidad hacia el
multiculturalismo dentro del sistema.
-
Incluir competencias multiculturales dentro de los criterios de evaluación.
-
Facilitar los recursos humanos y materiales (mentores, ayudas técnicas...)
para los empleados pertenecientes a un grupo minoritario.
-
Animar a la creación de
lazos y a la cohesión entre las minorías y las mujeres.
-
Poseer una responsabilidad y un compromiso
sistemático y duradero para educar por igual a todos los trabajadores.
-
Reconocer y visionar la organización como un reflejo de la sociedad.
Después
de apuntar algunas de la competencias que los orientadores deben poseer para
poder realizar intervenciones de tipo intercultural
y de las organizaciones para facilitar la interacción de los
trabajadores de diferentes culturas y etnias, se pasa a presentar las
perspectivas que el enfoque intercultural
ofrece para el desarrollo de la carrera .
5. Tópicos emergentes: Características de los centros educativos
interculturales
Son
diversos los autores que perfilan
las características que definen los centros educativos con dimensiones
interculturales. Aquí voy a
presentar el modelo de Banks y
Lynch (1986), adaptado por Aguado (1998) y las características que según Lee
(200) definen a una escuela culturalmente responsable.
Para
Aguado un medio escolar
intercultural es aquel que “ asume los objetivos propios de la educación intercultural y responde
al reto de educar diferentes grupos haciendo la escolaridad igual y equiparable
para todos atendiendo a las características diferenciales del alumnado: grupo
etnocultural, clase, gñenero, duscapacidad, etc.” (p.42 ).
FIGURA 2- CARACTERÍSTICAS DE UN MEDIO ESCOLAR INTERCULTURAL
De
acuerdo con Lee(2000) los aspectos relevantes que caracterizan a una escuela
culturalmente responsable son los once siguientes:
1.
La escuela ha adoptado una filosofía de la educación donde “todo”
tiene cabida.
2.
Es capaz de forjar un sentido de comunidad fuera de la diversidad
cultural.
3.
Mantiene los mismos estándares académicos.
4.
El curriculum es el resultado de la contribución de muchas culturas.
5.
La infusión multicultural, está más allá de los estereotipos de
pensamiento.
6.
Facilita a los estudiantes foros de intercambio de aprendizajes de sus
propios conocimientos y experiencias vividas en otras culturas.
7.
Temporalmente se recicla la plantilla con las aportaciones de otros
educadores.
8.
Posee mecanismos para tratar las tensiones culturales y raciales.
9.
Posee educadores cualificados.
10.
En la interacción escuela-familia se parte de la cultura y el lenguaje
de aquélla.
11.
La diversidad cultural en la escuela incluye a personas con
discapacidades, diversa orientación sexual, distinta tradición religiosa así
como la educación de adultos.
Como
puede observarse los rasgos que proponen ambos autores son muy semejantes. La única
diferencia es que Lee añade que el
papel de los orientadores en esto centros es único para promocionar el
desarrollo, facilitar el cambio e incrementar estas características
interculturales de las escuelas, destacando que los programas comprensivos de
orientación intercultural además de
proponerse objetivos para el desarrollo académico, profesional y perrsonal de
los estudiantes de diversas culturas, deben ser capaces de ayudarles a
desarrollar autoconceptos positivos y a aprender de la diversidad cultural. Como
indican Lee y Walz (1998) y Lee (2001) en las escuelas que son insensibles a la
diversidad, el rol principal del orientador consiste en lograr que el sistema se
ajuste al alumno y no el alumno al sistema.
Sin
duda que se requiere un esfuerza añadido por parte de las escuelas para
desarrollar programas que reflejen las necesidades
y realidades de todos los estudiantes teniendo en consideración sus
diferentes backgrounds, siendo agentes de cambio con el conocimiento y las
competencias necesarias para trasladar la conciencia cultural en acciones
constructivas. Estas acciones no solo deben estar presentes en la escuela, sino
también en las familias y en la comunidad.
6. Perspectivas de la orientación
con intervenciones interculturales
Si el estudio de la conducta académica,
vocacional y personal de los
grupos minoritarios es relativamente reciente, más aún lo es el
establecimiento de intervenciones de
orientación intecultural Estas
intervenciones parten de dos
premisas: primera:, todos los jóvenes pueden aprender y quieren aprender; y
segunda las diferencias culturales son reales y no pueden ignorarse Un aspecto
fundamental de cualquier intervención intercultudal es, por tanto ,la comprensión
de las realidades culturales de los alumnos y de su importancia para el
desarrollo académico, de la carrera y personal-social.
A
pesar de que los resultados de las investigaciones sugieren que algunas teorías
generales sobre el desarrollo cognitivo como la de Sternberg (1982) o las del
desarrollo de la carrera
como la de Holland (1985 )
son válidas para las personas pertenecientes a minorías
étnicas (Fouad &Dancer, 1992; Swanson, 1992) hay varias razones
para considerar que en este tema se necesita la perspectiva intercultural
.Baste citar algunas de ellas.
La
primera función del orientador intercultural es lograr el desarrollo académico.
Ya Super y Harckness en 1980 indican que el desarrollo cognitivo
, tiene lugar en un determinado “nicho cultural”, por lo que debe
valorarse en función de su grado de adpatación a las exigencias del contexto.
De hecho los cambios suelen producirse por las interacciones entre el sujeto y
su contexto. Del mismo modo Bruner (1980) se cuestiona un modelo único de
desarrollo cognitivo para adquirir y utilizar los conocimientos y Sternberg(1980)
distingue entre competencia y ejecución cognitiva, primando el factor cultural
que incide en la producción de un conocimiento en un medio cultural. Lo mismo
cabe decir respecto al de la
carrera o al personal y social de
los grupos minoritarios.
Pero
la problemática se profundiza si nos referimos a
los instrumentos de evaluación y de diagnóstico que se le aplican a los
estudiantes. Son diversos los autores que tratan esta temática, pero aquí sólo
voy a referirme a las preocupaciones vertidas por Reynolds y Kaiser81990) y que
se refieren a las siguientes aspectos:
·
Los tests
de contenidos son inapropiados: la mayoría incorporan ítems y procedimientos
que reflejan los valores de la
clase media blanca.
·
Las
muestras estandarizadas son inadecuadas, dado que los grupos minoritarios están
escasamente representados en las muestras
·
La
falta de familiaridad en el lenguaje entre los grupos minoritarios y el
examinador.
·
Las
consecuencias de la desigualdad social se manifiesta en la desventaja para los
logros académicos y profesionales.
·
La medición
de atributos diferentes cuando se emplean con sujetos de diferentes culturas.
·
Se
cuestiona la validez predictiva diferencial de los tests con los grupos
minoritarios.
·
Las
diferencias en la costumbre de hacer tests entre dichos grupos.
La
mayoría de las investigaciones sobre las diferencias en los logros académicos de estos grupos proceden de lo que viven en
Estados Unidos. Según Axelson (1993) los logros educativos de los Americano
Negro, tanto en términos de sus puntuaciones en los tests como en las
calificaciones están por debajo de
la media nacional, si bien habían ganado considerablemente desde el año de
1960 Los resultados de los logros académicos de las Americano-hispanos
son mas bajos, habiendo un 44% que abandona
la “high schol” Tampoco las investigaciones sobre la educación
bilingüe de estos alumnos parece revertir y mejorar sus logros
Aunque los logro educativos de los Americanos Asiáticos
es más elevado que los dos grupos anteriores, sus puntuaciones en los
tests verbales se mantiene más bajos quel a media nacional en la primera,
segunda e incluso tercera generación (Hsia,1988) así como en el inglés
escrito, existiendo variación entre los grupos asiáticos: por ejemplo en 1980
el promedio de las indios asiáticos que se graduaron fueron un 70%, mientras
que los Vietnamitas sólo alcanzaron el 18%.
La
segunda función de la orientación intercultural es facilitar
el desarrollo de la carrera de los alumnos pertenecientes a los diversos
grupos minoritarios. El proceso de exploración
y de toma de decisiones y elección de las carreras. Para muchos estudiantes la
cuestión de los intereses, los valores y las elecciones profesionales es una de
las cuestiones más complejas y desafiantes (Herring,1998) .
Por un lado, las teorías del desarrollo de la carrera
parten en la mayoría de los casos
de una cosmovisión Eurocéntrica que
puede ser diferente de las que poseen los grupos minoritarios, asumiendo una
perspectiva individualista y de auto-desarrollo respecto al tema de las
carreras, mientras que algunos miembros de
grupos minoritarios poseen un enfoque más
colectivista. Por otro, los instrumentos de evaluación de
las carreras se desarrollan y normalizan de acuerdo con los euro-caucásicos
y no con los de otras culturas diferentes.
Como
es sabido la mayoría de las teorías del desarrollo de la carrera enfatizan el
grado de control que los sujetos tienen sobre el proceso de la toma de
decisiones y sobre los aspectos psicológicos que contribuyen la éxito y a la
satisfacción profesional. Sin embargo, los sujetos de los grupos minoritarios
cuentan con diversas barreras estructurales, institucionales y sociales que les
impiden ese grado de logro y de
control en el desarrollo de sus carreras. Estas barreras son el resultado de la
discriminación de esos grupos
minoritarios o de las desventajas
socioeconómicas unidas a ellos. Sin que ahora convenga detenerse en la
divergencias en el desarrollo de las carreras según los grupos minoritarios ,
se estima que tiene un interés mayor presentar algún modelo para la intervención
en el desarrollo de las carreras de dichos grupos desde la perspectiva
intercultural. Para esto sujetos las cuestiones sobre el desarrollo de la
carrera llevan implícitos otros
problemas tales como los económicos, culturales o personales, por lo que es más
apropiado emplear un enfoque holístico, además de que el orientador haya
sido
entrenado en las competencias multiculturales correspondientes.
En
cuanto a al desarrollo personal y social,
uno de los primeros objetivos de la orientación intercultudal es la
potenciación de un auto-concepto
positivo y de la autoestima, así como el desarrollo de
las relaciones interpersonales y
del respeto mutuo entre los alumnos de diferentes backgrounds.
A
continuación se presenta una propuesta de
orientación intercultural para el
desarrollo de académico, de la
carrera y personal
que implica tres modelos de intervención
Los
tres modelos de intervención son
la del consejo personal, la de programas y la de consulta, mientras que las tres
áreas son las relacionadas con el mundo educativo, con el profesional y con el
personal.
De
hecho el modelo de la orientación por consejo
ha sido el más tradicional en la literatura multicultural, empleándose tanto
para los logros educativos como personales o profesionales. Sin duda es en ésta
modelo dónde más se puede profundizar de un modo individualizado en todos los
problemas personales e y las
diversas variables incluidas en la propia cultura y etnia.
En
cuanto al modelo de Programas son difíciles de diseñar y de aplicar, a no ser que el programa comprenda
los tres componentes siguientes: primero, abundantes
aspectos humanos de carácter
universal segundo ,factores específicos a las cosmovisiones de las
diversas culturas; y tercero , componentes particulares para
cada individuo. Por ello, un programa comprensivo
con alumnos minoritarios es más deseable y eficaz para crear una atmósfera
afirmativa y aceptante en una escuela es más deseable que programas aislados.
En estos programas se requieren redefinir las
barreras y las insensibilidades
culturales que tenga el sistema para lograr la igualdad educativa y la utilización
de las iniciativas para
poder desafiarlas (Lee,1995) (revista marrón) así como intervenciones
especiales con los padres y la comunidad, promoviendo su incorporación al
proceso educativo.
Por
último, el modelo de consulta,
puede tener tres niveles: el nivel
sistémico dentro del centro educativo, la consulta a la
familia o con la comunidad. En los tres ámbitos pretenden el objetivo de
modificar los ambientes de los grupos minoritarios, de tal suerte que los
obstáculos para su desarrollo personal, profesional o educativo se superen. Al
trabajar para promocionar los
cambios en los sistemas sociales y organizacionales los orientadores deben
trabajar con otros agentes de cambio. Por
ejemplo, en una intervención sistémica los orientadores pueden ayudar a los
profesores y administradores para
que sean más conscientes de los problemas especiales que los grupos
minoritarios tienen respecto a los logros
académicos, las carreras, o su autoconcepto ,
impulsando sus niveles de aspiraciones
y planificando la aplicación de las
estrategias para fortalecer su desarrollo personal.
Respecto
al modelo de grupos de orientación
es el más utilizado dentro del enfoque intercultural ,si bien algunos autores
cuestionan su eficacia con los grupos minoritarios (Dunn& Veltman,1989).Algunas
personas pueden tener más dificultades por las inhibiciones culturales para
abrirse con el grupo ,por lo que conviene más emplear
el formato de los grupos estructurados y tratando de que lo formen
sujetos pertenecientes a homogéneos backgrounds
y creencias culturales similares para facilitar los aprendizajes
individuales.
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