Esta,
la 4.1,
de octubre de 2001,
es una versión ya "histórica" de una página web que se creó allá por 1995... cuando internet todaví­a iba a pedales.

Las primeras versiones se albergaron
gratuitamente
en una benemérita comunidad de pirados, Geocities, posteriormente comprada por Yahoo y domesticada.
Ya nunca fue lo mismo...
Todaví­a (en mayo de 2007) queda una entrada en la nueva Geocities, en recuerdo de aquella era heroica, y un montón de código basura escondido entre sus entrañas...

Su apariencia respondí­a a una época y a una estética diferentes de la actual, casi casi la de la
"Guerra de las Galaxias"
cuando los rumores de que George Lucas iba a continuarla, volvieron a poner de moda la mí­tica serie.

El código se "optimizó" para el Internet Explorer de la época, que era el único que permitía el atributo bgproperties="fixed", precisamente en honor de la serie y su inicio en la pantalla, con las letras deslizándose majestuosamente sobre el fondo estrellado... Luego ya pasó a optimizarse al Netscape de su tiempo y a Firefox, pero todaví­a queda algún pecado original escondido...

Posteriormente vinieron otras versiones, más "académicas", cuando internet comenzó a explotar a finales del siglo XX y nuevas generaciones de alumnos accedieron, masivamente, a la red y se quedaban con los ojos como platos cuando entraban a la web del profe. No parecí­a que estuviera el horno para bollos.

Sin embargo, dichas versiones, aunque igual de informativas, resultaban menos "sorprendentes". Mientras antes, en las primeras versiones, habí­a división de opiniones, unos se acordaban de la familia paterna y otros de la materna, como en el chiste, en las posteriores, sí­mplemente no había.

No habí­a opiniones, digo. Eso es lo peor que puede pasarle a un sitio de comunicación. Por lo tanto, duraron poco. Los OGGX dijeron educadamente a Antonio Ten Ros que, o abandonaba voluntariamente Alna, o se iba con los AAL o hacía algo.

Gabinete de crisis. Medidas drásticas. ¡Hay que buscar un culpable!

Mientras... de hurtadillas volvieron a colarse las viejas páginas. De nuevo división de opiniones.

Pero los tiempos habí­an cambiado. El siglo XXI de la Tierra se había vuelto más divertido, o Antonio más desvergonzado. SOGGX y el consejo de los OGGX estuvieron de acuerdo: Volví­an las viejas páginas, actualizadas en lo posible, dentro de un orden, y le daban un poco más de tiempo...

Y ahí estamos... en el tiempo...

No sabemos cuanto durará...

Quizá dependa de tí­...