Discriminación
Laboral
La incorporación de la mujer al trabajo remunerado constituye una de las transformaciones más importantes que están ocurriendo en las sociedades desarrolladas y un de sus logros más preciados.
En realidad que las mujeres trabajen no es algo nuevo. Siempre lo han hecho : En el hogar, en la tierra, cuidando el ganado, en la artesanía o en el negocio familiar . Lo que ha cambiado es que cada vez más mujeres tienen un trabajo remunerado, es decir, realizan actividades sujetas a un horario y por el que perciben un salario.
Pero la sociedad no está cambiando al mismo ritmo y
entre las mujeres la satisfacción de tener un empleo se ve contrarrestada
por los enormes costes personales que implica en términos de doble
jornada. Al mismo tiempo llama la atención que, aunque ha aumentado
el empleo femenino, las mujeres siguen concentradas en los trabajos con
peores condiciones laborales y económicas, a la hora de ascender,
las mujeres parecen estar "bajo un techo de cristal y pegadas al suelo"