- Notas: La ciudad de Babilonia
era famosa por sus murallas, que tenían fama de inexpugnables:
se
decía que la ciudad sólo podía ser tomada a
traición,
sin lucha.
Las musas eran hijas de Zeus y hermanas (no hijas) de Apolo. De entre
ellas,
Erato, musa de la poesía amorosa, era representada con una
cítara.
Apolo, inverntor de la cítara, era el dios de las artes y
también
del Sol y de la luz. Sus cabellos rubios se identificaban con los rayos
del Sol.
- Observaciones: La
construcción
de la frase es: Citarista, si solicitas el pulso al brazo de mi
instrumento,
la ciudad de Babilonia será digno sujeto de las orejas del vulgo.
La disyuntiva sobre los muros es una
burla sobre estos versos de Ovidio:
contiguas
tenuere domus,
ubi dicitur altam
coctilibus muris cinxisse Semiramis
urbem.
|
[Píramo
y Tisbe] tuvieron casas contiguas, donde se dice
que Semíramis rodeó de muros cocidos su alta ciudad. |
El estudiante de latín que se enfrenta a Ovidio tiene
que caer en la cuenta de que "muros cocidos" ha de entenderse como
"muros hechos de tierra cocida", es decir, de ladrillo; pero entonces
Góngora
argumenta que si es lícito llamar muros cocidos a los muros
de tierra cocida, igualmente sería lícito llamar
"muros
crudos" a los muros hechos de adobe, es decir, de tierra sin cocer
(aunque esto no lo hubiera entendido nadie).
Decir que Babilonia era más famosa por Píramo y Tisbe que
por sus muros es una hipérbole, pues sin duda los muros de
Babilonia
eran más famosos. Un estoque es una espada larga y delgada,
sólo
afilada en la punta. Decir que han peregrinado el mundo es una
metonimia,
pues quien ha recorrido el mundo no han sido los dos amantes, sino su
historia,
cuyo final los muestra muertos y atravesados por una misma espada.
Archipoeta (primero entre los poetas) es una creación jocosa,
que
imita títulos como archiduque o arcipreste.
Parece ser que Góngora creía que las musas eran hijas (y
no hermanas) de Apolo. En unas décimas dice:
no es de Apolo -que
es mentira-
hija, musa tan bellaca, ...
(Ataca a un hombre llamado Miguel Musa,
y dice que esta "Musa"
no es auténtica, no es hija de Apolo.)
Es una imagen clásica representar la inspiración
artística con la imagen de una musa que dicta sus versos al
poeta,
o que toma el brazo al músico para guiarle al tañer su
instrumento.
Pero esta imagen puede pervertirse sugiriendo que el artista se vale
por
sí mismo sin ayuda divina, y que lo máximo de provecho
que
puede hacer la musa cogiéndole el brazo es tomarle el pulso.
Así,
los versos 11-12 admiten una doble lectura:
- Si le solicitas al brazo con que toco mi instrumento que
lo pulse, que lo taña, (la lectura más clásica), o
bien
- Si le pides el pulso (si tratas de medir el pulso) al brazo
con el que toco mi instrumento, es decir, si pretendes tomarme el brazo
para inspirarme, aunque con ello no hagas más que tomarle el
pulso
a mi brazo.
En cualquiera de las dos lecturas la
musa se limita a
pedir al poeta que componga versos, pero se le niega su capacidad
inspiradora.
Los tribunos del vulgo son sus gobernantes, aquellos que se encuentran
por encima del vulgo, en cuento a poder y, teóricamente,
también
en cuanto a cultura. En suma, Góngora pide excusas a los cultos
porque no va a escribir para ellos, sino para el pueblo llano, cuyo
aplauso
busca.
Comentarios:
Esta primera frase resume perfectamente el propósito
del poema: Góngora declara su intención escribir un poema
para el vulgo, esto es, sencillo, alejado de sus polémicos
poemas
mayores como el Polifemo o las Soledades, que iban dirigidos a gente
culta
y que tantas críticas recibieron. Como muestra de buena voluntad
usa la palabra "orejas", que fue tachada de vulgar cuando la
empleó,
por ejemplo, en el Polifemo: (cuyas orejas
a mis gemidos son rocas al viento). Sin embargo, una frase de
dieciséis
versos no tiene nada de popular. No habrá entre el vulgo muchos
que asocien "citarista" con Musa, o "archipoeta rubio" con "Apolo" o
que
capten la alusión al verso de Ovidio sobre los muros crudos. En
suma, Góngora está haciendo descaradamente lo contrario
de
lo que afirma proponerse. El poema va a ser tan complejo o más
que
sus poemas "serios" y "cultos", pero tendrá formalmente el
aspecto
de un poema jocoso popular.
Los más maliciosos ven todavía una alusión
más sutil: dice literalmente que el sujeto de su poema va a ser
Babilonia, lo cual es forzado, pues en realidad va a hablar de
Píramo
y Tisbe que, ciertamente, vivían en Babilonia, pero esto es
más
bien circunstancial en la historia. ¿Por qué decir,
entonces,
que el sujeto de la historia será Babilonia? Tal vez porque
Babilonia,
la Babel bíblica, se asociaba con el mito de la torre de Babel,
e incluso se creía que su nombre significaba "confusión",
por una falsa relación con el hebreo balal (confundir).
Así,
Góngora dice que el sujeto de su poema es la confusión,
lo
ininteligible.