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A principios de 1793, el gobierno
francés había decretado una
leva forzosa de 300.000 hombres, pero un grupo de hombres reunidos para
ser informados del proceso manifestaron su negativa a enrolarse. Las
protestas se repitieron el 10 de marzo
en diversas localidades, la misma fecha en la que la Convención
nacional decretó la constitución de un Tribunal criminal extraordinario,
más conocido como Tribunal
revolucionario, que juzgaría sin posibilidad de
apelación a todos los sospechosos de actuar contra la
revolución. Como acusador público fue elegido Antoine Quentin Fouquier de Tinville,
primo de Camille Desmoulins. En los departamentos se organizaron comités de vigilancia, que
otorgaban cartas cívicas
a los buenos ciudadanos, y hacían detener a los sospechosos de
no ser tan buenos.
El 11 de marzo una multitud de
unos 6.000 hombres dispersó en Machecoul
a un centenar de guardias nacionales y se dedicó a matar y
desvalijar a quienes tachaban de "patriotas", es decir, de quienes
desempeñaban funciones públicas al servicio de la
república. El 12 de marzo se
produce una sublevación similar en Anjou, donde más de
600 hombres se reunieron y la guardia nacional disparó contra
ellos matando a varias decenas y dispersando al resto, pero al
día siguiente, el 13 de marzo,
más de 300 hombres dirigidos por Jacques Cathelineau se dirigieron al
castillo de Jallais tomando
como escudos a
algunos patriotas que habían capturado. En diez minutos
tomaron el castillo y se hicieron con tres cañones, el
más grande de los cuales fue bautizado como la Marie-Jeanne. El 15 de marzo Cathelineau llevó a
15.000 hombres y
la Marijuana a la
pequeña ciudad de Cholet.
Un emisario exigió a los patriotas la rendición de la
plaza, pero el comandante consideró que con sus 580 guardias
nacionales podía hacer frente a 15.000 campesinos armados con
hoces. Sin embargo, en unas horas los rebeldes saquearon la ciudad. En
los días
posteriores se llegaron a agrupar unos 35.000 rebeldes, que formaron un
auténtico ejército
vendeano (por la Vendée,
que era el nombre de la región donde se estaban produciendo la
mayoría de las revueltas). Los vendeanos se
dirigieron contra Chalonnes-sur-Loire,
donde los republicanos concentraron 4.000 hombres y cinco
cañones. No obstante, los miembros del ayuntamiento decidieron
rendir la ciudad. El paso siguiente que cabía esperar en los
rebeldes era tomar Angers, pero los campesinos (que lo
querían esencialmente era no ser soldados) decidieron disolverse
y regresar a
sus casas.
El 17 de marzo se reunió
por primera vez en Maguncia la Convención
nacional alemana del Rhin, el primer parlamento
democrático elegido en Alemania, y órgano legislativo de
la República de Maguncia,
que la declaró independiente del Sacro Imperio Romano
Germánico.
El 18 de marzo el
ejército francés dirigido por el general Dumouriez fue
derrotado en Neerwinden, en
los Países Bajos austríacos. Los franceses perdieron unos
4.000 hombres.
La Convención nacional decidió tomar la
iniciativa contra los insurrectos de la Vendée, y reunió
un ejército de 2.200 soldados, 100
jinetes y 8 cañones, que intentó llevar hasta Nantes. El 17 de marzo dispersaron a algunos
campesinos, pero, la noche del 19 de marzo,
los republicanos fueron atacados por sorpresa y puestos en fuga en
desbandada. A finales de mes, los vendeanos contaban con tres
ejércitos de 40.000, 10.000 y 15.000 hombres, respectivamente,
bastante mal equipados y mal coordinados, pero suficientes como para
preocupar a la Convención nacional y para que la revuelta de la
Vendée pueda considerarse como una pequeña guerra civil.
El 22 de marzo unos 4.000
vendeanos salieron de Machecoul para atacar la ciudad de Pornic, que tomaron sin dificultad y
se dieron al saqueo, pero más tarde llegaron unos 200 soldados
republicanos que pillaron a los campesinos por sorpresa y
desorganizados, y los pusieron en fuga, aunque algunos fueron
capturados
y fusilados poco después. En Machecoul, algunos patriotas fueron
ejecutados también como represalia. Entonces, los vendeanos
buscaron a François-Athanase
de Charette de La Contrie, un militar de treinta años que
había luchado en la guerra de independencia de los Estados
Unidos, y le pidieron que aceptara dirigirlos. Charette aceptó y
el 27 de marzo se dirigió a
Pornic con 8.000 hombres, que volvieron a tomar Pornic sin que los
republicanos pudieran hacer nada para evitarlo esta vez. Por otra
parte,
Charette impidió el saqueo.
En general Dumouriez arrestó a los
enviados de la Convención nacional que debían investigar
su actuación en Neerwinden y los entregó a los
austríacos.
Después trató de convencer a sus tropas de que marcharan
sobre París para derrocar el gobierno revolucionario, pero su
intento fracasó y el 5 de abril
tuvo que huir a territorio austríaco
junto con Luis Felipe y Antonio de Orleans, hijos de Felipe
Igualdad.
Sospechoso de ser amigo de Dumouriez, el corso Pasquale Paoli fue
declarado traidor a la patria y llamado a París, pero Paoli se
rebeló contra Francia y buscó el apoyo británico.
Desde principios de año, Marat había librado una batalla política contra los brissotinos, a los que acusaba de ser enemigos encubiertos del republicanismo. (Se habían opuesto a la ejecución de Luis XVI así como a la constitución del tribunal revolucionario. Además, el traidor Dumouriez era brissotino.) Ese mismo día, Marat instó al Club de los jacobinos a solicitar la destitución de los diputados de la Convención que habían votado en favor de consultar al pueblo si el rey Luis XVI debía ser ejecutado.
La derrota de neerwinden y la insurección de la Vendée
llevaron a la Convención nacional a tomar medidas de
excepción. El 6 de abril se
nombró un Comité de
salvación pública, formado por nueve de sus
miembros con la
autoridad necesaria para agilizar las decisiones de gobierno. Los
componentes del Comité tenían competencias durante tan
sólo un mes, pero el periodo era renovable. Entre sus nueve
miembros iniciales figuraba Danton, que en la práctica
dominó a los restantes. Sus declaraciones no podían ser
más inquietantes: La
salvación del pueblo —dijo— requiere grandes medios y medidas
terribles.
El 8 de abril llegó a los
Estados Unidos un embajador del gobierno francés, el "ciudadano"
Edmond Charles Genet.
Desembarcó en Charleston, y desde allí, con la
colaboración del gobernador de Carolina del Sur, se
dedicó a organizar expediciones al sur contra los
españoles y al norte contra los británicos.
Un ejército republicano de 4.000 hombres se dispuso a
combatir a los sublevados de la Vendée, y el 11 de abril se encontró en Chemillé con un
contingente de 6.000 hombres dirigidos por Cathelineau. La batalla se
prolongó desde el mediodía hasta el
anochecer, cuando finalmente los republicanos tuvieron que retirarse,
aunque
habían sufrido menos bajas que los vendeanos.
El 13 de abril los brissotinos
denunciaron a Marat por haber conspirado contra ellos para lograr su
destitución, y la Convención nacional acordó
detenerlo y enviarlo al tribunal revolucionario. Ese mismo día,
en el Poitou, unos 3.000 vendeanos armados con hoces y unos pocos
fusiles, se enfrentaron a un ejército republicano de 2.500
hombres en Les Aubiers. Se
dice que el general de los vendeanos, Henri
de La Rochejaquelein, gritó a sus hombres: Si avanzo, seguidme, si retrocedo matadme,
si muero vengadme. Los republicanos, tomados por sorpresa, se
asustaron y no tardaron en huir. Los vendeanos se hicieron con
numerosas armas y municiones.
El 14 de abril un
ejército de 32.000 hombres, principalmente prusianos,
rodeó Maguncia, que seguía bajo el poder de los
franceses.
El 15 de abril 35 de las 48 secciones revolucionarias (o
distritos) de París presentaron ante la Convención
nacional una petición de destitución de 22 diputados
brissotinos.
El 17 de abril un ejército
español bajo el mando del general Antonio Ricardos invadió el
Rosellón.
En la ciudad de Vezins se
encontraba un ejército republicano de 5.000 hombres, de los
cuales, 2.000 fueron enviados en auxilio de dos compañías
de granaderos rodeadas en un castillo próximo, pero unos 10.000
vendeanos se lanzaron sobre ellos el 19 de
abril, bajo la dirección del marqués Charles Artus de Bonchamps y de Maurice Joseph Louis Gigost d'Elbée,
y los hicieron volver a Vezins, de donde fueron expulsados
a su vez con cerca de un millar de bajas. Bonchamps había
participado en la guerra de independencia de los Estados Unidos.
En los Estados Unidos, las posiciones respecto de la
revolución francesa estaban divididas. Los federalistas eran
probritánicos, mientras que los republicanos demócratas
eran profranceses. Éstos arguían que Estados Unidos
estaba en deuda con Francia por la ayuda que este país
había prestado a la revolución americana, mientras que
los federalistas consideraban que la ayuda se la había
proporcionado el rey Luis XVI, no el gobierno republicano. Este punto
de vista no era descabellado, pues, ciertamente, muchos de los
franceses que habían luchado en la guerra de independencia
norteamericana ahora luchaban contra la república francesa o
eran perseguidos por ella.
Frente a estas discrepancias, Washington adoptó una
solución intermedia. Afirmó que la alianza con Francia
—en caso de existir— comprometía a los Estados Unidos a ayudarla
en caso de que fuera atacada, pero, como había sido Francia
quien había declarado la guerra a Gran Bretaña, los
Estados Unidos podían declararse neutrales sin faltar a su
presunto compromiso. Y así lo hizo: el 22 de abril, Washington proclamó la
neutralidad de los Estados Unidos, al mismo tiempo que reconocía
al gobierno revolucionario francés.
Ese mismo día, los vendeanos
obtuvieron una nueva victoria en Beaupréau,
dirigidos por Bonchamps, donde murieron 900 republicanos y otros 1.200
cayeron prisioneros. Pero
ese mismo día Charette tuvo que abandonar Machecoul con
más de 2.000 hombres ante el ataque de un ejército
republicano de 2.700 soldados.
El tribunal revolucionario absolvió a Marat, que el 24 de abril regresó a la
Convención nacional dispuesto a seguir combatiendo a los
brissotinos con un renovado apoyo popular.
Tras su derrota en Machecoul, Charette se había refugiado
junto con veinte de sus hombres en Lege,
donde el 30 de abril fue atacado por
un ejército republicano de 600 soldados. Pero Charette
había logrado reunir unos 1.500 hombres, con los que puso en
fuga a los atacantes, que perdieron cien hombres y sus dos
cañones.
El 5 de mayo unos 20.000
vendeanos se presentaron ante la ciudad de Thouars dirigidos por Cathelineau,
Bonchamps y La Rochejaquelein. Para acceder a ella
debían cruzar el río Thuet,
en cuyos puentes se habían apostado los republicanos. Tras seis
horas de lucha infructuosa, Louis-Marie
de Salgues, el marqués de Lescure, que a sus veintisiete
años participaba por primera vez en una batalla, se
adelantó solo hasta el puente de Vrines bajo el fuego enemigo y
animó a sus hombres a seguirlo. Los vendeanos cruzaron el puente
a la vez que algunos jinetes vadeaban el río y
sorprendían a los republicanos por la retaguardia. Unas horas
después los vendeanos entraban en la ciudad donde se apoderaron
de armas y municiones, aunque esta vez no hubo saqueos ni matanzas. El 13 de mayo unos 12.000
vendeanos atacaron La
Châtaigneraie, que estaba defendida por unos 3.000
republicanos, los cuales abandonaron la ciudad con 500 bajas al cabo de
dos horas de combate.
El 16 de mayo 10.000 vendeanos
provistos de treinta cañones se presentaron ante Fontenay-le-Compte, que los
republicanos habían rebautizado como Fontenay-le-Peuple, donde se
encontraban 6.000 soldados republicanos. Durante la batalla, los
republicanos lograron rodear las líneas enemigas y atacar a los
vendeanos por la retaguardia, y además llegaron 2.000 soldados
más de refuerzo, con lo que los vendeanos se vieron obligados a
huir perdiendo su artillería, incluida la famosa "Marijuana".
El ciudadano Genet permanecía ajeno a las reticencias del
gobierno estadounidense hacia la revolución francesa. Mientras
estuvo en territorio republicano demócrata, sólo
oyó elogios y discursos entusiastas, pero cuando llegó a
Filadelfia y se entrevistó con Washington el 18 de mayo, se encontró con una
fría acogida. Washington le recordó que los Estados
Unidos eran neutrales, y que muchas de las acciones que Genet estaba
llevando a cabo desde su territorio ponían en entredicho la
neutralidad.
El 18 de mayo Ricardos
derrotó al ejército francés en la batalla de Mas Deu, consolidando la
ocupación del Rosellón. Mientras tanto, el brissotino Élie
Guadet denunciaba a la comuna
de París (el gobierno revolucionario de la capital
francesa), a cuyos dirigentes calificaba de "autoridades anárquicas,
ávidas de dinero y de poder", y propuso su
disolución inmediata.
Ese mismo día murió Timur Sah, el rey de
Afganistán, que fue sucedido por su quinto hijo, Zaman Sah.
El 21 de mayo los brissotinos lograron que la Convención aprobara la formación de la que se llamó Comisión de los doce, encargada de supervisar los arrestos llevados a cabo por la comuna de París (el gobierno revolucionario de la capital francesa) y de informar a la Convención de todos los casos de conspiración contra la libertad en el interior de la República. La comisión contó con una mayoría de brissotinos, que tuvieron así un medio de defenderse de los arrestos arbitrarios a los que era propensa la comuna., a la vez que una herramienta para hacer lo propio con sus adversarios.
Otro ejército de la coalición había invadido
Francia por el norte. El 23 de mayo,
el duque Federico de York (el
segundo hijo del rey Jorge III de Gran Bretaña) al mando de un
ejército de británicos y austríacos,
derrotó a los franceses en la batalla de Famars.
El 24 de mayo la Comisión
de los doce ordenó el arresto del periodista y político
jacobino Jacques-René
Hébert, que secundaba a Marat en sus denuncias contra los
brissotinos.
Las tensiones entre jacobinos y brissotinos en la
Convención nacional iban en aumento. El 27 de mayo Marat
exigió la disolución de la Comisión de los doce, y
aprovechando que ya era de noche y que faltaban muchos brissotinos en
la sala, los jacobinos logran que la Convención
decretara la puesta en libertad de todos los detenidos por la
Comisión. Cuando al día siguiente, el 28 de mayo, los ausentes se enteraron del
decreto, protestaron enérgicamente y exigieron que fuera
retirado. Tras un acalorado debate, una votación decidió
que, en efecto, el decreto debía ser retirado.
El 31 de mayo la comuna de
París organizó una revuelta, y una multitud se
presentó ante la Convención nacional para exigir, entre
otras reivindicaciones, la destitución de los diputados
brissotinos y la supresión de la Comisión de los doce. La
convención, siguiendo el consejo de la Comisión de
salvación pública y a pesar de la intervención
enérgica de Robespierre (que había incitado a la
sublevación) decidió suprimir la Comisión de los
doce, pero no el cese de los diputados brissotinos.
El 2 de junio, en una nueva
insurrección, 80.000 hombres de la guardia nacional, dirigidos
por François Hanriot,
rodearon la Convención nacional y exigieron nuevamente la
destitución de los diputados brissotinos. Tras un breve debate,
los miembros de la Convención trataron de abandonar el recinto,
pero Hanriot gritó: ¡Artilleros,
a vuestros puestos! y así, los diputados comprendieron
cuán justo era que volvieran a la sala de sesiones y decretaran
el arresto domiciliario de 29 diputados brissotinos, entre ellos el
propio Brissot. La
Convención nacional quedó así en manos de los
jacobinos.
La caída de los brissotinos en la Convención nacional
suscitó numerosas revueltas en las provincias, conocidas como insurrecciones federalistas. Ese
mismo día en Marsella se formó un Comité general que
dispersó a los jacobinos y apresó a sus cabecillas.
La ciudad de Lyon se había rebelado contra las autoridades
republicanas cuatro días atrás, no por nada relacionado
con los brissotinos en particular, sino porque sus habitantes estaban
hasta las gónadas (por ser finos) de tribunales revolucionarios,
arrestos, decapitaciones y otros abusos de poder. Sin embargo, pronto
se adhirió a la causa brissotina y empezó a organizar
revueltas en los departamentos vecinos, sobre todo en el Franco
Condado.
Por supuesto, uno de los departamentos más virulentos contra
la deposición de los brissotinos fue La Gironda, de donde
provenían muchos de ellos. El 7 de
junio organizó un ejército.
El 9 de junio los franceses
obtuvieron una victoria frente a los austríacos en la batalla de
Arlon, en los Países
Bajos. Ese mismo día, 12.000 soldados republicanos fueron
derrotados una vez más en Saumur
por unos 30.000 vendeanos dirigidos por Cathelineau y La
Rochejaquelein. En las prisiones de Saumur, los vendeanos enconraron al
general Pierre Quetineau, que
había sido encarcelado por su derrota en Thouars, el mes pasado.
Lescure le ofreció la posibilidad de quedarse con los vendeanos
sin necesidad de unirse a su causa, pero Quetineau rechazó la
oferta, en parte por sus convicciones, en parte para evitar que su
familia sufriera represalias. Las rebeliones brissotinas habían
dado alas a los monárquicos, y ahora el ejército vendeano
se hacía llamar ejército
católico y real. Ese mismo día Olympe de Gouges
dirigió al presidente de la Convención Nacional una carta
en la que expresaba su indignación por el arresto de los
diputados brissotinos, medida que atentaba contra los principios
democráticos.
El 11 de junio Charette, al
frente de unos 12.000 vendeanos, logró arrebatar Machecoul, que
estaba defendida por unos 2.500 soldados republicanos.
El 17 de junio el
ejército de la coalición, tras una serie de tentativas
fracasadas, empezó a bombardear Maguncia.
El 24 de junio la
Convención nacional aprobó finalmente la nueva Constitución de la
República Francesa, que después fue aprobada por sufragio
universal.
El 28 de junio un
ejército realista trató de tomar la ciudad de Luçon, pero unos 150 soldados
republicanos desertores que se habían unido a los realistas
decidieron cambiar nuevamente de bando y sembraron tal confusión
que los realistas terminaron huyendo al caer la noche, perseguidos por
los republicanos. Al día siguiente, el 29 de junio, un ejército de
más de 40.000 realistas con 20 cañones trató de
dar un golpe decisivo tomando Nantes, lo cual, tal vez, les
habría permitido marchar sobre París. La batalla
duró desde el amanecer hasta que llegó la noche, y
finalmente los realistas tuvieron que retirarse con más de un
millar de bajas, entre ellas el general Cathelineau, que resultó
gravemente herido. El 30 de junio,
el
general François-Joseph
Westermann, al mando de 4.000 soldados republicanos,
atacó la ciudad de Parthenay,
en poder de los realistas bajo el mando de Lescure, quienes,
sorprendidos, se dieron pronto a la fuga. Unos 2.000 prisioneros
liberados se unieron a las filas de Westermann. Al enterarse de lo
sucedido en Parthenay, La Rochejaquelein deja Saumur para acudir en
ayuda de Lescure. Entre ambos reunen 5.000 hombres, que se encuentran
de nuevo con Westermann el 3 de julio,
que amenazaba Châtillon, la "capital" vendeana. El encuentro se
produjo en Moulin-aux-Chèvres,
y al cabo de dos horas de combate los realistas se dispersaron. Unas
horas después Westermann tomaba Châtillon. Los dirigentes
realistas huyeron a Cholet. El 5 de julio,
los realistas reunieron 25.000 hombres para recuperar Châtillon.
La "Marijuana" dio la señal para empezar el combate y esta vez
los realistas obtuvieron una victoria aplastante. Westermann pudo huir
hasta Parthenay con 500 jinetes, pero 4.500 de sus hombres murieron, ya
en combate, ya asesinados por los realistas, que estaban un tanto
molestos con Westermann, porque esos días había
incendiado numerosas propiedades en la región. Otros 1.000
soldados republicanos fueron hechos prisioneros.
Los federalistas de Normandía y de Bretaña organizaron
un ejército de 3.000 hombres en Caen,
que pretendía atacar París, pero el 13 de julio se encontró con un
ejército de 4.000 republicanos en Brécourt. Allí
éstos dispararon su artillería y los federalistas se
dispersaron presos del pánico. Ningún bando sufrió
ninguna baja.
El 13 de julio Marat se
encontraba escribiendo en la bañera, donde pasaba largos
periodos de tiempo debido a su enfermedad cutánea, cuando
recibió la visita de una joven aristócrata brissotina
llamada Charlotte Corday, que
se declaró dispuesta a revelarle los nombres de algunos
conspiradores brissotinos, aunque lo que hizo en realidad fue
asesinarlo clavándole
un puñal. David pintó a raíz del suceso un cuadro
que gozaría de gran fama en los meses siguientes (incluso se
encargó a sus discípulos que hiceran copias
propagandísticas). Se trata de La
muerte de Marat.
El 14 de julio murió el
general realista Jacques Cathelineau, a consecuencia de las heridas que
había sufrido en Nantes.
El ejército francés había penetrado en Anjou
(foco de la revuelta vendeana) provocando tantos saqueos y matanzas que
su propio general, Jacques Marquerite
Pilotte de La Barollière, pidió ser relevado
del mando. El 15 de julio fue
atacado en Martigné-Briand
por un ejército de 15.000 realistas, pero unos errores de
maniobra que sembraron la confusión entre ellos terminaron por
dispersarlos.
El 17
de julio fue decapitada Charlotte Corday.
La Barollière se había establecido en Villiers, pero
el 18 de julio tuvo que huir cuando
la ciudad fue atacada por 10.000 realistas dirigidos por oficiales
secundarios, pues los principales generales realistas se encontraban en
Châtillon decidiendo quién sucedería a Cathelineau
como generalísimo del ejército católico y real. El
elegido fue Maurice d'Elbée.
Después de un largo asedio, los ejércitos aliados entraron en Maguncia el 22 de julio y disolvieron la república.
El 25 de julio unos 1500
realistas atacaron Saint-Philbert-du-Pont-Charrault,
pero fueron rechazados y los republicanos se apoderaron de Chantonnay.
Ese mismo día Danton se
convirtió en el presidente de la Convención nacional y el
27 de julio Robespierre pasó a
formar parte del Comité de salvación nacional. Gracias
a su popularidad, no tardó en convertirse en la máxima
autoridad en Francia. Arguyendo que las circunstancias así lo
requerían, logró que el Comité y la
Convención nacional secundaran todas sus decisiones. Otra
incorporación al Comité fue la del general Lazare Nicolas Marguerite Carnot,
que inmediatamente se dispuso a reorganizar el ejército.
Los realistas reunieron 15.000 hombres para recuperar Chantonnay,
pero los republicanos la abandonaron tras haberla incendiado. Los
realistas los persiguieron y se encontraron el 30 de julio frente a Luçon, pero
finalmente los republicanos pusieron en fuga a los realistas.
El 2 de agosto Caen se
rindió a los republicanos, que el 9
de agosto se dispusieron a asediar Lyon.
El 8 de agosto, la
Convención nacional promulgó un decreto por el que se
suprimían todas las academias reales francesas, entre ellas la
Academia de Ciencias de París. Se mantuvo la comisión de
pesos y medidas, pero pronto fueron expulsados de ella Laplace,
Lavoisier, Coulomb y varios más porque sus integrantes
debían destacar "por sus
virtudes republicanas y odio a los reyes". Por esa época.
Laplace y Coulomb habían dejado la capital francesa continuar
sus investigaciones en el campo.
El 10 de agosto la
Convención nacional decretó que la aplicación de
la Constitución se suspendía hasta que llegara la paz. El
12 de agosto, Robespierre se declara
en la Convención partidario de las medidas drásticas:
¡Que la espada de la ley, planeando con terrible rapidez sobre la cabeza de los conspiradores, sacuda de terror a sus cómplices! ¡Que estos grandes ejemplos acaben con las sediciones por el terror que inspirarán a todos los enemigos de la Patria!
El 14 de agosto los realistas y
los republicanos se enfrentaron de nuevo frente a Luçon. Esta
vez eran 35.000 contra 6.000, pero los republicanos vencieron una vez
más dejando unos 3.000 muertos y 2.000 heridos entre sus
adversarios, que además perdieron los 17 cañones que
habían llevado a la batalla.
El ciudadano Genet había seguido estimulando a los
norteamericanos a realizar acciones bélicas contra
británicos y españoles, y cuando fue amonestado
nuevamente por ello, amenazó con apelar al pueblo norteamericano
pasando por encima de Washington. No era consciente de que estaba en
los Estados Unidos, y que para los estadounidenses, la idea francesa de
oponer "el pueblo norteamericano" a "el presidente de los Estados
Unidos" era una contradicción. Thomas Jefferson no tardó
en reconocer que las acciones de Genet estaban perjudicando a los
intereses de los republicanos demócratas, y sugirió que
Genet fuera expulsado del país. El 23
de agosto, Washington pidió a Francia que llamase de
vuelta a Genet, y Francia hizo más que eso: envió un
nuevo embajador que llevaba una orden de arresto contra él,
porque era brissotino. Genet, viendo que su cabeza no
permanecería mucho tiempo pegada a su tronco en caso de volver a
Francia, pidió asilo político y Washington se lo
concedió. Se instaló en Nueva York, donde se casó
con la hija del gobernador Clinton y adquirió la nacionalidad
estadounidense.
En Francia, el general Carnot
dispuso una leva masiva que aumentó el número de soldados
franceses hasta 550.000, frente a los 270.000 registrados el año
anterior.
En la ciudad de Toulon, en
la
costa mediterránea francesa, los brissotinos se habían
impuesto sobre
los jacobinos, pero finalmente fueron los realistas los que se hicieron
con el control de la ciudad. Recientemente, un ejército
republicano dirigido por el general Jean
François Carteaux había sofocado la
rebelión realista de Marsella, así como otras en
Aviñón y en Ollioules,
así que los realistas de Toulon (situada sobre la costa
mediterránea) solicitaron ayuda británica, y el 28 de agosto fue enviada una flota bajo el
mando del almirante Samuel Hood,
al frente de unos 13.000 soldados británicos, españoles,
napolitanos, sardos y piamonteses.
En Santo Domingo, los esclavos negros rebelados contra Francia
contaban con el apoyo de los españoles (que ocupaban la parte
oriental de la isla) y de Gran Bretaña. Su cabecilla era
conocido como Toussaint Louverture,
por su habilidad para abrir brechas en las líneas enemigas. El 29 de agosto, difundió panfletos en
los que se leía:
Hermanos y amigos. Soy Toussaint Louverture. Quizás el conocimiento de mi nombre haya llegado hasta vosotros. He iniciado la venganza de mi raza. Quiero que la libertad y la igualdad reinen en Santo Domingo. Trabajo para que existan. Uníos, hermanos, y luchad conmigo por la misma causa. Arrancad de raíz conmigo el árbol de la esclavitud. Vuestro muy humilde y muy obediente servidor, Toussaint Louverture, General de los ejércitos del rey, para el bien público.
Ese mismo día, el gobernador francés
de Santo Domingo abolió la esclavitud para evitar que los
esclavos continuaran uniéndose a las filas de Toussaint.
El 3 y el 4 de septiembre los sans-culottes
invadieron de nuevo la sala de reunión de la Asamblea
Legislativa, y los diputados se vieron obligados a prometer que
redactarían y aprobarían leyes que demostraran la
culpabilidad de todos los sospechosos de intrigar contra la
república.
El 5 de septiembre 18.000
realistas derrotaron a 8.000 republicanos en Chantonnay, tras lo cual
se apoderaron también de Puybelliard.
Entre el 6 y el 8 de septiembre, el ejército
francés se enfrentó al británico en Hondschoote, al norte de Francia, y
el resultado fue que 40.000 franceses derrotaron a 24.000
británicos, que además se vieron obligados a abandonar el
asedio de Dunquerque. Ese mismo día el general Carteaux
llegó a Toulon, dispuesto a someter a los realistas.
El 13 de septiembre, el
ejército francés derrotó en Méribel al del rey
Víctor Amadeo II de Cerdeña.
El 17 de septiembre la
Convención nacional aprobó la Ley de sospechosos, que
permitía detener como tales a "quienes,
sea por su conducta, sea por sus relaciones, sea por sus
propósitos o por sus escritos, se muestren partidarios de la
tiranía o del federalismo y enemigos de la libertad, quienes no
puedan justificar de la forma descrita por el decreto del pasado 21 de
marzo sus medios de subsistencia y el cumplimiento de sus deberes
cívicos, aquellos a quienes no se les haya concedido los
certificados de civismo, los funcionarios públicos suspendidos o
destituidos de sus funciones por la Convencion nacional o por sus
comisarios y no reincorporados, quienes antes eran nobles, junto con
sus maridos, esposas, padres, madres, hijos o hijas, hermanos o
hermanas, y representantes de emigrados, quienes no han manifestado
constantemente su adhesión a la Revolución, quienes han
emigrado en el intervalo entre el 1 de julio de 1789 hasta la
publicación del 30 de marzo de 1792, aunque hubieran vuelto a
Francia en el plazo prescrito por este decreto."
Se institucionalizaba así lo que se conoce como el periodo
del Terror en la
Revolución francesa, durante el cual miles de personas fueron
decapitadas. Por esta época, la luisette había recibido toda
suerte de nombres (como el de corbata
del Capeto, tras la ejecución de Luis XVI), aunque
finalmente prevaleció el de guillotina,
por el doctor Guillotin, que había propuesto su empleo, aunque a
éste no le hizo ninguna gracia que su apellido se vinculara
así con semejante instrumento de ejecución.
Una ley estableció que todos los extranjeros nacidos en
países enemigos fueran arrestados y que sus propiedades fueran
confiscadas. Esto incluía, entre muchos otros, a Lagrange,
nacido en Turín (en el ducado de Saboya), pero Lavoisier
intervino para que se hiciera una excepción.
El 18 de septiembre Carteaux
inició el asedio de Toulon. Su jefe de artillería
había resultado herido en Ollioules, y los representantes de la
Convención Nacional, entre los que se encontraba Augustin Robespierre, hermano de
Maximilien, le impusieron como sustituto al joven capitán
Buonaparte, amigo de Augustin, a pesar de que no se llevaba
bien con Carteaux.
Ese mismo día los
republicanos trataron de asestar un duro golpe a los realistas con un
ejército de 17.000 hombres. El enfrentamiento se produjo frente
a Coron, pero 12.000 realistas
hicieron fracasar sus planes. Los republicanos perdieron 5.000 hombres
entre muertos y prisioneros, además de 24 cañones.
Simultáneamente, otros 20.000 realistas derrotaron a 6.000
republicanos en Tiffauges. El 19 de septiembre, 18.000 republicanos bajo
el mando del general Charles Duhoux
de Hauterive fueron derrotados en Pont-Barré por 9.000
realistas dirigidos por Pierre Duhoux
de Hauterive, sobrino del anterior.
El 21 de septiembre, 15.000
realistas dirigidos por Lescure y Charette pillaron por sorpresa y
pusieron en fuga a un ejército de 6.000 soldados republicanos en
Montaigu. Las pérdidas
fueron escasas (unos 400 muertos), pero el general Jean-Michel Beysser, sospechoso de
brissotino, fue llamado a París. Lescure y Charette
debían entonces unir sus fuerzas a las de d'Elbée y
Bonchamps, que el 22 de septiembre
planeaba atacar a un ejército en Clisson que marchaba hacia Nantes.
Sin embargo, Charette decidió atacar a los republicanos en Saint-Fulgent. Envió un
mensajero para que d'Elbée retrasara el ataque, pero no
llegó a tiempo y d'Elbée atacó con 7.000 hombres a
un ejército de 14.000 sin que los refuerzos llegaran en el
momento crucial para atacar por la retaguardia. A consecuencia de ello,
los vendeanos tuvieron que retirarse con unas 900 bajas. Ese mismo
día, el ejército francés sufrió una derrota
frente a los españoles en Truillás.
Buonaparte había ideado un plan para capturar
varios fuertes realistas, pero Carteaux, reticente, le asignó
sólo un pequeño destacamento y el resultado fue un
fracaso. El 1 de octubre la flota
del almirante Hood llegó finalmente al puerto de Toulon y los
realistas le entregaron la ciudad. Ese mismo día la
Convención nacional aprobaba la Ley de destrucción de La
Vendée, por la que se autorizaba al ejército a
incendiar cualquier localidad de la región.
Los británicos, informados del intento de ataque republicano,
construyeron un nuevo fuerte llamado Fort
Mulgrave, que consideraron inexpugnable y por ello se
referían a él como "el
pequeño Gibraltar".
El 2 de octubre, Jean-Michel
Beysser fue encarcelado acusado de traición.
El 3 de octubre murió
Fletcher Christian, el que había dirigido el motín del Bounty. Al parecer, murió
junto con otros de los amotinados en un enfrentamiento contra los
indígenas de las islas Pitcairn, donde se habían alojado.
El 6 de octubre se produjo un
nuevo enfrentamiento entre vendeanos y republicanos en Treize-Septiers. Tras dos horas de
combate, la llegada de un segundo ejército republicano de
refuerzo dio a éstos la victoria.
El 9 de octubre Lyon se
rindió a los republicanos. Al mismo tiempo, un ejército
de 11.000 republicanos derrotó en Moulins-aux-Chèvres a
6.000 realistas dirigidos por Lescure y La Rochejaquelein, que trataban
de evitar que los republicanos llegaran a Châtillon. Poco
después la capital vendeana fue incendiada. El 10 de octubre los generales realistas se
reunieron y decidieron que tenían que recuperar Châtillon
a toda costa. Reunieron 18.000 hombres y el 11
de octubre lograron su objetivo. Los republicanos huyeron, pero
Westermann retrasó la retirada y, durante la noche,
volvió a atacar por sorpresa y ordenó incendiar la
ciudad. Al cabo de dos horas de combate, Westermann constató que
la mayor parte de sus hombres había muerto y ordenó la
retirada, pero Châtillon estaba completamente arrasada. Los
vendeanos tuvieron que abandonar las ruinas y marchar a Mortagne.
Junto a la costa de la Vendée se encuentra la isla de Noirmoutier, que es una
auténtica isla cuando la marea está alta, pero que
está unida a tierra por el passage
du Gois cuando está baja. Los vendeanos consideraban que
tomar la isla les facilitaría recibir ayuda británica, y
sus habitantes eran partidarios de la causa vendeana, así que el
12 de octubre, a la una de la
madrugada, Charette condujo a unos 3.000 hombres por el pasaje que
conducía a la isla. Unas semanas antes había intentado
una operación similar, pero sus hombres habían terminado
huyendo. Ahora había hecho cálculos para que la marea
subiera cuando estuvieran cerca de la isla, de modo que sólo
pudieran huir hacia adelante. Así, viendo que no tenían
opción, los vendeanos lograron poner en fuga a los 800
republicanos que había en la isla, que se refugiaron en el castillo de Noirmoutier y, poco
después, se rindieron.
El 13 de octubre los republicanos
incendiaron Clisson y el 14 de octubre
Tiffauges. El 15 de octubre llegaron
a Mortagne, y la encontraron abandonada, excepto por 1.500 prisioneros
que los vendeanos habían dejado encerrados. D'Elbée
desplegó 25.000 hombres y se enfrentó a unos 15.000
republicanos cerca del castillo de La
Tremblaye. Cuando Lescure fue herido de bala en la cabeza, los
vendeanos, creyéndolo muerto, se dieron a la fuga y se
refugiaron en Cholet, pero tuvieron que huir de nuevo hasta Beaupréau cuando les
alcanzaron los republicanos. D'Elbée había enviado un
correo a Charette pidiéndole que atacara por la retaguardia,
pero no hubo respuesta.
Charette había dejado una guarnición en Noirmoutier y
había marchado llevándose los prisioneros republicanos,
que fueron recluidos en Bouin.
Sin embargo, entre ellos se reconoció a algunos miembros de un
regimiento que había cometido ejecuciones sumarias en Machecoul
unos
meses atrás. Tomando como pretexto unas revueltas entre los
prisioneros, el oficial encargado de su custodia hizo fusilar a unos
200 soldados republicanos: los responsables de las ejecuciones y muchos
otros que nada tenían que ver con ellas.
Entre tanto, un ejército francés de 45.000 hombres se
enfrentó al
austríaco, compuesto por 21.000 soldados, en la llanura de Wattignies. Durante dos horas, ambos
ejércitos lucharon en un frente de casi 20 kilómetros. Al
día siguiente prosiguieron los combates, hasta que los
austríacos fueron completamente derrotados. El general Carnot
recibió el sobrenombre de "El
organizador de la victoria". Ese mismo
día, el 16 de octubre, fue
guillotinada en París la reina María Antonieta, a la que
el fiscal Fouquier-Tinville había calificado en su proceso de "enemiga declarada de la nación
francesa". El "rey" Luis XVII siguió en prisión.
Mientras tanto, el ejército republicano llegó a
Beaupréau, y sus generales se reunieron para elaborar un plan de
ataque. Esperaron refuerzos hasta contar con 25.000 hombres. Los
generales vendeanos también se reunieron para estudiar la
situación. Contaban con 40.000 hombres, pero apenas
tenían armas y municiones. Finalmente decidieron atacar Cholet.
El 17 de octubre, al
mediodía, los dos ejércitos entraron en combate junto a
Cholet. Los republicanos retrocedieron y trataron de refugiarse en la
ciudad, con lo que la batalla continuó en sus calles.
Allí, los republicanos lograron rodear a los vendeanos, quienes,
creyendo que un nuevo ejército republicano los atacaba por
sorpresa, se dieron a la fuga. D'Elbée y Bonchamps cayeron
heridos casi al mismo tiempo. Se transmitió la consigna de huir
atravesando el Loira, hacia Bretaña, aunque D'Elbée fue
llevado hacia Noirmoutier.
Las barcas vendeanas cruzaban el Loira una y otra vez, para
transportar, no sólo a los soldados, sino también a
mujeres, niños y heridos que habían acudido huyendo de
las represalias republicanas. Tenían consigo a unos 5.000
prisioneros republicanos, con los que no sabían qué
hacer. Todos coincidían en que era necesario fusilarlos, pero
ningún oficial quería dar la orden. Los soldados los
encerraron por su cuenta en una iglesia y llevaron los cañones
dispuestos a volarlos por los aires. Sin embargo, Bonchamps, en su
lecho de muerte, se enteró de lo que estaba sucediendo y
ordenó a su ayudante que obtuviera el perdón para los
prisioneros. Le dijo: Amigo
mío, esta será seguramente la última orden que os
dé. Aseguradme que se cumplirá. Y éste fue
a donde estaban los soldados y les gritó: "Perdón para los prisioneros,
Bonchamps lo ordena, Bonchamps moribundo así lo quiere".
Y la popularidad de Bonchamps entre sus soldados salvó la vida a
los prisioneros. Bonchamps murió el 18
de octubre. Cuando los republicanos llegaron al Loira, se
encontraron con que todos los vendeanos habían cruzado el
río en un tiempo récord. Habían perdido unos 8.000
soldados, D'Elbée estaba lejos, de camino a Noirmoutier,
Bonchamps había muerto y Lescure estaba gravemente herido.
El 19 de octubre Buonaparte,
ascendido a jefe de batallón, organizó una batería
de artillería en las colinas que circundaban la ciudad de Toulon.
Los realistas tomaron Varades
y el 19 de octubre sus oficiales se
reunieron para estudiar la situación. Cuando propusieron a
Lescure que sustituyera a D'Elbée,
éste rehusó por sus heridas, y finalmente fue La
Rochejaquelein quien
quedó al mando, con sólo 21 años. Fue recibido un
mensaje de los británicos que les prometían ayuda a
condición de que se hicieran con el control de un puerto. Como
objetivo prioritario se fijó el de sublevar a la Bretaña
y a Maine, donde la causa realista contaba con numerosos partidarios.
Sus expectativas se vieron confirmadas cuando el 22 de octubre La Rochejaquelein, al mando
de 20.000 hombres, puso en fuga ante Laval
a un ejército de 15.000 republicanos, que opuso escasa
resistencia. Además, la población local simpatizó
con los realistas. Numerosas bandas locales que combatían al
gobierno republicano por motivos similares se unieron a los vendeanos,
entre ellas la de los hermanos Jean,
Pierre, François y René
Cottereau, que antes de la revolución se dedicaban al
contrabando de sal. El primero de ellos era conocido por el apodo de Chouan (el taciturno), heredado de
su padre, por lo que sus seguidores eran conocidos como los Chouans.
El 23 de octubre unos
ochocientos bretones, capitaneados por Jean Chouan y por Aimé Picquet de Boisguy, que
había sido miembro de la Asociación bretona (aunque a la
sazón tenía diecisiete años), decidieron que al
día siguiente asaltarían La
Gavelle para proveerse de armas. La población estaba
protegida por unos 200 soldados, pero por la noche llegó un
ejército de unos 1.800 hombres, parte de los que habían
huido de Laval. Sin tener esta información, el 24 de octubre los Chouans atacaron La Gavelle por
tres puntos distintos. Los republicanos creyendo que les atacaba todo
el ejército vendeano, se rindieron rápidamente y fueron
hechos prisioneros casi en su totalidad (sólo unos 200 pudieron
huir). Los Chouans
consiguieron un gran número de fusiles y algunos caballos.
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