TEBEOS
QUE NUNCA TE DIJE
| LECTURAS DE UN SALÓN (I) |
La verdad es que la
resaca lectora después de un salón del cómic es generalmente terrible
y este año se ha dado la circunstancia (peligrosa por lógica para cualquier
lector aguerrido y vicioso del mundillo este de los tebeos) de que las
editoriales se han destapado con un catálogo realmente impresionante de
novedades, pese a las muchas bajas de los anuncios previos. Pero vayamos
al grano, que es lo que cuenta. Este año, los premios del Salón han sido
prácticamente los esperados, indicando una vez más que el cambio de sistema
de votación beneficia sospechosamente a las grandes en detrimento de las
nuevas editoriales que se han formado alrededor de ese eje imaginario
Madrid-Valencia-Mallorca. Una sospecha que se ve apoyada por muchos por
la única presencia de editoriales barcelonesas en la gestora del Saló,
Ficomic. Un dato este del que convendrá hablar con más tranquilidad a
toro pasado y con los ánimos menos encendidos. En cualquier
caso, lo cierto es que, en lo que a novedades se refiere, las grandes
han destacado más bien poco, con la honrosa excepción de Glenat (ciertamente,
la más pequeña de las grandes, valga la poca consistencia de la afirmación).
Después de una travesía del desierto de muchos meses, sin apenas novedades,
la filial española del gigante francés se ha destapado con muchísimas
novedades de gran interés, centradas fundamentalmente en su gran baza
editorial, la recuperación de la obra del maestro Carlos Giménez. Dentro
de la colección dedicada a este autor, cuatro son las álbumes que nos
presenta la editorial dirigida por Joan Navarro. “Barrio”, “Rambla arriba,
rambla abajo”, “Los cuentos del 2000 y pico” y “Paracuellos 4”, dos reediciones
y dos obras inéditas. De las dos reediciones poco se puede decir salvo
que son absolutamente fundamentales para cualquier lector de tebeos. “Barrio”
recoge las vivencias de su autor después de la época narrada en Paracuellos
y “Rambla...” conecta con las historias de Los profesionales, siendo en
ambos casos excelentes continuaciones de las dos grandes sagas de Giménez.
“Los cuentos...” supone una ácida revisitación de los cuentos clásicos
contados en clave de sátira social, con un punto de amargura que expresa
sin duda la poca confianza de su autor en la sociedad actual. Un álbum
menor dentro de la obra del maestro pero que hace media con la otra novedad,
la continuación de la saga Paracuellos, que llega a su cuarta entrega
con una dosis de tristeza y dureza mucho mayor de lo habitual. Paracuellos
narra la vida de los niños de los orfanatos del Auxilio Social, una cruel
experiencia que hasta ahora Giménez siempre había sabido combinar con
una dosis de humor negro que, paradójicamente, abría cierta esperanza
a los niños del hospicio. En esta cuarta entrega, la esperanza deja paso
a la triste realidad diaria de los niños, sin concesión alguna siquiera
a las pequeñas gotas de humor que se encontraban en las tres anteriores
entregas. La fiebre
recuperadora de obras clásicas se completa con la reedición de “Custer”,
de Trillo y Bernet, una antigua obra de estos autores que avanza en cierta
medida las tropelías de grandes hermanos y demás y se inspira directamente
en “La muerte en directo”. Con
un poco de retraso respecto a la edición francesa,
Glenat publica el tercer tomo de la impresionante “Ibicus”, la
adaptación de A. Tolstoi que tan magistralmente está firmando Pascal Rabaté.
Una obra a seguir en la que su autor se sumerge en las dificultades de
los momentos más convulsos de la revolución rusa. Y ya
para finalizar, Navarro demuestra su pasión por el riesgo (y que tantos
sinsabores le ha reportado) editando lo que hasta ahora es el primer álbum
de un autor maldito dentro del cómic español: Javier Olivares. Autor con
fama de difícil, Olivares siempre ha destacado por el riesgo formal y
temático de su obra, jugando siempre con la experimentación más vanguardista,
lo que le ha relegado a una edición casi clandestina de su obra. Autoediciones,
fanzines, historias sueltas... la obra de Olivares nunca había conocido
un álbum recopilatorio de su extensa obra hasta la edición de este “La
caja negra”, una obra de referencia para entender la evolución estilística
y el concepto de la historieta de este autor. Seguiremos,
pero con las pequeñas editoriales que tan buen sabor de boca han dejado
este año.
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