TEBEOS QUE NUNCA TE DIJE

En un lugar (recóndito y extraño) de la mente.


La política de la editorial Glenat de recuperar la obra de autores clásicos españoles sigue con buena marcha. La reedición cuidada de la obra de Carlos Giménez alcanza este mes a Hom, toda una obra maestra de la ciencia ficción con una ácida visión social que debe estar en cualquier biblioteca. Afortunadamente, Glenat abre su abanico de autores y comienza a retomar la obra de otro de los grandes del cómic español: Josep Maria Beá, uno de los autores más carismáticos y personales del tebeo patrio. Formado en el famoso estudio de Selecciones Ilustradas, Beá fue uno de los dibujantes españoles que favoreció el ascenso de las revistas de terror de  la editorial Warren en los setenta. Sus extrañas historias fueron siempre de las preferidas del público americano y a finales de los 70 comenzó lo que sería una de sus obras más carismáticas, «Historias de Taberna Galáctica», una serie de ciencia ficción que se alejaba por completo de los cánones que hasta el momento se movían en el tebeo del género. Sus obras siguientes «En un lugar de la mente» y «La esfera cúbica» ahondaron en esa búsqueda del onirismo y el absurdo, desde una perspectiva cada vez más ácida, hasta llegar a la experiencia de Rambla, la primera revista que se editó en nuestro país cuyo plantel estaba íntegramente formado por autores españoles. Los problemas de esta publicación dieron lugar a que Beá se multiplicará y comenzara una amplia producción con múltiples pseudónimos (Norton, Sánchez Zamora) que le permitieron tocar múltiples temáticas y géneros, siempre con un nivel de calidad sorprendente para la cantidad ingente de páginas producidas y siempre sin dejar de lado su particular universo en obras como «La Muralla» o «Siete Vidas».

La edición de Glenat comienza con una de sus series más recordadas: «En un lugar de la mente», para muchos una continuación de su excelente «Historias de Taberna Galáctica», aunque en realidad se trate de todo un catálogo de experiencias oníricas que van del absurdo a la pesadilla. En esta obra encontraremos desde personas que pierden su cabeza por un golpe de viento a hombres que deben vivir con la cabeza de un gato metida en su boca. Beá toma puntos de partida a veces absurdos, a veces simplemente extraños, pero siempre dignos del mejor sueño freudiano, para darles la vuelta y plantear una historia a partir de ahí. Para redondear la jugada, Beá envuelve sus historias en un universo perverso y morboso, de extraños personajes y objetos que hacen la lectura de sus historias un interminable paseo por sus viñetas, que nos obliga a detenernos en las docenas de detalles que las pueblan. Veinte años después de su publicación seriada en la ya mítica «1984», revista estrella de la editorial Toutain, Glenat ha recuperado un clásico que merecía desde hace mucho una cuidada edición y que esperemos que tenga el éxito suficiente para asegurar la edición de otras obras de Beá. Si las ventas acompañan la iniciativa de Glenat, recuperaremos la obra de uno de los autores más personales de tebeo español y podremos gozar de muchas obras que estaban ya totalmente descatalogadas.

Desde luego sorprende que las editoriales españolas no hayan tenido antes la iniciativa de Joan Navarro, necesaria para poder volver a disfrutar de algunos de los mejores tebeos de la historia y fundamental para que los lectores actuales puedan realmente apreciar este medio. Si la manida audiencia le deja, Navarro planea ir recuperando poco a poco a otros grandes del tebeo español y publicar monografías dedicadas a grandes movimientos, como el “underground” establecido alrededor de Makoki o el tebeo de humor de El Jueves. Desde aquí le deseamos suerte, que la necesita.

ÁLVARO PONS (alvaro.pons@teleline.es)