JAIME BROCAL REMOHÍ

Para muchos lectores actuales, Jaime Brocal era un completo desconocido hasta hace muy poco. Sin embargo, es uno de nuestros autores más publicados y sus obras han sido hitos de ventas en países tan dispares como los Estados Unidos, Francia, la India o el Líbano. Con cuarenta años de profesión, Brocal es un todoterreno que conoce perfectamente los entresijos del mundillo del cómic.

 

Tú posiblemente seas uno de los autores más internacionales que tenemos. ¿Hay algún país dónde tú no hayas publicado?

-Sí, había uno, o por lo menos no se había publicado mi obra hasta hace poco: en España, hasta que lo publicó Planeta. No sé si soy el más internacional pero sí seguramente uno de los más internacionales.

-Desde luego si que eres uno de los más internacionales. Además, mirando tu obra hay cosas que sorprenden, por ejemplo: ¿qué hace Brocal siendo uno de los hitos del cómic árabe al publicar la Historia del Islam?

- (Risas), tiene su explicación, a mí hay un tema que me gusta sobre todo, que no es exactamente el fantasy, sino el viking fantasy, la mitología vikinga. ¿Por qué el Islam? A mí me gustan los paisajes exóticos y antiguas, hasta el s., XVII y XVIII. Se dió la circunstancia de poder dibujar aquello y lo acometí con ferocidad. Me encantan esas civilizaciones, la árabe, la hindú, etc.

-Tú mismo has comentado que tu estilo está claramente identificado con el genero de la fantasy, porque es lo que más has hecho. Cuando un autor ha trabajado para mercados tan diferentes, normalmente se ven cambios de estilo, pero en tu caso no se pierde en ningún momento una identidad muy clara.

- No sé si tengo una estilo definido, no lo sé. Creo que es muy difícil que un autor sepa si su estilo está definido. Lo ignoro, sé que dibujo de una manera que, no es que trate de evolucionar, sino que trato de introducir cosas sin perder la realidad: tengo una base real de anatomía, etc, pero no dibujo real, me escapo. Yo sé que hay un tríceps, un bíceps, sé cómo son y los uso para dibujarlos como quiero. No sé cómo he mantenido el estilo, el estilo me dominará.

-Cuando comienzas a trabajar para Japón, ¿no te planteas que a lo mejor tu estilo puede ser poco adecuado para Japón?. Es un estilo muy contrastado al suyo, ¿no pensaste que no les iba a gustar?

-Eso es muy curioso. Hice un tipo de dibujo que si que es cierto que en las guías telefónicas esas que publican, pues no se parecía a nada. Eso sí, los japoneses nunca me dijeron "dibuje esto así, esto asá...", sino "haga lo que quiera". Sólo al final, existieron problemas por un final que puse que era casi una arenga anarquista. Esto fue una bomba y también el principio de todos los problemas, porque chocaba mucho con su forma de pensar. Y nunca fue problema de dibujo, es más, yo les dije que mi estilo era totalmente distinto del que practicaban, y ellos me dijeron "es lo que queremos, exotismo".

-Curiosamente, has trabajado muy poco con las editoriales valencianas, prácticamente empezaste a trabajar con Toutain...

-Trabajé un poco con la Ed. Valenciana, hice unas páginas de animalitos tipo Disney, un tipo de historieta que me sigue gustando. Y de golpe pase a un dibujo realista con "Un Capitán de Quince Años" y "20000 leguas de Viaje Submarino". Entonces es cuando conecté con Toutain en Selecciones Ilustradas. Es donde me convertí en dibujante, donde hice cosas y donde yo cambié a un dibujo más estudiado. A través de S.I. comenzamos a trabajar en la Warren americana un pequeño grupo de 7 u ocho artistas. Allí yo hacía historietas de terror, hasta que hice "La Momia", que es cuando empecé a pensar que tenía que meter todo lo que quería en una página sin importarme lo que tardara.

-Cuando empezáis a trabajar en USA, sois precisamente vosotros los que comenzáis la lucha por los derechos del autor, a la devolución de originales, a la propiedad de la obra...

- Cuando nosotros comenzamos esa lucha, que básicamente comenzó en el club DHIN, yo preparé todo un protocolo de por qué nosotros podíamos estar perfectamente integrados en la SGAE, ya que nosotros, como personas creativas que devengan unos derechos de autor, deberíamos estar en la SGAE. El caso es que no siguió para adelante, pero surgió esa cosa de "Se ha acabado, los originales son nuestros" que empezamos a reivindicar en la Warren, al igual que la lucha por que se nos pagara dignamente.

- Valencia en su momento fue la cuna de la edición de tebeos, pero ahora es un desierto. ¿Por qué crees que ha desaparecido esa estructura editorial que, en su momento, fue la más grande?

-Si es un desierto. Hombre, según me han contado a mí el trato de Valenciana con los dibujantes era horroroso. Yo no tuve ese trato porque hacia un trabajo completo, pero la mayoría hacía dos páginas y les pagaban cuando querían por un ventanuco horrible. Entonces les encargaban algo diferente, como a los estibadores en el puerto. La conducta era arbitraria y para aquella gente no significábamos nada.

-Parece como si la ed. Valenciana fuera lo peor que le ha pasado al tebeo valenciano.

-En cierto modo. El recuerdo que tengo es como el de aquellos señores que cogían a los negros en el África y se los llevaban a América. Allí esos negros después se han convertido en grandes hombres, pero hasta llegar a eso las han tenido que pasar horribles. En la Valenciana tenían grandes autores y personajes, como Pumby, pero no lo supieron aprovechar y toda la gente terminó harta.

-Tu eres un dibujante de género, tanto en el fantasy como en el terror. Es curioso que ahora sólo se identifica un género, el de superhéroes.¿Cómo ves que ahora cuando se habla de tebeos sólo se piense en señores en pijama?

-El poderío americano, en todos los aspectos es casi, casi omnipotente. Con todos los cuentos de que ellos son los defensores de la libertad y que no pueden consentir que haya pueblos oprimidos y van a poner orden y libertad en los sitios que les interesa, sus superhéroes son la representación de ese espíritu americano. Si no me caes bien te pego dos mamporros y ya esta, porque yo soy siempre la libertad, la justicia y todo.

-El superhéroe representa un punto paternalista, de que es necesario que alguien te resuelva los problemas

-Exactamente, es como Franco: vosotros no os podéis gobernar porque no sabéis ¿qué no queréis?, pues os jodeis, porque a mi me apoya Dios, la Iglesia y me apoya lo que se presente. El género de los superhéroes les debe salir muy barato a los de Planeta, yo no creo que paguen más de 3000 o 4000 pesetas por página. ¿Qué dibujante de ahora les puede hacer una página por cuatro o cinco mil pesetas?

-No estoy seguro, pero creo que están por debajo de las 500 ptas por página en algunas series

-Claro. Si un autor cobra más, necesita vender muchos ejemplares para vender. Por eso, los proyectos que tú lanzas se quedan en el cajón, porque no son rentables.

-Tu también tienes una página en Internet, ¿crees que el futuro del cómic está en Internet?

Es posible, no sé cómo, pero es posible. Internet es un medio con muchas posibilidades y es seguro que el futuro del cómic pase por ahí.

ÁLVARO PONS/JESÚS YUGO