(4)

AMANTES

 

ANA JUAN

 

Distribuido por Norma Ed.

 

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Ya desde los tiempos de Madriz, Ana Juan se destacó como una de las autoras más interesantes del aquél colectivo de jóvenes autores, con unas inquietudes temáticas propias y un estilo marcadamente personal y entroncado con la ilustración. Desde entonces, su producción tebeística ha sido minimalista, con pequeñas historias cortas y limitadísimas incursiones desde el cierre de Madriz. Una desgracia para los lectores de cómics y una suerte para los amantes de la ilustración, campo donde la madrileña ha desarrollado su principal actividad. El libro que se publica ahora supone una recopilación de ilustraciones temáticas sobre los amantes que actúan como pequeños relatos de grandes viñetas, rompiendo la débil barrera entre la ilustración y el cómic. Así, tanto como libro de ilustración como tebeo de grandes viñetas, Amantes supone una agradable experiencia tanto para apasionados de uno u otro campo, siempre que tengan la fascinación común por el arte de Ana Juan. Un libro altamente recomendable, con una cuidadísima edición que hace barato su elevado precio.

 

(3)

La última Guerra- El Soldado Varlot

 

Daeninckx-Tardi

 

 

 

Es francamente curioso comprobar como la obra de Jacques Tardi tiene una impronta personalísima e identificable muy por encima de los muchos guionistas que le han acompañado. Ya sea con Leo Malet, con Legrand, Forest o ahora con Daeninckx, Tardi da a sus obras una caracterización tan particular que hace inconfundible su sello. Ese aire modernista, esa ambientación parisina de principios de siglo, todo en su obra se centra en una serie de constantes que nos remiten rápidamente a las claves de la comicografía de este autor. Incluso sus protagonistas son siempre nuevas versiones de ese desparpajado Brindavoine, a veces pasados por el tamiz de Nestor Burma o el de Griffú, pero siempre con esa vaga sensación de dejá vu que sólo salva a su heroína por antonomasia, Adele Blanc-Sec.

Sin embargo, y pese a todo, Tardi es un autor que gana enteros rápidamente al contar con un guionista externo que afiance su labor a los lápices. Las ideas de Tardi, excelentes siempre, se derivan en sus guiones en verdaderos batiburrillos de creación apresurada que suelen dar lugar a obras a menudo ininteligibles, como ocurre en algunos de los álbumes de la saga de Adele Blanc Sec. Precisamente, la obra que nos ocupa, y de forma sorprendente, goza de un guionista de valía como Daeninckx. Sorprende esta elección cuando Tardi va a tratar su tema fetiche: la primera guerra mundial. La ambientación y tema más repetitivo en el autor francés y para el que siempre ha evitado la colaboración de un guionista. Tanto su obra cumbre “La  guerra de las trincheras” como la saga de Adele, como “Adios Brindavoine”, son álbumes de autoría única por parte del parisino, en las que afrontaba su tema preferido siempre sin ayuda. Quizás por que es consciente de su necesidad, ahora Tardi ha partido de la base literaria de una novela de Daeninckx (que ya tenía experiencia previa en el cómic con adaptaciones de Juillard) para retomar una historia que, partiendo de la excusa de la investigación de un chantaje, entra a trapo de las constantes de los comics de Tardi. Con el particular estilo de Tardi, en el que los personajes se ven envueltos de forma ajena a su voluntad en la trama, Eugene Varlot, el protagonista, se ve envuelto cada vez más en un sucio complot para ocultar un triste episodio de cobardía (muy próximo al  de Kubrick en “Senderos de Gloria“). A través de su investigación, Varlot envuelve la trama con su propia experiencia en la guerra, sus sufrimientos y sus recuerdos (que merecerán un álbum propio “El soldado Varlot”) para que Tardi nos relate con todo lujo de detalle sus propias investigaciones sobre la vida durante el periodo de la primera guerra mundial en Francia. Como es habitual ya en las obras de Tardi, la labor de documentación gráfica es tan pulcra como de costumbre, lo que dota a los cómics de este autor de esa especial ambientación urbana modernista

La obra, de corte amargo, es sin duda una de las mejores del ciclo de obras que sobre la primera guerra mundial ha hecho este autor hasta el momento, y se complementa con “El Soldado Varlot”, donde una anécdota de la vida del protagonista que en el primero de los álbumes se nos narra en cuatro viñetas, es estirada hasta las 36 páginas con una estructura muy diferente a la de La Ultima Guerra. Cada página contiene dos viñetas de gran tamaño, de forma que en 72 viñetas se nos narra un episodio para el que Tardi necesito originariamente de cuatro. Totalmente prescindible respecto a la trama inicial, este álbum se nos presenta más como un antojo de su autor por explotar una historia que le pareció interesante más que como una historia en sí misma.

En resumen un álbum muy recomendable y otro que sólo se justifica por el temido afán completista del coleccionista de tebeos.

Álvaro Pons

 

 

(2)

MORÓN EL POLLASTRE

 

Colectivo 7 Monos

 

Los padres espirituales de la revista que tienes en las manos se destacan en de nuevo con su actividad frenética en la publicación de nuevas revistas y nos brindan ahora Morón El Pollastre. La revista, estructurada en forma de historietas cortas guionizadas y dibujadas en su mayoría por Manuel castaño, con la ayuda de Manuel Bartual a las tintas, intenta ser un recuerdo de aquellas gloriosas revistas de la Editorial Bruguera que con tanta nostalgia recordamos. Más próxima a un Mortadelo a un Pulgarcito (cuya estética y filosofía reivindica desde la portada) que a un corrosivo DDT, Morón EL Pollastre se nos presenta como un experimento bienintencionado que, pese a todas las posibles deficiencias, deja un buen sabor de boca sobre todo gracias a ese espíritu reivindicativo de lo que en su día fueron las revistas de cómics infantiles-juveniles. La revista tiene exactamente la misma estructura que el Pulgarcito de hace 20 años: histiorietas de 2 a 4 páginas de personajes humorísticos, historieta de dibujo realista agrupada de dos en dos páginas (a la que sólo le falta ese nostálgico bitono que imagino que las estrecheces presupuestarias no habrán permitido), hasta las páginas de chistes y publicidad. Curiosamente, lo que más traiciona el espíritu homenajeador es precisamente el que la mayoría de las historias sean protagonizadas por Morón el Pollastre.

Desde luego, un producto de este tipo tiene que lidiar con la irregularidad de las diferentes historias, que no vamos a ocultar que en este caso se da  pero, de cualquier forma, siempre es interesante ver experiencias de este tipo en el languidecente panorama español del tebeo, que parece únicamente emperrado en clonar otros mercados dándonos cientos de nuevos son gokus, toneladas de tebeos a lo “mamá-mamá-mira-yo-como-los-americanos” o, lo que es peor, llenándonos las hojas de papel de temibles narigones.

En cualquier caso, bienvenidos sean el Morón y sus secuaces.

Álvaro Pons

 

 

(3)

La verdadera Leyenda de Billy the Kid y otras historias de género.

 

El marinero turco

 

Ed. de Ponent

 

Poco, muy poco nos llega del cómic argentino actual. De la época dorada de los 80, donde puntualmente nos llegaban prácticamente todas las obras de los grandes autores argentinos, hemos pasado a una absoluta ignorancia de los actuales caminos de la historieta argentina que, tal y como pudimos ver en el último Saló del Cómic, es una de las más interesantes del panorama latinoamericano. Ed. de Ponent pone un pequeño parche a este problema y nos trae en una cuidada edición este álbum de El marinero turco, donde se recogen historias cortas de este autor, en las que se puede observar su evolución formal a través de intentos de aproximación a los diferentes géneros. Desde un perspectiva de exageración de los tópicos del género, su autor consigue unas más que interesantes historias, de las que destaca especialmente la que da título al álbum y que carga las tintas sobre los excesos dramáticos del género del oeste. Formalmente deudor de los grandes argentinos, sobre todo de los Breccia, las historias que conforman este álbum son de diferentes épocas, lo que se traduce en diferentes estilos que lastran un poco la lectura del álbum, al moverse entre historias afortunadas y otras de corte más irregular. Pese a este pequeño problema, la lectura es muy recomendable y permite abrirnos las miras a unos tebeos de una cultura próxima a nosotros pero con peculiaridades diferenciadoras. En cualquier caso, un punto en el haber de Ponent, que se va consolidando como una de las ofertas más sólidas y sugerentes del mercado del tebeo español.

 

(3)

Silent Blanket

 

Gabriela Giandelli

 

Segundo álbum publicado en nuestro país por Sinsentido de esta interesante autora. Tras su colaboración con Stephano Ricci en Anita, Giandelli toma también los lápices para ilustrar su propio guión, creando una historia extraña de dependencia y fatalidad. En Silente Blanket su autora crea una historia inquietante en la que domina la frialdad expresiva, tanto por lo alejado de la narrativa como por la frialdad de los dibujos, marcados siempre por una puesta en escena distante, donde el centro de composición de la viñeta está siempre alejado de sus protagonistas. Esta característica formal se adapta perfectamente a la intención de un relato donde se busca reflejar la falta de comunicación que empapa la sociedad actual. Los personajes que presenta Giandelli son elementos que se mueven en una sociedad que no les presta atención, donde su aparición o desaparición quedará completamente inadvertida, donde los actos que cometan serán ignorados, por muy terribles que estos sean. La autora contrasta inteligentemente la realidad que envuelve a los personajes con sus temores, logrando un equilibrio muy interesante. El estilo gráfico de Giandelli, ilustradora reconocida, peca de una frialdad excesiva, debido sin duda a los dejes adquiridos en la ilustración, pero su habilidad como guionista sabe maquillar estos problemas, al buscar un relato donde la frialdad es precisamente una de las características principales de la narración. Una autora a seguir y de la que esperamos tener nuevos álbumes gracias a la buena labor de la editorial madrileña.

 

(3)

Mr. Jean, el amor y la portera

 

Dupuy y Berberian

 

Norma Editorial.

 

Con cierto retraso, pero al final Norma se ha decidido a publicar una de las series más interesantes del panorama editorial francés de los últimos años, la saga de Mr. Jean, coincidiendo casi con la publicación en Francia del quinto álbum de la serie.

El problema de reseñar Mr. Jean es que esta serie trata con pasmosa sencillez un tema tan complejo como es la vida de una persona normal. Mr. Jean es un escritor que a través de historias cortas nos contará su vida, sus sentimientos, sus relaciones... Desde una cierta perspectiva distante que le permite la introducción de una mirada irónica sobre su alrededor, Dupuy y Berberian han creado el personaje perfecto: un escritor, una persona que se dedica a escribir sobre lo que vive que es a su vez escudriñado por el cotilla lector a través del ojo de cerradura de la viñeta. Con un peculiar estilo de trabajo, en el que comparten tanto el guión como el dibujo con una perfección casi insultante, donde es casi imposible discernir la parte correspondiente a cada uno, Dupuy y Berberian reflexionan con una brillante sencillez sobre la vida. El simple y elegante dibujo de estos dos autores, junto a un magistral uso del color, armonioso y

(2)

Pankdinista!

 

Max y Gabi

 

La Cúpula

 

Reedición de la tercera aventura larga de uno de los más peculiares personajes que el cómic español ha dado: Peter Pank. Tras su despertar de la catalepsia y su conversión licantrópica, en este álbum Peter vuelve tras ser rapado a Punkilandia, para encontrar que los deskarri2 han sido proscritos, las ninfómanas se han convertido en prostitutas y que los jipies han tomado el poder tras hacerse yuppies. Todo un batiburrillo que lleva a Max a destilar litros de sana sorna e ironía, aunque con menor cantidad de las típicas cargas de profundidad a las que nos tiene acostumbrado el personaje. Posiblemente, esta pérdida de capacidad zahiriente se debe a que Max se ve ayudado por Gabi en la confección de esta aventura, aunque posiblemente también estamos ya en uno de los puntos de inflexión de Max, que va olvidando su pasado militante de Gustavo y Peter Pank y busca ya nuevos cauces de experimentación estética. El guión de Pankdinista se nos antoja como una larga anécdota dentro de las aventuras de un personaje que, por lo menos a primera vista, duerme ya el sueño de los justos.

En cualquier caso, un álbum muy entretenido y que hará las delicias de los seguidores del humor cafre de esta parodia salvaje de Peter pan.

 

 

(0)

SUPERMAN VS. TERMINATOR

 

Guión Alan Grant

 

Dibujo: Steve Pugh

 

Norma Ed.

 

De la unión de Alan Grant y Steve Pugh la verdad es que se esperaba más. El primero nos tiene acostumbrados a firmar guiones que, sin ser ninguna maravilla, nunca bajan de un nivel de legibilidad mínimo y del segundo todavía tenemos la magnífica impresión que nos dejó en su etapa en Animal Man con Delano. El resultado no puede ser más desalentador: una historia absolutamente pueril, sin ningún tipo de interés (Superman se dedica a salvar a la Sra. Connors del ataque de crueles terminators, con visita al futuro incluida) y que no llega ni siquiera a entretener. Pero además, al dibujo un Pugh que ni aún cuando se entinta a él mismo llega a ser algo parecido a lo que fue. O una de dos: o este señor trabajaba con negros que le hacían el dibujo, o este trabajo le ha interesado menos que hacer la versión en cómic de “El Gran Hermano”. Al final, como siempre, perdemos los lectores, que nos encontramos ante un subproducto-basura que no cumple ni el primer mandamiento que debería tener un cómic de superhéroes: entretener. Una lástima, porque la serie de Terminators nos había dejado gratas sorpresas como el trabajo de Gulacy.

 

(2)

GIPSY

 

Marini-Smolderen

 

Norma Editorial.

 

Publicada hace ya unos cuantos años en nuestro país en la revista TOP Cómics en forma serializada, vuelve a editarse, esta vez en una cuidada y lujosa ediciónen álbum  esta primeriza obra del tándem Marini- Smolderen. Concebida como un road-cómic futurista, Gipsy parte de una original idea: las aventuras de un camionero gitano en una autopista transcontinental en la que se desarrolla todo el tráfico de mercancías, legales o no, en el planeta. Smolderen crea a partir de este punto de salida un cómic ágil y bien desarrollado, siendo este primer álbum una definición de personajes y situaciones bastante acertada y más que entretenida, apoyada siempre por un eficaz dibujo de Marini que en esta primigenia obra se nos presenta como un clon casi perfecto de Otomo. Sin embargo, que nadie se llame a engaños. Marini imita a la perfección el trazo de Otomo, pero el pulso narrativo y la puesta en escena es absoluta y totalmente europea, muy alejada en concepción y realización de la que en su día demostró el autor de Akira. Lo sorprendente ha sido la espectacular edición de Norma, de una calidad exagerada, a mi entender, si la comparamos con la calidad de la obra, que no deja de ser un tebeo entretenido. Asumo que esta viene condicionada por alguna coedición, pero se me antoja una calidad excesiva para un álbum perfecto para las colecciones Extra Color o Pandora. En cualquier caso, hay que estar atentos al desarrollo de la saga que ya va por su quinto álbum en Francia y en la que la evolución gráfica de Marini es sencillamente espectacular, desde su inicio como ya hemos comentado siguiendo a Otomo (con unos toques de Hermann) al personal estilo de “Rapaces” o la recientemente publicada “Le Scorpion”.

 

(1)

EL CORAZON CORONADO 3. El Loco de la Sorbona

 

Jodorowsky- Moebius

 

Norma Editorial

 

Con este título concluye la saga de “El corazón coronado” que se inició con “La sagrada del loco corazón”. Ante todo, debo expresar mi más absoluta perplejidad ante esta obra que, por mucho que la lea, no consigo situar. El guión de Jodorowsky es una de sus rayadas habituales llevadas al extremo más exagerado, con una mezcla absolutamente infumable de sus ideas regeneracionistas-reencarnacionistas con los mitos religiosos católicos que, al menos en mi caso, me produce un aburrimiento soporífero. Sin embargo, todo la historia está impregnada de un cinismo y de una ácida mala leche que, en cierta medida, podría interpretarse como una posición escéptica por parte de Jodorowsky, al que podemos suponer representado en el cómic por ese incrédulo prof. Mangel que, pese a todo lo que ocurre a su alrededor, mantiene una posición ambigua sobre los que le sucede. Como se ve, dos puntos de vista absolutamente contrarios y que, en las conversaciones que he tenido sobre este cómic, han aparecido siempre con detractores furibundos e irredentos defensores. Si bien, me decanto por suponer que el amigo Jodorowsky abusó en demasía de las sustancias alucinógenas al escribir este tebeo, dejemos a la libertad del lector el sacar sus propias conclusiones. En el apartado gráfico, un Moebius que ha ido degenerando desde el primer álbum hasta encontrarnos en éste uno de sus trabajos menores, poco desarrollado y con multitud de viñetas de acabado rápido que impiden ver al Moebius de sus buenas horas. Pese a todo, Moebius es mucho Moebius y, aún en horas bajas, demuestra un dominio del lápiz sencillamente apabullante.

Saquen ustedes sus conclusiones.

AP

(3)

SWAMP THING: EN EL PANTANO

 

Moore, Bissette, Totleben

 

Norma Editorial

 

En los principios de los 70, DC y Marvel intentaron subirse al carro del recién renacido interés por el género de terror que había liderado la Warren con diferente acierto. Len Wein y Berni Wrigthson crearon para DC un personaje de terror clásico en diez extraordinarias historias que dejaron el listón demasiado alto para sus seguidores, cerrando la serie a los pocos años. En el 82, Alan Moore toma el relevo de esta difícil sustitución y comienza lo que sería una nueva época donde el cómic de terror volvió con marcadas diferencias respecto a la época Warren y que daría lugar la línea Vértigo. La edición de Norma que nos llega recoge los 7 primeros números de la serie americana que en su día publicó Zinco en Dossier Negro y posteriormente en Clásicos DC a color. Poco podemos decir de esta excelente serie en tan poco espacio. Moore da una sorprendente vuelta de tuerca al personaje de Wein y consigue en tan sólo una historia, la soberbia “Lección de anatomía”, dar una muestra de maestría narrativa y, sobre todo, ser capaz de contar una historia en la que se comienza con un personaje clásico de la DC y se termina con el personaje que Moore necesita para contar sus historias en un crescendo dramático sencillamente impecable. En estos primeros episodios, Moore va engranando las piezas de su rompecabezas presentándonos a los secundarios que tomarán protagonismo en el futuro y encaminando la serie a lo que será su momento de mayor calidad artística y narrativa, “American Gothic”. Como siempre, la edición de Norma es impecable, aunque muchos se sorprenderán por la edición en blanco y negro, perdiendo el color original de Tatjana Wood. Que nadie se espante: la obra de Bissette y Totleben gana muchos enteros cuando podemos apreciarla en un virginal blanco y negro en el que se evita la más que dudosa labor de la señorita Wood. Una compra necesaria.

AP

 

 

(2)

MESCALINA

 

Antonio Peñalver

 

“Mescalina” es el resultado de juntar diferentes obras de este autor alicantino que han sido galardonadas en diferentes certámenes y concursos de cómics y que al final han tenido que ver la luz en forma de autoedición. Las historias que nos presenta Peñalver, por la propia concepción del álbum, son variadas e irregulares, tocando diferentes temas pero manteniendo un fondo común de costumbrismo al que nos ha venido acostumbrado la obra de otros autores emergentes como Miguel Núñez, manteniendo sin embargo una narración más distante dotada de un punto irónico tremendamente divertido. Sin embargo, es la capacidad gráfica de su autor lo que más sorprende, camaleónica en cierto modo y con una variedad de estilos no sólo motivada por la separación temporal de las historias, sino por una sorprendente habilidad para jugar con su estilo en la narración. En algunos momentos con influencias del maestro Serafín, Peñalver juega con las viñetas y la propia temporalidad de la narración para contarnos sus ideas y experiencias y, sin llegar a las estridencias gráficas de otros experimentadores gráficos, consigue una obra sugerente y divertida. Si tiene más oportunidades de publicar (algo cada día más difícil, por desgracia), será un autor a seguir.

 

(2)

COHIBAS CONNECTION

 

Carles Santamería /Bartolomé Seguí

 

Edicions de Ponent (B/N, 1500 ptas)

 

Nuevo número de la colección Sol y Sombra, dedicada a recuperar obras de nuestro cómic que nunca llegaron a ver la luz en formato álbum. El agraciado esta vez es el personal detective privado creado por Bartolomé Seguí en Madriz, Simón Feijoo, un clásico detective privado de serie negra, pero pasado por el tamiz de lo auténticamente hispano. La divertida aventura larga de Feijoo, Ensaimada Connection, evidenciaba como mayor problema que Seguí no conseguía dotar al álbum de un ritmo narrativo adecuado, quizás ocasionado por su mayor experiencia en formatos de historieta corta. La inclusión de Santamaría en el guión, logra cohesionar mucho más la historia y darle una mayor complejidad, incrementándola poco a poco a medida que nuestro héroe va viendo como de unas vacaciones inocentes en Cuba llega a un incidente de con la mafia local.

Seguí no cambia su estilo, pero lo mejora ostensiblemente, mostrando un gran dominio de la puesta en escena e incorporando al ambiente una iluminación especial de la que carecían otras obras suyas, a lo que debemos añadir un excelente pulso narrativo que en ningún momento se pierde.

En resumen, un álbum entretenidísimo, con una historia sugerente y que proporciona un buen rato de lectura, algo que, tal y como están las cosas, no es poco.

Álvaro Pons

 

 

(1)

PIN UP 6

 

Yann y Berthet

 

Norma Ed (Color, 1250 ptas)

 

Sexto álbum de la serie y conclusión del segundo arco argumental de esta serie que, en mi opinión, nunca debería haber existido. Los primeros cuatro números de Pin Up supusieron una agradabilísima sorpresa, un soplo de originalidad con una excelente historia en la que los grandes iconos sexuales de la segunda guerra mundial se fundían para dar lugar a una historia sencillamente genial. Para colmo, los guiños al aficionado al cómic, con ese Milton Caniff de protagonista, ese homenaje a Miss Lace y la descripción del mundo del creador de tiras diarias, hacían más interesante si cabe la propuesta. Si quedaba algún cabo suelto, todos los fetichistas podían agarrarse a la recreación del mito de Bettie Page que tan acertadamente introduce Yann. El inmediato éxito de la serie provocó la continuación de la misma en un anodino segundo arco argumental en el que se pierden todos los referentes anteriores y se centra en una historia de espías mezclada con historia de amor pasional que llega a un final casi ridículo por forzado. La comparación entre los dos arcos es sencillamente demoledora: todo lo que tiene de maestría el primero lo pierde este segundo, donde el magistral Yann parece más preocupado de quitarse de encima el trabajo que de plantear una historia, si bien es cierto en su descargo que es difícil sacar tajada donde todo había quedado cerrado y bien cerrado ya.

Pese a todo, la habilidad de Yann y la buena labor de Berthet hacen que el álbum sea legible y destaque frente a la basura con la que se nos bombardea habitualmente. Vamos que en el país de los ciegos, el tuerto es el rey....