PROBLEMAS DE LA FILOSOFIA DEL LENGUAJE I

(5 créditos (3T-2P) — Optativa — Castellano — 1º Ciclo — 2º Curso — 1er cuatrimestre - curso 2003-2004)

Francisco Rodríguez Consuegra

 

PROGRAMA

El curso se centrará en algunos de los problemas, principalmente ontosemánticos, que han caracterizado la relación entre lenguaje y realidad dentro de la filosofía analítica clásica, especialmente en sus orígenes, constituyendo un complemento a la asignatura troncal de Filosofía del Lenguaje. Los principales autores estudiados serán F.H. Bradley (1846-1924), G. Frege (1848-1925) y G. E. Moore (1873-1958). Constituye ésta una tríada algo inusual: el idealista neo-hegeliano más influyente, el creador de la lógica y la filosofía del lenguaje modernas, y el "refutador" del idealismo desde el sentido común. Sin embargo, profundos paralelismos doctrinales y metodológicos salen fácilmente a relucir entre ellos, a través de ciertos temas clave para el desarrollo de la filosofía analítica del lenguaje, como los siguientes:

- Antipsicologismo y teoría del juicio

- La ontosemántica atomística y sus problemas

- El método analìtico, la forma lógica y la definición

- Ideas, proposiciones y pensamientos

- Objetividad y "tercer reino"

Se estudiarán con detalle algunos textos de las obras señaladas más abajo, que se facilitarán por fotocopiadora, en base a cuyo análisis y discusión se organizará el trabajo cotidiano en clase, tratándose de fomentar en los estudiantes hábitos de trabajo intelectual estimulante, más que una acumulación memorística de conocimientos.

 

BIBLIOGRAFIA

BRADLEY, F.H. Apariencia y realidad. Universidad de Chile, 1961.

FREGE, G. Ensayos de semántica y filosofía de la lógica. Tecnos, 1998.

MOORE, G.E. Principia ethica. UNAM, 1983 (trad. catal. en Laia, 1982).

MOORE, G.E. Defensa del sentido común. Taurus, 1972 (tb. en Orbis, 1983).

RODRÍGUEZ CONSUEGRA, F. Estudios de filosofía del lenguaje. Comares, 2002.

En clase se facilitará una bibliografía más completa y debidamente comentada.

 

EVALUACIÓN. Si se llega a un acuerdo con los estudiantes matriculados, se podrá prescindir del examen, realizándose la evaluación por medio del trabajo desarrollado cotidianamente en clase. Naturalmente, un examen final estará siempre a disposición de quien lo desee.