|
Un
hábitat es cada una de las zonas terrestres o acuáticas,
naturales o seminaturales, diferenciadas por sus
características geográficas y por los organismos vivos
que alberga.
Con
objeto de proteger y mejorar el medio natural, la
Comisión promulgó, en 1992, la Directiva de Hábitats.
Su objetivo es conservar los hábitats naturales y la
flora y la fauna autóctona. Esta Directiva es la piedra
angular sobre la cual debe construirse una red de
espacios naturales que abarque toda la Unión Europea: La
Red Natura 2000. Para lograr este objetivo, cada
país de la Unión Europea debe aportar un conjunto de
espacios naturales o seminaturales que cumplan con los
requisitos establecidos en la Directiva.
La Comunidad Valenciana aporta a la Red Natura 94 zonas. En
total representan más de 680.000 hectáreas protegidas:
el 26% del territorio valenciano. Estas zonas deben
albergar hábitats representativos o amenazados de
desaparición en su área de distribución natural y
contribuir a la conservación de la riqueza en especies
de la Unión Europea.
En
estas zonas de la Red Natura, debe evitarse el deterioro
de los hábitats naturales y de las especies. Además,
deben llevarse a cabo acciones para el mantenimiento o
el restablecimiento de los hábitats y especies
prioritarios, aquéllos que, en el territorio de la
Unión, se encuentran amenazados de desaparición.
La Conselleria de Territorio y Vivienda ha llevado a cabo,
durante el periodo 1999-2003, acciones para restaurar
algunos de los hábitats prioritarios presentes en la
Comunidad Valenciana. Estas acciones se enmarcan dentro
del proyecto LIFE de Conservación de Hábitats
Prioritarios en la Comunidad Valenciana.
Las razones para mantener los hábitats naturales y la flora
y la fauna autóctona en un buen estado de conservación
son muy numerosas. Los hábitats proporcionan diversos
servicios que benefician al hombre. Por ejemplo, una
buena cobertura vegetal evita la pérdida de suelo por
erosión y asegura el suministro de agua. Bosques,
matorrales y suelo acumulan uno de los gases invernadero
más importantes, y previenen el cambio climático.
Además, muchas plantas y algunos animales proporcionan
productos químicos únicos que el hombre emplea para
fabricar fármacos. Tampoco hay que olvidar los valores
recreativos y estéticos de los hábitats bien
conservados. Para que los hábitats sigan proporcionando
estos servicios son necesarias todas las especies que
los integran y las interacciones que se dan entre ellas.
Por esta razón, es imprescindible evitar que las
especies desaparezcan. |