| Lugar
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Algemesí, Sala de Exposiciones Municipal - Casino Liberal
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| Fechas
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Desde el 8 de junio hasta el 9 de septiembre de 2018
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© Rafael Armengol |
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Organiza:
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Vicerectorat de Cultura i Esport de la Universitat de València
Centre Cultural La Nau de la Universitat de València
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Itinerancias:
- Algemesí, Sala de Exposiciones Municipal - Casino Liberal, C/ Muntanya, 26-7
El pintor valenciano Rafael Armengol (Benimodo, 1940), a lo largo de su dilatada trayectoria, ha encontrado un lenguaje propio, un estilo que comprende todos los recursos que su inclinación personal y sus indagaciones han consolidado. Hace cincuenta años, quendo inció su vocación artística, apostó por unos códigos que ahora en la distancia con más nitidez podemos señalar: a) indagar alrededor de como reproducen la imagen los distintos sistemas mecánicos en los medios de comunicación; b) contraponer estos elementos contextuales, con imágenes de la iconografía clásica, para provocar la atención e incrementar la carga expresiva; c) en tercer lugar y secuencialmente, investigar la naturaleza del color, en un primer momento, el color materia. Posteriormente será la teoría de cómo se comporta el color luz, el motivo de sus reflexiones, esta desestructuración de la luz ha sido un signo de identidad de su obra en el día de hoy.
De esta forma, trabajando el color, Armengol ha dado salida a sus ejes básicos: la preocupación por hacer una obra vinculada a su tiempo y, desde su admiración por los clásicos, mostrar la capacidad de mantener una dialéctica permanente con sucesivas relecturas desde la óptica actual. Todo esdo ha hecho que sus trabajos tengan una dimenbsión especial, no sólo por la sorprendente forma de plasmarlos, sino también por el contenido metafórico, sugeridor, que provocan al espectador y que muchas veces se puede percibir.
En esta exposición se propone la presentación en primicia la última serie de Armengol, dedicada a Tiepolo. En esta serie, siguiendo su estudio de las grandes figuras del arte, Armengol juega con las parejas, como Rinaldo y Armida, o Apolo y Dafne, y las somete a su investigación picatórica. Así, la muestra se cierra con cuatro cuadros de gran formato, de gran espectacularidad, donde se condensan brillantemente cincuenta años de quehacer artístico.