A un perrillo que se le murió
 a una dama estando ausente
de su marido (1622)
A un caballero que, estando
con una dama, no pudo cumplir
sus deseos (1624)
Yace aquí, Flor, un perrillo
que fue en un catarro grave
de ausencia, sin ser jarabe,
lamedor de culantrillo.
Con Marfisa en la estacada
entrasteis tan mal guarnido
que su escudo, aunque hendido,
no lo rajó vuestra espada.
Saldrá un clavel a decillo
la primavera, que Amor,
¿Qué mucho?, si levantada
no se vio en trance tan crudo,
natural legislador,
medicinal hace ley,
si en hierba hay lengua de buey,
que la haya de perro en flor.
ni vuestra vergüenza pudo
cuatro lágrimas llorar,
siquiera para dejar
de orín tomado el escudo.

Notas:

El jarabe de culantrillo era un remedio contra los catarros.

Un lamedor era un jarabe que se tomaba poco a poco, para
que se deslizara sobre la garganta.

Pero "culantrillo" tiene un doble sentido, debido a la forma de su flor, reflejada en su nombre latino: capillus Veneris (pelo de Venus)

Así, el perro, en una enfermedad de "ausencia" (del marido de Flor), sin ser jarabe, fue lamedor de culantrillo.

Saldrá un clavel a dar testimonio de ello en la primavera, pues el Amor puede hacer que, igual que hay una planta llamada lengua de buey, haya una flor medicinal llamada lengua de perro (o que, como remedio medicinal, haya una lengua de perro en Flor).

Marfisa es una amazona guerrera que aparece en el Orlando furioso de Ariosto.

Estacada es el lugar destinado a un combate.

Guarnido es armado.

¿Qué mucho? es ¿qué tiene de extraño?

Vergüenza tiene un doble sentido (más habitual en plural: las vergüenzas).

Cuando un caballero derrotaba a otro, le tomaba el escudo como prueba de su victoria. Este caballero ni siquiera pudo llorar avergonzado para tomar el escudo de su adversaria, aunque sólo fuera tomarlo de orín.

Otra lectura es que de la vergüenza de este caballero ni siquiera salieron cuatro gotas.