2.6 Organización y Carga de Trabajo

En la organización del trabajo juegan un papel importante, la fisiología del trabajo entendida como la disciplina que estudia al hombre en el trabajo (su actividad física, muscular, mental, el impacto medioambiental) y la ergonomía, como conjunto de conocimientos aplicados para que el trabajo, productos y ambientes se adapten a las capacidades y limitaciones físicas y mentales de la persona.

Llamamos “condiciones de trabajo” al conjunto de variables laborales que pueden influir en la interrelación trabajo-salud. Puesto que cada una de dichas variables es, en principio, susceptible de producir daños a la salud de los trabajadores, es común denominarlas también: “factores de riesgo laboral”.

Nos centraremos en dos de los grupos reconocidos de factores de riesgo:

 

CARGA DE TRABAJO

Los factores de riesgo asociados a la carga de trabajo incluyen las exigencias psicofísicas que la tarea impone a la persona que la realiza: esfuerzos, manipulación de cargas, posturas de trabajo, niveles de atención, etc., relacionados con cada tipo de actividad. Se analizan para poder determinar la carga de trabajo, tanto física como mental, del puesto de trabajo.

  • Carga física

La carga física de trabajo se entiende como el conjunto de requerimientos físicos a los que se ve sometida la persona a lo largo de su jornada laboral, actividad física que requiere un consumo cuantitativo de energía que se denomina “metabolismo de trabajo”. La carga física cualitativa en relación con el trabajo puede ser por esfuerzos, posturas y movimientos repetitivos.

  • Carga mental

Definida en función del número de procesos requeridos para realizar correctamente una tarea y, sobre todo, en función del tiempo necesario para dar respuesta a una información recibida.

Esta definición incluye los factores de la tarea que inciden en la carga mental, como son:

• La cantidad y calidad de la información.

• El tiempo disponible.

A estos factores hay que añadir los relativos a las condiciones físicas (ruido, temperatura, iluminación) y fenómenos psicosociales (relación jerárquica, sistema de comunicación, etc.) en los que se desarrolla el trabajo, así como otros de origen extra laboral.

Por otro lado, hay que tener en cuenta, factores como:

• La edad.

• El nivel de aprendizaje.

• El estado de fatiga.

• Las características de personalidad.

• Las actitudes hacia la tarea: motivación, interés, satisfacción.

 

ORGANIZACIÓN DEL TRABAJO

Los factores organizativos y estructurales presentes en el trabajo más destacables por su incidencia sobre la salud de los trabajadores podemos clasificarlos en los siguientes apartados:

  • Factores relativos a la distribución del tiempo de trabajo (relacionados con la carga de trabajo):

- La jornada de trabajo.

- Los ritmos de trabajo.

  • Factores psicosociales de organización:

- Comunicación y relaciones.

- Estilo de mando.

- Contenido de trabajo (variedad, riqueza, estímulos, creatividad, iniciativa, etc.).

- Estatus socio laboral y expectativas, etc.

La manera en la que estos factores organizativos repercuten en la persona trabajadora varía en función de sus características personales, tales como:

• Cultura (con aspiraciones profesionales y motivaciones).

• Capacidades y actitudes.

• Personalidad y/o temperamento.

• Estabilidad, entorno familiar y social.

• Estado de salud.

• Edad.

Aspectos psicosociales a nivel laboral

Basado en la propia concepción de la salud: el bienestar definido y buscado no es sólo físico, sino también psíquico y social. El trabajador, se crea necesidades, expectativas, aspiraciones, etc., que van a condicionar su comportamiento en el trabajo.

En la interacción entre la persona y las características del entorno socio laboral se desarrolla el concepto de factores de riesgo psicosocial que acaban por afectar al resultado y eficiencia de los sistemas de trabajo.

Para valorar estos factores, tratamos de encontrar indicadores de riesgo para poder actuar y revisar el sistema de prevención.

Para obtener indicadores recurrimos a la recogida y análisis de datos, bien personales (de cada trabajador), bien organizativos.

 

El estado de salud, en una colectividad laboral, se va a poder deducir de la cantidad de sujetos que sufren de alguna manera “malestar” (físico o psicológico) en su puesto de trabajo. La forma de analizar esas manifestaciones de malestar es a través de cuestionarios personales de síntomas.

Algunas de las anomalías o síntomas relacionados con la organización y la carga de trabajo las podemos resumir en los siguientes puntos:

Desde el punto de vista de la organización:

• Absentismo, producción escasa y de mala calidad, siniestralidad, averías, conflictos internos, violencia, etc.

Desde el punto de vista de la carga de trabajo:

• Por exceso o defecto, tanto en la calidad como en la cantidad, causan repercusiones físicas y mentales. Un síntoma importante del estado de salud es el dolor, generalmente de tipo físico o musculoesquelético, pero otras veces existe un componente mental, localizado en diferentes partes del cuerpo.

• La fatiga física o la psíquica, muy interrelacionadas, pueden ser ocasionales o fisiológicas, pudiendo desembocar en una disminución de la atención, enlentecimiento del pensamiento, disminución de la motivación, pero también esta fatiga puede prolongarse o perpetuarse en el tiempo, apareciendo un estado de fatiga crónica difícil de recuperar y tratar.

Todas estas situaciones dependientes de la carga de trabajo, y de la organización del trabajo pueden desencadenar en lo que llamamos estrés.

 

EL ESTRÉS

Puede ser definido como el proceso que se inicia ante un conjunto de demandas ambientales que recibe el individuo, a las cuáles debe dar una respuesta adecuada, poniendo en marcha sus recursos de afrontamiento. Cuando la demanda del ambiente (laboral, social, etc.) es excesiva frente a los recursos de afrontamiento que se poseen, se van a desarrollar una serie de reacciones adaptativas, de movilización de recursos, que implican activación fisiológica. Esta reacción de estrés incluye una serie de reacciones emocionales negativas (desagradables), de las cuáles las más importantes son: la ansiedad, la irritación y la depresión.

Como vemos el término estrés se aplica generalmente a las presiones que las personas tienen en su vida diaria. Se manifiesta como una descarga en nuestro organismo producto de la acumulación de tensión física o psicológica. Podríamos decir que es la respuesta del organismo para adaptarse a una nueva situación. En este proceso participan casi todos los órganos y funciones del cuerpo, incluidos sistema nervioso, circulatorio, digestivo y musculo esquelético.

El estrés puede generar un resultado positivo o negativo, el estrés positivo es la energía que motiva a las personas para hacer diferentes cosas y el estrés negativo es el que produce daño a nuestro organismo.

El estrés es un fenómeno psicosocial que constituye el segundo problema de salud más común entre los trabajadores después del dolor de espalda. Puede provocar los siguientes síntomas:

• Inestabilidad emocional: irritabilidad, ansiedad y depresión.

• Alteraciones del sueño y del apetito.

• Alteraciones psicosomáticas: mareos, cefaleas, alteraciones cardíacas, digestivas, sudoración e hiperventilación.