El Pabellón Universitario del Campus de Blasco Ibáñez acogió el pasado sábado, día 13, una intensa jornada de fútbol en silla de ruedas eléctrica (Powerchair Football), una disciplina que continúa creciendo y demostrando que el deporte es una herramienta fundamental para la inclusión, la participación y la igualdad de oportunidades.
Durante la jornada, los equipos participantes ofrecieron partidos llenos de emoción, competitividad y deportividad, mostrando el nivel técnico y táctico que caracteriza esta modalidad. Los jugadores y las jugadoras pusieron en práctica estrategias de juego, precisión en el control de la pelota y una excelente coordinación colectiva, aspectos esenciales en un deporte que combina habilidad, tecnología y trabajo en equipo.
Las personas asistentes tuvieron la oportunidad de conocer de cerca el Powerchair Football, una modalidad deportiva adaptada que continúa consolidándose gracias al esfuerzo de clubes, deportistas y entidades comprometidas con la promoción del deporte inclusivo. La intensidad de los enfrentamientos y el compromiso mostrado por los participantes despertaron la admiración del público presente.
Más allá de la competición, la jornada destacó por los valores que transmite este deporte: respeto, superación, camaradería e inclusión. Actividades como esta contribuyen a dar visibilidad al deporte adaptado y a sensibilizar a la sociedad sobre la importancia de construir entornos accesibles donde todas las personas puedan practicar actividad física y desarrollarse a través del deporte.
La competición concluyó en un excelente ambiente de convivencia entre deportistas, familiares, voluntariado y aficionados, dejando una vez más constancia del crecimiento y la proyección del fútbol en silla de ruedas eléctrica. Una jornada que sirvió para continuar impulsando esta disciplina y para demostrar que el deporte es un espacio de encuentro, esfuerzo y oportunidades para todo el mundo.








