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La importancia de mantenerte activo

  • 17 abril de 2020

¿Qué lugar ocupa la actividad física en tu rutina diaria de estos días? ¿Y en jornadas de estudio? Te damos claves para sacar mayor partido a la práctica de ejercicio en temporada de hincar los codos, incluso estando confinado.


La situación que nos está tocando vivir nos obliga a quedarnos en casa, pero ello no significa que tengas que permanecer inmóvil. ¿Qué lugar ocupa la actividad física en tu rutina diaria de estos días? Incluso ahora, dada la continuidad del curso de forma ‘online’ y con los exámenes en mente, ¿sigue teniendo cabida el ejercicio en tu planificación?

 

Compartimos los beneficios de seguir manteniéndote activo a nivel cognitivo y retomamos los consejos de Cristina Blasco, Profesora PDI de la Universitat de València y Coordinadora de la Unidad de Investigación en Rendimiento Físico y Deportivo 

(UIRFIDE). Ella nos acerca algunas líneas de investigación existentes en torno a cuáles son los beneficios del ejercicio físico a nivel cognitivo:

 

  • Mayor rendimiento en bloques de estudio:La práctica de 20 minutos de ejercicio físico de cierta intensidad ofrece un gran beneficio entre bloques de estudio.
  • Mejora de la atención y activación:La capacidad de atención y de activación se beneficia al realizar ejercicio físico previo al trabajo mental. «El ejercicio físico realizado previo al mental te va a hacer una activación cerebral, va a aumentar el flujo sanguíneo», señala Blasco.
  • Mayor capacidad de retención a largo plazo: A largo plazo las personas que hacen ejercicio físico mejoran su capacidad de retención. Así pues, Blasco indica que«el ejercicio físico en periodos de exámenes ayudaría a la retención a largo plazo».
  • Efecto sobre el sueño, el efecto mediador.Una buena calidad del sueño ayuda en el proceso de aprendizaje. «No es que el ejercicio físico te haga más listo, pero si que está comprobado que si haces ejercicio físico vas a dormir mejor. El sueño es muy importante para aprender. Con lo cual, las personas que duermen y descansan bien fijan mejor todo lo que han hecho», destaca Blasco.

 

Luchar contra las horas de ‘silla’

 

Está claro que estudiar requiere de muchas horas de silla y el cuerpo termina sintiéndose afectado. «Las horas de estar sentado nos hacen mucho más daño. Hay mucho estudio sobre los efectos nocivos del sedentarismo y estudiar, por desgracia, es una actitud sedentaria», dice Blasco y añade: «si te levantas durante cierto tiempo y haces ejercicio físico, vas a compensar de alguna forma».

 

Claves para sacar mayor partido a la práctica de ejercicio cuando estudiamos

 

Estableciendo una planificación de horas de estudio y momentos en los que nos levantamos de la silla para hacer ejercicio, incluso estando en confinamiento, nos planteamos¿cuál es el mejor momento del día para practicar ejercicio? Según José Francisco Guzmán Lujan, Licenciado en Educación Física y graduado y doctorado en Psicología señalaba recientemente en una entrevista para el SEF que nuestro ritmo vital determina cuál es nuestra mejor hora para hacer ejercicio, bien a primera hora de la mañana o por la tarde. «La actividad física depende del biorritmo personal», señalaba Guzmán y explicaba que «hay personas que son matutinas y les va muy bien hacer actividad física a primera hora de la mañana, se activan y eso les viene estupendamente para estar todo el día activados. Y hay personas que son más vespertinas y prefieren estar trabajando por la mañana y por la tarde entrenar un poco… se liberan de la presión». 

 

Recuerda que un cerebro y un cuerpo sano van de la mano.