El avance de los síntomas neurológicos altera la expresión del dolor en ratones modelo del síndrome de Rett

Un equipo de investigación de la Facultad de Ciencias Biológicas ha mostrado que hembras de ratón modelo del síndrome de Rett, una dolencia del neurodesarrollo rara y muy grave que provoca múltiples síntomas, presentan alteraciones significativas de las respuestas comportamentales asociadas al dolor. En un artículo publicado en la revista Journal of Molecular Medicine, concluyen que los ratones modelo de la dolencia, con el envejecimiento, pierden la capacidad de expresar la sensibilidad al dolor de una forma típica.
El síndrome está causado por una mutación en el gen MECP2, situado en el cromosoma X, y se da casi exclusivamente en niñas y mujeres. Las personas afectadas sufren discapacidad intelectual y motora, con una dependencia total. Actualmente no tiene cura.
En un estudio longitudinal, es decir, a lo largo de la vida, el equipo comprobó que en ratonas jóvenes mutantes para Mecp2 hay un exceso de sensibilidad a la estimulación de las patas con filamentos hasta que podría indicar una percepción dolorosa de estímulos en principio inocuos. Con el progresivo envejecimiento, y el consiguiente adelanto de los síntomas, la respuesta viraba hacia una aparente falta de sensibilidad.
“Estudios previos consideraban que las personas con síndrome de Rett eran menos sensibles al dolor que las personas sanas. Nuestros datos, pero, sugieren que podría existir una hipersensibilidad, pero una incapacidad de expresarla de la forma típica”, comenta Carmen Agustín Pavón, investigadora del Departamento de Biología Celular, Biología Funcional y Antropología Física y codirectora del trabajo. “Conversaciones con padres y personas cuidadoras de pacientes con Rett, que pierden la capacidad del habla, nos han confirmado que la expresión de dolor en estas pacientes es atípica y muy difícil de interpretar”.
Además, la activación de una zona cerebral relacionada con la analgesia, el área gris periacueductal, durante la exposición a una superficie caliente, se encuentra disminuida en las ratonas mutantes respecto a las sanas. También se encuentra disminuida la expresión de receptores de endocannabinoides.
“Nuestros resultados apoyan la importancia del sistema endocannabinoide, que forma parte del sistema de analgesia cerebral, como diana terapéutica para Rett”, explica Jose V. Torres Pérez, investigador Ramón y Cajal en el Departamento de Biología Celular, Biología Funcional y Antropología Física y codirector del estudio. “De hecho, este sistema ya se está explorando en relación a otros síntomas de la dolencia, como por ejemplo las crisis epilépticas”.
Del mismo departamento han participado Elena Martínez Rodríguez, primera coautora del estudio, María Abellán Álvaro y Marina Rodríguez Agut. Además, el primero coautor del estudio es Javier Cuitavi, que se doctoró en la Universitat de València y actualmente es investigador al Trinity College de Dublín. Otras investigadoras de la Universitat de València que participan son Lucía Hipólito, del Departamento de Farmacia y Tecnología Farmacéutica y Parasitología; y Anabel Forte, del Departamento de Estadística e investigación Operativa. Además, el equipo ha contado con la colaboración de Moisés García Arencibia, de la Consejería de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes del Gobierno de Canarias, y de Mónica Santos, del Centre for Neuroscience and Cell Biology de la Universitat de Coimbra (Portugal).
El estudio ha recibido financiación de las Ayudas FinRett 2019 y 2022, promovidas por las asociaciones española y catalana de síndrome de Rett, la Conselleria de Educación, Cultura y Universidades de la Generalitat Valenciana para grupos emergentes (CIGE/2024/73) y el 2023 Pickford Award from the British Pharmacological Society.
Referencia artículo: Cuitavi, J., Martínez-Rodríguez, E., Abellán-Álvaro, M. et al. Longitudinal analysis in Mecp2-het female mice reveals atypical nociceptive behaviours. J Mol Med 104, 28 (2026). https://doi.org/10.1007/s00109-025-02628-8
Imagen: Al ponerlas en contacto con una superfície caliente (52o), las rates sanas (WT), se lamen las patas, mientras que las enfermas (Mecp2-het) no son capaces de lamerse las patas, y caminan hacia detrás.
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