La dana de Valencia aumentó las dificultades para mantener la motivación y relacionarse en las personas con psicosis

Un estudio de la Universitat de València (UV) y del Hospital La Fe de Valencia constata que las personas con psicosis que vivían en las zonas afectadas por la dana de octubre de 2024 presentaron un empeoramiento de los síntomas negativos, es decir, más dificultades para mantener la motivación, iniciar actividades, relacionarse con otras personas o experimentar emociones.

7 de octubre de 2026

(De izquierda a derecha). Belén Almansa, Luisa Luna, Antonio Jovaní, Pilar Sierra y Pilar Benavent.
(De izquierda a derecha). Belén Almansa, Luisa Luna, Antonio Jovaní, Pilar Sierra y Pilar Benavent.

El trabajo, publicado en la revista “The Spanish Journal of Psychiatry and Mental Health”, es uno de los primeros estudios longitudinales que, tras una gran inundación, analiza específicamente la evolución de personas con psicosis.

La psicosis es un trastorno mental en el que la persona pierde el contacto con la realidad, en mayor o menor grado, pudiendo presentar delirios, alucinaciones o pensamiento desorganizado. Puede aparecer en enfermedades como la esquizofrenia, el trastorno esquizoafectivo, algunos episodios graves del trastorno bipolar o de la depresión, y también se puede asociar al consumo de sustancias.

“Se constata que en las personas con psicosis que vivían en zonas no afectadas, estos síntomas disminuyeron durante el seguimiento. En concreto, la puntuación media de síntomas negativos pasó de 14,5 a 15,7 en el grupo expuesto, mientras que disminuyó de 15,2 a 13,9 en el grupo no expuesto”, explica Pilar Sierra, profesora del Departamento de Medicina de la UV y participante en la investigación.

Los síntomas negativos están estrechamente relacionados con el funcionamiento cotidiano y la calidad de vida. El aislamiento social, la pérdida de motivación y la dificultad para iniciar actividades pueden hacer especialmente difícil la recuperación después de una catástrofe.

Otro de los resultados relevantes del estudio liderado por Pablo Navalón, investigador del Hospital Universitari i Politècnic La Fe de València y profesor asociado del Departamento de Medicina de la UV, ha sido que la intensidad de los síntomas postraumáticos tras la dana fue el principal factor asociado al empeoramiento de los síntomas negativos. En este sentido, por cada punto adicional en la puntuación de síntomas postraumáticos, el cambio en los síntomas negativos aumentó 0,36 puntos, incluso teniendo en cuenta variables como la edad, el sexo, el nivel de riesgo psicótico y los antecedentes de trauma.

Cabe destacar que el efecto observado se concentró especialmente en los síntomas negativos, mientras que no se encontraron diferencias en la evolución de los síntomas positivos (alucinaciones, delirios), la sintomatología depresiva o la ansiedad entre las personas con psicosis de zonas afectadas y no afectadas.

Estas conclusiones del trabajo, en el que también ha participado el Instituto de Salud Carlos III, sugieren que no es únicamente la exposición física a una catástrofe lo que determina la evolución de una persona con psicosis, sino también cómo responde psicológicamente al acontecimiento traumático.

Los resultados, según Antonio Jovaní, primer firmante del artículo e investigador del Hospital Universitari i Politècnic La Fe de València, ponen de manifiesto la importancia de mantener el seguimiento de las personas con trastornos psicóticos después de grandes desastres naturales, prestando atención específica a los síntomas relacionados con el trauma y garantizando la continuidad de los cuidados de salud mental.

Además, sugieren desarrollar respuestas ante catástrofes que tengan en cuenta a las personas con trastornos mentales graves, especialmente cuando las inundaciones u otros desastres interrumpen sus rutinas, su red social o el acceso habitual a los servicios sanitarios.

Metodología

La investigación siguió a 63 personas con psicosis establecida o con un estado mental de alto riesgo (EMAR) de desarrollar psicosis: 34 vivían en municipios afectados por las inundaciones y 29 en zonas no afectadas. Además, se compararon sus resultados con los de 30 personas sin trastornos psiquiátricos que también residían en zonas inundadas.

Referencia artículo: Jovani A, Navalon P, Adriasola A, Almansa B, Dominguez A, Luna L, Benavent P, Catalan A, Sierra P & Blanco AG. «Effects of the October 2024 Flood in Valencia on Subjects with Psychotic Spectrum Disorders: A Follow-Up Study», Spanish Journal of Psychiatry and Mental Health (2026), doi: https://doi.org/10.1016/j.sjpmh.2026.05.001

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