Un estudio demuestra que el daño provocado por un infarto puede extenderse a regiones remotas del ventrículo

Un estudio aporta evidencia relevante en el campo de la imagen cardiaca avanzada y la cardiología clínica, y demuestra que el daño provocado por un infarto de miocardio no se limita únicamente a la zona afectada, sino que puede extenderse funcionalmente a regiones remotas del ventrículo. La investigación ha sido llevada a cabo por la Universitat de València (UV), el Instituto de Investigación Sanitaria INCLIVA, la Universitat Politècnica de València (UPV) y Ascires Grupo Biomédico.
Este hallazgo podría tener implicaciones importantes, entre las que destacan la mejora de la evaluación pronóstica de los pacientes, la detección del deterioro cardiaco antes de que aparezcan síntomas o alteraciones más evidentes y el establecimiento de estrategias terapéuticas más precoces y personalizadas.
El estudio se ha centrado en las consecuencias del infarto de miocardio, una de las principales manifestaciones de la cardiopatía isquémica. A escala global, las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte. Según sostiene la Organización Mundial de la Salud (OMS), provocan cerca de 18 millones de fallecimientos al año y, entre ellas, el infarto de miocardio representa una proporción muy significativa.
En España y otros países desarrollados, la supervivencia tras un infarto ha mejorado notablemente gracias a los avances en el tratamiento agudo. Sin embargo, esto ha incrementado el número de pacientes que viven con secuelas crónicas, como la disfunción ventricular y el riesgo de insuficiencia cardiaca. En este contexto, técnicas como la resonancia magnética cardiaca con análisis de deformación miocárdica (strain) se perfilan como herramientas clave para avanzar hacia una medicina más precisa y personalizada.
El objetivo principal de la investigación actual, cuyos resultados se han publicado en la revista Clinical Cardiology, ha sido analizar si las zonas del corazón aparentemente sanas presentan alteraciones funcionales tras un infarto. Para ello, el equipo ha utilizado técnicas avanzadas de resonancia magnética cardiaca junto con técnicas avanzadas de análisis de la deformación del músculo cardiaco.
En particular, “se buscó determinar si las regiones del corazón aparentemente no afectadas de forma directa por el infarto también presentan alteraciones funcionales sutiles, lo que podría mejorar la detección precoz del deterioro global del corazón y optimizar la estratificación del riesgo en estos pacientes”, explica Irene del Canto, primera autora del estudio, profesora titular del Departamento de Ingeniería Electrónica de la UV e investigadora del Grupo de Investigación en Electrofisiología cardiaca experimental de INCLIVA.
Estudio previo en población sana y uso de técnicas avanzadas de imagen
La investigación parte de un estudio realizado en población sana, en el que se establecieron valores de referencia normalizados para los parámetros de deformación miocárdica obtenidos mediante resonancia magnética cardiaca. “Disponer de estos valores normales permitió comparar de forma precisa los resultados obtenidos en pacientes con infarto crónico y detectar desviaciones sutiles que no serían evidentes con técnicas convencionales. Este enfoque facilita una evaluación más precisa y cuantitativa de la función cardiaca, superando las limitaciones de medidas tradicionales como la fracción de eyección”, destaca el catedrático del Departamento de Ingeniería Electrónica de la UPV David Moratal, quien ha liderado el trabajo junto a Irene del Canto (UV).
“Este estudio ha analizado cómo detectar disfunción cardiaca en regiones del corazón alejadas del área afectada por un infarto previo mediante técnicas avanzadas de imagen”, señala Irene del Canto. Mediante resonancia magnética cardíaca y la técnica feature tracking, que permite cuantificar de forma precisa cómo se deforma el músculo cardíaco durante el ciclo cardíaco, los investigadores identificaron en pacientes con infarto crónico alteraciones funcionales no evidentes en zonas aparentemente sanas del corazón.
La investigación, además de ser liderada por Del Canto y Moratal, ha contado con la intervención de los profesores de la Facultat de Medicina i Odontologia de la UV Francisco Javier Chorro y Vicente Bodí, coordinadores, respectivamente, del Grupo de Investigación en Electrofisiología cardiaca experimental y del Grupo de Investigación Traslacional en Cardiopatía Isquémica de INCLIVA. Todo el equipo de investigación pertenece al CIBERCV (Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Cardiovasculares), del Instituto de Salud Carlos III. Han participado también María Pilar López-Lereu y José Vicente Monmeneu, de la Unidad de Imagen Cardiaca de Ascires Grupo Biomédico.
El estudio ha contado con financiación de la Conselleria d’Educació, Investigació, Cultura i Esport (CIGE/2023/88), la Agencia Valenciana de la Innovación Generalitat Valenciana (INNCAD00/19/085) y el Instituto de Salud Carlos III/European Regional Development Fund (CB16/11/00486, PIE15/00013).
Referencia del artículo: Del Canto, I.; López-Lereu, M. P.; Monmeneu, J. V.; Chorro, F. J.; Bodí, V.; y Moratal, D. (2026). “Assessment of remote ventricular dysfunction by cardiac magnetic resonance feature tracking strain in chronic infarction”. Clinical radiology, 93, 107205. https://doi.org/10.1016/j.crad.2025.107205


















