Jesús Cosín, experto en la enfermedad de Crohn, recibe el premio García Blanco de la Universitat para fomentar la investigación en jóvenes

 

El profesor asociado de la Facultad de Medicina y Odontología de la Universitat de València e investigador del Peset y Fisabio Jesús Cosín se ha alzado con el 39 Premio-Medalla García Blanco para jóvenes investigadoras e investigadores que otorga la Universitat de València. El galardón reconoce el estudio de una posible diana terapéutica contra la enfermedad de Crohn a través del grupo de investigación de Cosín, pionero en esta área.

Jesús Cosín es profesor asociado de la Facultad de Medicina y Odontología de la Universitat de València e investigador del Hospital Universitario Doctor Peset y la Fundación para el Fomento de la Investigación Sanitaria y Biomédica de la Comunitat Valenciana (FISABIO). Ha recibido el Premio-Medalla García Blanco en reconocimiento a su trayectoria científica en el campo de la medicina experimental.

El galardón, de la Facultad de Medicina de la Universitat de València y el Centro de Investigación Príncipe Felipe (CIPF), se otorga en reconocimiento a la labor científica de jóvenes investigadores e investigadoras de menos de 30 años en las áreas de ciencias y biomedicina. Se concede en honor al eminente médico e investigador José María García Blanco (1898-1973), quien descubrió la síntesis extrapancreática de insulina y fue pionero en el desarrollo e implementación del análisis del hipotiroidismo en recién nacidos, una causa común de discapacidad intelectual.

Esta edición del premio reconoce el trabajo de Jesús Cosín en el estudio de una posible diana terapéutica contra la enfermedad de Crohn y las complicaciones asociadas a dicha patología. En concreto, se centra en analizar la relevancia de una molécula, llamada succinato, y de su receptor, SUCNR1, en la inflamación y la fibrosis intestinal.

“Hemos visto que tanto este receptor como el compuesto que lo activa están incrementados en pacientes con Crohn, de modo que un posible fármaco que bloquee este receptor podría ayudar a reducir la inflamación e incluso la fibrosis”, destaca Jesús Cosín. El efecto de este receptor ya ha sido descrito en otras enfermedades, como la diabetes o el cáncer, pero ahora se está descubriendo su influencia en otras patologías inflamatorias y de carácter autoinmune como la Enfermedad de Crohn.

En esta línea, el Grupo de Investigación Traslacional en Enfermedad Inflamatoria Intestinal que lidera Jesús Cosín y que se adscribe a la Unidad Mixta del Hospital Universitario Doctor Peset y la Facultad de Medicina de la Universitat de València es pionero en el campo. “Los resultados están siendo prometedores. Se trata de una nueva línea de investigación que ya nos ha dado buenos resultados en experimentos en ratones”, añade el investigador.

El equipo de investigación ha estudiado dos grupos de ratones; en uno de ellos, carentes del receptor SUCNR1, y en el otro, con el mismo receptor activo a los que se les indujo una colitis aguda. Los resultados del experimento permitieron comprobar que los ratones que poseían el receptor perdían un 10% de su peso, y los carentes del mismo, sólo un 3%, ya que presentaban menos episodios de diarrea y sangrado en heces.

Asimismo, se realizó el mismo experimento en ratones, se indujo fibrosis intestinal y se estudió cómo afectaba al colágeno, que es el principal marcador de fibrosis. En el modelo de ratón con fibrosis y receptor activo, se produjo un incremento de la expresión del colágeno en una proporción de hasta 60 veces superior, mientras que en los ratones carentes del receptor el incremento sólo fue 10 veces mayor.

 

Experimentos con muestras de sangre

El equipo investigador también realizó experimentos con muestras de sangre y de resecciones intestinales de 40 pacientes con Enfermedad de Crohn de los Hospitales de Sagunto y Manises. El estudio demostró que el receptor (SUCNR1) se expresa tres veces más en un paciente con enfermedad de Crohn que en un paciente sano.

La molécula que lo activa (succinato) también se encuentra incrementado tanto en el intestino de los pacientes con Crohn como en sangre, lo que lleva a apuntar al equipo de investigación que también podría ser utilizada como biomarcador en las analíticas de sangre para detectar el empeoramiento o no de los y las pacientes con Crohn.

“Nuestro objetivo es mejorar la calidad de vida de los pacientes que conviven con esta enfermedad y, por ello, ya estamos en contacto con una empresa farmacéutica para desarrollar antagonistas que bloqueen este receptor”, resalta Jesús Cosín.

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