Rosa Maria Bo Bonet: “Queremos tener una facultad de verdad, unificada y proyectada socialmente”

  • 23 marzo de 2018
 
Rosa Maria Bo Bonet
Rosa Maria Bo Bonet.

Anna Boluda. Fotos: Miguel Lorenzo

Rosa Maria Bo Bonet es la nueva decana de la Facultad de Filosofía y Ciencias de la Educación de la Universitat de València y la primera mujer en ocupar este cargo. Profesora del Departamento de Métodos de Investigación y Diagnóstico en Educación (MIDE) y vicedecana en el anterior mandato, Rosa Maria Bo se marca como objetivos principales conseguir una facultad más unificada y mucho más visible, tanto dentro de la Universitat como de cara al conjunto de la sociedad.

–Sois la primera mujer en ocupar el decanato de la Facultad de Filosofía y Ciencias de la Educación en ciento sesenta y un años. ¿Ya tocaba?
–Es una vergüenza que no haya habido ninguna hasta ahora porque, sobre todo en educación, la mayoría somos mujeres. Creo que ahora ha llegado el momento que tengamos el reconocimiento que nos merecemos. Tampoco quiero pensar que he sido elegida por ser mujer, sino porque soy una persona que vale. Y creo que es así, porque ya he sido vicedecana y he trabajado mucho. Pero todavía hay algunos sectores a los cuales les cuesta, y te ven demasiado joven, o poco capacitada, o ponen en entredicho si lo harás bien. Pero aquí estoy.

–¿Tenéis pensadas nuevas medidas para garantizar la igualdad en la Facultad?
–Tenemos una comisión de igualdad y trabajamos en esta línea. Pero los señores catedráticos, por decirlo así, son los más reticentes. Tenemos alguna gente implicada, pero creo que no acaban de creérselo del todo. Y hace falta que nos lo creamos, que estamos aquí y podemos hacer las cosas igual o mejor que los hombres, no por ser mujeres, sino por ser personas válidas. Se tiene que reconocer a quien hace las cosas bien. En mi equipo he intentado tener paridad y somos tres mujeres y dos hombres. Hasta ahora éramos dos hombres, decano y secretario, filósofos, y cuatro mujeres como vicedecanas. Y nos llamaban las chicas de educación, con un cierto tono peyorativo. Y no somos las chicas de nada, somos profesionales que trabajamos por la educación y para sacar adelante la facultad. Cambiar esta mentalidad será uno de los retos de los próximos años.
 

Rosa Maria Bo Bonet

–¿Cuáles son los objetivos que tenéis en cuanto a la docencia de grados y posgrados?
–Acabamos de acreditar los tres grados que tenemos: Pedagogía, Educación Social y Filosofía. Pero, aun así, nuestro objetivo es revisarlos, porque siempre hay cosas que se pueden mejorar. Y en algunos casos tenemos claro que hay que hacer algunas modificaciones y atender también las peticiones del alumnado, como por ejemplo ofrecer algunas optativas nuevas y potenciar más la parte práctica.

–¿Cómo potenciaréis las salidas profesionales de vuestros grados?
–Hace falta que expliquemos mejor nuestras titulaciones, porque todavía hay quienes no tienen clara la diferencia entre Pedagogía y Magisterio, por ejemplo, y recibimos mucho alumnado que se matricula aquí porque no ha podido entrar en Magisterio. Con Pedagogía pueden trabajar no solo en el ámbito educativo, sino también en departamentos de recursos humanos, en museos, editoriales, etcétera. Cada curso hacemos unas jornadas de Pedagogía sin complejos donde les mostramos todas estas opciones. En el caso de Filosofía, el alumnado suele ser muy vocacional, porque realmente tiene pocas salidas, y más con la reducción de la asignatura en secundaria. Y esta es una lucha donde también tenemos que decir la nuestra. Pero para ello, como facultad, tenemos que unirnos más. Hasta ahora ha habido muy poca comunicación entre el departamento de filosofía y los de educación. Y es el momento de ir todos a una.

–¿Cómo queréis potenciar esta comunicación dentro de la facultad?
–Queremos hacer algún tipo de publicación, alguna revista que recoja lo que estamos haciendo. A veces, entre nosotros mismos, no sabemos bien qué hacen los compañeros y compañeras de otros departamentos, y esto no puede ser. Queremos ser facultad de verdad, hacernos valer como Facultad de Filosofía y Ciencias de la Educación, porque tenemos cosas a decir.

–¿Qué actividades tenéis pensadas para atraer nuevo alumnado?
–Queremos hacernos más visibles, y esta misma publicación que planteamos puede ser una manera de darnos a conocer, de explicar qué hacemos y en qué estamos trabajando, y para que nos puedan conocer también en los institutos, entre el alumnado de secundaria. En la misma línea, tenemos que participar en medios de comunicación, escribir en diarios, decir la nuestra sobre temas de educación.

Rosa Maria Bo Bonet

–Y en cuanto a la investigación, ¿qué retos tenéis?
–Está todo relacionado, nos hace falta más coordinación. Ya sabemos que con el sistema actual se prima el individualismo para conseguir la acreditación, pero al mismo tiempo hace falta que los diferentes departamentos estemos conectados y podamos hacer un grupo fuerte de investigación, con un trabajo conjunto. Y tenemos que apoyar a los más jóvenes.

–¿Cómo os afecta la situación del profesorado asociado y cómo pensáis que se tendría que solucionar?
–Nosotros tenemos mucho profesorado asociado, de hecho en número ya superan los titulares. Y para solucionar la situación actual habría que diferenciar muy claramente entre el profesorado asociado que quiere hacer carrera universitaria y llega a pagarse un autónomo para trabajar y los profesionales externos que vienen a hacer alguna clase concreta y que son los verdaderos asociados. Quienes quieren hacer carrera tendrían que tener otra figura, como ayudantes y como becarios de doctorado que empiezan a hacer docencia. Y los asociados tendrían que impartir las clases que realmente dominan, no las que al departamento le quedan por cubrir.

–¿Qué objetivos os habéis marcado en cuanto a las instalaciones de la facultad?
–El edificio de la facultad tiene muy pocas aulas, casi todo son despachos y la docencia se hace sobre todo en los aularios. Y sin alumnos no puedes tener el sentimiento de facultad. Nosotros queremos tener una facultad de verdad, unificada y proyectada socialmente. Además, desde que nos quitaron la cafetería nos hemos quedado sin un espacio donde relacionarnos todo el mundo, tanto profesorado como alumnado. Queremos crear un espacio común donde encontrarnos. Y tener más aulas en el mismo edificio, porque las cuatro que hay ahora no son suficientes ni bastante grandes para los grupos que tenemos.

–¿Y en cuanto a las nuevas tecnologías?
–Ahora tenemos tres aulas de informática, dos para dar clase y una de libre uso, y un aula multimedia que deberíamos renovar. Y tenemos que hacer cosas tan básicas como poner más enchufes y cambiar el mobiliario en las aulas, porque las que tenemos con sillas de pala no permiten trabajar con los portátiles. ¿Cómo podemos plantearnos usar las nuevas tecnologías si ni siquiera podemos sentarnos cómodamente con un ordenador? También nos gustaría cambiar el mobiliario allí donde hay pupitres fijos, porque no permiten trabajar en grupo. Necesitamos un empujón en este sentido, pero para ello hace falta presupuesto. Haremos lo que podamos.

–Cuando se acabe vuestra tarea como decana, ¿cuál os gustaría que fuera el balance de vuestro mandato?
–Haber conseguido tener espíritu de facultad, que nos conociéramos entre nosotros y que nos hubiéramos dado a conocer tanto dentro de la Universitat como de cara a la sociedad.
 

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