Salvador Llana: “Es imprescindible rejuvenecer y consolidar la plantilla de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte”

  • 1 mayo de 2018
 
Salvador Llana
Salvador Llana.

Anna Boluda. Fotos: Miguel Lorenzo

Salvador Llana es el nuevo decano de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte de la Universitat de València. Profesor titular del Departamento de la Actividad Física y Deportiva, es su primera participación en un decanato y llega con fuerzas para pedir reivindicaciones históricas de la facultad, como la construcción de un espacio de reunión para el alumnado y, sobre todo, una piscina propia en la Universitat de València. Pero el reto más importante es consolidar el profesorado, que ahora tiene un porcentaje de asociados del 70% y una plantilla fija de edad avanzada y sin casi ninguna mujer.

–Con el cargo acabado de estrenar, ¿cuáles son los retos más importantes que se ha marcado como decano de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte?
–Uno de los principales es la consolidación de la plantilla de la facultad, porque somos uno de los departamentos con más déficit de profesorado. Tenemos alrededor del 70% de profesorado asociado, y la previsión es que esto se agrave todavía más. Esta facultad proviene del Instituto Valenciano de Educación Física (IVEF), de los años ochenta, y mucha de la gente que empezó entonces, que son plantilla fija de la facultad actual, está a punto de jubilarse. Necesitamos con urgencia que se convoquen plazas de ayudante doctor para aquellos asociados que ya hace años que están acreditados y podrían optar, y para dar continuidad a los nuevos becarios de investigación. Es imprescindible rejuvenecer y consolidar una plantilla fija y a largo plazo. Otros retos destacados son los relacionados con las instalaciones de la facultad.

–¿Qué instalaciones hay que mejorar en esta facultad?
–A pesar de que en términos generales no nos podemos quejar, porque como estamos junto al Servicio de Deportes podemos compartir instalaciones, sí que tenemos varias necesidades. Por un lado, para la asignatura de atletismo hay una parte de actividades que no podemos hacer aquí y nos tenemos que desplazar a las pistas del río, y esto es un hándicap porque implica un desplazamiento largo, recurrir al transporte, adaptar horarios, etc. Una cosa parecida pasa con la asignatura de natación, porque la Universitat de València no tiene piscina propia y tenemos que hacer toda la docencia de esta materia externamente, en el complejo deportivo de Abastos. Tenemos un buen acuerdo, pero de nuevo implica transporte y horarios amplios para ir de aquí para allá. Y, además, allí no tenemos un despacho para el profesorado y acabamos haciendo la atención a alumnos al bar, ni contamos con personal de servicios que nos ayude a preparar los materiales que necesitamos… Conseguir una piscina para la Universitat de València sería realmente un hito muy importante. De hecho, hay un proyecto para hacer una piscina aquí mismo, pero todavía está en fase preliminar.
Otro aspecto importante, en cuanto a las instalaciones, es contar con un espacio donde el alumnado se pueda reunir para hacer trabajos de grupo, por ejemplo. Ahora tenemos mesas por los corredores de manera irregular, pero en breve empezaremos a construir una pérgola climatizada en la parte central de la facultad con este objetivo.

–¿Qué planes tienen en cuanto a la docencia del grado y posgrados de esta facultad?
–Tenemos el grado consolidado, tanto en Valencia como en Ontinyent, donde este año se gradúa la primera promoción de aquel campus en nuestra titulación. Y tenemos que estudiar si, más adelante, hay que remodelar el grado o si incluso se deberían de hacer dos diferentes. Nuestros estudios son muy heterogéneos: incluyen aspectos de educación, de rendimiento deportivo y de gestión. Hay propuestas para hacer un grado más orientado hacia la educación y otro más hacia el rendimiento, para dar respuesta a nuevas demandas del mercado laboral que hace unos años no existían. Pero, por ahora, es solo una idea y habría que hacerlo bien y con mucha calma, para conseguir unos grados que satisficieran realmente las necesidades del estudiantado. En cuanto a los másteres, la idea es mantener los dos que tenemos ahora, uno de gestión y uno de investigación.

–¿Cuál es la situación de la investigación en la facultad?
–Entre nuestro PDI, la investigación no es que haya subido un escalón en los últimos años, es que ha hecho un salto espectacular. En menos de veinte años, desde que dejamos de ser IVEF y pasamos a ser facultad y entramos en la dinámica universitaria, hemos mejorado muchísimo. Lo que sí que es complicado es tener salida solo como investigadores en nuestro campo, porque no hay institutos y empresas donde aplicar esta investigación. En algunos deportes de los que manejan más dinero, como el fútbol, sobre todo, pero también en tenis o golf, sí que se está incorporando la figura del analista, que sería una manera de aplicar la investigación en análisis del rendimiento deportivo, pero es una salida minoritaria.

–¿Tienen previstas acciones para atraer alumnado nuevo y para potenciar las salidas profesionales?
–En cuanto a la atracción de alumnado, somos afortunados: cada año piden entrar aquí entre mil trescientas y mil seiscientas personas, para ciento cincuenta plazas en Valencia y cincuenta en Ontinyent. Demanda no nos falta, al contrario. En cuanto a las salidas profesionales, sabemos que la mayoría del alumnado está trabajando en cosas relacionadas con la actividad física y el deporte, pero los primeros años normalmente tienen que compaginar varias ocupaciones para sobrevivir. Son trabajos satisfactorios para su vocación profesional, como preparadores físicos en algún club deportivo, pero no suficientes. Más adelante se suelen consolidar y creo que la mayoría se pueden dedicar a lo que han estudiado.

–¿Qué piensan hacer para mejorar en igualdad de género en esta facultad?
–Aquí la paridad es imposible. Ahora mismo somos veinticinco profesores fijos, entre titulares y ayudantes doctores, y dos profesoras, una de las cuales a punto de jubilarse. En cuanto al alumnado, a pesar de que hemos subido un poquito desde que no se hacen pruebas físicas de acceso, continuamos estando alrededor del veinte por ciento. Hace años que nos esforzamos para que esto mejore. Por ejemplo, somos uno de los centros que recibe más visitas del estudiantado de secundaria, y cuando vienen intentamos insistir para atraer alumnas mujeres, pero todavía se animan pocas.

–¿Cómo quieren proyectar la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte hacia el resto de la comunidad universitaria y la sociedad valenciana en general?
–Tenemos presente que debemos hacer más actividades y abrirnos más a la sociedad. Cada año participamos en el Día del Ejercicio Físico y la Salud, que tiene muy buena aceptación, y hacemos cosas para otros públicos, como por ejemplo unas jornadas para gente mayor, el Yayos Training Festival, que tiene mucho éxito. Creo que tenemos que hacer más acciones en esta línea, y de la mano del colegio de licenciados, con quienes ya estamos en contacto para hacer cosas conjuntamente.

–Cuando acabe su tarea como decano, ¿cuál le gustaría que fuera el balance de su mandato?
–Me gustaría que se me recordara como una persona dialogante, capaz de llegar a consensos y de trabajar en equipo, y que conseguimos mejoras tanto para responder a las necesidades del estudiantado como de cara a la sociedad.

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