PRINCIPALES RESTOS ARQUEOLÓGICOS ENCONTRADOS EN CANCHO ROANO

Los objetos hallados se distribuyeron en un plano del edificio para visualizar la funcionalidad de cada zona del edificio, pues los objetos hallados tendían a agruparse, por sus características, en determinadas zonas, cuyas funciones quedaban, en consecuencia, documentadas:

A) Zona de habitación: compartimentos H-4 a 6, situados en el ángulo NW del edificio. En ellos apareció la gran mayoría de objetos de tocador y joyas y de restos de muebles suntuarios (a,b,c) y, también, de los elementos de banquete (d), especialmente en la cámara 5, donde se concentraban los hallazgos de vasos griegos, kylikes y Cástulo-cups, así como 3 ánforas, tal vez interpretables como de vino para acompañar los banquetes. Igualmente en las cámaras H-4 y 5 apareció un conjunto significativo de elementos de control económico (f), como ponderales y un platillo de balanza. Por último, cabe destacar en este compartimento 5 la existencia de un telar (h) evidenciado por un conjunto de 30 pesas situado junto a la puerta más externa. La habitación 3, que constituye el acceso a las anteriores, ofrecía escasos hallazgos, destacando otro telar (h).

B) Zona de almacenes: compartimentos H-8 a 10, que ocupan la zona suroccidental del edificio. El H-8 ofrecía vasos y asadores metálicos (d), el mayor conjunto de piezas de atalaje (e) y cuatro ponderales (f), pero es significativa la ausencia de elementos suntuarios, que caracterizaban las habitaciones de la zona NW, así como de instrumentos y ánforas, que aparecen en los departamentos contiguos H-9 y 10.

Los departamentos H-9 y 10 se caracterizan por la presencia de numerosas ánforas (g). En el departamento H-9 aparecieron un mínimo de 16, cuyo contenido se ignora, aunque Maluquer supuso que fueran de vino, tal vez por no aparecer restos de elementos sólidos. Otras 6 anforas, con habas y trigo, estaban depositadas en el 10. En éste también se recogió un crisol (h), algún resto de vasos metálicos y de cerámica en pequeño número, pero no apareció ningún otro tipo de ajuar.

C) Zona de santuario: el compartimento H-7, situado en el centro del edificio, apareció totalmente vacío de hallazgos, lo parece extraño, pero pudiera explicarse bien por las circunstancias de abandono final del edificio o por haberse colmatado en su fase final.

D) Zonas de función imprecisa: El departamento H-11, en el ala SE del edificio, estaba enlosado. En él apareció un conjunto de cuentas de collar de piedras semipreciosas, un sello y también algún resto de muebles suntuarios; la riqueza de estos materiales y el enlosado del suelo permitiría pensar en una función especial, tal vez como tesaurus o depósito de objetos preciosos del edificio, aunque no se pueda excluir que la aparición de tales hallazgos se deba a circunstancias fortuitas o a que pudieran haber caido del piso superior. Pero, además, su ubicación frente a la zona de almacenes tampoco excluye un posible uso como tablinum o archivo, por lo que la interpretación funcional de este ambiente queda, por ello, más incierta.

El departamento H-2 servía de distribuidor del edificio. Aunque los hallazgos eran escasos y poco significativos, apareció un hogar en la mitad norte y, junto a él, un ánfora con restos de trigo y bajo ella un atizador y un asador metálicos, por lo que esa zona debió utilizarse como hogar y cocina, mientras que un interesante conjunto de piezas estaba situado junto al muro Norte, formado por cerámica local y dos Cástulo-cups. En este departamento también aparecieron parte de los 32 molinos de mano recogidos en el edificio, lo que se debe relacionar con los almacenes de alimentos en la zona SW del edificio y con el ánfora con trigo hallada junto al hogar, indicando funciones de cocina o preparación de la comida para los habitantes del edificio, sin excluir que los molinos indiquen la posibilidad de control de las tareas de molienda.

Por otra parte, en el vano entre el departamento H-2 y el H-1 apareció una panoplia completa de guerrero, formada por un puñal con su vaina, un cuchillo, dos puntas de lanza con sus regatones, un pilum y elementos de un escudo. Su proximidad al acceso principal permitiría suponer que se tratase del armamento de la guardia del edificio, pero parece más lógico que estas armas constituyeran la panoplia del señor del mismo, depositadas en lugar visible a la entrada como elemento simbólico y de representación del estatus guerrero de su propietario.

El departamento H-1, situado en el ala NE., que constituía el vestíbulo de acceso, con la escalera para subir a la planta superior, ofreció materiales revueltos, como piezas suntuarias, como cuentas de oro, un sello, etc., y un tesorillo constituido por un cuenco de plata y 2 arracadas amorcilladas de oro ocultas dentro de una vasija de cerámica local bajo el suelo entre la escalera y la puerta de acceso a la habitación 2. Pero también aparecieron seis ánforas conteniendo restos de piñones y almendras que, verosímilmente, se encontraban en ese lugar antes de ser introducidas en los almacenes del edificio, bien en la zona SW o bien en la planta alta, cuyo uso y estructura es prácticamente desconocida, aunque quizás fuera utilizada, en parte, como "cámara" o almacén, lo que deja abierta la posibilidad de que estas ánforas procedieran, realmente, del piso superior donde estarían almacenadas y desde donde habrían caido al derrumbarse la parte alta.

Por último, en el patio oriental H-12, en la zona próxima a la habitación 1, aparecen más materiales similares y con la misma distribución dispersa: elementos suntuarios, como tres sellos, cuentas de oro y fragmentos de un aryballos y elementos de banquete y de control económico, junto con 16 ánforas, alguna de las cuales contenían piñones y almendras. Estos objetos pudieran haberse perdido en un abandono precipitado o en un saqueo del edificio, pero parece más lógico que estuvieran en el piso superior y que hubieran caido al patio al derrumbarse la planta alta, idea avalada por haber aparecido a más de 150 cm. de altura sobre el suelo. También en el banco corrido situado al Norte de dicho patio se recogieron varios molinos de mano y, en el lado Sur, apareció otra concentración de objetos: 3 asadores, 1 pilum, 2 lanzas, 1 cuchillo, 1 sierra, 2 hoces, 3 cinceles, 3 argollas y 1 platillo de balanza. Además de las argollas señaladas, otras dos aparecieron clavadas en la pared, una en la zona norte, otra en el rincón suroeste. Finalmente, carecen de localización precisa otros objetos de bronce, como un pié de un mueble, un asa de brasero y algunos ponderales, tal vez por haber caido desde la planta superior, así como más de 1000 fusayolas cuyo lugar de hallazgo no recoge Maluquer.

A continuación se muestra algunos de los restos hallados:

 

ÁNFORAS

En el grupo de las cerámicas, cabe destacar las ánforas, son de las que se han encontrado más restos, se han podido encontrar más de un centenar de ejemplares.. Pertenecen a un resto de ánforas púnicas del siglo VI a.n.e. presentes en todo el sur Peninsular, seguramente se elaboraron en esta zona, copiadas de las foráneas, de ahí sus ligeras modificaciones.

CERÁMICA GRIEGA O ÁTICA

Esta cerámica ha sido fundamental por ser el elemento más característico para datar el yacimiento, hoy claramente situado hacia el 425 a.n.e. Buena parte de esta cerámica ha aparecido fragmentada. No obstante se han podido recuperar más de 200 restos

El modelo de vaso más común se corresponde con las copas normalmente denominadas con el término griego de kilyx, no obstante hoy se conocen con el término latino de cálices

 

BRONCES

 

Son los elementos metálicos más numerosos, aportando una valiosa información sobre los rituales y funciones del santuario. Aunque se hallaron también dispersos por todos los espacios del yacimiento, hay que destacar la concentración en el edificio principal. Tal vez los elementos más importantes son las camas laterales de los bocados, representadas por dos tipos de placas, en el primero las cabezas son planas rematadas por cabezas de caballo, en el segundo son mucho más elaboradas

 

El bronce más conocido es esta representación de caballo hallado en la habitación 0-1. De 22 cm de altura está fundido en dos piezas y ricamente enjaezado. En origen hoy descansaría sobre una placa hoy perdida, ya que se aprecian remaches tanto en la grupa como en los laterales para fijar al supuesto jinete

 

OBJETOS DE PRESTIGIO Y ADORNO PERSONAL

 

Son numerosas las piezas, las cuentas de collar de diferentes piedras preciosas: cornalina, pasta vítrea, coral, ámbar, etc…, y además hay colgantes de pizarra y lidita. También los objetos de pasta vitrea están bien representados en el yacimiento, sobre todo las cuentas de material con decoración de ojos y una agallonada halladas dispersas por el santuario.

También encontramos pendientes , ya desde antiguo habían aparecido, realizados en oro se han recuperado cinco pendientes de oro huecos depositados en una vasija en el interior del piso de H-1, como ofrenda de fundación del edificio.