RELIGIÓN TARTÉSSICA

La religión es un elemento fundamental de la cultura. Muchas veces condicionaba la política, la economía y la sociedad. Otras muchas veces estaba condicionado por ellas. En lo que respecta a la religión tartésica, J.Alvar comenta afirma que debemos distintngiur claramente entre los objetos de fabricación fenicia y los de producción indígena, porque la presencia de los primeros puede conducir engañosamente a la conclusión autóctona, o la consideración de que los indígenas han adptado el sistema religioso foráneo.

No hay dificultad en admitir que desde los asentamientos fenicios de la costa o del interior, en el caso de la colonización agrícola, se propagase la religión fenicia, sus ritos y creencias a las poblaciones indígenas a través de las relaciones comerciales.

Santuarios de tipo fenicio en el área tarteso

De época tartésica se conocen varios santuarios: Cástulo, Carmona, El Carambolo, Despeñaperros.

Se cree que el santuario de Cástulo es de fenicios asentados en Cástulo en función de las minas. Los muros son iguales que los de los Toscanos, y los mosaicos de guijarros recuerdan a los de Gorgion, Tell Arslan Tash, ...

 

Otros santuarios de este tipo en Tarteso son los que G.Bonsor halló en las proximidades de Carmona, que muestran semejanzas estructurales con el de Cástulo.

 Excavaciones en Carmona

No se puede dudar que el ritual de estos santuarios nada tiene que ver con la religiosidad de los pueblos de la Edad del Bronce que fue tráido por los fenicios y que posiblemente fueron frecuentados además de por éstos, asentados en el interior o por mercaderes fenicios ambulantes, también por indígenas, como parece indicarlo la presencia de cerámicas a mano o Bruñida.

Los santuarios de Despeñaperros están enclavados en parajes muy abruptos junto a fuentes, donde se manifestaba especialmente lo sagrado. El ritual fundamental consistía en la ofrenda del exvoto. Es un ritual que se encuentra idéntico en Etruria, Roma y Grecia Arcaica. Los exvotos están fabricados con el procedimiento de la cera fundida, sistema traído por los fenicios o quizás por los griegos, con que está ya fundido el guerrero de Medina de las Torres (Badajoz). Estos santuarios debieron ser frecuentados a partir de finales del siglo VII a.C. El influjo fenicio y griego es claro en algunas figuras de bronce y en la presencia del ritual de ofrecer el exvoto, así como también en la concepción religiosa que expresa. Debían de ser frecuentados por los indígenas, aunque no hay que descartar que lo fueran por fenicios afincados en Cástulo, e incluso por sacerdotes del Heracleion gaditano.

Exvotos ibéricos procedentes de santuarios de la Alta Andalucía. © M.A.N. Foto J. Blánquez.

 

 

 

 

Los exvotos de mejor calidad artística en los que se acusa mejor el influjo de los pueblos colonizadores, fenicios y púnicos, son los más antiguos. Con posterioridad se generalizaron los bronces de guerreros en traje y con armamento indígena.

 

DIOSAS

Se conocen varias imágenes de Astarté, la diosa de los cananeos, compañera de Baal (Jueces, 2.º3; 10,6; I Samuel 7.4; 12.10) y diosa de los sidonios.

Santuario de Carmona (Sevilla). Hipótesis de Restitución de una habitación M. Belén

El análisis de las decoraciones como elementos de un lenguaje simbólico codificado, llevan a ver en ellas un significado que exceden del puramente estético, la naturaleza religiosa de los grifos no ofrece discusión, aunque se escape el mensaje de la escena que quiere transmitir. En cuanto a las flores de loto, se encuentran con frecuencia representadas en objetos hallados en contextos religiosos, tanto culturales como funerarios, y al igual que las rosetas, se consideran en el mundo fenicio atributos de la diosa Astarté, divinidad astral, guía de los navegantes, dispensadora de la vida y protectora de la vida en el más allá

La imagen de la diosa de la fecundidad más antigua es la dama desnuda, sobre león, vista de frente, del cilindro-sello de Vélez-Málaga, del siglo XIV-XIII, obra importada del norte de Siria, que sigue el modelo de un relieve de Gudshu-Astarté-Anath, según reza la inscripción.

Encontramos varias imágenes repartidas de Astarté, como la de peinado hatórico procedente de Castulo, la representación en un relieve de Pozo Moro (Albacete), la Astarté de Galera hallada posiblemente en una tumba de un reyezuelo indígena. ..

Imagen Astarté

 

 

De todos los hallazgos se puede opinar que estamos ante unos devotos de Astarté, y que existía una religiosidad colectiva,, los cultos fenicios se propagan como el cristianismo en el Bajo Imperio, en gran parte de arriba abajo. La masa de la población identificaba a Astarté con una diosa indígena de la fecundidad

 

DIOSES

Igualmente varias imágenes de dioses fenicios han llegado hasta nuestros días. Imágenes de Resheb o Hadad se conoven varias, aparecidas en Cádiz, Huelva y Sevilla y, seguramente, el Guerrero de Medina de las Torres pertenece al mismo grupo. Estas piezas son fenicias y fabricadas seguramente para el culto fenicio, las de Cádiz, Huelva y Sevilla.

La máscara del dios Bes, que los fenicios tomaron de los egipcios, está representada en los estuches del collar del Cortijo de Evora, usado probablemente por un indígena.

Baal Safon tenía un monte consagrado a él, pero se ignora si era visitado por los indígenas, sólo por los fenicios, o por ambas poblaciones a la vez. Probablemente lo fue sólo por los fenicios.

Imagen Dios egipcio Reshef, aparecido en excavaciones Sancti Petri, que podemos asimilar al Dios Melqart

 

 

 

Melkart contaba con una isla consagrada a él junto a Huelva; posiblemente era un recinto sagrado al aire libre, como todos estos cabos e islas sagradas. La de Huelva estaría en función del comercio de los propios fenicios con Huelva, y quizás sería una prueba de la importancia del Heracleion gaditano en el comercio con los indígenas que funcionaba como un verdadero Karum según J. Alvart. Melkart estaba representado en el anillo giratorio importado de la Aliseda, pero su culto fuera de este testimonio es muy difícil de rastrear entre los tartesios