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LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL I
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El 1 de enero de 1914 se inauguró la St. Petersburg-Tampa Airboat Line, la primera compañía aérea que ofreció un servicio de transporte aéreo regular con aparatos más pesados que el aire. Unía las ciudades de San Petersburgo y Tampa (ambas en el Estado de Florida).

El 5 de enero Henry Ford anunció el nuevo programa retributivo de su empresa: aumentaba el salario de sus trabajadores hasta 5 dólares al día siempre y cuando tuvieran más de 22 años y hubieran trabajado al menos seis meses para la empresa. Además tenían que pasar un "control sociológico" que excluía a quienes bebían en exceso o se daban al juego o a otros vicios y excesos. Los trabajadores cualificados recibirían un incremento aún mayor. Además rebajó unilateralmente la jornada laboral de 9 a 8 horas al día, 5 días a la semana. Dijo: "Quiero unos trabajadores bien pagados para que puedan comprar mis coches". Estas medidas fueron muy criticadas por otros empresarios.

El 10 de enero el presidente ecuatoriano Leónidas Plaza ordenó a la armada que bombardeara Esmeralda para acabar con la rebelión de Carlos Concha, pero el ataque a la población civil le restó gran parte del apoyo de la opinión pública.

El 27 de enero una insurrección obligó al presidente haitiano Michel Oreste a abandonar el país. Se formó entonces un "comité de salvación pública" que unos días más tarde nombró presidente a Oreste Zamor, que nombró a su hermano Charles Zamor ministro del interior.

El 30 de enero se estrenó en Viena la opereta Por fin solos, de Franz Lehár.

Mack Sennett, Mabel Normand y Roscoe Arbuckle se habían fijado en un mimo británico llamado Charles Spencer Chaplin, que el año anterior les había impresionado en un teatro de Nueva York interpretando un papel de borracho. Lo convencieron para que aceptara un contrato en la Keystone Pictures Studio y el 2 de febrero se estrenaba su primer cortometraje, de 13 minutos de duración, titulado Ganándose el pan, en el que Chaplin interpretaba un personaje pintoresco, bien vestido, con un gran bigote,  sombrero de copa y bastón.

El presidente peruano Guillermo Billinghurst estaba proponiendo medidas de protección a los trabajadores, como la limitación de la jornada laboral a 8 horas, el reconocimiento de los sindicados y del derecho de huelga, etc., pero una parte importante del congreso se oponía a las reformas. Billinghurst amenazó con disolver el congreso y modificar la constitución. Por las noches salían a las calles grupos armados de obreros que defendían al presidente, mientras que los contrarios insistían en la legitimidad del congreso y pedían al ejército que se encargara de garantizar su inviolabilidad. El coronel Óscar Raimundo Benavides se prestó a usar sus tropas en favor de los congresistas y el 3 de febrero Billinghurst lo destituyó. Pero esto sólo precipitó los acontecimientos, pues el 4 de febrero Benavides dio un golpe de Estado que obligó a Billinghurst a marchar al exilio. Se formó entonces una junta de gobierno presidida por Benavides con la aprobación del congreso, que luego lo nombró presidente provisional.

El 7 de febrero se estrenó el segundo cortometraje de Charles Chaplin. Se titulaba Kid Auto Races at Venice (Carreras de coches para niños en Venice, que es un distrito de Los Ángeles), en la que el actor interpreta por primera vez el personaje que lo haría célebre, conocid como Little Tramp (pequeño vagabundo) o Charlot, con su bitotito, su bombín y su bastón, un vagabundo torpe, pero de buen corazón, que se esfuerza por actuar con modales de caballero. En realidad Chaplin concibió su personaje para la película Mabel's Strange Predicament, que fue rodada antes, pero se estrenó el 9 de febrero.

Tras un largo año en el gobierno, Alfonso Augusto da Costa fue sucedido por Bernardino Luis Machado Guimarães, como presidente del consejo de ministros de Portugal.

Hacía 25 años había llegado a los estados unidos un judío húngaro de 16 años llamado Adolph Zukor, que dos años atrás había fundado una productora cinematográfica llamada Famous Players Film Company, que había contratado a Mary Pickford y la estaba lanzando a la fama. El 10 de febrero se estrenó Hearts Adrift (Corazones a la deriva), dirigida por Edwin S. Porter, y su éxito fue tal, que Mary Pickford pudo exigir un aumento de sueldo. Por primera vez, su nombre se anunciaba en las marquesinas bajo el título de la película.

Dieciséis años atrás había llegado a los Estados Unidos otro judío, esta vez polaco, llamado Szmuel Gelbfisz, que ahora se hacía llamar Samuel Goldfish, y que el año anterior se había asociado con su cuñado Jesse Louis Lasky para formar otra productora cinematográfica, la Lasky Feature Play Company, al frente de la cual pusieron a Cecil Blount DeMille, que tenía cierta experiencia como director teatral, pero ninguna en el mundo del cine. Sin embargo, el 12 de febrero se estrenó la primera película dirigida por DeMille, en colaboración con Oskar Apfel, y fue un récord de taquilla. Duraba 74 minutos, estaba ambientada en el Oeste, fue uno de los primeros largometrajes rodados en Hollywood, y se titulaba The Squaw Man. Su beneficio neto ascendió a los 244.700 dólares. La otra gran producción del año fue un serial de 23 capítulos titulado The Million Dollar Mystery, producida por una de las compañías cinematográficas estadounidenses más antiguas, la Thanhouser Company, fundada cinco años atrás por Edwin Thanhouser. Las compañías de Lasky y de Zukor se asociaron ese año para formar una distribuidora que fue bautizada como Paramount Pictures. La Paramount ofreció a Roscoe Arbuckle la oferta jamás vista de 1000 dólares por día de rodaje más el 25% de los beneficios que obtuvieran sus películas. Fatty había empezado su carrera como extra el año anterior cobrando 3 dólares al día.

El primer ministro ruso Vladímir Kokovtsov fue sucedido por el ultraconservador Iván Goremykin.

Las grandes potencias habían tomado finalmente una decisión sobre Albania: se convertiría en un principado regido por el príncipe Guillermo de Wied, sobrino de la reina Isabel de Rumanía, la esposa del rey Carlos I. El 21 de febrero el príncipe recibió a una comitiva de dieciocho representantes de las distintas regiones de Albania que le ofrecieron formalmente la corona y éste aceptó.

El 22 de febrero la tripulación de una cañonera de la armada mexicana, el Tampico, se amotinó bajo las órdenes del lugarteniente Hilario Malpica para unirse a los rebeldes constitucionalistas que se oponían a la dictadura de Victoriano Huerta.

El 28 de febrero los griegos que vivían en el sur de Albania fundaron la República Autónoma del Epiro del Norte y se declararon independientes con el apoyo extraoficial de Grecia.

El 4 de marzo dos cañoneras mexicanas avistaron el Tampico en Topolobampo y se inició un combate que terminó cuando el Tampico optó por refugiarse en el puerto. Entonces una de las cañoneras gubernamentales mantuvo el puerto bloqueado mientras la otra marchaba a repostar.

El 7 de marzo llegaba a Durrës, la capital de Albania, el príncipe Guillermo de Wied, que fue proclamado príncipe de Albania con el nombre de Vidi I. A los pocos días estalló en el país una revuelta de campesinos musulmanes que se oponían al primer ministro Essad Bajá Toptani, y a la intervención extranjera.

Las sufragistas británicas estaban radicalizando sus acciones. Su última estrategia era provocar incendios. En los dos últimos años habían incendiado una casa de refrescos, un puesto de venta de orquídeas, y un vagón de tren. Emmeline Pankhurst declaró no estar relacionada con esos incidentes, pero dio su apoyo a las sufragistas incendiarias. Algunas usaron ácido para marcar mensajes en favor del voto femenino en la hierba de campos de golf usados por parlamentarios. Pankhurst era arrestada una y otra vez, y puesta en libertad al poco tiempo por los problemas de salud que le provocaban sus huelgas de hambre. El 10 de marzo, para protestar por uno de sus encarcelamientos, la sufragista Mary Richardson apuñaló siete veces la Venus del espejo, de Velázquez, que estaba expuesta en la National Galery de Londres. Fue condenada a seis meses de prisión, la pena máxima contemplada por destruir una obra de arte. El cuadro fue restaurado y no quedó huella de los daños causados.

El 12 de marzo murió en Nueva York el ingeniero y empresario estadounidense George Westinghouse.

El 13 de marzo el Tampico salió a toda máquina de Topolobampo tratando de dejar atrás los dos barcos gubernamentales que bloqueaban el puerto. Éstos se lanzaron en su persecución y, tras un enfrentamiento en que ninguna de las partes logró causar daños serios a la otra, el Tampico volvió a refugiarse en el puerto.

El presidente ecuatoriano Leónidas Plaza se había puesto personalmente al frente de las operaciones contra los rebeldes de Esmeraldas, y el 15 de marzo logró que éstos desalojaran la ciudad y volvieran a Tachina.

El periodista francés Gaston Calmette había desatado una violenta campaña desde Le Figaro contra el ministro de Finanzas Joseph Caillaux, en el transcurso de la cual había publicado una carta que Caillaux había dirigido a la que después sería su esposa, cuando todavía era su amante y estaba casada con otro hombre. El 16 de marzo Henriette Caillaux se presentó en el despacho de Calmette y, tras intercambiar con él unas pocas palabras, sacó una pistola y le disparó cuatro veces. Luego se dejó detener por la policía sin oponer resistencia. Calmette murió unas horas después y Caillaux no tuvo más opción que dimitir. Estos sucesos terminaron de hundir al primer ministro, Gaston Doumergue, que ya había se había ganado muchos enemigos entre los conservadores con la creación de un impuesto sobre la renta y entre la izquierda por la prolongación a tres años del servicio militar obligatorio.

El 20 de marzo se estrenó Tess of the Storm Country, (Tess, del país de las tormentas), dirigida por Edwin S. Porter, que terminó de consagrar a Mary Pickford como la actriz más popular de los Estados Unidos, si no del mundo entero.

El 21 de marzo cayó el gobierno de Giovanni Giolitti, que fue sucedido como primer ministro italiano por Antonio Salandra.

El 27 de marzo el belga Albert Hustin realizó la primera transfusión de sangre indirecta, es decir, no directamente de un donante a un receptor, sino que la sangre del donante era almacenada para ser traspasada a un receptor cuando fuera requerida. No obstante, Hustin tardaría unos años en encontrar un sistema para que la sangre pudiera ser conservada durante un periodo razonablemente largo de tiempo sin que coagulara.

El 31 de marzo el Tampico trató una vez más de salir del puerto de Topolobampo aprovechando que uno de los dos barcos que lo bloqueaban había marchado a repostar. Esta vez el combate fue más efectivo por ambas partes, el barco del gobierno resultó dañado y el Tampico se hundió mientras trataba de llegar una vez más al puerto.

El 6 de abril se firmó el tratado Thompson-Urrutia entre Colombia y los Estados Unidos en virtud del cual Colombia recibía una indemnización por la pérdida de Panamá, así como el derecho a usar el canal de Panamá sin pagar nungún peaje. El acuerdo también reconocía la frontera entre Colombia y Panamá fijada por los colombianos, pero Panamá se negó a aceptar este punto sobre el que nadie le había consultado.

Los rebeldes mexicanos dirigidos por Venustiano Carranza se acercaban a Tampico, donde había una considerable población estadounidense debido a la existencia de pozos petrolíferos. Por ello algunos barcos estadounidenses estaban en la zona a la expectativa, para defender las propiedades estadounidenses en caso de que se produjera un enfrentamiento armado. El 9 de abril los mexicanos arrestaron a un grupo de nueve marines estadounidenses que habían desembarcado para comprar gasolina. Los marines no hablaban español y los mexicanos no hablaban inglés. El almirante Henry Thomas Mayo protestó enérgicamente por el arresto y planteó un ultimátum por el que exigía la liberación inmediata de sus hombres en un plazo de 24 horas, así como que las autoridades mexicanas se disculparan izando la bandera estadounidense en Tampico y la saludaran con 21 salvas. El general Morelos Zaragoza ordenó que los marines fueran puestos en libertad y constestó que con mucho gusto rendiría los honores pedidos a la bandera estadounidense siempre y cuando los estadounidenses hicieran otro tanto con la bandera mexicana. Mayo no aceptó la condición y redujo a 12 horas el término de su ultimátum, que no fue atendido.

Mientras tanto un biplano pilotado por el capitán Gustavo Salinas despegó de Topolobambo y lanzó unas bombas sobre los barcos que bloqueaban el puerto, si bien ninguna acertó en su objetivo.

El peruano Leónidas plaza envió un ejército desde Esmeralda para atacar Tachina. Puso al mando al coronel Moisés Oliva, que dividió sus fuerzas en dos columnas, una bajo su mando y otra bajo el del coronel Enrique Valdez Concha, sobrino del insurrecto Carlos Concha. El 10 de abril la columna de Valdez fue víctima de una emboscada y sufrió una estrepitosa derrota en la que murió el propio Valdez. Entonces Plaza, ante el temor de ser atacado en Esmeraldas, ordenó que se cavaran trincheras.

La prensa japonesa sacó a la luz un caso de corrupción, según el cual la compañía japonesa Siemens y la británica Vickers habían sobornado a varios oficiales de la marina japonesa para asegurarse contratos millonarios. Como consecuencia, gran parte del presupuesto japonés se había dedicado al ejército en detrimento de otras partidas. La noticia provocó manifestaciones violentas contra el gobierno y finalmente el 16 de abril el primer ministro Yamamoto Gonnohyoe tuvo que dimitir y Okuma Shigenobu formó un nuevo gabinete.

El 18 de abril se estrenó Cabiria, una película producida por la compañía italiana Itala Films, dirigida por Giovanni Pastrone. Tres años atrás había dirigido La caída de Troya, de treinta minutos de duración, y tras el éxito que la compañía había tenido el año anterior con Quo Vadis?, Pastrone había recibido el encargo de dirigir la mayor "superproducción" realizada hasta el momento, de 247 minutos de duración y con un presupuesto millonario. Estaba ambientada en la Segunda Guerra Púnica y contaba con unos efectos especiales innovadores, entre los que destaca una erupción del Etna.

El dictador venezolano Juan Vicente Gómez había nombrado a José Gil Fortoul como presidente títere como una estratagema para mantenerse en el poder. El 19 de abril el congreso volvió a elegir a Gómez como presidente, pero éste decidió permanecer en Maracay como comandante del ejército nacional. Como consecuencia, Victorino Márquez Bustillos, que había sido nombrado presidente provisional, fue ascendido a presidente títere, que ejercía como tal consultando con Gómez todos los asuntos.

El incidente de Tampico dio pie al presidente Wilson a solicitar permiso al Congreso para ocupar el puerto de Veracruz como respuesta al incumplimiento del ultimátum del almirante Mayo por parte del gobierno mexicano. Mientras estaba esperando el trámite parlamentario, recibió noticias de que un buque alemán se dirigía a Veracruz con un suministro de armas para el gobierno mexicano. El año anterior los Estados Unidos habían decretado un embargo de armas para México, y tanto Gran Bretaña como Francia habían decidido acatarlo, pero Alemania se prestó a colaborar con Victoriano Huerta. Para evitar que la entrega de armas se llevara a cabo, Wilson autorizó la ocupación de Veracruz aun sin contar con el permiso del Congreso. Mayo recibió instrucciones de dirigir la flota a Veracruz y el 21 de abril se inició el desembarco. La población de Veracruz se opuso al desembarco. Al parecer, el primer disparo lo realizó un policía que fue inmediatamente abatido. Los estadounidenses fueron tomando posiciones en la ciudad, pero los combates se prolongaron varios días hasta que la resistencia fue sofocada. Los estadounidenses contaron 22 muertos y 70 heridos, mientras que hubo unos 160 soldados mexicanos y una cantidad indeterminada de civiles muertos, y unos 200 heridos.

A primeros de año el presidente chino Yuan Shikai había disuelto el parlamento y había formado una asamblea de 66 partidarios suyos que el 1 de mayo presentaron un "pacto constitucional" que sustituía de facto a la constitución provisional china y que confería a Yuan Shikai poderes ilimitados sobre el ejército, la economía y la política exterior. Yuan justificó la reforma afirmando que la democracia representativa había demostrado ser ineficiente por las luchas políticas. A continuación reorganizó los gobiernos locales asignando a cada provincia un gobernador militar y un gobernador civil.

El 4 de mayo se estrenó Caught in the Rain, el primer cortometraje dirigido y protagonizado por Charles Chaplin. Sennett le había permitido dirigirla después de que Chaplin se comprometiera a pagarle 1.500 dólares si fracasaba, pero lo cierto es que fue un éxito. Desde ese momento dirigiría sus propias películas, a un ritmo aproximado de una a la semana.

El 8 de mayo Alfredo González Flores tomó posesión como presidente de Costa Rica. En realidad su partido no había ganado las elecciones, pero sus dos rivales más votados no podían asegurar una mayoría absoluta y renunciaron a la presidencia.

El 9 de mayo se estrenó en los Estados Unidos La vida del general Villa, una película documental sobre Pancho Villa dirigida por D.W. Griffith en la que participó el propio Villa, que había recibido 25.000$ por adelantado más el 50% de los beneficios. Pancho Villa tenía ya 36 años, y las escenas correspondientes a su juventud las rodó un actor de 27 años llamado Raoul Walsh, que era también ayudante de Griffith.

El 15 de mayo el rebelde peruano Carlos Concha apresó a Moisés Oliva. Plaza ordenó a sus tropas que, ante un eventual ataque, resistieran hasta el final, pero él se marchó a Quito para que le contaran allí cómo había ido la cosa. Pronto surgieron nuevas revueltas en otros puntos del país.

El 17 de mayo el gobierno albanés firmó el protocolo de Corfú con representantes del gobierno provisional del Epiro del Norte, por el que se acordaba que esta región gozaría de total autonomía dentro del principado de Albania. Mientras tanto llegaba a Durrës la noticia de que miles de rebeldes musulmanes estaban rodeando Shijak, a sólo diez kilómetros de la capital albanesa. El primer ministro Essad Bajá fue acusado de fomentar la revuelta y el 20 de mayo fue exiliado a Italia.

El 23 de mayo los rebeldes musulmanes albaneses capturaron a una fuerza de policías enviados contra ellos y por la noche soltaron a un oficial para transmitir sus exigencias, que eran la amnistía total y que Albania volviera a ser declarada protectorado otomano.

Una de las posibilidades para que Servia pudiera conseguir un acceso al Mediterráneo era la anexión de Bosnia, a la sazón ocupada por el Imperio Austrohúngaro. Ese año, los servicios secretos servios se pusieron en contacto con miembros de una organización terrorista bosnia conocida como la Mano Negra, dirigida desde Belgrado por Danilo Ilić. Paulatinamente, la Mano Negra pasó a estar controlada por un grupo de militares servios que habían participado en el golpe de Estado que había culminado con el asesinato del rey Alejandro I de Servia y su sucesión por Pedro I. Se fraguó entonces el plan de asesinar al gobernador austriaco de Bosnia, Oskar Potiorek. El encargado de llevar a cabo el atentado era un carpintero llamado Mehmed Mehmedbašić. Sin embargo, el 26 de mayo, cuando todo estaba ya preparado, Ilić lo convocó a una reunión en la que le informó de que había habido un cambio de planes: el archiduque Francisco Fernando de Austria, el heredero del emperador Francisco José I, iba a visitar Sarajevo para presenciar unas maniobras militares, y había pasado a ser el nuevo objetivo. Para ello Ilić había reclutado a otros cinco hombres que se unirían a Mehmedbašić.

El 28 de mayo se estrenó en Madrid Maruxa, una de las óperas más conocidas de Amadeo Vives.

Un joven ingeniero británico de 26 años llamado Archibald Low hizo una exhibición pública de un invento que llamó Tele Vista, con el que transmitía imágenes a través de un cable eléctrico. El prototipo era muy rudimentario, pero Low afirmaba que si se desarrollaba adecuadamente se podrían construir teléfonos con los que los interlocutores no sólo se oirían, sino también podrían verse.

La ocupación francesa del sur de Marruecos se encontraba con la oposición de algunas tribus, que se iba haciendo más intensa a medida que la zona controlada efectivamente por Francia iba creciendo. Las tribus más hostiles eran las tribus bereberes que formaban la confederación de los zayanes, dirigidas por Mouha ou Hammou Zayani, que tenía su base en Khénifra. Finalmentelos franceses lanzaron un ataque sobre la ciudad que supuso en la práctica una declaración de guerra. Avanzaron con unos 14.000 hombres divididos en tres columnas. Los zayanes lanzaron tres ataques contra los campamentos franceses en tres noches sucesivas, y el 10 de junio los franceses contraatacaron. El 12 de junio llegaron a Khénifra, pero la encontraron abandonada, con lo que la ocuparon sin resistencia. Ese mismo día tuvieron que repeler un ataque de los bereberes, y lo mismo sucedería en los días siguientes.

Tras unas elecciones en las que la extrema izquierda obtuvo la mayoría en la Asamblea Nacional, el 13 de junio René Viviani fue elegido presidente del consejo de ministros de Francia.

Los rebeldes mexicanos habían reflotado el Tampico, que se había hundido muy cerca del puerto de Topolobampo, y el 16 de junio estaba en condiciones de tratar de romper el bloqueo por cuarta vez. Aprovechando nuevamente la ausencia de uno de los dos barcos salió y presentó batalla al otro, pero esta vez el Tampico salió mucho peor parado. Se declaró un incendio y sus calderas quedaron inutilizadas. La tripulación tuvo que abandonar el barco en botes salvavidas y, cuando fueron rescatados por el barco enemigo, el capitán Malpica sacó su revólver y se disparó en la sien.

El 23 de junio Pancho Villa atacó la ciudad de Zacatecas con unos 23.000 soldados. La defendía el general Luis Medina Barrón con unos 12.000 hombres. Los constitucionalistas entraron en la ciudad y mataron indiscriminadamente a soldados y a civiles. Terminado el combate, los hombres de Villa fueron casa por casa asesinando y saqueando. No se libraron los hospitales, donde la población trataba de refugiarse.  Unos 6000 soldados gubernamentales resultaron muertos, a los que hay que sumar las víctimas civiles. Villa no ordenó detener el saqueo hasta el día siguiente.

El 24 de junio el rey Pedro I de Servia nombró regente a su hijo, el príncipe Alejandro, alegando problemas de salud.

El 28 de junio el archiduque Francisco Fernando de Austria llegaba en tren a Sarajevo con su esposa, donde fue recibido por el gobernador Potiorek. Desde la estación la comitiva se desplazó en seis coches hacia el ayuntamiento. Danilo Ilić había dispuesto a sus seis terroristas en distintos puntos del trayecto. Los primeros a los que llegó la comitiva eran Mehmedbašić y el servio Vaso Čubrilović. Cada uno de los cuales llevaba una bomba. Sin embargo, ninguno de los dos logró llevar a cabo el atentado. Luego la comitiva se acercó al servobosnio Nedeljko Čabrinović, también armado con una bomba. Éste sí logró lanzarla, pero el aparato rebotó contra la capota abierta del automóvil, y explotó bajo el coche siguiente causando heridas a unas veinte personas. Entonces Čabrinović se tragó una cápsula de veneno y se arrojó al río Miljacka. Sin embargo, vomitó el veneno y se dio de cabeza contra el fondo, pues el río sólo tenía 12 cm de profundidad. Una multitud empezó a golpearlo hasta que lo detuvo la policía. El coche que llevaba al archiduque aceleró su marcha hacia el ayuntamiento, y su gran velocidad impidió que los terroristas siguientes, el servio Cvjetko Popović y los servobosnios Gavrilo Princip y Trifun Grabež, pudieran lanzar sus bombas.

Una vez en el ayuntamiento, se decidió cambiar los actos previstos: el archiduque iría al hospital a visitar a los heridos por el atentado. Durante el trayecto el coche se paró en una maniobra, casualmente cerca de donde se encontraba Princip, que vio su oportunidad. Sacó su pistola y disparó dos tiros a una distancia de cinco metros. El primero alcanzó al archiduque en la yugular y el segundo a la duquesa en el abdomen. Posteriormente, en el juicio, Princip declararía que su intención no era disparar a la duquesa, sino al gobernador Potiorek. Las últimas palabras de Francisco Fernando fueron: ¡Sofía!, ¡Sofía!, No te mueras, ... vive para nuestros hijos, seguidas de varios "no es nada", en respuesta a los que le preguntaban cómo estaba. Sofía murió antes de llegar a la casa del gobernador, y el archiduque murió diez minutos después. Princip fue capturado inmediatamente por la policía, y pronto fueron arrestados e interrogados Ilić y los otros terroristas excepto Mehmedbašić, que logró huir a Montenegro. Allí fue capturado algo más tarde, pero las autoridades facilitaron su huida a Servia. El emperador Francisco José I nunca había perdonado a Francisco Fernando que se casara con la condesa Sofía, una mujer de la baja nobleza, y no se dignó a asistir a su entierro.

La línea sucesoria de Francisco José I continuaba por los hijos de su hermano Carlos Luis, que había muerto diez años antes. Éstos eran: Francisco Fernando (enfermizo y débil), Otto (con fama de libertino) y Fernando Carlos, que había renunciado a sus derechos en favor de su primogénito Carlos. Tenía 27 años, hablaba alemán, inglés, francés y húngaro, y buenos conocimientos de política y  derecho. Tres años antes se había casado con Zita de Borbón-Parma, la decimoséptima hija del duque Roberto I de Parma. 

El 31 de junio las tropas francesas que ocupaban Khénifra atacaron un campamento de los zayanes, que habían localizado unos días antes y los derrotaron en una batalla en la que les infligieron considerables bajas. Los franceses esperaban que los bereberes tardaran un tiempo en recuperarse, pero no fue así. Durante los días siguientes los ataques no cesaron.

China, Gran Bretaña y las autoridades tibetanas estaban negociando en Simla un acuerdo según el cual el Tiber sería dividido en un Tibet interior, gobernado por China y un Tibet exterior bajo protectorado chino, pero independiente. Sin embargo, China no estuvo dispuesta a ratificar los acuerdos a los que se estaba llegando y el 3 de julio el representante chino se retiró de la negociación. Ese mismo día los representantes británicos y tibetanos firmaron un acuerdo bilateral.

Las declaraciones de los arrestados por el atentado contra el archiduque Francisco Fernando involucraban a Servia en el atentado (aunque no podían considerarse probatorias), y así en Viena surgieron dos partidos agriamente enfrentados: los belicistas que consideraban el atentado como la excusa perfecta para declarar la guerra a Servia y acabar con su potencia militar, y los pacifistas que lo veían muy arriesgado. El emperador Francisco José I veía la guerra con buenos ojos, pero no quería lanzarse a ella sin contar con el apoyo indiscutido de Alemania. La diplomacia alemana se apresuró entonces a aconsejar a Austria que declarara la guerra a Servia lo antes posible, pues Alemania (aliada de Austria) estaba mejor preparada para la guerra que Rusia (aliada de Servia) o Francia (aliada de Rusia), por lo que las potencias enemigas no se atreverían a intervenir y la guerra se reduciría a un conflicto entre Austria-Hungría y Servia, tal vez apoyada por algún otro Estado de los Balcanes. El 4 de julio el propio Kaiser Guillermo II declaró que estaba totalmente a favor de "ajustar las cuentas a Servia". También dijo: "Debemos acabar con los servios, ahora o nunca".

Ese día se produjo una explosión accidental en Nueva York en un piso en el que varios anarquistas estaban acumulando explosivos. Hubo cuatro muertos y varias decenas de heridos. Los anarquistas preparaban un atentado contra John Davison Rockefeller, como venganza por una matanza que se había producido unos meses antes en una mina de Colorado, propiedad del millonario, cuando la guardia nacional asaltó un campamento de mineros en huelga, lo incendió y varias mujeres y niños murieron víctimas del fuego y del humo.

El 5 de julio el ministro austrohúngaro de asuntos exteriores visitó Berlín. Entre otros documentos llevaba una carta del emperador Francisco José I en la que afirmaba que la única forma de prevenir la desintegración del Imperio Austro-Húngaro era eliminar a Servia como Estado, y también confesaba que la decisión de declarar la guerra a Servia se había tomado antes del atentado, y que éste no había hecho sino confirmar la necesidad de la guerra. El Kaiser confirmó que Austria podría contar con el pleno soporte por parte de Alemania en caso de guerra contra Servia, incluso en el caso de que Rusia decidiera apoyar a Servia, y que lamentaría que Austria no aprovechara la oportunidad que se le presentaba. Estas declaraciones se conocen como "el cheque en blanco" que Alemania dio a Austria.

El 7 de julio se reunió el Consejo Imperial, cuyos miembros apoyaron todos la guerra contra Servia excepto el primer ministro húngaro, el conde István Tisza, quien alertó de que si se declaraba la guerra a Servia, Rusia intervendría, y con ella Francia, luego también Alemania, y el conflicto se convertiría en una guerra mundial. Los demás replicaron que si Austria mostraba debilidad y no declaraba la guerra perdería el apoyo de Alemania, lo cual la dejaría en una peligrosa situación de debilidad. Todos menos Tisza convinieron en que lo procedente era dar un ultimátum a Servia planteado de forma que no pudiera ser aceptado. Mientras tanto, Alemania urgía cada vez más a Austria a declarar la guerra.

La censura zarista clausuró el periódico Pravda, que durante los dos años siguientes tuvo que cambiar de nombre ocho veces para burlar el acoso de la policía.

El 12 de julio el zar Fernando I de Bulgaria anunció que su país permanecería neutral en caso de guerra en Europa. Básicamente, Bulgaria consideraba que las grandes potencias la habían traicionado tras las Guerras Balcánicas y no se fiaba de ellas, ni de las de un bando ni de las de otro.

Ese día los rebeldes albaneses capturaron Berat.

Rasputín se encontraba en Pokrovskoye acompañando a su padre en un viaje. Cuando salió de la casa en que se hospedaba fue atacado por una mujer llamada Khionia Guseva que le clavó un puñal en el estómago. Al parecer era una fanática seguidora de un monje ortodoxo radical llamado Sergei Trufanov, y al apuñalar a Raputín gritó: ¡He matado al anticristo! Pero debió de haberlo matado otro día, porque Rasputín no murió. Cayó al suelo ensangrentado, fue llevado a su casa y al cabo de diez horas llegó un médico que lo operó en plena noche. Unos días más tarde fue trasladado a un hospital. El zar envió a su médico personal. Guseva, que negó cualquier implicación de Trufanov, fue internada en un manicomio. Trufanov había huido del país.

Venustiano Carranza, Pancho Villa y Emiliano Zapata avanzaban imparables hacia la Ciudad de México, así que el 15 de julio el dictador Victoriano Huerta dimitió y marchó al exilio.

Exiliado en Japón, Sun Yat-Sen fundó el Partido Revolucionario Chino, que sucedía al proscrito Kuomintang. Para inscribirse Sun Yat-Sen exigía un juramento de lealtad hacia su persona, pero esto hizo que muchos de sus partidarios lo abandonaran, al considerar que sus exigencias eran contrarias a la democracia y al espíritu de la revolución que el propio Sun trataba de organizar.

El 23 de julio el embajador austriaco en Belgrado presentó un ultimátum a Servia en el que exhortaba a satisfacer los puntos siguientes:

  1. Suprimir todas las publicaciones que incitan al odio y al desprecio hacia la monarquía Austro-Húngara y que se dirigen contra su integridad territorial.
  2. Disolver la organización nacionalista La Defensa del Pueblo, y toda sociedad similar.
  3. Eliminar inmediatamente de los libros de texto y otros documentos públicos toda propaganda contra Austria-Hungría.
  4. Eliminar de la administración militar y civil de Servia a todos los oficiales y funcionarios que el gobierno austro-húngaro señalaría.
  5. Aceptar en Servia representantes del gobierno austro-húngaro para supervisar la supresión de movimientos subversivos.
  6. Llevar a juicio a todos los relacionados con el asesinato del archiduque y permitir que delegados austro-húngaros tomaran parte en las investigaciones.
  7. Arrestar al mayor Voja Tankosić y al funcionario civil Milan Ciganović, cuyos nombres habían aparecido en la investigación del atentado.
  8. Terminar con la cooperación de las autoridades servias en el contrabando de armas y explosivos, destituir y sancionar a los oficiales del servicio de aduanas que habían ayudado a los perpetradores del crimen de Sarajevo.
  9. Dar explicaciones al gobierno austro-húngaro sobre los oficiales servios que han manifestado públicamente su hostilidad hacia el gobierno austro-húngaro.
  10. Notificar sin demora al gobierno austro-húngaro la ejecución de las medidas estipuladas por el ultimátum.

El plazo para aceptar el ultimátum se fijaba en cuarenta y ocho horas. Esa misma noche el príncipe Alejandro visitaba la embajada rusa para expresar su desesperación por el ultimátum austriaco, "que no podía aceptar ningún Estado con un mínimo de dignidad." Solicitó el apoyo de Rusia, pero lo único que obtuvo del embajador fue "apoyo moral". El zar Nicolás II aconsejó a los servios aceptar el ultimátum y esperar que la opinión internacional forzara a los austriacos a cambiar de idea.

El ultimátum causó conmoción en Gran Bretaña. Winston Churchill, a la sazón Primer Lord del Almirantazgo, escribió:

Europa está temblando al borde de una guerra general. El ultimátum austriaco es el documento más insolente jamás ideado en su género.

El secretario de asuntos exteriores británico, Edward Grey, se ofreció como mediador y sugirió a Austria que ampliara el plazo del ultimátum como mejor medida para salvar la paz. El único diplomático alemán presente en Gran Bretaña y que era contrario a la guerra era Karl Max, príncipe Lichnowsky. Grey le dijo que "cualquier nación que aceptara las condiciones del ultimátum dejaría de ser realmente una nación independiente", y Lichnowsky incluyó esta declaración en un informe al Kaiser, quien escribió en un margen: "Eso sería muy deseable. Servia no es una nación en el sentido europeo, sino una banda de ladrones".

El ministro de asuntos exteriores ruso envió una carta a todas las grandes potencias en la que les pedía que presionaran a Austria para ampliar el plazo del ultimátum. Austria rechazó varias peticiones rusas en este sentido. Mientras tanto Rusia trataba de convencer a Servia de que aceptara el ultimátum.

La respuesta de Servia fue aceptar todos los puntos excepto el sexto, es decir, que no estaba dispuesta a permitir que la policía austriaca operara en territorio servio. El 24 de julio movilizó a su ejército ante la inminente declaración de guerra por parte de Austria. El 25 de julio Grey sugirió a Alemania que declarara a Austria que consideraba aceptable la respuesta servia al ultimátum, y la nota británica fue transmitida a Austria sin más comentario, lo cual, según los convenios diplomáticos, se interpretaba como una recomendación de no aceptarla. El emperador Francisco José I ordenó la movilización del ejército austriaco y llamó al embajador austriaco en Belgrado.

El 26 de julio el canciller alemán, Bethmann Hollweg, envió un mensaje a los embajadores en Londres, París y San Petersburgo advirtiendo de que el punto principal de la política exterior alemana era entonces aparentar que si Alemania entrara en guerra lo haría forzada por Rusia. Esto eximiría a Gran Bretaña del compromiso de apoyar a Rusia. Además, el partido socialdemócrata alemán había condenado la actitud de Austria, y estaba organizando manifestaciones de protesta por la actitud del gobierno alemán, pero a la vez los dirigentes socialdemócratas habían prometido en privado su apoyo si Alemania se veía obligada a enfrentarse a un ataque ruso.

Así pues, Alemania apoyaba débilmente todas las propuestas que hacía Gran Bretaña para encontrar una forma de mediación, fuera bilateral, fuera en una cumbre de las grandes potencias, etc., pero la actitud ambigua alemana causaba cada vez más recelos entre los británicos, que sospechaban cada vez más firmemente de la mala fe subyacente en las reacciones alemanas. El 27 de julio Gran Bretaña movilizó a su flota para dar la impresión de que estaba dispuesta a entrar en guerra, con la esperanza de que esto podría mover a Alemania a buscar la paz con más interés.

El 28 de julio Gran Bretaña presentó a Alemania su cuarta propuesta de mediación, esta vez firmada por el propio rey Jorge V, pero Alemania terminó rechazándola aduciendo que no estaba dispuesta a sentar a Austria ante un tribunal de justicia por su pleito contra Servia. Mientras tanto las tropas austriacas se estaban concentrando en Bosnia, a la espera de la orden de invadir Servia.

El Kaiser Guillermo II había permanecido de crucero por el mar del Norte, según tenía previsto, para aparentar normalidad cuando Alemania fingía no saber nada de las intenciones de Austria, pero finalmente había regresado a Berlín y al ver la respuesta servia al ultimátum austriaco consideró que "eliminaba toda razón para una guerra", pues los pocos puntos de desacuerdo podrían resolverse fácilmente en una negociación, así que él mismo presentó una oferta que coincidía con otra hecha por Gran Bretaña, según la cual Austria ocuparía Belgrado, pero no iría más allá, y usaría dicha ocupación para negociar con Servia desde una posición de fuerza. Según Guillermo II, "los servios eran orientales, luego mentirosos, tramposos y maestros de las evasivas", por lo que una ocupación de Belgrado sería necesaria hasta que Servia cumpliera su palabra.

Esto exasperó al canciller Bethmann-Hollweg, que hizo lo posible para sabotear el ramalazo pacifista del emperador. Para empezar suprimió las frases de la propuesta en las que aconsejaba a Austria no declarar la guerra a Servia, pero además retrasó la entrega del documento, de forma que a las 11 de la mañana Austria declaraba la guerra a Servia y a las 12 recibía la propuesta del Kaiser. Unas horas más tarde la flota austriaca iniciaba un bombardeo contra Belgrado.

Guillermo II envió un telegrama al zar Nicolás II pidiéndole ayuda para Austria, pero Nicolás II le respondió:

[...] solicito tu ayuda. Se ha declarado una guerra innoble contra un país débil. [...] Pronto me veré abrumado por presiones para adoptar medidas extremas que llevarán a la guerra. Para evitar la calamidad de una guerra europea, te ruego en nombre de nuestra vieja amistad que hagas lo que puedas para impedir que tus aliados vayan demasiado lejos.

Mientras tanto, Austria informó a Alemania de que no estaría en condiciones de invadir Servia hasta dentro de dos semanas, lo cual exasperó a los alemanes. Un comunicado diplomático decía:

El gobierno imperial se encuentra en la posición extraordinariamente difícil de tener que atender a propuestas de mediación de las otras potencias, y si continúa manteniendo reservas hacia tales propuestas, el odio de haber provocado una guerra mundial recaerá finalmente sobre él, incluso ante los ojos del pueblo alemán. Pero una guerra exitosa en tres frentes (Servia, Rusia y Francia) no puede iniciarse sobre una base semejante. Es imperativo que la responsabilidad de una extensión del conflicto a las potencias no implicadas directamente recaiga únicamente sobre Rusia sea como sea.

Los militares alemanes tenían elaborado desde hacía años un plan de invasión de Francia. Los franceses habían fortificado considerablemente su frontera con Alemania, pero no con Bélgica, y la frontera entre Bélgica y Alemania tampoco estaba muy protegida. Por lo tanto, la forma más fácil de entrar en Francia era a través de Bélgica. El jefe del Estado Mayor alemán, Helmuth von Moltke, envió un mensaje al gobierno belga pidiendo permiso para el paso por territorio belga de tropas alemanas en caso de guerra contra Francia y Rusia. Mientras tanto, el canciller Bethmann-Hollweg aseguraba al embajador británico que estaba haciendo lo posible por disuadir a Austria de invadir Servia, al tiempo que ofrecía al Imperio Otomano una alianza contra Rusia.

El 29 de julio Rusia ordenó una movilización parcial de sus tropas en los cuatro distritos militares que limitaban con el Imperio Austro-Húngaro. Como respuesta, el Kaiser Guillermo II envió un telegrama al zar Nicolás II en el que afirmaba su convicción de que "un entendimiento entre Rusia y Austria era posible y deseable". Mientras tanto, Moltke lamentaba que Alemania no considerara la movilización parcial rusa como una excusa suficiente para declarar la guerra a Rusia. Sin embargo, el canciller Bethmann-Hollweg insistía en que era preciso esperar a una movilización general. Moltke propuso que Austria se movilizara contra Rusia para así justificar la movilización de Alemania, en virtud de su alianza con Austria.

Mientras tanto el ejército austriaco empezó a bombardear algunos puntos de Servia desde Bosnia, sin cruzar la frontera.

Edward Grey sugirió veladamente al príncipe Lichnowsky que, si Alemania atacaba a Francia, Gran Bretaña se vería obligada a intervenir. Además insistió en su propuesta de que Austria se limitara a ocupar Belgrado, oferta a la que difícilmente se podía oponer Alemania cuando el Kaiser Guillermo II había propuesto lo mismo. Finalmente, Alemania ya no pudo disimular su intención de ir a la guerra en apoyo de Austria, y trató de evitar que Gran Bretaña apoyara a Francia comprometiéndose a no anexionarse ningún territorio metropolitano francés (pero sin comprometerse a nada sobre las colonias francesas). También anunció que violaría en breve la neutralidad belga, pero prometió no anexionarse el país si Bélgica no ofrecía resistencia al paso de las tropas alemanas. Sin embargo, una vez quedó claro que Alemania no deseaba la paz, Gran Bretaña manifestó abiertamente que apoyaría a Francia en caso de agresión. Esto asustó al canciller Bethmann-Hollweg, que cambió de criterio y pasó a recomendar a Austria que aceptara la mediación británica, ya que las condiciones eran muy honorables para el Imperio Austro-Húngaro. También presionó a Servia, y finalmente logró que "bajo ciertas interpretaciones" Servia aceptara todos los términos del ultimátum austriaco. El 30 de julio Alemania comunicaba a Austria la resolución servia, añadiendo que, junto con la ocupación de Belgrado como garantía, sería suficiente para llegar a una solución negociada al conflicto, pero Austria rechazó las presiones alemanas para negociar la paz declarando que llegaban demasiado tarde.

Ese día el zar Nicolás II comunicó mediante un telegrama al Kaiser Guillermo II su orden del día anterior de movilizar parcialmente su ejército contra Austria, lo que llevó a Guillermo II a dar la orden de movilizar también al ejército alemán. Guillermo II fue informado ese día de la disposición de Gran Bretaña de apoyar a Francia en caso de que Alemania le declarara la guerra. Se cuenta que se puso furioso y llamó a Gran Bretaña "esa sucia nación de verduleras".

Estado Mayor ruso recomendaba al zar la movilización general, Nicolás II aceptó, pero canceló la orden en señal de buena volutad tras recibir un telegrama del Kaiser con un llamamiento a la paz. Mientras tanto se firmaba el acuerdo entre Alemania y el Imperio Otomano contra Rusia. Bethmann-Hollweg todavía tenía esperanzas de presentar a Rusia como culpable de la guerra al menos ante la opinión pública alemana, para no encontrarse con la oposición (y posible sabotaje) de los socialdemócratas. Mientras tanto el canciller alemán enviaba varios telegramas a Viena en los que declaraba:

Nosotros estamos dispuestos a cumplir nuestras obligaciones como aliados, pero debemos rechazar la posibilidad de ser arrastrados por Viena a una guerra mundial de forma frívola y sin que se tenga en cuenta nuestro consejo. [...]
Si Austria rechaza todas las negociaciones, nos enfrentamos a un conflicto en el que Inglaterra estará contra nosotros [...] bajo estas circunstancias debemos urgir al gobierno de Viena a que acepte la mediación bajo las condiciones honorables mencionadas. La responsabilidad de las consecuencias que se producirían en otro caso para Austria y para nosotros serían extraordinariamente onerosas.

Pero mientras el canciller esperaba la respuesta a sus telegramas al gobierno austriaco, el zar Nicolás II, ante nuevas presiones de su Estado Mayor, ordenó la movilización general del ejército ruso. Al parecer, ésta fue la causa de que Bethmann-Hollweg enviara un nuevo telegrama al embajador alemán en Viena para que suspendiera toda negociación.

Por su parte, René Viviani, el presidente del consejo de ministros de Francia, ordenó que las tropas francesas se alejaran 10 km de la frontera como muestra de las intenciones pacíficas de su país.

El 31 de julio el Consejo Imperial Austriaco decidió seguir adelante con la guerra contra Servia. El zar Nicolás II envió un telegrama al Kaiser:

Te agradezco de corazón tu mediación, que empieza a dar esperanzas de que todo puede terminar pacíficamente. [...] Nada más lejos de nuestra intención que desear la guerra. Mientras continúen las negociaciones entre Austria y Servia mis tropas no llevarán a cabo ninguna acción provocativa. Te doy mi solemne palabra de ello.

Mientras tanto, el embajador alemán en París entregó un ultimatum a Viviani según el cual, si Rusia no detenía su movilización, Alemania atacaría Francia. Viviani acababa de regresar a Francia de una estancia en Rusia, junto con el presidente de la república, y no sabía nada de la movilización Rusa, así que pidió información a la embajada en San Petersburgo. El mariscal Joseph Joffre le pidió permiso para movilizar al ejército, pero Viviani lo denegó.

Los nacionalistas radicales franceses estaban deseando entrar en guerra con Alemania para ajustar cuentas por la ocupación de Alsacia y Lorena. El partido socialista francés se oponía a la guerra, pero ese día su máximo responsable, Jean Jaurès, fue asesinado por un militante de extrema derecha llamado Raoul Villain, de treinta años.

El Kaiser Guillermo II dio la orden de movilizar el ejército alemán, pero se daba la peculiaridad de que, en el caso de Alemania, la "movilización" contra Francia suponía ocupar Bélgica y Luxemburgo y, por lo tanto, una declaración de guerra. El 1 de agosto llegó a través de Gran Bretaña una oferta de neutralidad francesa, y el Kaiser la aceptó inmediatamente, lo que suponía que los ejércitos que se estaban dirigiendo hacia Bélgica debían dar media vuelta y marchar hacia la frontera rusa. Sin embargo, Moltke aseguró al Kaiser que ese cambio de planes era técnicamente inviable. El canciller envió un nuevo ultimátum a Francia exhortándola a renunciar a su alianza con Rusia o a enfrentarse a un ataque alemán. Viviani dio órdenes de movilizar el ejército francés y poco después las tropas alemanas entraban en Luxemburgo.

Ese mismo día Alemania declaró la guerra a Rusia. Accidentalmente, el embajador alemán entregó dos declaraciones de guerra: una en la que constaba como causa la falta de respuesta por parte de Rusia a los requerimientos alemanes y otra decía que la respuesta rusa era inaceptable. El parlamente ruso accedió a disolverse durante el tiempo que durara la guerra.

El 2 de agosto se firmó una alianza secreta entre Alemania y el Imperio Otomano. Mientras tanto la marina británica bloqueaba el acceso al mar del Norte, de modo que Alemania no pudiera recibir suministros por mar. Se hizo pública una larga lista de mercancías que serían declaradas "contrabando de guerra" si cualquier buque mercante trataba de introducirlas en Alemania.

Para entonces Alemania controlaba Luxemburgo y enviaba a Bélgica un ultimátum exigiendo el permiso para que el ejército alemán atravesara Bélgica. El rey Alberto se negó a autorizar tal violación de la neutralidad belga, que estaba basada en un antiguo tratado (firmado casi ochenta años atrás) entre Gran Bretaña, Francia y Alemania. El 3 de agosto Alemania declaró la guerra a Francia y el 4 de agosto a Bélgica, al tiempo que un ejército alemán entraba en el país camino de Francia. Ese día el canciller Bethmann-Hollweg reconoció ante el parlamento alemán que la invasión de Bélgica y Luxemburgo suponía una violación de la legalidad internacional, pero que Alemania se encontraba en una situación de necesidad y que la necesidad carece de leyes.

Suiza dirigió a los países beligerantes una declaración en la que recordaba que en el Congreso de Viena de 1815 las naciones europeas habían acordado la neutralidad perpetua de Suiza en cualquier conflicto europeo. Tanto Francia como Alemania aseguraron que respetarían escrupulosamente la neutralidad suiza.

Gran Bretaña lanzó un ultimátum a Alemania instándola a no entrar en Bélgica. Como éste fue rechazado, el 5 de agosto Gran Bretaña declaró la guerra a Alemania. Mientras tanto los alemanes cruzaban el Mosa.

El 6 de agosto se firmó un acuerdo entre Gran Bretaña y Francia en virtud del cual Francia dirigiría las operaciones de la flota aliada en el Mediterráneo.

Ese día los alemanes iniciaron un ataque contra Lieja. La ciudad caía en sus manos el 7 de agosto, pero la mayor parte de las fortalezas que la rodeaban seguían en manos de los belgas. Al mismo tiempo un ejército formado por 45.000 franceses invadía Alsacia.

Eduardo Dato, el presidente del consejo de ministros, anunció la neutralidad de España en la guerra. Lo cierto es que nadie tenía interés alguno en tener a España como aliado.

José Vicente Concha Ferreira tomó posesión como presidente de Colombia, con el apoyo del partido liberal de Rafael Uribe.

Serguéi Prokófiev había terminado sus estudios en el conservatorio y ese día ganó "la batalla de los pianos", un concurso de piano cuyo premio era precisamente un piano. Prokófiev interpretó su Concierto para Piano No 1. El compositor razonó que si interpretaba su propia obra, el jurado no sabría decir si la había interpretado bien o no.

El 8 de agosto los franceses ocupaban Mulhouse, en Alsacia. Los alemanes, bajo el mando de Josias von heeringen, se habían retirado sin oponer resistencia.

El 9 de agosto von Heeringen recibió refuerzos y, ya con 30.000 hombres, inició una maniobra envolvente que hizo que los franceses cruzaran de vuelta la frontera hasta Belfort, para no ser rodeados. Mientras tanto unos 80.000 soldados británicos embarcaban rumbo a Francia.

Ese día murió el presidente argentino Roque Sáenz Peña, y el vicepresidente Victorino de la Plaza asumió la presidencia.

El 12 de agosto 4000 soldados de caballería alemanes y 2.000 de infantería atacaron la pequeña ciudad belga de Haelen, que proporcionaba una buena posición para cruzar el río Gete. Sin embargo, cinco regimientos belgas les presentaron batalla (en total 2.400 soldados de caballería y 350 soldados armados con rifles y montados en bicicletas). Los belgas habían tratado de volar el puente sobre el Gete, pero parte de la estructura quedó en pie y unos 1.000 alemanes lograron cruzar. Sin embargo, los belgas se hicieron con la victoria y los alemanes contaron 150 muertos, 600 heridos y 300 prisioneros.

Los alemanes causaban estragos a su avance por Bélgica, y no dudaban en ejecutar hombres mujeres y niños en todas las localidades por las que pasaban (se contaron 156 muertos en Aarschot, 211 en Andenne, 383 en Tamines, 674 en Dinant).

Si la guerra tenía que servir para algo, era para despojar a Alemania de sus colonias. El primer enfrentamiento colonial tuvo lugar en el protectorado alemán de Togolandia, en el África occidental. Unos días atrás fuerzas francesas y británicas habían cruzado la frontera y habían tomado la capital, Lomé, sin resistencia. La primera escaramuza tuvo lugar el 13 de agosto en Bafilo, cuando un contingente francés fue rechazado por los alemanes.

Al mismo tiempo el ejército austro-húngaro cruzaba la frontera servia por dos puntos desde Bosnia y no tardaba en ocupar la ciudad de Šabac. El 14 de agosto el frente austro-húngaro cubría unos 160 km, pero luego empezó a reunir sus fuerzas en Valjevo. Desde allí los ejércitos segundo y quinto fueron enviados hacia Belgrado.

Venustiano Carranza fue el primero en llegar a la capital mexicana y allí se erigió en "encargado del poder ejecutivo".

Mientras tanto nos 590.000 franceses invadieron Lorena y las tropas alemanas se retiraron ante su avance. Mientras tanto en Bélgica los alemanes iban bombardeando una por una las fortalezas que rodeaban Lieja, que se fueron rindiendo hasta que el 15 de agosto cayó Loncin, la última que resistía.

Mientras tanto se inauguraba el canal de Panamá. Los Estados Unidos habían invertido 375 millones de dólares (ahora serían unos 8.600 millones). Los puertos chilenos pronto experimentaron un drástico descenso en el tráfico marítimo.

Gran Bretaña había instado a Japón a que se implicara en la guerra en virtud de la alianza anglo-japonesa de 1902, y Japón no necesitó que se lo pidieran dos veces. Ese día envió un ultimátum a Alemania en el que exigía que retirara su flota de las aguas chinas y japonesas y que transfiriera a Japón las zonas de China bajo su control.

En Togolandia, unos 2.600 británicos derrotaron a unos 1.500 alemanes en la batalla de Agbeluvhoe.

En las laderas del monte Cer se produjo el primer enfrentamiento entre el ejército austro-húngaro y el ejército servio. El combate se prolongó hasta la noche, y al día siguiente, el 16 de agosto, los austro-húngaros se retiraban en desorden dejando numerosas bajas.

La flota Austro-húngara llevaba varios días bombardeando Montenegro hasta que ese día la flota conjunta franco-británica atacó a dos buques austro-húngaros que estaban bombardeando la ciudad de Antivari, uno de los cuales resultó hundido y el otro huyó con graves daños.

En Lorena los franceses empezaron a sufrir ataques de la artillería alemana de largo alcance que finalmente logró detener su avance.

Entre tanto el primer ejército ruso, integrado por unos 200.000 hombres habría penetrado en Prusia con el objetivo de tomar Königsberg. Estaba dirigido por el general Pavel Rennenkampf, y el 17 de agosto sus primeras divisiones (unos 84.000 hombres) chocaron en Stalluponen con una división de infantería del octavo ejército alemán, dirigida por el general Hermann von François. Éste tenía órdenes de retirarse ante el avance ruso, pues el plan era ralentizar el avance ruso (que se preveía ya lento de por sí) a la espera de que pudiera enviarse refuerzos desde el frente occidental. Sin embargo, von François desobedeció las órdenes y presentó batalla con sus apenas 16.000 hombres. Poco después recibió un mensaje del general Maximilian von Prittwitz en el que le instaba a acatar las órdenes y retirarse. Sin embargo, la respuesta de von François se hizo célebre. Le dijo a su ayudante: Informe al general Prittwitz de que el general von François se retirará cuando haya derrotado a los rusos! Y no le fue mal: logró poner en fuga a los rusos, que dejaron 619 muertos, unos 2.400 heridos y casi 4.500 prisioneros, casi todo un regimiento. Von François persiguió al enemigo hasta llegar al radio de alcance de la artillería rusa. Sólo entonces "acató la orden" de retirarse y tomó posiciones cerca de Gumbinnen.

Los servios trataron de tomar Šabac a los austro-húngaros, pero fracasaron en el intento.

Mientras tanto los franceses reanudaban su avance en Lorena.

El 18 de agosto los austro-húngaros trataron de alejar el ejército servio de Šabac, pero fueron severamente derrotados, situación que se repitió al día siguiente.

El estallido de la guerra había sorprendido a Trotski en Viena, de donde huyó inmediatamente hasta Suiza ante el temor de ser arrestado por su nacionalidad Rusa. Lenin se encontraba de vacaciones en una cabaña campestre en territorio austrohúngaro, y fue detenido por la policía durante dos semanas, hasta que un dirigente socialista austriaco logró su liberación el 19 de agosto tras asegurar al gobierno la profunda animadversión de Lenin hacia el gobierno zarista.

Ciertamente, Lenin se había posicionado radicalmente en contra de la guerra, y con él todos los bolcheviques. Había recibido con estupor la noticia de que, tras varias semanas en las que los partidos socialistas de diversos países se habían opuesto a la guerra, los diputados socialistas alemanes habían votado a favor del presupuesto de guerra extraordinario. El apoyo de los socialdemócratas alemanes a su gobierno llevó a los socialistas de otros países a apoyar también a los suyos, con lo que el espíritu internacional del movimiento socialista se resquebrajó de repente. Tras su liberación Lenin se enteró con tristeza de que Plejánov estaba en Francia reclutando voluntarios rusos para el frente francés. La postura de Plejánov era más profrancesa que prorrusa, pues consideraba que Francia representaba el progreso, mientras que Alemania representaba el imperialismo y el militarismo. Los imperios centrales eran los causantes del conflicto y la Triple Entente simplemente se defendía. Por su parte Lenin consideraba que la guerra era un choque entre dos bloques capitalistas: el alemán y el franco-británico, en el que la atrasada Rusia era sólo un peón y que, en cualquier caso, no beneficiaba en nada al proletariado de ningún país.

Emmeline Pankhurst decidió también apoyar al gobierno británico mientras durara la guerra, aunque un grupo de sufragistas se desmarcó de esta posición. Entre ellas las hijas de Pankhurst, cuyas convicciones socialistas las llevaron a oponerse a la guerra.

Los franceses atacaron de nuevo Muhouse, en Alsacia, y consiguieron tomarla por un breve lapso de tiempo, para ser rechazados nuevamente.

Aprovechando que muchas tropas francesas en Marruecos habían sido transportadas a Francia, los zayanes llevaban todo el mes atacando intensamente Khénifra. Ahora los franceses lanzaban varios contraataques simultáneos en puntos diferentes con los que causaron numerosas bajas a los zayanes y aliviaron la presión sobre Khénifra. Finalmente se llegó a un estado de "paz armada".

El éxito de von François en Stalluponen le permitió a éste convencer a von Prittwitz de que los rusos no eran tan fuertes como aparentaban, y que la superioridad del armamento alemán compensaba la superioridad numérica rusa. Además, argumentaba von François, una retirada sistemática desmoralizaría a los soldados, mayoritariamente prusianos, que verían cómo se dejaba su patria a merced de los rusos. De este modo, von François convenció a von Prittwitz de que atacara al primer ejército ruso aprovechando que el segundo aún estaba lejos. Así, al amanecer del 20 de agosto los alemanes atacaron a los rusos, que contraatacaron con su artillería, pero no tardaron en quedarse sin munición de largo alcance y por la tarde se vieron obligados a retroceder 8 km. Luego llegaron refuerzos y la batalla se estancó durante unas horas, pero finalmente los rusos maniobraron y amenazaron con rodear a los alemanes, que se retiraron desordenadamente dejando 6.000 prisioneros a los rusos. Von Prittwitz se asustó tanto que ordenó una desproporcionada retirada general hasta el Vístula, con lo que toda Prusia Oriental quedó a merced de los rusos. En total los alemanes contaron, además de los prisioneros indicados, 1.250 muertos y 6.414 heridos. Las bajas rusas ascendieron a casi 20.000 hombres entre muertos y heridos. Von Prittwitz fue relevado del mando y el general Paul von Hindenburg ocupó su lugar.

En Servia los austro-húngaros huían por la orilla del río Drina perseguidos por los servios, buscando un lugar por donde cruzar a la otra orilla, que era ya territorio bosnio. Muchos soldados se ahogaron en el río al lanzarse a él presos del pánico. Entonces los servios se dirigieron a Šabac.

Mientras tanto se producía el contraataque alemán en Lorena, con unos 345.000 hombres bajo el mando del príncipe Rodolfo de Baviera (hijo del rey Luis III de Baviera). Los franceses terminaron retirándose en Morhange, y luego en Sarrebourg. Huyeron en desbandada hacia la frontera abandonando 150 cañones y 20.000 prisioneros, perseguidos por los alemanes, que cruzaron la frontera tras ellos.

En Bélgica el ejército alemán llegaba a Namur, que, como Lieja, estaba protegida por varios fuertes. Ese mismo día la artillería empezó a bombardearlos.

Ese día murió el Papa Pío X de un ataque al corazón.

Los franceses creyeron que el plan alemán era invadir Francia por dos frentes: Bélgica y Lorena, por lo que si atacaban por el centro encontrarían escasa resistencia y podrían dividir al ejército enemigo. Por ello el 21 de agosto iniciaron un ataque sorpresa por el bosque de Las Ardenas, situado entre Bélgica y Luxemburgo. Para preservar el factor sorpresa, no se hizo ningún reconocimiento previo de la zona, y el resultado fue una sorpresa para los franceses, porque los alemanes tenían en Las Ardenas nada menos que sus ejércitos cuarto y quinto, bajo el mando del duque Alberto de Wurttemberg y el príncipe Guillermo de Prusia (hijo del Kaiser), respectivamente, unos 380.000 hombres en total, que estaban a la espera del avance por Bélgica del ala derecha y, para no permanecer inactivos, se habían dedicado los últimos días a construir defensas y fortificaciones. Ahora se enfrentaban a unos 361.000 franceses. Para colmo, el día amaneció neblinoso y los franceses no se dieron cuenta de la presencia alemana hasta toparse literalmente con ella, y aun así creyeron estar enfrentándose a un grupo reducido.

Los rebeldes albaneses entraron en Vlore sin encontrar resistencia.

Mientras tanto los franceses trataban de impedir que los ejércitos alemanes segundo y tercero cruzaran el Sambre por Charleroi (Bélgica), pero los alemanes establecieron dos cabezas de puente que los franceses, escasos de artillería, no pudieron reducir. El 22 de agosto se produjo el grueso de la ofensiva alemana, al tiempo que en Las Ardenas, ya sin niebla, los franceses se abalanzaban temerariamente sobre las fortificaciones alemanas para ser cruentamente rechazados por la artillería enemiga. El resultado fue una carnicería. El ejército francés quedó prácticamente aniquilado.

Entre tanto los aliados seguían avanzando por Togolandia hacia la base alemana situada en Kamina. La principal protección de la base era el río Chra. Ese día unos 300 británicos y unos 158 franceses trataron de forzar el paso del río, defendido por unos 500 alemanes. Sin embargo, éstos se enteraron de que llegaban refuerzos franceses y durante la noche abandonaron las trincheras para replegarse en Kamina.

El 23 de agosto atacaron los alemanes en Las Ardenas. Los franceses huyeron desordenadamente hasta parapetarse tras el Mosela. Dejaron 25.000 muertos y unos 30.000 prisioneros. Cuando la noticia llegó al frente de Charleroi, también allí se ordenó la retirada.

Ese día expiró el ultimátum japonés, así que Japón declaró la guerra a Alemania.

Los británicos trataban de detener el avance alemán en Bélgica en la batalla de Mons. Un canal separaba a los 80.000 británicos de los 160.000 hombres que formaban el ala izquierda del ejército alemán en Bélgica. Los alemanes trataron de cruzarlo por cuatro puentes, pero fueron rechazados por los británicos, que provocaron numerosas bajas en el enemigo. Los alemanes cambiaron de estrategia y lanzaron un nuevo ataque más eficiente, que puso en grandes dificultades a los británicos. No obstante, aún pudieron impedirles el paso. Pero a la larga la superioridad numérica alemana se impuso y algunas unidades lograron cruzar el canal y amenazaron el flanco derecho británico. Los británicos tuvieron que retroceder y entonces los alemanes empezaron a tender puentes flotantes sobre el canal y se aproximaron peligrosamente a las líneas británicas. Finalmente se ordenó la retirada.

Mientras tanto 1.200.000 soldados rusos estaban entrando en Austria, concretamente en la región de Galitzia, que había sido polaca hasta que se la anexionó Austria en el primer reparto de Polonia. El primer choque se produjo en Kraśnik, entre el primer ejército austro-húngaro y el cuarto ejército ruso.

Durante los últimos días el ejército servio se había abierto paso hasta Šabac con violentos choques contra los austro-húngaros, hasta que finalmente rodearon la ciudad dispuestos a asediarla. Sin embargo, cuando el 24 de agosto lanzaron un ataque, descubrieron que los austro-húngaros habían huido durante la noche. Ese día los últimos soldados austro-húngaros salían de Servia. En total, unos 200.000 austro-húngaros habían participado en la invasión, de los que casi 10.000 resultaron muertos, 30.000 heridos y unos 4.500 fueron hechos prisioneros. El balance servio fue de menos de 5.000 muertos y unos 15.000 heridos.

El príncipe Rodolfo de Baviera había perseguido durante cuatro días al ejército francés hasta entablar contacto con él de nuevo cerca de Nancy. Allí los alemanes intentaron durante varios días romper las líneas defensivas francesas. Mientras tanto se producía una nueva ofensiva alemana en Lorena, pero que no tuvo ningún resultado. Unos días más tarde ambos bandos construyeron trincheras y el combate se estancó.

El 25 de agosto se rindió la última de las fortalezas belgas que defendían Namur. Mientras tanto los alemanes saquearon Lovaina. Expulsaron a toda la población (unos 10.000 civiles) e incendiaron unos 2.000 edificios, entre ellos la biblioteca de la universidad, donde unos 300.000 libros y manuscritos medievales fueron quemados con gasolina.

Tras varios días de combates, los rusos huyeron de Kraśnik perseguidos por el primer ejército austro-húngaro.

Tropas británicas y francesas habían invadido el Camerún alemán. El primer encuentro que se produjo en la colonia fue un combate menor en Tepe, en el que los aliados obtuvieron la victoria.

Los británicos y franceses en retirada desde Mons y Charleroi estaban siendo hostigados por el ejército alemán que los perseguía de cerca, así que el 26 de agosto decidieron presentar batalla en Le Cateau-Cambrésis para detener su avance y facilitar la retirada. Este objetivo se consiguió al precio de grandes pérdidas: más de 5.000 muertos y unos 2.600 prisioneros.

Mientras tanto el príncipe Rodolfo de Baviera ordenaba la retirada de Nancy, tras haber sufrido graves pérdidas, a la vez que otro ejército alemán cruzaba el Mosa.

El cuarto ejército austro-húngaro, con unos 200.000 hombres, se enfrentaba en Komarow con el quinto ejército ruso, en igualdad numérica, mientras que los ejércitos segundo y tercero de Austria-Hungría se enfrentaban en Gnila Lipa a los ejércitos tercero y octavo de Rusia.

Un crucero británico atacó a un buque de guerra alemán, el Gran Emperador Guillermo (en realidad un barco mercante requisado y reconvertido en buque de guerra) mientras estaba repostando en la colonia española en África de Río de Oro. Durante un tiempo ambos barcos intercambiaron disparos hasta que los alemanes se quedaron sin municiones. Entonces trataron de huir, pero la tripulación terminó saltando al agua para ganar la costa a nado mientras el buque se hundía. Alemania protestó contra lo que consideraba una violación de la neutralidad de España, pero Gran Bretaña alegó que tomarse una semana para repostar en un puerto neutral era ya una violación de la neutralidad española.

Los aliados llegaron a Kamina, en Togolandia. La mayor parte del ejército alemán había desertado. Los que quedaban, habían volado sus instalaciones para luego rendirse. Togolandia fue partida en dos regiones, la occidental fue administrada por los británicos, que terminaron uniéndola a su colonia de Ghana, y la oriental quedó administrada por Francia.

En Camerún los aliados tenían que ocuparse de una serie de fortalezas alemanas. Ese día unos 150 británicos y 300 franceses iniciaron un asedio a la fortaleza de Mora, defendida por unos 204 alemanes.

El primer y el segundo ejército ruso se acercaban a Königsberg con un total de 416.000 hombres, a los que von Hindemburg se dispuso a rechazar con los 166.000 hombres del octavo ejército alemán. El choque se produjo en Tannenberg, y los alemanes salieron victoriosos en el primer encuentro. El 27 de agosto von François atacó el ala izquierda rusa a la que terminó poniendo en fuga.

Ese día la flota japonesa inició un bloqueo del puerto chino (bajo control alemán) de Tsingtao. Poco después se unieron dos barcos británicos.

En la República Dominicana seguía la guerra civil y el presidente estadounidense Woodrow Wilson había instado a ambas partes a terminar con las hostilidades, convocar unas elecciones limpias y acatar los resultados. En caso contrario, los Estados Unidos impondrían un presidente. El presidente José Bordas convocó el proceso electoral y resultó reelegido, pero la elección fue fraudulenta y la guerra civil continuó. Finalmente Bordas, que había perdido el apoyo estadounidense, tuvo que dejar el poder y la presidencia pasó a Ramón Báez, como presidente provisional.

El 28 de agosto el segundo ejército ruso, dirigido por el general Alexander Samsonov, estaba casi totalmente rodeado en Tannenberg y prácticamente sin escapatoria, a merced de la artillería alemana.

Ese día tuvo lugar la primera batalla naval de la guerra. Tuvo lugar en el mar del Norte. Durante un tiempo, las flotas británica y alemana habían permanecido a la defensiva, sin ningún encuentro relevante, pero los británicos captaron un patrón en los movimientos alemanes y decidieron tender una emboscada a la flota alemana cerca de la bahía de Heligoland. El resultado fue una clara victoria británica. Los alemanes terminaron con tres cruceros y un destructor hundidos y otros buques dañados. Contaron 712 muertos y 336 prisioneros, mientras que los británicos no perdieron ningún barco y sólo tuvieron 35 muertos y 40 heridos.

Mientras tanto los alemanes habían pasado a Francia desde Bélgica e iniciaban el asedio de Maubeuge.

Franceses y británicos seguían huyendo de los alemanes desde Bélgica. Tras haber librado pequeñas escaramuzas, el 29 de agosto los franceses presentaron de nuevo batalla al enemigo en San Quintín, para frenar nuevamente su avance y facilitar la retirada. La maniobra se prolongó hasta el 30 de agosto, y su coste fue de unos 8.000 muertos y heridos y unos 2.000 prisioneros.

Mientras tanto tropas neozelandesas habían desembarcado en la Samoa Alemana y la habían ocupado sin encontrar resistencia alguna. En el Camerún los británicos tomaron Nsanakong, pero el fuerte de Garua se resistía al asalto. Unos días más tarde los aliados se retiraron con muchas bajas.

En el frente oriental los alemanes habían bombardeado constantemente al primer ejército ruso para evitar que pudiera llegar en auxilio del segundo. Para cuando Rennenkampf logró abrirse paso, éste ya había sido aniquilado, con 92.000 prisioneros, 78.000 muertos y heridos y tan sólo 10.000 supervivientes. El general Samsonov se había suicidado.

Los austro-húngaros resultaron derrotados en Gnila Lipa, pero la batalla de Komarow aún continuaba y el 31 de agosto los austro-húngaros habían capturado ya 20.000 prisioneros rusos.

Ese día las autoridades rusas consideraron que el nombre de San Petersburgo sonaba demasiado alemán, así que lo cambiaron por su traducción al ruso: Petrogrado.

El enfrentamiento en Komarow se prolongó hasta el 2 de septiembre, cuando los austro-húngaros lograron una victoria completa. Mientras tanto se iniciaba un nuevo enfrentamiento en Rawa, entre el tercer ejército ruso y los ejércitos tercero y cuarto de Austria-Hungría.

El gobierno francés se trasladó a Burdeos.

Tropas japonesas empezaban a desembarcar en China, cerca de Tsingtao. China protestó por la violación de su neutralidad, pero no interfirió en las operaciones japonesas. Alemania respondió concentrando en Tsingtao todas sus tropas en el Extremo Oriente. El Kaiser había declarado que le avergonzaría más perder Tsingtao ante los japoneses que Berlín ante los rusos. Una cañonera alemana hundió ese día el destructor japonés Shirotaye. 

Arthur Conan Doyle empezó a publicar por entregas una nueva novela de Sherlock Holmes: El valle del terror.

C.K. Chesterton publicó una nueva colección de relatos protagonizados por el Padre Brown, esta vez con el título de La sabiduría del Padre Brown.

Miguel de Unamuno publicó su novela Niebla.

El 3 de septiembre fue elegido Papa el cardenal Giacomo Paolo Battista della Chiesa, que adoptó el nombre de Benedicto XV. Había sido creado cardenal apenas tres meses antes.

El príncipe Guillermo de Albania decidió que, en vista que la revuelta musulmana parecía imparable, lo mejor para su principado era que fuera gobernado desde Alemania, así que zarpó con su familia para "ausentarse temporalmente", pero sin renunciar a su soberanía.

El 4 de septiembre el príncipe Rodolfo de Baviera atacaba nuevamente el frente francés en el Mosela al frente de 350.000 hombres.

Finalmente, el ejército francés y el británico que venían huyendo de los alemanes desde Bélgica se encontraron con el frente que se había preparado para defender París, con lo que los aliados pudieron pasar de nuevo a la ofensiva. En un largo frente que se prolongaba hacia el este por la orilla meridional de Marne se dispusieron algo más de un millón de hombres, hacia los cuales se acercaban el primer y el segundo ejército alemán, con un total de 1.485.000 hombres. El 5 de septiembre se iniciaba la batalla del Marne.

Ese día un submarino alemán hundía al buque de guerra británico HMS Pathfinder. Era el primer éxito de una flotilla de submarinos que operaba en el mar del norte desde principios del mes anterior. En su primera salida no había logrado ningún resultado. Los submarinos se revelaban así como un peligro contra el que la poderosa flota británica no estaba preparada para luchar. Ante esta inquietante realidad, las autoridades trataron de ocultar lo ocurrido y dijeron que el barco había chocado contra una mina.

Lenin llegó a Suiza, donde se reunió con algunos bolcheviques con la intención de redactar un documento sobre la guerra. Su idea era que los socialistas debían convertir la guerra en una guerra civil para acelerar el proceso revolucionario en cada país. Los mencheviques estaban profundamente divididos entre los "defensistas", liderados por Plejánov, que consideraban prioritario evitar la derrota militar de Rusia, y los "internacionalistas", liderados por Mártov, y apoyados por Trotsky, que defendían la paz. Éstos eran mayoritarios y se aproximaron a Lenin por su coincidencia en este punto. Por el contrario, Plejánov se había situado en la extrema derecha del socialismo, lo que le valió la pérdida de casi todas sus amistades.

Un avión de reconocimiento japonés informó de que la flota alemana había abandonado Tsingtao burlando el bloqueo, por lo que algunos buques fueron asignados a otros destinos. El 6 de septiembre tuvo lugar el primer combate entre mar y aire de la historia, cuando un hidroavión japonés bombardeó sin éxito dos barcos alemanes.

Ese día los alemanes recuperaron Nsanakong, en el Camerún.

El 7 de septiembre capituló Maubeuge. En el frente oriental Paul von Hindenburg atacó el ala izquierda del ejército de Rennenkampf mientras el ala derecha era contenida por las defensas de Königsberg. Se iniciaba así la batalla de los Lagos Masurianos.

El gobernador de Bosnia, Oskar Potiorek, dirigió él mismo una nueva invasión a Servia. Ese mismo día cruzó el Drina con el quinto ejército austro-húngaro, que se enfrentó a parte de los ejércitos servios segundo y tercero, reforzados por contingentes montenegrinos. El primer ataque fue repelido por el segundo ejército, que dejó unas 4.000 bajas entre los austro-húngaros, pero éstos perseveraron y los combates se prolongaron durante todo el mes.

El 8 de septiembre un avión austro-húngaro estaba sobrevolando posiciones del ejército ruso en una misión de exploración. El piloto ruso Piotr Nésterov despegó en su avión y, a falta de un método mejor para impedir que el avión enemigo regresara para informar de la situación rusa, lo embistió hasta que las dos naves cayeron y los tripulantes de ambas murieron. Esta táctica fue conocida desde entonces como Tarán, que en ruso significa ariete. No es necesariamente suicida, si se logra dañar con un leve impacto superficies sensibles del avión enemigo, como el timón o la hélice.

En el frente del Marne, los franceses habían encontrado un "agujero" entre el primer y el segundo ejército alemán y estaban tratando de llenarlo para incomunicarlos. El 9 de septiembre los alemanes advirtieron el peligro y ordenaron una retirada para reagruparse y empezar de nuevo el ataque. El 10 de septiembre, tras una semana de combates indecisos, Rodolfo de Baviera ordenó también la retirada de su ejército hacia la frontera alemana.

Tras unos días de resultados indecisos, los alemanes estaban en una situación ventajosa en la batalla de los Lagos Masurianos y los rusos, ante el riesgo de ser rodeados, se veían obligados a retroceder.

El 11 de septiembre los rusos obtenían la victoria frente a los austro-húngaros en Rawa. El balance total en el frente de Galitzia estaba siendo favorable para los rusos, que habían hecho retroceder 160 km al enemigo, arrinconándolo contra los Cárpatos. Además, durante la retirada austriaca muchos soldados eslavos se rindieron, o incluso se pasaron al bando ruso. En total los rusos habían tomado 130.000 prisioneros y habían causado 324.000 bajas a los austro-húngaros.

Tropas australianas habían desembarcado en la Nueva Guinea alemana, y tras un breve asedio, tomaron Bita Paka, donde había una estación de radio alemana. Una de las prioridades de los aliados era destruir las estaciones de radio que permitían la comunicación entre los distintos buques de la flota alemana.

Poco después de la huida del príncipe Guillermo, en Albania había estallado una nueva revuelta de musulmanes, que, bajo la bandera otomana, rodearon Durrës, entraron en ella, encarcelaron a los que habían apoyado al príncipe y formaron un Senado de Albania Central, que invitó a Essad Bajá a regresar del exilio y retomar su puesto de primer ministro.

Persiguiendo a Rodolfo de Baviera los franceses pudieron avanzar hasta el Seille (un afluente del Mosela) donde el 12 de septiembre se atrincheraron y el frente se estabilizó. Mientras tanto Rennenkampf, en su huida, llegaba a Gumbinnen, y al día siguiente a Stalluponen.

El 13 de septiembre los alemanes, perseguidos por los aliados, detuvieron su retirada a unos 64 km de donde se había librado la batalla del Marne y, tras una batalla que quedó indecisa, empezaron a cavar trincheras. Los aliados hicieron lo mismo y se creó así un nuevo frente estable al norte del río Aisne. La derrota de los alemanes en El Marne fue crucial, pues éstos confiaban en ocupar París rápidamente para luego concentrarse en el frente oriental, pero ahora se había formado un frente de trincheras en Francia que podía permanecer inamovible durante años, con lo que Alemania se veía obligada a luchar en dos frentes. A partir de ese momento se inició la "carrera hacia el mar", en la que ambos bandos intentaron una y otra vez rodear el frente enemigo por el norte, lo que llevó a la extensión paulatina del frente de trincheras hasta el mar del Norte. El mapa muestra las fechas de las batallas sucesivas que fueron delimitando el frente de trincheras.

La infantería japonesa que avanzaba hacia Tsingtao lanzó un ataque de caballería contra la fortaleza de Tsimo, que fue abandonada por los alemanes.

En el océano Atlántico operaba el crucero auxiliar alemán Cap Trafalgar, destinado a proteger a los buques mercantes alemanes. Había instalado una base secreta de aprovisionamiento en la isla brasileña de Trindade y, a modo de camuflaje, se le había dado el aspecto del buque británico Carmania. Sin embargo, el 14 de septiembre el Carmania sorprendió al Cap Trafalgar en la costa de Trindade junto con dos mercantes alemanes. Se inició entonces un combate en el que el Cap Trafalgar terminó hundido.

Helmuth von Moltke fue reemplazado de la dirección del Estado Mayor alemán por Erich von Falkenhayn.

Para entonces ya no quedaban ya soldados rusos en Prusia.

El periodista y filólogo judío Eliézer Ben Yehouda abandonó Jerusalén a causa de las persecuciones políticas y se instaló en Nueva York, donde al poco de su llegada publicó un libro titulado ¿Hasta cuándo se habló el hebreo?

Las fuerzas australianas en la Nueva Guinea alemana iniciaron el asedio de la fortaleza de Toma, que se rindió el 17 de septiembre.

Ese día Essad Bajá firmó con Servia el Tratado de Niš, un acuerdo secreto por el que la República de Albania Central se comprometía a apoyar militarmente a Servia a cambio del apoyo económico servio para el nuevo gobierno musulmán. Luego Essad Bajá se puso a negociar con los griegos, ofreciéndoles el Epiro del Norte a cambio de que Grecia reconociera la independencia de la República de Albania Central.

El 20 de septiembre un crucero alemán atacó a un crucero británico mientras estaba repostando en Zanzíbar. Acorralado, éste trató de responder a la artillería alemana, pero terminó hundiéndose.

El 21 de septiembre un buque de guerra británico bombardeó Ukoko, en la costa del Camerún, y luego desembarcaron tropas francesas. Los alemanes terminaron retirándose.

El 22 de septiembre un submarino alemán logró hundir tres acorazados británicos que patrullaban el mar del Norte. En total hubo casi 1500 muertos. Era el primer éxito significativo de la flota de submarinos alemana.

Dos buques de guerra alemanes, bajo el mando del almirante Maximilian von Spee, atacaron el puerto de Papeete, en Tahití, la capital de las posesiones francesas en Oceanía. Una parte de la ciudad fue destruida y dos barcos franceses que estaban en el puerto fueron hundidos, pero los alemanes no pudieron hacerse con un cargamento de carbón, pues los franceses lo quemaron a tiempo. Los franceses embargaron las propiedades de algunos alemanes residentes en la isla para compensar en parte los daños causados por el ataque, incluso se les obligó a trabajar para reparar los destrozos.

Al anochecer, un crucero ligero alemán, el SMS Emden, entró sigilosamente en el puerto de Madrás, en la India, y abrió fuego contra unos depósitos de petróleo, que se inflamaron inmediatamente. Luego hundió un barco mercante y se retiró.

El 24 de septiembre el ejército ruso inició el asedio de la fortaleza austriaca de Przemyśl, en Galitzia, que había quedado aislada detrás del frente ruso. Los austro-húngaros habían cavado 50 km de trincheras y habían empleado más de mil km de alambre de púas para crear siete líneas de defensa alrededor de la ciudad, en la cual 127.000 soldados y unos 18.000 civiles se veían rodeados por seis divisiones rusas. En la ciudad, las órdenes diarias tenían que darse en quince idiomas, pues en ella convivían austriacos, polacos, judíos, ucranianos, etc.

Los alemanes llevaban casi un mes atacando las fortalezas que protegían Amberes. El 25 de septiembre un ejército Belga dirigido por el propio rey Alberto I entabló batalla contra los alemanes en Buggenhout, entre Gante, Bruselas y Amberes, con el objetivo de alejar tropas de Amberes y del frente francés.

Tras más de un mes de enfrentamientos, los franceses tomaron la fortaleza de Kusseri, en el Camerún, y la guarnición alemana huyó a Mora, que continuaba bajo asedio.

Unos 1.700 soldados alemanes habían penetrado en la Unión Sudafricana y el 26 de septiembre derrotaron a unos 3.000 británicos en Sandfontein.

El 27 de septiembre los rusos habían sufrido 40.000 bajas en los intentos de tomar Przemyśl al asalto, sin ningún resultado. Ese día el Imperio Otomano declaró el estrecho de los Dardanelos cerrado a todo tráfico marítimo extranjero, lo que suponía un grave perjuicio para Rusia.

El 28 de septiembre los alemanes habían acabado con las fortalezas de alrededor de Amberes e iniciaban el asedio de la ciudad.

Un buque de guerra alemán hundió el crucero japonés Takashio.

El progreso ruso en Galitzia dejaba expuesta a una invasión rusa la región industrial alemana de Silesia, así que el alto mando alemán ordenó una operación para mantener ocupados a los rusos que al mismo tiempo permitiera reaccionar al ejército austro-húngaro, que no había podido hacer frente a la acometida rusa. El noveno ejército, creado recientemente y puesto bajo el mando de Paul von Hindenburg, se dirigió hacia Varsovia y el 29 de septiembre inició la batalla del río Vístula, en la que se enfrentó a los 400.000 hombres que integraban los ejércitos rusos segundo, cuarto y quinto. El 30 de septiembre el primer ejército austro-húngaro se unió a los alemanes, que en total reunían unos 141.000 hombres.

Venustiano Carranza había convocado en la Ciudad de México para el 1 de octubre la Gran Convención de Jefes militares con mando de fuerzas y gobernadores de los Estados, para discutir el futuro político de México, pero ni villistas ni zapatistas acudieron al encuentro. Como Pancho Villa desconfiaba y se negaba a entrar en la Ciudad de México, tras las primeras sesiones la convención se trasladó a Aguascalientes, donde pronto se incorporaron los villistas.

El 4 de octubre los austro-húngaros habían logrado establecer varias cabezas de puente sobre el río Drina. Los servios se habían retirado la orilla oriental del río Kolubara y finalmente se formó un frente estable de trincheras. Una visita al frente del rey Pedro I elevó la moral de los soldados.

Ese día 93 intelectuales alemanes firmaron el llamado Manifiesto de los 93, que pone en evidencia que una afirmación no queda reforzada en lo más mínimo por que salga de la boca de un "intelectual" (incluso con un Premio Nobel en su haber), al menos cuando no incumbe a su especialidad, o que ser intelectual y tener dignidad son características independientes que puede tener o no un ser humano. Entre los intelectuales alemanes que conservaron su dignidad y se negaron a firmar el manifiesto destacó Albert Einstein, que lo calificó de capitulación de la independencia intelectual alemana.

El 5 de octubre el lugarteniente francés Joseph Frantz obtuvo la primera victoria aérea de la historia (si no se cuenta el tarán suicida de Piotr Nésterov unos meses atrás) al abatir con una ametralladora un avión alemán cerca de Reims.

El 6 de octubre el ejército belga abandonó Amberes, dejando la resistencia en manos de las tropas de las fortalezas que todavía resistían, y se dirigió hacia el Oeste, para tratar de anticiparse a los alemanes en la carrera hacia el mar.

Más fuerzas británicas habían desembarcado en Duala, el principal puerto del Camerún, y al principio no encontraron ninguna resistencia. Las fuerzas alemanas se habían retirado hacia el interior. Una parte de ellas se atrincheró en Jabassi, donde el 7 de octubre los alemanes rechazaron un ataque aliado, pero a costa de perder 4 de los 26 alemanes presentes (las fuerzas restantes eran africanas).

El 9 de octubre Hindenburg llegaba al Vístula, a 19 km de Varsovia.

Los científicos habían observado que las sustancias radiactivas, como el radio, emiten pequeñas cantidades de energía en forma de radiación, pero dicha emisión se mantiene durante miles de años, lo cual significa que una pequeña muestra de mineral contiene una cantidad inmensa de energía. H. G. Wells desarrolló esta idea en su novela El mundo liberado, en la que plantea la posibilidad de construir "bombas atómicas", con un poder destructivo no comparable con el de ningún explosivo conocido hasta entonces. Wells sugiere que la única solución para evitar que dos bloques de naciones enfrentadas destruyan el mundo con sus bombas atómicas es que se forme un único gobierno mundial. Wells también publicó por esas fechas La esposa de Sir Isaac Harman.

Rumanía no estaba participando en la guerra. En principio había firmado un tratado con la Triple Alianza, y el rey Carlos I era partidario de intervenir en alianza con las potencias centrales, pero no estaba obligado a ello, pues el tratado sólo le obligaba en caso de que el Imperio Austrohúngaro hubiera sido atacado, cuando había sido él quien había declarado la guerra. Por otra parte, la opinión pública rumana era partidaria de apoyar a la Triple Entente. Así, las tensiones internas entre el rey y el gobierno mantuvieron a Rumanía al margen. Al parecer, unas semanas atrás, el propio rey Carlos I había pedido secretamente a Alemania que instara a Bulgaria a amenazar a Rumanía ante la posibilidad de que ésta interviniera en favor de los aliados, y estaba planteándose la posibilidad de abdicar, pero murió el 10 de octubre y su muerte cambió las cosas. Su sucesor, su hijo Fernando I, era de carácter indeciso y confió la política exterior al primer ministro Ion Ionel Constantin Bratianu, que era profrancés. Desde ese momento Rumanía empezó a negociar con los aliados su posible participación en la guerra, para lo cual exigía la anexión ulterior de los territorios del Imperio Austro-húngaro.

Italia se encontraba en una situación similar. Su pertenencia a la Triple Alianza en principio la obligaba a apoyar a Alemania y al Imperio Austro-húngaro, pero éste no había cumplido con la exigencia de informar a todos los firmantes antes de iniciar operaciones militares, y ello eximía a Italia de todo compromiso. En un principio el primer ministro Salandra, al igual que su ministro de asuntos exteriores, Sidney Sonino, había sido partidario de apoyar a la Triple Alianza, pero a estas alturas la idea inicial de que la guerra sería rápida ya se había desechado, e Italia empezó a negociar a dos bandas ofreciéndose al mejor postor.

El 11 de octubre los rusos tuvieron que abandonar el asedio a Przemyśl para reforzar el frente del Vístula.

Algunos bóers aprovecharon que Gran Bretaña estaba ocupada en la guerra para rebelarse contra la Unión Sudafricana bajo la dirección del general Manie Maritz. El 12 de octubre el gobierno de Louis Botha declaró la ley marcial.

El 14 de octubre los británicos tomaron Jabassi, en el Camerún y capturaron a la mayor parte de la guarnición alemana.

La carrera hacia el mar llegó a Bélgica y el 16 de octubre los aliados (británicos, franceses y belgas) derrotaron a los alemanes junto al río Yser.

Los rusos estaban rechazando la ofensiva alemana sobre Varsovia, y el 17 de octubre Hindenburg ordenó la retirada, aunque los combates se prolongarían aún varias semanas.

Ese día una patrulla británica en el mar del Norte encontró cerca de Texel (Países Bajos) a cuatro torpederos alemanes que se dirigían a la costa británica para sembrarla de minas. Los cuatro acabaron hundidos.

En China, un torpedero alemán logró salir de Tsingtao y disparó un único torpedo, que hundió el crucero japonés Takachiho.

El 19 de octubre empezó la batalla de Ypres, que fue la última de la "carrera hacia el mar". Un total de 4.400.000 aliados se enfrentaron durante casi un mes a 3.400.000 alemanes en un último intento de romper el frente enemigo, pero no tuvo éxito, y el resultado fue el establecimiento definitivo de un frente de trincheras. Técnicamente fue un fracaso para los alemanes, pues para Alemania era vital conseguir una victoria decisiva que le permitiera concentrarse en el frente oriental.

Portugal era neutral, pero los alemanes ambicionaban usar la colonia portuguesa de Angola para abastecer al África Occidental Alemana, así que la situación era tensa. Portugal reforzó su presencia militar en su colonia, y ese día tres oficiales alemanes que habían entrado sin permiso en territorio angoleño al frente de una columna fueron abatidos por los portugueses.

Cuando los británicos desembarcaron en Duala, un grupo de alemanes, entre los que se encontraba el gobernador de la colonia, Karl Ebermaier, se había refugiado en Edea. Tras la toma de Jabassi estaba expedito el camino a Edea, y los aliados iniciaron un ataque conjunto el 20 de octubre.

El 24 de octubre el general Maritz fue derrotado por las tropas leales sudafricanas y tuvo que huir a territorio alemán. No obstante la rebelión seguía activa.

El 26 de octubre los aliados ocuparon Edea. Los alemanes habían huido.

El 27 de octubre, tras haber recibido la aprobación de las grandes potencias, un ejército griego entró en el Epiro del Norte y Grecia asumió el gobierno de la región. El gobierno provisional se disolvió declarando que ya había cumplido sus objetivos.

Ese día llegó a Aguascalientes la delegación zapatista, en la que no figuraba el propio Zapata. Se les había preparado una ceremonia de bienvenida y, como acto preliminar a la reanudación de la conferencia, se invitó a sus delegados a firmar una gran bandera mexicana, como habían hecho días atrás los demás delegados. Uno de los delegados zapatistas, Antonio Díaz Soto y Gama, tomó la palabra y dijo:

Aquí venimos honradamente, pero creo que la palabra de honor vale más que la firma estampada en ese estandarte, ese estandarte que al fin de cuentas no es más que el triunfo de la reacción clerical encabezada por Iturbide... Señores, jamás firmaré sobre esta bandera. Estamos aquí haciendo una gran revolución que va expresamente contra la mentira histórica, y hay que exponer la mentira histórica que está en esta bandera.

A continuación tomó la bandera y se dispuso a rasgarla. Inmediatamente, todos los delegados desenfundaron sus armas y apuntaron al zapatista. Hay dos versiones sobre lo que ocurrió entonces. Una dice que Soto y Gama recondujo hábilmente su discurso para terminar firmando la bandera, la otra afirma que soltó la bandera, se cruzó de brazos y dijo: "Cuando ustedes terminen entonces continuaré".

Poco a poco, todos los implicados en el atentado contra el arquiduque Francisco Fernando (incluyendo los que habían facilitado las armas o habían ayudado a que los terroristas servios entraran en Bosnia sin ser detectados por las autoridades) habían sido arrestados. Mehmedbašić fue apresado en Montenegro, pero las autoridades lo dejaron escapar a Servia, y fue el único que se libró del juicio. El 28 de octubre un tribunal de Sarajevo dictó sentencia. Aunque los inculpados trataron de eximir a Servia de toda responsabilidad en los hechos, el tribunal consideró probado que en la organización del crimen habían participado los servicios secretos servios. Gavrilo Princip y los otros terroristas que habían tratado de perpetrar el asesinato eran menores de 20 años, por lo que la ley Austriaca no permitía asignarles penas mayores de los 20 años de cárcel. En cambio, Danilo Ilić y otros cuatro acusados fueron condenados a muerte, aunque a dos de ellos les conmutó la pena por otra de prisión el propio emperador Francisco José I.

Un buque de guerra alemán entró en el puerto de George Town, en la isla de Penang, en el estrecho de Malaca. Se acercó camuflado como un crucero británico, pero cuando estuvo cerca izó la bandera alemana y disparó contra un crucero ruso, que no tardó en quedar inutilizado. Cuando el barco alemán se marchaba llegó un crucero francés que se lanzó en su persecución, pero también terminó  hundido. El capitán del barco ruso fue condenado a tres años y medio de prisión por negligencia y a ser expulsado de la marina, pero el zar conmutó la pena por la de ser enviado al frente como marinero raso.

El general de brigada Christiaan Frederick Beyers, que formaba parte de los bóers sublevados contra el gobierno de Botha, fue derrotado en Commissioners Drift, y sus hombres fueron dispersados. Beyers pudo escapar y se unió al general Jan Kemp.

Mientras Alemania conservó la creencia de que la guerra sería breve, vio con buenos ojos la neutralidad otomana, pero al fracasar sus planes de derrotar rápidamente a Francia, su interés por el apoyo otomano fue en aumento, y con él las presiones para que los turcos entraran en la guerra. El cierre del estrecho de los Dardanelos había sido una respuesta a dichas presiones. Por su parte, la diplomacia aliada se esforzaba por evitarlo. En general, la infantería otomana era partidaria de Alemania (de la que había recibido numerosos suministros y formación), mientras que la marina era probritánica, pues muchos barcos otomanos se habían encargado a astilleros británicos, y los marinos admiraban sus buques y al país que los fabricaba. Sin embargo, este equilibrio se rompió cuando el gobierno británico requisó dos buques que acababan de ser botados en astilleros británicos pagados por el Imperio Otomano (más concretamente financiados por una colecta popular). A cambio los británicos ofrecieron una compensación de 1000 libras por cada día que durara la guerra, supuesto que el Imperio Otomano permaneciera neutral, pero los turcos lo consideraron un ultraje. Por el contrario, Alemania había "regalado" dos buques de guerra a la marina otomana, el Goeben y el Breslau, aunque en realidad el "regalo" era un mero truco para respetar la neutralidad otomana: Alemania quería tener los dos barcos en Estambul y la única forma legal de hacerlo era traspasarlos a la marina otomana, y así se hizo, aunque ambos buques conservaron la tripulación alemana y a su capitán, el almirante Wilhelm Souchon. El 29 de octubre, éste zarpó con sus dos barcos y un escuadrón de buques turcos y, sin consultar al gobierno otomano, siguiendo órdenes de Alemania, bombardeó los puertos rusos de Novorossiysk, Odessa y Sebastopol. En Novorossiysk el Breslau hundió 14 barcos de vapor e incendió 40 tanques de petróleo, que derramaron una corriente de petróleo ardiente que llegó a las calles de la ciudad. De regreso la flota disparó a un destructor ruso y hundió un minador.

El mandato de Oreste Zamor en Haití era en teoría para siete años, pero los bancos no quisieron concederle créditos, no pudo pagar a sus soldados, llegó entonces a un acuerdo con los Estados Unidos, pero esto generó una nueva revuelta. Su hermano Charles se refugió en las embajadas de la República Dominicana y de Francia, pero Oreste sólo pudo llegar hasta un barco mercante sin ninguna clase de inmunidad diplomática, donde fue apresado y asesinado unos meses más tarde.

El 31 de octubre los japoneses empezaron a bombardear Tsingtao a la vez que cavaban trincheras. Por las noche, cubiertos por la artillería, los japoneses avanzaban sus líneas de trincheras.

Soldados alemanes armados con ametralladoras lanzaron un ataque por sorpresa sobre el pequeño poblado angoleño de Cuangar, durante el cual mataron a dos oficiales, un sargento, cinco soldados y un civil.

El 1 de noviembre la batalla del río Vístula había terminado definitivamente, con una indiscutible victoria rusa. El ejército alemán había vuelto a sus posiciones iniciales. Hindenburg fue puesto al mando de todo el frente oriental y el noveno ejército quedó bajo las órdenes del general August von Mackensen.

Ese mismo día el Papa Benedicto XV publicó su encíclica Ad beatissimi Apostolorum, en la que analizó las causas de la guerra sin decantarse por ningún bando, lo que disgustó a ambos bandos.

Gran Bretaña declaró zona de guerra al mar del Norte, de modo que cualquier barco que entrara en el mar del Norte lo hacía bajo su propia responsabilidad. Hubo quejas, porque el considerar a los alimentos como contrabando de guerra contravenía algunos acuerdos internacionales, pero no sirvieron de nada.

El almirante von Spee había reunido una flota de cinco barcos y se aproximaba a las costas chilenas, cuando una flota británica que había zarpado de las islas Malvinas salió a su encuentro en la bahía de Coronel. El resultado fue un desastre para los británicos, que acabaron con dos barcos hundidos y más de 1.600 muertos. Von Spee dedujo que las Malvinas habían quedado indefensas y puso rumbo hacia ellas.

El 2 de noviembre Rusia declaró la guerra al Imperio Otomano como respuesta al ataque sufrido cuatro días atrás. Inmediatamente, 100.000 soldados comandados por el general Georgy Bergmann penetraron en territorio otomano por el Cáucaso.

James Joyce publicó una colección de relatos cortos titulada Dublineses. No tuvo muchas ventas, cosa que su editor achacó a la guerra.

Hermann Hesse publicó su novela Rosshalde, inspirada en el fracaso de su matrimonio. Se había alistado voluntariamente en el ejército imperial alemán, pero había sido declarado no apto para el combate y se le destinó a la embajada alemana en Berna, para atender a los heridos de guerra. Muchos autores de la época habían iniciado su propia guerra de ataques y reproches mutuos, a menudo cargados de odio, pero Hesse no cayó en esa actitud. Al contrario, el 3 de noviembre publicó un artículo titulado O Freunde, nicht diese Töne (Oh, amigo, no en esos tonos, palabras que Beethoven incluyó en su novena sinfonía, antes de la Oda a la alegría de Schiller) en el que instaba a los intelectuales a reconocer la herencia cultural común de los europeos y no caer en las divisiones nacionalistas. Hesse escribió: El amor es más grande que el odio, la comprensión más grande que la ira, la paz más noble que la guerra, esto es exactamente lo que esta condenada guerra mundial debería grabar en nuestra memoria, como nunca lo habíamos sentido antes. El resultado fue que la prensa alemana lo denunció como traidor y empezó a recibir cartas ofensivas a la vez que muchas amistades se distanciaban de él.

Una flota alemana atacó el puerto británico de Yarmouth. El resultado no fue muy brillante. Los británicos perdieron un submarino y los alemanes un crucero.

Los 10.000 soldados mongoles enviados al Sur para combatir a los chinos se enfrentaron exitosamente a unos 70.000 soldados enemigos, y llegaron a expulsar prácticamente a los chinos de Mongolia, pero finalmente se quedaron sin armas y tuvieron que replegarse hacia el Norte, con lo que China volvió a ocupar el Sur de Mongolia. Finalmente se iniciaron negociaciones entre Mongolia, China y Rusia.

El primer lord del almirantazgo, Winston Churchill, a pesar de que Gran Bretaña no había declarado la guerra al Imperio Otomano, ordenó un ataque contra el estrecho de los Dardanelos, que los otomanos habían cerrado hacía poco más de un mes. Aunque se trataba únicamente de medir las defensas otomanas, se obtuvo un éxito mucho mayor de lo esperado.

Ese día se lanzó también el primer ataque en el plan británico para conquistar el África Oriental Alemana, que resultó ser uno de los enfrentamientos de más envergadura que se produjeron en el continente africano. Se había optado por un ataque en dos frentes: el principal estaba dirigido contra la ciudad de Tanga, en la que los alemanes contaban con el apoyo de más de un millar de nativos askaris. Los británicos, por su parte enviaron 8.000 reservistas indios. Al mismo tiempo otros 1.500 reservistas indios se dirigieron a Longido, en las laderas del Kilimanjaro, donde los efectivos alemanes no llegaban a los 700 hombres. En Longido los británicos tuvieron que retirarse con muchas bajas, mientras que en Tanga cayeron en una emboscada agravada por un ataque de abejas salvajes. Finalmente, el 5 de noviembre los británicos se retiraron desordenadamente, dejando gran cantidad de armas y municiones a merced de los alemanes. El comandante alemán, Paul von Lettow-Vorbeck, en lugar de perseguir a los británicos en fuga, envió a un emisario con una bandera blanca que solicitó una conversación amistosa con el oficial al mando británico, el general Arthur Aitken. Ambos hablaron en la playa compartiendo una botella de brandy, mientras los médicos alemanes atendían a los heridos indios.

Ese día Francia y Gran Bretaña declararon también la guerra al Imperio Otomano.

Los británicos tuvieron conocimiento de que el crucero alemán Königsberg había entrado en el Delta del Rufiji, en el África Oriental Alemana, para ser reparado. Inmediatamente se envió una flota para tratar de destruirlo. Cuando el Königsberg recibió los primeros disparos ascendió un poco río arriba hasta quedar fuera del alcance del fuego enemigo. Los británicos decidieron establecer un bloqueo.

El jeque de Kuwait Mubarak Al-Sabah envió un ejército para expulsar a los otomanos de diversos puntos de Kuwait, e inmediatamente Gran Bretaña reconoció a Kuwait como Estado independiente bajo protección británica.

El 6 de noviembre una brigada británica formada por soldados indios desembarcó en Mesopotamia, cerca de la fortaleza otomana de Fao. Al no poder tomar la fortaleza, los británicos cavaron trincheras a su alrededor.

Al anochecer la tercera línea de defensa de Tsingtao tuvo que hacer frente a varias oleadas de la infantería japonesa. A la mañana siguiente, los alemanes pidieron negociar su rendición.

La convención de Aguascalientes eligió a Eulalio Gutiérrez Ortiz como presidente de México, pero Venustiano Carranza, que confiaba en que la convención lo iba a designar a él, la declaró en rebeldía.

El 8 de noviembre los británicos que asediaban Fao recibieron los necesarios suministros de artillería, con los que no tardaron en desmoronar las murallas de la fortaleza otomana y, tras 45 minutos de lucha en su interior, se hicieron con el control, a la vez que tomaban 300 otomanos prisioneros. El 9 de noviembre los británicos ocuparon el puerto de Fao, con lo que el Golfo Pérsico (en especial el acceso a los pozos petrolíferos persas) estaba completamente asegurado.

Ese día los rusos reanudaron el asedio de Przemyśl.

El SMS Emden destruyó la central de radio aliada situada en la isla de Dirección, pero el Sidney, un barco australiano, acudió al lugar y entabló batalla contra el Emden, que terminó varado en la playa. Entonces el Sidney persiguió a un buque auxiliar, que terminó hundido por su propia tripulación. Luego regresó junto al Emden y le disparó hasta que la tripulación agitó un trapo blanco.

El 10 de noviembre Joseph Davilmar Théodore, uno de los instigadores de la revuelta contra el presidente Zamor, fue elegido presidente de Haití. Unos días más tarde firmó un acuerdo con los Estados Unidos similar al que había provocado la revuelta contra Zamor.

El 11 de noviembre Mackensen atacó Łódź con el noveno ejército alemán en un nuevo intento de alcanzar Varsovia. Contaba con 250.000 hombres, que tuvieron que enfrentarse a los ejércitos rusos primero, segundo y quinto, con un total de 500.000 soldados. En el primer encuentro un cuerpo del quinto ejército quedó aislado y los alemanes tomaron 12.000 prisioneros. Además, el primer y el segundo ejército rusos quedaron incomunicados y el segundo ejército no tardó en correr el riesgo de ser rodeado.

El sultán Mehmed V declaró la jihad (la guerra santa) contra los países de la Triple Entente. El llamamiento no tuvo ningún efecto significativo.

Los franceses estaban negociando la paz con los bereberes y todo parecía andar por buen camino cuando, el 13 de noviembre, el lugarteniente-coronel René Laverdure, que llevaba cinco meses al mando de la guarnición de Khénifra, contraviniendo órdenes, decidió atacar con casi todos sus hombres (poco más de un millar) a un campamento que Mouha ou Hammou Zayani había instalado en El Herri, a unos 15 km. Laverdure atacó por sorpresa el campamento, donde había principalmente mujeres, ancianos y niños, pues la mayor parte de los guerreros estaba ausente. La artillería francesa disparó sobre las tiendas y luego siguió una carga de caballería. Finalmente el campamento fue saqueado por tribus que pensaban que los zayanes habían sido derrotados. Sin embargo, mientras los franceses regresaban a Khénifra unos 5.000 zayanes salieron a su encuentro y los rodearon. El resultado fue una carnicería en la que más de 600 franceses resultaron muertos y casi otros 200 quedaron heridos. Entre los muertos estaba el propio Laverdure. Durante las semanas siguientes Francia tuvo que hacer diversas demostraciones de fuerza en Marruecos para evitar un alzamiento general.

Benito Mussolini, desde la redacción del Avanti!, había empezado defendiendo un antibelicismo en la más pura ortodoxia "internacionalista", pero después había pasado a sostener la teoría leninista según la cual Italia debería intervenir en la guerra para que el proletariado recibiera armas con las que desencadenar una revolución socialista. Esta línea editorial no fue aprobada por el Partido Socialista Italiano, pese a que la tirada del Avanti! había pasado de unos treinta o cuarenta y cinco mil ejemplares cuando pasó a manos de Mussolini hasta unos sesenta o setenta y cinco mil en los primeros meses del año. No obstante, Mussolini tuvo que presentar su dimisión como editor y para fundar su propio periódico, Il Popolo d'Italia, cuyo primer número salió el 15 de noviembre.

Los británicos, desde Fao, habían remontado el río Shatt al-Arab (formado por la confluencia del Éufrates y el Tigris) y ahora atacaban Basora.

Ese día Venceslau Brás sucedió a Hermes Rodrigues da Fonseca como presidente de Brasil.

El 16 de noviembre Oskar Potiorek lanzó un ataque contra las posiciones servias en el río Kolubara y rápidamente logró tomar una posición ventajosa.

Ese día los japoneses tomaron posesión de Tsigntao. Así Alemania perdía su última base importante en el Extremo Oriente, tras haber perdido ya la de Nueva Guinea.

Los rusos que habían cruzado el Cáucaso se retiraron tras habér perdido unos 40.000 hombres en diversos combates contra los otomanos.

El 18 de noviembre, cuando se disipó una densa niebla, el Goeben y el Breslau descubrieron que estaban a menos de cuatro km de la flota rusa en el mar Negro. La sorpresa fue mutua e inmediatamente se inició un intercambio de disparos. El Breslau fue seriamente dañado, pero el Goeben puso en fuga a la flota rusa.

Un buque británico que remontaba el Shatt al-Arab se encontró con una delegación basorí que informó de que los otomanos, incapaces de resistir la artillería británica, habían abandonado Basora, y pedían que los soldados británicos ocuparan la ciudad y pusieran orden, pues la ciudad había caído en la anarquía. Los británicos entraron el 21 de noviembre.

El 23 de noviembre los estadounidenses evacuaron Veracruz. La ocupación había desatado agrias críticas por parte de los países latinoamericanos, especialmente Argentina, Brasil y Chile, que habían iniciado unas negociaciones con los Estados Unidos con el fin de llegar a un acuerdo que evitara este tipo de actuaciones. Incluso Carranza había condenado la ocupación, a pesar de que había sido hecha en su favor. Un gran número de ciudadanos estadounidenses habían sido expulsados de México y habían tenido que ser instalados en campos de refugiados en varios Estados. La situación era insólita. Hasta la llegada de Wilson, la política de los Estados Unidos respecto a los países sudamericanos había sido, por regla general, la misma que la de las potencias europeas: llegar a acuerdos con el gobierno de turno sin preocuparse de si a su cabeza estaba un presidente elegido limpiamente, suciamente o simplemente era un dictador que había dado un golpe de Estado, y procurar la estabilidad del gobierno en cuestión para facilitar la actividad comercial. Sin embargo Wilson quiso dirigir su política exterior por criterios éticos. En México quiso derrocar a Huerta porque había llegado al poder asesinando a Madero, que era el presidente legítimo, y en la República Dominicana pretendía que todo el país acatara los resultados de unas elecciones libres. Era una actitud triplemente ingenua: primero porque pensaba que alguien se lo iba a reconocer (si hubiera apoyado a Huerta, se habría acusado a los Estados Unidos de apoyar a un dictador, y si se oponía a él, se le acusaba de injerencia imperialista en los asuntos de México), segundo porque creía que si los Estados Unidos imponían en un país un gobierno democrático ello redundaría en beneficio del país en cuestión, sin tener en cuenta que los especuladores estadounidenses aprovecharían la situación para exprimir al país intervenido, como había sucedido en Cuba, y en tercer lugar porque creía posible que en un país latinoamericano de la época podría funcionar un sistema democrático que no fuera una mera parodia de la democracia estadounidense (creencia no respaldada por ningún dato empírico).

El 25 de noviembre el ejército austro-húngaro hizo retroceder a los ejércitos servios segundo y tercero y empezó a rodear al primero.

La batalla de Łódź terminó indecisa. Los rusos lograron reorganizarse hasta amenazar con rodear al ejército de Mackensen, pero andaban escasos de municiones, así que los alemanes se retiraron y los rusos también retrocedieron un poco para crear un frente más firme algo más cerca de Varsovia. El 26 de noviembre cesaron los combates. Ambas partes habían conseguido parcialmente sus objetivos: los rusos habían salvado Varsovia y los alemanes habían obligado a los rusos a suspender un proyecto de ataque a Silesia.

El 29 de noviembre Benito Mussolini fue expulsado del Partido Socialista Italiano. Continuó entonces su campaña a favor de la entrada de Italia en la guerra al frente de los Fasci autonomi d'azione Internazionalista, que imitaban los Fasci d'azione Internazionalista organizados por Michele Bianchi.

El 1 de diciembre el tercer ejército ruso se enfrentó el Limanowa con fuerzas austro-húngaras reforzadas con contingentes alemanes en un intento de llegar a Cracovia.

El partido socialdemócrata alemán había decidido apoyar al gobierno en el esfuerzo bélico. Su presidente, Hugo Haase, había prometido al Kaiser que no se producirían huelgas mientras durara la guerra, y sus diputados habían votado a favor de los créditos extraordinarios para financiar la guerra. Sin embargo, había una facción en el partido opuesta a la guerra, y la primera voz que se hizo notar fue la de Karl Liebknecht, hijo de uno de los fundadores del partido socialdemócrata, que el 2 de diciembre fue el único diputado que votó en contra de la concesión de nuevos créditos. Unos meses más tarde sería detenido por las autoridades militares.

Oskar Potiorek había ocupado Belgrado, pero sus planes eran demasiado ambiciosos. Los servios habían abandonado su capital para que sus soldados tuvieran ocasión de descansar y reponerse, mientras que Potiorek no dio un minuto de descanso a sus hombres. Cuando intentó una nueva maniobra, sus soldados estaban ya cansados antes de empezar, y el 3 de diciembre los servios aprovecharon el momento para contraatacar. En los días sucesivos, los austro-húngaros empezaron a sentir el peso del ataque enemigo.

Los otomanos que habían abandonado Basora se habían atrincherado en Qurna, en la confluencia del Éufrates y el Tigris, y hasta allí llegaron los británicos e iniciaron un nuevo ataque.

El 4 de diciembre Emiliano Zapata y Pancho Villa firmaron el pacto de Xochimilco, por el que Villa aceptó las reformas del plan de Ayala por las que luchaba Zapata y ambos generales acordaron unir sus ejércitos y llevarlos a la capital mexicana.

El 5 de diciembre los servios tomaron el monte Suvobor, que era la principal posición defensiva del sexto ejército austro-húngaro.

El 6 de diciembre Potiorek ordenó la retirada al otro lado del río Kolubara.

Emiliano Zapata y Pancho Villa entraron en la Ciudad de México al frente de unos 60.000 hombres, mientras Carranza se trasladaba a Veracruz con sus seguidores.

La guerra de trincheras en el frente occidental estaba haciendo que soldados de ambos bandos confraternizaran más de lo que los oficiales consideraban conveniente. En una carta a su madre datada el 7 de diciembre, un joven capitán llamado Charles de Gaulle, lamentaba esa clase de conductas. Al parecer los artilleros se ponían de acuerdo a disparar donde y cuando sabían que no provocarían bajas, y que en una ocasión, tras un disparo alemán que acertó por error, se inició un tiroteo entre las trincheras que terminó cuando los alemanes se disculparon por el fallo. En Ypres, después de una fuerte lluvia, soldados británicos y alemanes salieron de sus trincheras inundadas exponiéndose al fuego enemigo sin que se produjera ningún disparo. Soldados de ambos bandos intercambiaban periódicos, cigarrillos, etc., e incluso se hacían visitas de cortesía de vez en cuando.

El 8 de diciembre Potiorek atacó las posiciones servias, pero los servios no retrocedieron. Al contrario, tomaron Valjevo y siguieron avanzando.

Ese día la flota de von Spee llegó a la base británica de las Malvinas creyendo que estaría desprotegida, pero, tras la derrota de Coronel, una flota de ocho buques británicos había llegado a la base y se disponía a zarpar al día siguiente para doblar el cabo de Hornos y buscar a la flota alemana. Así pues, el encuentro fue una sorpresa para ambas partes. Von Spee ordenó la retirada, y los británicos salieron en su persecución. Los alemanes terminaron con cuatro de sus cinco buques hundidos, más de 1.800 muertos, entre ellos el almirante von Spee, y 215 prisioneros.

El bóer rebelde Christiaan Frederick Beyers se ahogó en el río Vaal. El único general bóer que seguía desafiando al gobierno de la Unión Sudafricana era Jan Kemp, que había huido al África Oriental Alemana, atravesando el desierto  de Kalahari con 800 hombres, 300 de los cuales no llegaron a su destino.

El 9 de diciembre los otomanos se rindieron en Qurna.

Ese año la Academia Sueca concedió tres premios Nobel, pero la ceremonia de entrega se pospuso hasta que terminara la guerra.

No se consideró un buen año para conceder un Premio Nobel de la Paz, y tampoco se entregó el de Literatura.

Ese año Einstein pasó de Suiza a Alemania, donde se le había ofrecido una cátedra sin obligaciones docentes en el Instituto de Física Kaiser Guillermo y una plaza de profesor en la Universidad de Berlín. Además fue admitido en la Academia Prusiana de Ciencias.

Marie Curie había abandonado sus labores de investigación para colaborar con el ejército. Con ayuda de la Cruz Roja organizó dieciocho unidades quirúrgicas móviles, unas ambulancias dotadas de una dinamo y de aparatos radiológicos que fueron conocidas como "petites Curie".

El 11 de diciembre los Fasci d'Azione Internazionalista se unieron a los Fasci Autonomi d'Azione Internazionalista de Mussolini. Por esas fechas Mussolini reprochó a los socialistas italianos el haberse vuelto dogmáticos e hizo una lista de socialistas memorables, con Giuseppe Mazzini en primer lugar y Marx en el lugar más bajo. Afirmó que los socialistas italianos tenían que repudiar a Marx y regresar a Mazzini. Por su parte Marx había declarado que las ideas de Mazzini no eran más que la vieja idea de una república de clase media, y también se había referido a él como "ese idiota recalcitrante".

El 12 de diciembre el ejército servio infligió una derrota a los austro-húngaros.

Bernardino Machado sólo resistió diez meses al frente del gobierno portugués y a continuación fue sucedido por Vítor Hugo de Azevedo Coutinho.

El 13 de diciembre los rusos se retiraban derrotados de Limánova.

El 14 de diciembre un obrero anarquista español llamado Antonio Ramón Ramón apuñaló por la espalda al general chileno Roberto Silva Renard, que había ordenado la matanza de los huelguistas de Santa María de Iquique siete años atrás, en la que había muerto un hermanastro del anarquista. No consiguió matar a su víctima, y luego ingirió un supuesto veneno que no le causó daño alguno. Algunos ayudantes del general lo capturaron y le dieron una paliza antes de llevarlo preso. Se sabe que ingresó en una prisión, pero a partir de ahí se le pierde la pista.

El 15 de diciembre los austro-húngaros abandonaban Belgrado. Poco después salían de Servia, dejando tras de sí 76.000 prisioneros y 28.000 muertos, además de 120.000 heridos. En total, el Imperio había perdido 224.000 hombres en los Balcanes para finalmente ser expulsados de Servia. Los servios perdieron 170.000 hombres, que eran poco más o menos el total de soldados que tenía antes de la guerra.

Tras unas nuevas elecciones, Juan Isidro Jiménez fue elegido presidente de la República Dominicana.

El 16 de diciembre la flota alemana logró atacar con éxito cuatro ciudades británicas: Scarborough, Hartlepool, West Hartlepool y Whitby. La Royal Navy fue criticada por no haber evitado el ataque, pero este ataque contra la población civil fue usado eficazmente por la propaganda británica para promover alistamientos. Remember Scarborough! fue una de las consignas más repetidas. La prensa estadounidense también condenó el ataque.

El frente occidental estaba estancado en la guerra de trincheras. Desde la batalla de Ypres no hubo ninguna operación de envergadura hasta el 17 de diciembre, cuando los franceses intentaron un asalto en Artois, pero que no dio ningún resultado.

El 18 de diciembre se produjo el enfrentamiento de más envergadura en territorio angoleño. Unos 2.000 alemanes atacaron Naulila y obligaron a los portugueses a abandonarla. Pese a ello, seguía sin haber una declaración de guerra entre ambos países.

Ese día se celebró en Malmö (en Suecia) una reunión auspiciada por el rey Gustavo V de Suecia en la que los gobiernos de Suecia, Noruega y Dinamarca declararon su neutralidad. No obstante, la flota mercante noruega favorecía abiertamente a los aliados, hasta el punto de que era conocida como "el aliado neutral".

El gobernador de Egipto, Abbas II Hilmi, estaba apoyando al Imperio Otomano y animaba a egipcios y sudaneses a rebelarse contra los británicos. Por ello los británicos lo depusieron el 19 de diciembre y, en lugar de nombrar un nuevo gobernador de Egipto (teóricamente supeditado al Imperio Otomano) nombraron sultán a Hussein Kamel, tío de Abbas II. Éste fue enviado al exilio. El nuevo sultanato, que ya no era considerado parte del Imperio Otomano, fue declarado protectorado británico.

El 20 de diciembre los franceses iniciaron un nuevo ataque en Champagne que se prolongaría durante varios meses en los que apenas lograron un leve avance en sus posiciones.

Desde el inicio de la guerra, el Imperio Austro-húngaro trató de bloquear el acceso al Adriático situando una flota de submarinos en el estrecho de Otranto, que separa Italia de Albania. No tuvo mucho éxito en el bloqueo, pero el 21 de diciembre un submarino torpedeó al buque de guerra francés Jean Bart, que no se hundió, pero tuvo que retirarse a Malta muy dañado.

El 24 de diciembre se declaró una tregua no oficial conocida como Tregua de Navidad. Se cuenta que en Ypres los alemanes habían decorado con velas las trincheras y los franceses y británicos les oyeron cantar a coro Stille Nacht (noche de paz), y respondieron cantando villancicos en inglés. Después algunos soldados se reunieron en tierra de nadie e intercambiaron regalos. Hay quien atribuye la tregua a una iniciativa del Papa Benedicto XV, pero en realidad éste la propuso a los altos mandos y no se le hizo caso. La iniciativa fue tomada espontáneamente por los soldados y sin permiso de sus superiores.

En cambio, en el asedio a Mora, en el Camerún, la tregua la promovieron los oficiales británicos. Cuando los alemanes (incomunicados) vieron una bandera blanca, pensaron que la guerra había terminado, pero los británicos sólo querían darle unos regalos de Navidad a un sargento que permanecía preso en la fortaleza. Se pactó una tregua de dos días, y el capitán alemán al mando recibió regalos del capitán británico, entre ellos un árbol de Navidad. Oficiales británicos y alemanes se entrevistaron en varias ocasiones e intercambiaron regalos.

En el puerto de Valona, en Albania, se produjo un tiroteo, e inmediatamente tropas italianas desembarcaron en la ciudad, para proteger a los residentes italianos, como solía decirse en estos casos.

En muchos lugares la guerra sólo duró durante la nochebuena, pero en algunas partes se prolongó hasta año nuevo, y en algún lugar duró hasta febrero. Parece ser que se celebraron algunos partidos de fútbol entre ambos bandos. Los altos mandos se oponían a todo esto, y procuraban rotar a las tropas a lo largo del frente para evitar que hicieran demasiada amistad con el enemigo.

El 25 de diciembre la marina británica lanzó un ataque aéreo al puerto alemán de Cuxhaven, donde se encontraba una base de dirigibles Zeppelin. Una flota de hidroaviones fue transportada en barcos hasta aproximarse lo suficiente a la costa alemana, y desde allí despegaron los aviones, que bombardearon el puerto apoyados por buques de guerra y submarinos. Toda la flota británica pudo regresar sin daños significativos.

El diplomático británico Roger Casement se había implicado en el movimiento independentista irlandés. Después de haber negociado con el embajador alemán en los Estados Unidos, había viajado a Alemania, donde propuso al gobierno alemán que financiara una revuelta en Irlanda. Para ello se dedicó a reclutar irlandeses capturados por los alemanes que estuvieran dispuestos a regresar a Irlanda para iniciar una revolución. El 27 de diciembre firmó un acuerdo a este respecto con el gobierno alemán en el que éste se comprometía a no considerar enemiga a una Irlanda independiente.

Tras haber derrotado a los rusos en territorio propio, los otomanos invadieron el Imperio Ruso cruzando el Cáucaso. Un destacamento bajo el mando del oficial alemán August Stange logró tomar la ciudad de Ardahan tras diecisiete días de asedio. Desde allí amenazó la retaguardia del ejército ruso que se dirigía a Sarikamish, para enfrentarse al grueso del ejército turco. La batalla de Sarikamish empezó el 29 de diciembre. Las distintas unidades otomanas estaban disgregadas e iban llegando en fechas diferentes. En un primer ataque los turcos lograron ocupar una parte de la ciudad, pero pronto se vieron obligados a abandonarla. A lo largo de los días siguientes cada división que llegaba se dedicaba a atacar sin ninguna coordinación con las restantes, y eso dio la ventaja a los rusos.

Juan Ramón Jiménez publicó su obra más famosa: Platero y yo.

Edgar Rice Burroughs publicó por entregas ocho novelas ese año, entre ellas la tercera parte de sus serie sobre Tarzán (Las bestias de Tarzán) y la tercera y cuarta de sus historias marcianas: El señor de la guerra de Marte y Thuvia, la mujer de Marte y Pellucidar, que continuaba su novela En el corazón de la Tierra, sobre un mundo subterráneo.

Jack London publicó El motín del Elsinore.

Cuando llegó el momento en que Chaplin tenía que renovar su contrato para la Keystone, le pidió a Sennett 1.000 dólares por semana. Sennett lo consideró excesivo y Chaplin firmó un contrato con la Essanay Film Manufacturing Company, que le ofreció 1.250 dólares semanales más 10.000 dólares en el momento de la firma.

Las guerras balcánicas
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