Tumores cutáneos benignos:
los tumores cutáneos benignos son lesiones frecuentes que pueden
tener diversos orígenes desde la epidermis, los anejos o el tejido
conectivo dérmico y tejido subcutáneo así como las
estructuras que se encuentran en dermis incluyendo nervios y vasos sanguíneos.
Tumores epidérmicos
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Queratosis
seborreica: Las queratosis seborreicas son tumoraciones benignas que
representan una proliferación de células basales epidermicas.
Clínicamente aparecen como pápulas y placas, de superficie verrucosa, de coloración variable, existiendo lesiones claras
y lesiones muy negruzcas, adheridas a la superficie cutánea y que generalmente no se acompañan de inflamación
alrededor de las mismas. El estudio histológico de las mismas muestra
también el carácter superficial de las queratosis seborreicas,
mostrando marcada acantosis epidérmica con papilomatosis y formación
de pseudoquistes córneos así como marcada pigmentación
melánica. Las queratosis seborreicas son muy frecuentes en la
población y generalmente inician su aparición en la edad
media, con múltiples lesiones localizadas en cabeza y tronco. La
dermatosis
papulosa nigrans se caracteriza por múltiples lesiones
en la cara de personas de raza negra que son indistinguibles de las queratosis
seborreicas. El tratamiento solo se realiza por razones cosméticas.
pudiéndose utilizar la crioterapia, la coagulación
y el curetaje
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Acrocordon:
pequeñas tumoraciones múltiples, pedunculadas, de color sonrosado o pigmentados,
que suelen ocurrir a mediana edad, localizadas en el cuello o zonas intertriginosas.
Pueden tener un caracter familiar. Existen
casos describiendo asociación de estos tumores con pólipos colónicos o diabetes. Cuando las lesiones son de mayor tamaño
se denominan fibromas blandos o péndulos.
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Nevus
epidérmico: tumor benigno de la epidermis, que se observa como
una placa elevada, verrucosa, excrecente, de color variable, amarillento o parduzco. El nevus epidérmico suele estar presente en el nacimiento,
haciéndose más evidente con el desarrollo. Existen varias
formas en relación con su apariencia clínica.
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Nevus de Becker: Se trata de un nevus epidermico pigmentado y piloso que
se caracteriza por presentarse como una mácula pigmentada, de intensidad
variable, de bordes irregulares, que es más frecuente en el varon y que se
localiza preferentemente en el torax afectando a la region escapular o anterior.
El nevus de Becker es probablemente congenito y suele hacerse más evidente en la
adolescencia acompañándose de la presencia de hipertricosis. Puede asociarse a
trastornos como la hipoplasia mamaria ipsilateral o alteraciones musculo-esqueléticas.
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Queratoacantoma: tumor de crecimiento rápido, en el período de unas semanas,
la morfología del cual recuerda un botón, con un cráter
central relleno de queratina. Las lesiones si no se tratan crecen durante
semanas y posteriormente involucionan y vuelven a desaparecer. El estudio
histológico muestra una tumoración epidérmica endo-exofítica
con marcada hiperplasia epidérmica centrada en un crater ocupado
por queratina. La proliferación epidérmica tiene similitudes
histológicas con el carcinoma epidermoide. Algunos autores consideran
al queratoacantoma como un tumor benigno y otros lo consideran como maligno.
Es recomendable realizar tratamiento en las fases iniciales de la tumoración
mediante cirugía, curetaje o coagulación de la lesión.
Quistes cutáneos
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Quistes sebáceos: el término de quistes sebáceo ha
sido utilizado incorrectamente para describir los
quistes de origen epidérmicos y/o folicular. Estos quistes se clasifican en relación
al nivel en que se originan en epidérmicos,
pilares o triquilemales y pilomatrixoma. Los epidérmicos son los
más frecuentes, se originan en la porción superficial del
folículo, clínicamente se presentan como lesiones elevadas,
en forma de cúpula, cubiertas de una piel normal. El contenido es
blanquecino, maloliente, y consiste de una mezcla de sebo, bacterias y
restos de queratina. Los quistes pueden permanecer estables durante tiempo,
pero en algún momento pueden inflamarse y causar dolor e inflamación,
drenando un material purulento. Los quistes pilares se originan en la porción
media del folículo y se caracterizan por formar una queratina abrupta
y compacta. Se localizan preferentemente en el cuero cabelludo como nódulos
profundos, de crecimiento lento que pueden ser asintomáticos durante
varios años adquiriendo gran tamaño. Los pilomatrixomas son
los originados en la porción más profunda del folículo,
son frecuentes en niños y adolescentes.
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Quistes de Milium: son quistes pequeños de unos milímetros
de tamaño, que generalmente se encuentran en la cara, y que responden
generalmente a tratamiento mediante la incisión de los mismos.
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Quistes
mixoides: los quistes mixoides aparecen con frecuencia en la región
de las articulaciones interfalangicas distales. Estos tumores en general
son fluctuantes y contienen un material gelatinoso, formado por ácido
hialurónico.
Tumores con diferenciación sebácea
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Hiperplasia sebácea: tumor benigno frecuente que afecta a personas
de adultas con la presencia de múltiples pápulas amarillentas
sobreelevadas de 1 a 3 mm de diámetro distribuida en cara y frente,
las lesiones presentan una característica depresión central.
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Nevus
sebáceo de Jadossonhn: Tumor congénito frecuente que
afecta al 0,3% de los recién nacidos, que consiste en una placa
amarillenta bien delimitada de 1-6 cm de diámetro, que suele afectar
al cuero cabelludo, cursando con alopecia cicatricial congénita. Este tumor
presenta 3 fases de crecimiento, una fase macular, presente en el naciemiento e
infancia, una fase verrucosa en la adolescencia y una fase tumoral
presente en más del 40% de casos en los que se desarrollan tumores epiteliales
benignos y malignos.
Tumores con diferenciación ecrina
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Siringomas:
tumores frecuentes de las glándulas sudorales ecrinas, que se localizan
en la cara, afectando de forma simétrica a ambas regiones infraorbitarias.
Clínicamente se observan como pequeñas lesiones papulares
múltiples de color amarillento, son más frecuentes en pacientes
afectos del síndrome de Down. Debe establecerse el diagnóstico
diferencial clínico con los xantelasmas.
Tumores de la dermis y tejidos subcutáneos
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Queloide:
es
una lesión reactiva frecuente que representa una cicatriz exuberante,
que se extiende más allá de la cicatriz original. La mayoría
se desarrollan después de un traumatismo o una intervención quirúrgica, pero en ocasiones aparecen
espontáneamente, tras lesiones inflamatorias banales como lesiones
de acné o tratamientos cosméticos con electrocoagulación
o laser.
Son más frecuentes en los adolescentes y en las personas de fototipo de
piel
oscura. Son frecuentes las recurrencias. Ningún tratamiento de los queloides es satisfactorio, los mejores resultados se obtienen mediante
la inyección intralesional de corticoides y la aplicación
de crioterapia. No deben ser extirpados ya que se producen siempre recidivas
de mayor tamaño.
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Dermatofibroma: representa uno de los tumores benignos más frecuentes.
Afectan a personas de edad media, algo más a las mujeres, generalmente
localizados en las piernas y se caracterizan por lesiones nodulares de
1 cm de diámetro, duras al tacto e hiperpigmentadas. Pueden aparecer
después de pequeños traumatismos o picaduras de insectos.
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Neurofibromas:
Es el tumor neural más frecuente. En la mayoría de los caos
es solitario y no asociado con otras manifestaciones sistémicas.
Sin embargo la presencia de múltiples lesiones nos ha de orientar
hacia la neurofibromatosis de von Recklinghausen. Clínicamente se
presentan como tumores sesiles, endo-exofiticos de coloración sonrosada
y de consistencia blanda. El estudio histopatológico demostrara
la presencia de una tumoración dérmica no capsulada compuesta
por la proliferación de fibras nerviosas.
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Lipoma:
Son los tumores benignos dérmicoso subcutáneos más frecuentes. Afectan
especialmente al tronco y extremidades superiores, generalmente son múltiples
consisten en tumoraciones subcutáneas, blandas, compuestas por masas
uniformes de adipocitos. Existen formas superficiales que se corresponden
con los fibrolipomas pedunculados.
Tumores vasculares
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Hemangiomas
Rubí o senil: son tumores vasculares benignos extremadamente frecuentes,
en ocasiones familiares, clínicamente se presentan como pequeñas
pápulas de 2-6 mm, múltiples elevados hemisféricos,
que aparecen en la edad media de la vida o posteriormente, localizados
especialmente el tronco.
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Lago venoso: representan dilataciones vasculares que aparecen en zonas
dañadas por el sol, especialmente en los labios de personas adultas.
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Granuloma
piogénico: Es un tumor benigno, de crecimiento rápido,
caracterizado por lesiones hemisféricas rojo violáceas, de consistencia friable,
que sangra con extrema facilidad y está
producido por la proliferación de vasos capilares inflamados, generalmente
ocurre tras traumatismos. Es frecuente su localización en los dedos o mucosas.
Tumores Vasculares en la infancia
Las
tumoraciones
vasculares
son frecuentes especialmente en la infancia. En la actualidad se clasifican
en dos grupos los hemangiomas –que incluyen las proliferaciones vasculares
benignas con una fase de crecimiento y una de involución- y las
malformaciones vasculares –que incluyen alteraciones en el desarrollo vascular.
Hemangiomas
Los hemangiomas son los tumores de partes blandas más
frecuentes en la infancia, afectando a un 5-10% de los niños de
1 año incluyéndose dentro del termino de hemangioma aquellos
tumores vasculares que presentan un ciclo de crecimiento e involución
que los debe diferenciar de otras tumoraciones vasculares que representan
en realidad alteraciones estructurales de vasos (arterias, venas, linfáticos
o combinaciones de ellos) y que no presentan el ciclo de proliferación-involución.
Se desconoce la causa del desarrollo de los hemangiomas, Se desconoce la
causa de los hemangiomas infantiles, existen indicios que sugieren que son
debidos a una proliferación clonal de células endoteliales precursoras. Los
hemangiomas son clínicamente heterogéneos, dependiendo su presentación clínica
de la localización, del estadio de evolución y de la profundidad del tumor. Las
lesiones superficiales se
clasificaban
anteriormente con angiomas fresa (capilar) o tuberoso y los profundos como angiomas
cavernosos, prefiriéndose en la actualidad la clasificación en relación al
patrón de afectación en focales, segmentarios o indeterminados, ya que
tiene implicaciones pronóstica dado que los hemangiomas segmentarios tienen
mayor frecuencia de presentar complicaciones. En el recién nacido los hemangiomas pueden aparecer
como una mácula pálida con pequeñas telangiectasias.
A medida que el tumor prolifera adquiere su presentación clínica
característica como una tumoración rojo brillante, ligeramente
sobreelevada sobre la piel normal. Los hemangiomas más profundos adquieren una
coloración azulada siendo más blandos al tacto y con frecuencia tienen ambos
componentes, superficial y profundo. Los hemangiomas pueden ser de tamaño
variable (desde unos milímetros
hasta varios centímetros de tamaño), generalmente son únicos
pero hasta un 20% de los niños presentan lesiones múltiples (en
ocasiones con un número muy elevado, >10).
Las niñas tienen un riesgo 3 veces superior a los niños de
padecer un hemangioma. Los niños prematuros también presentan
un riesgo superior. Los hemangiomas pueden localizarse en cualquier zona del
cuerpo siendo más frecuentes en la cabeza y cuello (60%) seguidos del tronco
(25%) y extremidades (15%). Un 55% de los tumores están presentes en el
nacimiento y el resto aparece en las primeras semanas de vida. Clínicamente los
hemangiomas pueden clasificarse en focales, segmentarios (de localización
lineal o geométrica en relación a la zona afecta), indeterminada o multifocal.
Los hemangiomas segmentarios tienen mayor frecuencia de complicaciones
asociadas.
Los hemangiomas presentan una
fase de crecimiento o proliferativa, una fase lenta de involución
y en la mayoría de los casos se
resuelven completamente sin dejar
cicatriz. Existen casos raros de niños que presentan en el nacimiento
hemangiomas que ya están completamente desarrollados (hemangioma
congénito), estos hemangiomas pueden presentar una involución
rápida (RICH: rapidly involuting congenital hemangioma) dejando por lo
general áreas cicatriciales o no involucionar (NICH: non involuting congenital
hemangioma).
Los hemangiomas superficiales suelen llegar a su tamaño más
grande en un período de 6-8 meses, pero los hemangiomas profundos
pueden presentar un crecimiento de 12 a 14 meses e incluso de hasta 2 años.
Aproximadamente un 20-40% de los hemangiomas dejaran pequeñas lesiones
cicatriciales. Los hemangiomas localizados en la nariz, labios y área
parotidea son mas lentos en su involución.
El diagnóstico de hemangioma
es en general fácil de establecer, pero en ocasiones, especialmente
en niños con lesiones congénitas grandes o con lesiones hepáticas
es necesario realizar estudios radiológicos (ECO, RMI) o dopler
para establecer el diagnostico y diagnostico diferencial con otras tumoraciones
sólidas o malformaciones vasculares.
Complicaciones:
La mayor parte de los hemangiomas
tienen un curso benigno, en ocasiones sin embargo pueden presentar
complicaciones de importancia con compromiso en la función o desfiguración
importante.
Complicaciones
regionales:
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Ulceración:
es la complicación más frecuente presentandose en un 10%
de los hemangiomas, puede ser dolorosa y comporta un riesgo elevado de
infección, hemorragia y cicatrización. Es más frecuente
en los hemangiomas localizados en la región perineal, de gran
tamaño y profundos. Suele aparecer en la fase de crecimiento del
hemangioma, especialmente en los de rápido crecimiento.
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Hemangiomas de la vía respiratoria: Los hemangiomas pueden localizarse
en cualquier órgano. Los localizados en la vía respiratoria
pueden ser graves ya que en la fase proliferativa pueden obstruirla. Los
localizados a nivel subglótico se manifiestan clínicamente
con ronquera y estridor, afectando especialmente a niños de entre
6 y 12 semanas. Un 50% de estos niños tienen también hemangiomas
cutáneos, localizados especialmente en mentón, labios, región
mandibular y cuello. La dificultad o el ruido en la respiración
en un niño con hemangiomas cutáneos debe hacer buscar activamente
la presencia de hemangiomas de la vía respiratoria.
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Los hemangiomas de la región periorbitaria tiene un riesgo considerable
de afectar a la visión por lo que deben ser vigilados de forma cuidadosa.
Pueden desarrollar ambliopia como resultado de la afectación del
eje visual, astigmatismo –complicación más frecuente- por
compresión del globo ocular y/o afectación del espacio retrobulbar,
por lo que todos los hemangiomas periorbitarios deben ser evaluados por
un oftalmólogo
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Los hemangiomas de la oreja pueden obstruir el conducto auditivo externo
dando lugar a otitis o reducción en la audición que puede
dificultar el desarrollo del habla.
Complicaciones sistémicas
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Fenómeno de Kasabach-Merrit es una complicación que se observa
en las lesiones de crecimiento rápido y se caracteriza por el desarrollo
de anemia hemolítica, trombocitopenia y coagulopatia. Los hemangiomas
asociados al fenómeno de Kasabach Merritt tienden a proliferar durante
más tiempo (2-5 años) y tienen un patrón histológico
diferente que se corresponde con un
hemangioendotelioma kaposiforme o hemangiomas en penacho.
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Hemangiomas
cutáneos múltiples (hemangiomatosis neonatal difusa)
y los hemangiomas faciales de gran tamaño pueden estar asociados
con hemangiomas viscerales, especialmente hepatica y renal. Los hemangiomas viscerales se asocian con una
alta morbilidad y mortalidad (40-80%) debido a que el gran flujo de estos
hemangiomas pude dar lugar a insuficiencia cardiaca y anemia, estando indicado
en estos casos el tratamiento sistémico y la vigilancia cercana.
- Asociación con estados dismórficos: Existen ciertas malformaciones
que se han asociado con lesiones vasculares, la mayoría de estas
lesiones se clasificarían dentro de las malformaciones vasculares
(manchas en vino de oporto o malformaciones venosas o linfáticas).
Existen al menos dos situaciones en que los hemangiomas pueden estar asociados
con alteraciones en el desarrollo: en síndrome de PHACE y los hemangiomas
lumbosacros
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Hemangiomas
lumbosacros: (SACRAL)
Los hemangiomas lumbosacros pueden ser un marcador de
alteraciones de la columna vertebral de alteraciones de la región
anorectal o urogenital
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Síndrome
de PHACES: los hemangiomas extensos de la cara y cuello pueden estar
asociados con múltiples alteraciones que se incluyen bajo el acrónimo
de síndrome de PHACES (malformaciones de la fosa posterior, hemangioma
cervicofaciales, alteraciones arteriales, cardíacas, oculares y
hendiduras esternales o abdominales o ectopia cordis. El Síndrome PHACES afecta
especialmente a mujeres sugiriendo un posible defecto ligado al cromosoma X.
Tratamiento
No todos los hemangiomas
precisan tratamiento. Un 60% van a involucionar espontáneamente hasta conseguir
una regresión estéticamente y funcionalmente aceptable. El 40% de los
hemangiomas que pueden precisar tratamiento es debido a que presentan una fase
de involución muy lenta, sin regresión completa a los 6 años o que
funcionalmente o estéticamente son problemáticos
En la actualidad se disponen de varias armas terapéuticas que incluyen
los corticoides, laseres, interferón
que pueden ser utilizados en aquellas lesiones que presentan complicaciones
como pueden ser la afectación periocular, vía aérea, afectación hepática,
hemangiomas faciales con riesgo de desfiguración. Recientemente se ha
publicado unos excelentes resultados en niños con hemangiomas infantiles tras la
administración de
propanolol a dosis de 2 -3 mg/kg, que ha demostrado un efecto terapéutico rápido
y eficaz, dando lugar a una reducción considerable en el curso habitual de los
hemangiomas infantiles. La primera serie publicada consistió en 11 casos
publicados en una carta en el
NEJM y posteriormente se han publicado series más extensas de casos mostrando en todos ellos
un buen resultado y tolerancia clínica, incluyendo casos con marcada
afectación ocular, ulceración y afectación de vías aéreas. Probablemente
este tratamiento va a sustituir los utilizados previamente. El propanolol
es una antagonista β-adrenérgico puro cuyo mecanismo de acción en los
hemangiomas no es´ta bien establecido, probablemente actúa por inhibición de la
adrenalina causando una vasoconstricción de los vasos capilares del
hemangiomas.Los hemangiomas ulcerados responden bien a tratamiento antibiotico y
antialgico.
Malformaciones vasculares
Las malformaciones vasculares representar
defectos en el desarrollo, generalmente están presentes en el momento
del nacimiento y crecen en relación con el crecimiento del niño
afecto, pueden ser capilares, venosas, arteriales, linfáticas o mixtas.
Las malformaciones vasculares están compuestas por vasos estructuralmente
anormales resultado de errores embriológicos en la vasculogenesis sin las
características proliferativas ni la actividad mitótica de las neoplasias que se
observan en los hemangiomas. A diferencia de los hemangiomas, las malformaciones
vasculares no regresan espontáneamente, suelen empeorar con el paso del tiempo y
pueden aumentar de tamaño durante la pubertad, el embarazo y el tratamiento
anticonceptivo. Las malformaciones vasculares se clasifican en relación al
tipo de vaso afecto en capilares, venosas, arteriales, linfáticas o mixtas y en
relación al tipo de flujo en de alto o bajo flujo.
Mancha
en vino de oporto (Angioma plano, Nevus Flameus) : Lesión relativamente
infrecuente, caracterizada por placas rojo-violaceas, de localización
variable. Esta presente en el nacimiento con una coloración rojo-sonrosada
acentuándose con el llanto del niño. Crece con relación
al crecimiento del niño presentando en la edad adulta dilataciones
vasculares evidentes (un 11% lesiones nodulares y un 24% granulomas piogénicos). El nevus flameus o mancha en vino de oporto, puede
asociarse con varios síndromes, entre los que destacan:
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Síndrome de Sturge-Weber o angiomatosis meningo-facial.
En la cara, la mancha en vino de oporto puede afectar a los dermatomos
oftálmicos (V1), maxilares (V2). La afectación de la rama oftálmica se relaciona
en más del 25% de los casos a malformaciones vasculares ipsilateral de las
leptomeninges, lo que se conoce como síndrome de Sturge-Weber, que asocia
la presencia de afectación neurológica (convulsiones, afectación focal y retraso
mental) y afectación oftalmológica en forma de glaucoma.
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Síndrome de Síndrome de Klippel-trénaunay: consiste en un angioma plano
extenso capilar y venoso que afecta a todo un miembro. Esta presente en
el nacimiento y a medida que el paciente se desarrolla el miembro afecto
suele presentar hipertrofia de la extremidad.
Tratamiento: La mancha en vino de oporto no tiene tendencia a la regresión
espontánea. Con el crecimiento del niño, la lesión
tiende a aumentar en forma proporcional al desarrollo y en muchos casos
se acompaña de afectación de la autoestima. Se han intentado
varios tratamientos incluyendo la cirugía, coagulación etc,
con resultados variables. La introducción de láser en terapéutica
ha mejorado las perspectivas de estas lesiones. El fundamento de estos
equipos está en la utilización de una luz con espectro de
absorción similar al de la hemoglobina, de forma que ésta
absorba la energía en su mayor parte destruyendo el vaso sin lesionar
las estructuras cutáneas vecinas. El láser más utilizado
en el tratamiento de los angiomas planos es el láser pulsado de
colorante que consigue hace desaparecer
un
30-35% de los angiomas y aclarar un 40% de los mismos.
Nevus Flameus neonatal o
mancha salmón: Esta lesión esta presente en el 40% de
los niños recién nacidos. Se trata de una lesión plana,
de color rosada con discretas telangiectasias localizada centralmente, en el dorso de
nariz, frente y párpados y también en la región occipital.
A diferencia del nevus flameus o mancha en vino de oporto, esta lesión
no tiene asociación con patología interna y tiende a desaparecer
durante el primer año de vida. Las lesiones occipitales tienden
a permanecer haciéndose más evidentes en la edad adulta.
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Miquel