Tumores cutáneos benignos:

los tumores cutáneos benignos son lesiones frecuentes que pueden tener diversos orígenes desde la epidermis, los anejos o el tejido conectivo dérmico y tejido subcutáneo así como las estructuras que se encuentran en dermis incluyendo nervios y vasos sanguíneos.

Tumores epidérmicos

  1. Queratosis seborreica: Las queratosis seborreicas son tumoraciones benignas que representan una proliferación de células basales epidermicas. Clínicamente aparecen como pápulas y placas, de superficie verrucosa,  de coloración variable, existiendo lesiones claras y lesiones muy negruzcas, adheridas a la superficie cutánea y que generalmente no se acompañan de inflamación alrededor de las mismas. El estudio histológico de las mismas muestra también el carácter superficial de las queratosis seborreicas, mostrando marcada acantosis epidérmica con papilomatosis y formación de pseudoquistes córneos así como marcada pigmentación melánica. Las queratosis seborreicas son muy frecuentes en la población y generalmente inician su aparición en la edad media, con múltiples lesiones localizadas en cabeza y tronco. La dermatosis papulosa nigrans se caracteriza por múltiples lesiones en la cara de personas de raza negra que son indistinguibles de las queratosis seborreicas. El tratamiento solo se realiza por razones cosméticas. pudiéndose utilizar la crioterapia, la coagulación y el curetaje

  2. Acrocordon:  pequeñas tumoraciones  múltiples, pedunculadas, de color sonrosado o pigmentados, que suelen ocurrir a mediana edad, localizadas en el cuello o zonas intertriginosas. Pueden tener un carácter familiar. Existen casos describiendo asociación de estos tumores con pólipos colónicos o diabetes. Cuando las lesiones son de mayor tamaño se denominan fibromas blandos o péndulos.

  3. Nevus epidérmico: tumor benigno de la epidermis, que se observa como una placa elevada, verrucosa, excrecente, de color variable, amarillento o parduzco. El nevus epidérmico suele estar presente en el nacimiento, haciéndose más evidente con el desarrollo. Existen varias formas en relación con su apariencia clínica.

  4. Nevus de Becker: Se trata de  un nevus epidermico pigmentado y piloso que se caracteriza por presentarse como una mácula pigmentada, de intensidad variable, de bordes irregulares, que es más frecuente en el varón y que se localiza preferentemente en el torax afectando a la region escapular o anterior. El nevus de Becker es probablemente congenito y suele hacerse más evidente en la adolescencia acompañándose de la presencia de hipertricosis. Puede asociarse a trastornos como la hipoplasia mamaria ipsilateral o alteraciones músculo-esqueléticas.

  5. Queratoacantoma: tumor de crecimiento rápido, en el período de unas semanas, la morfología del cual recuerda un botón, con un cráter central relleno de queratina. Las lesiones si no se tratan crecen durante semanas y posteriormente involucionan y vuelven a desaparecer. El estudio histológico muestra una tumoración epidérmica endo-exofítica con marcada hiperplasia epidérmica centrada en un crater ocupado por queratina.  La proliferación epidérmica tiene similitudes histológicas con el carcinoma epidermoide. Algunos autores consideran al queratoacantoma como un tumor benigno y otros lo consideran como maligno. Es recomendable realizar tratamiento en las fases iniciales de la tumoración mediante cirugía, curetaje o coagulación de la lesión.

Quistes cutáneos

  1. Quistes sebáceos: el término de quistes sebáceo ha sido utilizado incorrectamente para describir los quistes de origen  epidérmicos y/o folicular. Estos quistes se clasifican en relación al nivel en que se originan en epidérmicos, pilares o triquilemales y pilomatrixoma. Los epidérmicos son los más frecuentes, se originan en la porción superficial del folículo, clínicamente se presentan como lesiones elevadas, en forma de cúpula, cubiertas de una piel normal. El contenido es blanquecino, maloliente, y consiste de una mezcla de sebo, bacterias y restos de queratina. Los quistes pueden permanecer estables durante tiempo, pero en algún momento pueden inflamarse y causar dolor e inflamación, drenando un material purulento. Los quistes pilares se originan en la porción media del folículo y se caracterizan por formar una queratina abrupta y compacta. Se localizan preferentemente en el cuero cabelludo como nódulos profundos, de crecimiento lento que pueden ser asintomáticos durante varios años adquiriendo gran tamaño. Los pilomatrixomas son los originados en la porción más profunda del folículo, son frecuentes en niños y adolescentes.

  2. Quistes de Milium: son quistes pequeños de unos milímetros de tamaño, que generalmente se encuentran en la cara, y que responden generalmente a tratamiento mediante la incisión de los mismos.

  3. Quistes mixoides: los quistes mixoides aparecen con frecuencia en la región de las articulaciones interfalangicas distales. Estos tumores en general son fluctuantes y contienen un material gelatinoso, formado por ácido hialurónico.

Tumores con diferenciación sebácea

  1. Hiperplasia sebácea: tumor benigno frecuente que afecta a personas de adultas con la presencia de múltiples pápulas amarillentas sobreelevadas de 1 a 3 mm de diámetro distribuida en cara y frente, las lesiones presentan una característica depresión central.

  2. Nevus sebáceo de Jadossonhn: Tumor congénito frecuente que afecta al 0,3% de los recién nacidos, que consiste en una placa amarillenta bien delimitada de 1-6 cm. de diámetro, que suele afectar al cuero cabelludo, cursando con alopecia cicatricial congénita. Este tumor presenta 3 fases de crecimiento, una fase macular, presente en el nacimiento e infancia, una fase verrucosa en la adolescencia y una fase tumoral  presente en más del 40% de casos en los que se desarrollan tumores epiteliales benignos y malignos.

Tumores con diferenciación ecrina

  1. Siringomas: tumores frecuentes de las glándulas sudorales ecrinas, que se localizan en la cara, afectando de forma simétrica a ambas regiones infraorbitarias. Clínicamente se observan como pequeñas lesiones papulares múltiples de color amarillento, son más frecuentes en pacientes afectos del síndrome de Down. Debe establecerse el diagnóstico diferencial clínico con los xantelasmas.

Tumores de la dermis y tejidos subcutáneos

  1. Queloide: es una lesión reactiva frecuente que representa una cicatriz exuberante, que se extiende más allá de la cicatriz original. La mayoría se desarrollan después de un traumatismo o una intervención quirúrgica, pero en ocasiones aparecen espontáneamente, tras lesiones inflamatorias banales como lesiones de acné o tratamientos cosméticos con electrocoagulación o laser. Son más frecuentes en los adolescentes y en las personas de fototipo de piel oscura. Son frecuentes las recurrencias. Ningún tratamiento de los queloides es satisfactorio, los mejores resultados se obtienen mediante la inyección intralesional de corticoides y la aplicación de crioterapia. No deben ser extirpados ya que se producen siempre recidivas de mayor tamaño.

  2. Dermatofibroma: representa uno de los tumores benignos más frecuentes. Afectan a personas de edad media, algo más a las mujeres, generalmente localizados en las piernas y se caracterizan por lesiones nodulares de 1 cm de diámetro, duras al tacto e hiperpigmentadas. Pueden aparecer después de pequeños traumatismos o picaduras de insectos.

  3. Neurofibromas: Es el tumor neural más frecuente. En la mayoría de los caos es solitario y no asociado con otras manifestaciones sistémicas. Sin embargo la presencia de múltiples lesiones nos ha de orientar hacia la neurofibromatosis de von Recklinghausen. Clínicamente se presentan como tumores sesiles, endo-exofiticos de coloración sonrosada y de consistencia blanda. El estudio histopatológico demostrara la presencia de una tumoración dérmica no capsulada compuesta por la proliferación de fibras nerviosas.

  4. Lipoma: Son los tumores benignos dérmicos o subcutáneos más frecuentes. Afectan especialmente al tronco y extremidades superiores, generalmente son múltiples consisten en tumoraciones subcutáneas, blandas, compuestas por masas uniformes de adipocitos. Existen formas superficiales que se corresponden con los fibrolipomas pedunculados.


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www.uv.es/derma  Dr. Víctor Alegre de Miquel