Dermatitis atópica
La dermatitis atópica (DA) es una dermatosis inflamatoria, prurítica, de curso
crónico, caracterizada por el desarrollo
de lesiones de eczema con un patrón de distribución característico que afecta a
individuos que presentan una hiperreactividad cutánea frente a diversos factores
ambientales que son inocuos para los individuos no atópicos. Los pacientes
atópicos con frecuencia refieren antecedentes personales o
familiares asma
o rinitis alérgica o dermatitis atópica , y presentan
niveles séricos de IgE elevados. La dermatitis atópica afecta con mayor
frecuencia afecta a la infancia, pero que puede persistir y/o debutar en la
adolescencia o en la edad adulta.
Epidemiología
La prevalencia de la dermatitis atópica se
sitúa entre el 4 y el 20% de la población. Existen grandes diferencias según el
medio sea rural o urbano donde la incidencia es más alta. La incidencia esta
en aumento probablemente por las siguientes causas: estilo de vida occidental,
aumento de la edad materna, polución, tabaquismo materno y reducción
de la lactancia materna. El 45% de los niños desarrollan la dermatitis atopica
en los primeros 6 meses de vida y el 85% en los primeros 5 años. En aquellos
que inician su enfermedad antes de los 2 años, el 20% tienen persistencia de los
síntomas a los 7 años.
Genetica y
patogenia: La dermatitis atópica es una
enfermedad geneética heterogenea y multifactorial como resultado de la
interaccion entre diversos genes y factores ambientales.
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Figura 1
Factores genéticos involucrados en la Dermatitis
atópica. |

Sara J. Brown1 and W.H. Irwin McLean Eczema Genetics Journal
of Investigative Dermatology
(2009) 129,
543–552 |
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La mayoría
de los estudios genéticos de la atopia se oriento inicialmente a los
mecanismos inmunes, que característicamente muestran un predominio
de reacciones Th2 con producción de niveles elevados de IgE. Más
recientemente se han estudiado genes involucrados en la inmunidad,
inflamación, infección y la función barrera cutánea. Si bien los
genes pueden ser categorizados en relación a su lugar funcional
primario, existe una interacción muy significativa entre la
inmunidad cutánea (tnto innata como adquirida) y la función barrera
juega un papel fundamental en el control de la entrada
de alergenos y agentes infecciosos. |
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Tabla 1
Inmunidad innata cutánea y
defectos relacionados en los pacientes con dermatitis atópica |
|
Sistema inmune innato |
Componente más
importante |
Defectos en la DA |
|
Barrera
física/anatómica |
Cubierta cornificada
(estrato córneo y uniones) |
Reducción de FLG↓LOR↓INV
déficit de SPINK5 reducción de lípidos, traumatismo del
ciclo prurito-rascado |
|
uniones thigt
(estrechas) |
reducción de claudina
1 |
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Elementos celulares |
PMN, NK, DC, LC,
Mastocitos, KC |
Reducción en la
funcióno migración a la piel de células efectoras ((PMN, NK,
pDC) |
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Disfunción de PRR
(TLR2, TLR9, NOD1/2 |
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Elementos secretorios |
AMP |
Disminución de AMPs
(HBD2, HBD3, LL37, DCD, sphingosine |
| |
Citocinas/quimiocinas |
Reducción en MIP3α/CCL20,
IL-8/CXCL8 |
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AD: dermatitis
atópica. FLG: filagrina LOR: loricrina INV:Involucrina,PMN:
polimorfonucleares, NK: natural killer, DC: Células
dendríticas, LC: Células de Langerhans, KC: queratinocito
PRR: receptores de reconocimiento de patrones, AMP:
péptidos antimicrobianos, HBD: human beta defensina, LL-37:catelicidina
DCD: dermcidina, MIP3α:proteína inflamatoria de
macrófagos 3α, |
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Figura 2
Defectos en la función barrera en la dermatitis
atópica |
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Michael J. Cork.
Epidermal Barrier Dysfunction in Atopic DermatitisJournal of
Investigative Dermatology (2009) 129, 1892–1908 |
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Figura 3
Alteración de las
subpoblaciones de linfocitos T en la dermatitis atópica |
 |
| Tras el contacto con la piel, los alergenos
son presentados a las células T indiferenciadas (Th0) en el ganglio
linfático por parte de las células de Langerhans. Como
respuesta a la presentación antigénica, las células
Th (Linfocitos T cooperadores) pueden producir dos patrones de citocinas
diferentes que dividen a los linfocitos T en dos subgrupos los Th1 y los
Th2. Las citocinas inflamatorias involucradas en las respuestas alérgicas
son producidas especialmente por el subgrupo de células Th2, mientras
que las citocinas producidas por las células Th1 tienden a antagonizar
las respuestas inflamatorias alérgicas. El predominio de la
respuesta de células Th2 viene determinado por varios factores entre
los que se incluyen el aumento de producción de IL-4, la baja producción
de IL-12 por parte de las células de langerhans y factores producidos
por las células epidérmicas. Los Th2 producen varias citocinas
como la interleucina 4 y la IL 13, que son potentes estimuladores
de la producción de IgE y la interleucina 5 que es necesaria para
el crecimiento y diferenciación de eosinófilos. Los linfocitos
Th1 son producidos en presencia de niveles altos de IL-12 y producen interleucina
2, interferon γ,
factor de necrosis tumoral alfa, linfotoxina, y otras citocinas que promueven
las respuestas inmunes contra los patógenos intracelulares y inhiben
la síntesis de IgE por parte de las células B. En las lesiones
cutáneas de dermatitis atópica se encuentra un predominio
de linfocitos Th2, lo cual produciría una producción aumentada
de interleucina 4 y de IgE, lo que caracteriza a las fases agudas de
la enfermedad |
A: Factores genéticos: Existen bastantes evidencias de que la dermatitis
atópica tiene un componente genético. La concordancia entre gemelos
monocigóticos (0.72-0.86) es mucho mayor que entre gemelos dicigóticos
(0.21-0.23). Así mismo el asma, rinitis alérgica y dermatitis atópica muestran
agrupación familiar. Los hijos de padres con eccema tienen un riesgo mayor de
desarrollar dermatitis.
Se han identificado diversos genes candidatos de estar involucrados en el
desarrollo de eczema. Los genes en que se ha demostrado una asociación en 2 -o
más estudios independientes, están resumidos en la figura 1. Existen 3 genes en
el locus 5q31-33 que muestran asociación con la DA y son la IL-4, IL-13 y
el inhibidor de proteasas SPINK5. El gen de la filagrina (FLG) ha demostrado una
asociación muy significativa con la DA. La filagrina tiene un papel clave en la
diferenciación epidérmica y en la función barrera.
B)Alteraciones de la función barrera:
Las alteraciones en la función barrera son un factor determinante en el
desarrollo de la dermatitis atópica, permitiendo la entrada de alergenos a
través de la piel. Los defectos de la función barrera están ilustrados en la
figura 2. La función barrera se encuentra en las porciones inferiores del
estrato córneo, constituida por queratinocitos diferenciados (corneocitos)
unidos entre sí por los corneodesmosomas. La hiperactividad de las proteasas
epidérmicas y exógenas (producidas por el staph aureus y por el ácaro del polvo
entre otros) provoca una ruptura de los corneodesmosomas, permitiendo la entrada
de alergenos, que son captados por las células de Langerhans y presentados a los
linfocitos T.
C)Trastornos inmmunes
Alteraciones del sistema inmune innato: El
sistema inmune protege al huésped de los patógenos. En los vertebrados es
resultado de una acción coordinada entre el sistema inmune innato y adaptado.
El sistema inmune innato es el más antiguo y actúa
como la primera línea de defensa contra los ataques ambientales. Actúa
rápidamente con gran habilidad para distinguir las secuencias únicas a los
patógenos en comparación con las propias, pero con menos especificidad en contra
de patógenos individuales. El sistema inmune innato detecta a los microbios a
través de un grupo de proteínas codificadas por varios genes denominadas
receptores de reconocimiento de patrón (PRRs que incluyen receptores
intracelulares y de transmembrana), que reconocen patrones moleculares
comunes a muchas clases de patógenos conocidos como patrones moleculares
asociados a patógenos. La activación de los PRR da lugar a la producción de
citocinas, quimiocinas,
péptidos antimicrobianos
así como a la activación de células inmunes (células dendríticas inmaduras,
células natural-killer, y neutrófilos). Esta respuesta innata se produce de
forma rápida y es eficiente en eliminar los patógenos y limitar el daño tisular.
El sistema inmune innato también inicia y determina la magnitud y especificidad
de la respuesta inmune adaptada que requiere varios días para desarrollarse.
La piel y las mucosas por estar en la interfase con
el ambiente es el lugar donde se localizan e interaccionan el sistema inmune
innato y adaptado. El sistema inmune innato cutáneo está compuesto por 3
componentes principales: 1)Barrera anatómica/física (estrato córneo y
uniones intercelulares) 2)Celular (células de presentación antigénica,
queratinocitos, mastocitos y polimorfonucleares) y elementos secretorios
(péptidos antimicrobianos (AMP), citocinas y quimiocinas). En los pacientes con
dermatitis atópica existen diversos defectos en este sistema inmune innato que
están involucrados en su desarrollo. (tabla 1).
B) Trastornos en el
sistema inmune adaptado:
Existen diversas evidencias que
sugieren que las alteraciones inmunes sean uno de los componentes fundamentales
de la dermatitis atópica en incluyen alteraciones de las poblaciones
de linfocitos T, de las células de Langerhans, niveles de IgE elevados y el desarrollo de infecciones cutáneas.
-
Alteración en las subpoblaciones de linfocitos T: diversos estudios
aportan datos demostrando que las reacciones inflamatorias presentes en los
individuos con atopia están determinadas por una proliferación de linfocitos T
cooperadores de clase Th2
(fig 3). En general cuando se entra en contacto con diversos
alergenos (derivados del polen, ácaro doméstico, caspa del gato, etc.) los
adultos y niños sin atopia desencadenan una reacción inmune de baja intensidad,
con producción de anticuerpos con especificidad para el alergeno de clase
IgG1 y IgG4 e "in vitro" sus células T responden al contacto con el alergeno con
una respuesta de células T cooperadoras del tipo Th1,
con producción de interferon-γ e
interleucina 2.
Los individuos con atopia, por el contrario, cuando entran en contacto con los
alergenos producen una respuesta con formación de anticuerpos de clase IgE, y la
exposición a los alergenos de las células T de estos in vitro, provoca una
respuesta de células T cooperadoras del tipo Th2 con producción de interleucina
4, 5 y 13. Este predominio de células Th2 que se observa en los atópicos
estaría determinada por factores genéticos y ambientales requiriendo para su
desarrollo además de esta predisposición la existencia de alteraciones en el
órgano diana (la piel en la dermatitis atópica) y de factores desencadenantes (Figura
1).
En las lesiones agudas de dermatitis atópica -caracterizadas por lesiones de
eczema, edema y vesiculación- existe un predominio de células Th2, pero en las
lesiones crónicas con engrosamiento cutáneo y liquenificación existe un cambio
en el tipo de infiltrado con predominio de células Th1.
-
Niveles de IgE: La mayoría (80%) de pacientes con dermatitis atópica tiene unos niveles séricos de IgE elevados. Estos
niveles son probablemente debidos a la mayor producción por los
linfocitos B, regulados por la secreción de citocinas de los linfocitos
Th2. Los anticuerpos de clase IgE se unen a mastocitos y basófilos
induciendo una marcada activación celular y la liberación
de varios mediadores tales como histamina, triptasa, leucotrienos, prostaglandinas,
quininas, etc que son responsables de la respuesta inflamatoria. Es también
frecuente encontrar en los pacientes con dermatitis atópica positividad
a diversos alergenos utilizados en las intradermoreacciones (prick test).
Estos datos sugieren que las alteraciones inmunes estarían centradas
en reacciones de hipersensibilidad tipo I –mediadas por IgE- No obstante, es también
evidente que las características inmunohistológicas de la
dermatitis atópica son más afines con las de una reacción
de hipersensibilidad de tipo IV que de tipo I.
-
Papel de las células de
Langerhans: Las células
de Langerhans son células de presentación antigénica
que están presentes en la epidermis y dermis. Tienen como función
la captación, procesamiento y presentación de antígenos
a los linfocitos T. En los pacientes con dermatitis atópica se ha
demostrado que las células de langerhans tienen en su superficie
una alta expresión del receptor para la IgE y en las lesiones de
atopia presentan en su superficie IgE. Ademas las células de langerhans
en los atópicos estimularían a los linfocitos T indiferenciados
y de memoria hacia un patrón de secreción de citocinas característico
de Th2. Estos hallazgos sugieren el posible mecanismo por el cual la IgE
puede contribuir a las alteraciones de la inmunidad celular y al desarrollo
de las lesiones de eczema.
- Infecciones cutáneas: La
alteración en el sistema inmune innato de los atopicos es responsable de la colonización por
staphylococcus aureus que está
presente en el 90% de las lesiones cutáneas de atopia. En un porcentaje
alto (50%) estos estafilococos son productores de exotoxinas (enterotoxina
A, B y toxina del síndrome del shock tóxico tipo 1), que
actúan como superantígenos y pueden provocar una activación
marcada de los linfocitos T y de los macrófagos. Asimismo los antígenos
estafilocócicos podrían inducir la secreción de citocinas
con perfil de Th2. También se ha demostrado que los estafilococos
productores de superantígenos podrían inducir una resistencia
a los tratamientos con corticoides, reduciendo su eficacia.
- Mecanismo del prurito:
El síntoma más
importante de la dermatitis atópica es el prurito persistente que altera la
calidad de vida de los pacientes. El prurito en la dermatitis atópica puede
estar relacionado con la piel xerótica y probablemente no está relacionado con
la liberación de mediadores por parte de los mastocitos. La epidermis está
invervada por terminaciones nerviosas sensitivas asociadas a los queratinocitos
y células de Langerhans. Estudios recientes han demostrado que tras la
estimulacion, los queratinocitos son capaces de liberrar mediadores involucrados
en la regulación de la sensación de prurito. La ausencia de efecto de los antihistaminicos
sugiere que la histamina no tenga un rol en su producción.
- Autoinmunidad en la dermatitis atópicaAdemás de desarrollar anticuerpos de clase IgE
frente a alergenos alimentarios y aeroalergenos los pacientes con dermatitis
atopica desarrollan anticuerpos contra proteínas de los queratinocitos y de las
células endoteliales que estan presentes en alrededor del 25% de afectos. Estos
hallazgos sugieren que la dermatitis atopica está en la frontera entre una
enfermedad alérgica y una enfermedad autoinmune.
D) Una hipotesis
unificadora:
De los hallazgos comentados previamente se puede observar la dermatitis atópica
con una visión que englobe los diversos factores involucrados en la cual la
dermatitis atópica tendría tres fases, la fase inicial es la forma no atopica de
dermatitis que se observa en la primera infancia cuando aun no se ha producido
la sensibilización. Posteriormente en un 60-80% de pacientes, determinado por
factores genéticos que influencian la inducción de sensibilización a alimentos o
a alergenos ambientales o ambos, mediada por IgE representa la transición a una
dermatitis atopica verdadera. La tercera fase estaría determinada por el rascado
que produce la liberación de autoantígenos que inducen la producción de
autoanticuerpos de clase IgE en un porcentaje importante de pacientes con
dermatitis atópica.
Clínica
Las características clínicas de la dermatitis atópica
son variables en relación con la edad (Tabla 1) y son las incluidas en los
criterios diagnósticos (tabla 2), incluyendo el prurito, las lesiones de eczema
y lesiones de rascado.
-
Prurito: uno de los hallazgos más importantes y constantes de la
atopia. El prurito de los atópicos es intenso y generalmente cursa
a brotes. El prurito hace que los pacientes se autoinduzcan lesiones por
el rascado. Si bien la causa del prurito no esta bien determinada, parece
ser debida a la liberación de mediadores inflamatorios y citocinas.
-
Eczema: Las lesiones de eczema pueden ser agudas y crónicas. Las
lesiones agudas se caracterizan por máculas, pápulas y placas
eritematosas, vesiculosa, exudativas y muy pruriginosas. El rascado y las
escoriaciones repetidas dan lugar a las lesiones crónicas, que se
caracterizan por acompañarse de marcado engrosamiento cutáneo
con evidente liquenificación
y presencia de pápulas secas y fibrosas. La distribución
de las lesiones varía según la edad afecta (Tabla 1). En
los lactantes
existe
una tendencia hacia la mayor afectación de cara y cuello y a medida
que el niño se va haciendo adulto las lesiones tienden a localizarse
en las caras de extensión de las extremidades. Histológicamente
las lesiones de eczema agudo se caracterizan por la presencia de espongiosis
e infiltrado dérmico inflamatorio de predominio linfocitario. En
las lesiones de eczema crónico existe una acantosis epidérmica
con marcada hiperqueratosis y moderada o discreta espongiosis observándose
en la dermis la existencia de infiltrado inflamatorio linfocítico con marcada
presencia de eosinofilos y mastocitos.
-
Liquenificación: es característico la observación
de lesiones cutáneas liquenificadas, consistiendo en placas poco
delimitadas en las que existe un engrosamiento cutáneo con marcada
visualización de los pliegues y líneas cutáneas
-
Prurigo: pequeñas pápulas con una discreta vesícula,
con marcada excoriación que son resultado del rascado vigoroso.
-
Dermatitis exfoliativa: en casos de atopia extensa pueden mostrarse clínicamente
como una dermatitis exfoliativa generalizada teniéndose que incluir
en el diagnóstico diferencial de las eritrodermias.
La dermatitis atópica puede afectar a cualquier edad, generalmente
se inicia en los primeros meses de vida, el 57% de los casos se inicia
antes de los 2 años y en el 87% antes de los 5 años. Las
características clínicas varían según la edad
de afectación, estas diferencias están resumidas en la tabla
1. El eczema atópico suele tener un curso crónico y a brotes
y mejorando en la mayoría de los pacientes con la edad.
|
Tabla 1
Características clínicas de la dermatitis
atópica en relación con las diferentes edades de afectación |
|
fase |
Infantil
(<2 años) |
Segunda
infancia (2-12 años) y edad adulta |
|
Clínica |
Eczema en cara
o cuello
Eczema en tronco
Eczema en brazos
o piernas
Prurito o sus efectos: Liquenificación e impetiginización
|
Eczema en cara
o cuello
Eczema en pliegues antecubitales o poplíteos
Eczema en muñecas o tobillos
Eczema en manos o pies
Pitriasis
alba , o eczema numular en brazos o piernas,
o eczema en porción superior de tronco incluyendo eczema del pezón
Prurito y los efectos del rascado, incluyendo Liquenificación
o impétigo
dermografismo
blanco |
Diagnóstico: El diagnóstico de dermatitis atópica es en ocasiones complicado
de establecer y de diferenciar de otras patologías. Existen una
serie de criterios diagnósticos resumidos en la tabla 2 que son los más
validados.Asimismo existen diferentes tablas como
el SCORAD, EASI (eczema area
and severity index) y
POEM
(patient oriented eczema measure) que se utilizan
para clasificar el eczema con relación a su extensión e intensidad
y que son útiles en la realización de protocolos terapéuticos
y seguimiento de los pacientes.
|
Tabla 2
Criterios modificados para el diagnóstico de dermatitis atópica |
|
Debe tener |
Lesiones
cutáneas
pruriginosas, (o
referencia paterna de rascado) en los últimos 12 meses |
| Además ha de presentar 3 de los
siguientes hallazgos |
- Historia de afectación de los pliegues
cutáneos (antecubital, huecos poplíteos, cara lateral de
tobillos, cuello y periorbitario (Pliegue
de Dennie Morgan)
- Historia personal de
asma o rinitis alérgica (o historia de enfermedad atópica en un
familiar de primer grado en un paciente < de 4 años)
- Historia de xerosis
cutánea generalizada en el último año
- Inicio antes de los 2
años de vida (no se utiliza si el niño es <de 4 años)
- Dermatitis flexural
visible (incluyendo dermatitis de mejillas, frente, cara externa
de miembros en <4 años)
|
Diagnostico diferencial
El diagnóstico diferencia debe realizarse con otras entidades como
la dermatitis seborreica, psoriasis, infecciones fúngicas, dermatitis
de contacto alérgica y con un grupo de síndromes complejos
que asocian lesiones semejantes a la dermatitis atópica como el Síndrome
de
Síndrome de Wiskott-Aldrich, el síndrome de Ommen, el Síndrome
de hiper IgE, entre otros.
Tratamiento
El tratamiento de la dermatitis atópica requiere un enfoque multifactorial
y dirigido a los factores que están involucrados en el desarrollo
de las lesiones cutáneas: 1)xerosis, 2)inflamación, 3)prurito
y 4)infección. Deben extremarse el cuidado de la piel, evitando
los factores irritantes no específicos que están involucrados
en el desarrollo de los brotes de atopia y están resumidos en la
tabla 3.
-
Xerosis cutánea: deben extremarse las medidas de hidratación
mediante la utilización de cremas emolientes o vaselina, aplicándolas
inmediatamente tras la realización del baño. En los pacientes
con dermatitis atópica es importante mantener una buena higiene
corporal con baños frecuentes seguidos de la aplicación de
los emolientes.
-
Inflamación: Los corticoides representan la medicación más
útil para controlar las reacciones inflamatorias que están
presentes en los pacientes atópicos. En pacientes con enfermedad
resistente a los corticoides pueden utilizarse otros agentes como inhibidores
tópicos de la calcineurina (pimecrolimus y tacrolimus), fotoquimioterapia, la ciclosporina, la azatioprina
o el interferon.
-
La administración tópica o sistémica de
corticoides constituye la terapéutica más eficaz como agente antiinflamatorio,
tanto en la fase aguda como crónica de la enfermedad. Los corticoides inhiben la
activación de múltiples proteinas y citocinas inflamatorias. La administración
sistémica es muy útil para controlar la fase aguda o
exacerbaciones extensas de la enfermedad, pero
su utilización debe evitarse en una enfermedad de curso crónico
como esta, ya que existen múltiples efectos secundarios producidos
por su utilización continuada incluyendo aumento de peso, cataratas, osteopenia, síndrome de Cushing, etc.
La administración tópica es también útil en el control de la enfermedad pero su
uso continuado puede producir la aparición de atrofia cutánea y efectos
sistémicos, por lo que una vez se consigue el control de las lesiones debe
reducirse la frecuencia de su utilización.
-
Inhibidores tópicos de la calcineurina (Tacrolimus y pimecrolimus):
ambos productos son inhibidores de la activación de las células T y se ha
demostrado que su aplicación tópica es útil en el tratamiento de las lesiones de
dermatitis atópica, estando indicada su utilización en períodos cortos de
tiempo en pacientes de más de 2 años y que no responden a tratamientos
habituales.
-
Otros tratamientos inmunosupresores: La fotoquimioterapia bien con UVB
o PUVA es útil en el tratamiento de la dermatitis atópica
y suele permitir reducir la necesidad de utilización de corticoides.
La ciclosporina es una medicación inmunosupresora utilizada en la
prevención del rechazo de trasplantes. Actúa por medio de
la inhibición de la respuesta mediada por los linfocitos T, reduciendo
el patron de secreción de citocinas Th2 presente en los atópicos,
su utilización obtiene unas respuestas rápidas y eficaces,
pero debe limitarse su uso debido a los efectos nefrotóxicos que
puede presentar. La azatioprina
también es un inmunosupresor utilizado en la prevención del
rechazo de trasplantes y en el tratamiento de las enfermedades ampollosas. Su
utilización debe ser cautelosa debido a los efectos secundarios hematológicos
que puede presentar.
-
Infección cutánea: La presencia de estafilococo aureus en
la piel de la mayoría de los pacientes con dermatitis atópica
y su papel patogénico en el desarrollo de las lesiones de eczema
sugiere que la administración de antibióticos pueda ser útil
en el control de los brotes de dermatitis atópica. Los pacientes
con dermatitis atópica también presentan con mayor frecuencia
complicaciones infecciosas bacterianas, fúngicas y víricas
tales como molluscum contagiosum (eczema molluscatum) o por virus del herpes y además
estas infecciones tienden a ser más extensas con múltiples
elementos de molluscum o lesiones de herpes generalizado (eczema
herpeticum o erupción de Kaposi-Juliusberg), que
deben ser tratadas de forma precoz.
-
Prurito: La patogenia del prurito en la dermatitis atópica no esta
bien establecida. La utilización de antihistamínicos especialmente
los anti H1, como la hidroxicina, es útil especialmente por el efecto
sedante que presenta, pero su utilización no parece alterar el curso
de la enfermedad.
-
Identificar y reducir los
factores desencadenantes e irritantes
: la
realización de una historia clínica detallada puede ayudar
a identificar los factores, la realización de mediciones de IgE específica para ciertos alergenos puede ser util en la identificación
de alergenos
Enlaces de interés:
Dr. AB Ackerman video http://adserver.sante.univ-nantes.fr/,
http://www.eczema-assn.org/;
National
Eczema Society
Dermatitis Seborreica
Dermatosis crónica que tiene predilección por la afectación
de áreas seborreicas incluyendo a cuero cabelludo, línea
de inserción del cabello, zonas centro faciales, tórax y
área genital.
Etiología: Desconocida, están involucrados agentes infecciosos
como el pytirosporum ovale y otras situaciones como el estrés.
Epidemiología: muy frecuente, afecta a cualquier grupo
de población, siendo más frecuentes en niños en lactancia
materna, donde afecta clásicamente al cuero cabelludo (Costra láctea)
a adultos en edad laboral y ancianos. Afecta a un 40-80% de los pacientes
HIV +.
Clínica:
Adulto:
placas eritematosas, de color asalmonado afectando característicamente
la cara lateral de la nariz, con marcada afectación de los pliegues,
las lesiones tras un período de 24 horas se cubren de una escama
pequeña, amarillenta de aspecto grasiento. Es característica
también la afectación del cuero cabelludo, con presencia
de áreas descamativas, eritematosas, pruriginosas.
Niño: es característica la afectación del cuero
cabelludo en niños lactantes, es conocida como la costra láctea.
La enfermedad de Leiner describe una forma complicada de eczema seborreico
en niños caracterizada por una eritrodermia con afectación
sistémica con anemia, diarrea, vómitos.
HIV+: La afectación de los pacientes HIV por eczema seborreico
es frecuente y muy llamativa. Las lesiones son idénticas a las del
eczema seborreico del adulto pero de más intensidad.
Diagnostico diferencial: Psoriasis, Dermatitis atópica,
Dermatitis de contacto, Rosácea.
Tratamiento: Esteroides tópicos de baja potencia, ketoconazol
tópico, Agentes queratoliticos: champús conteniendo sulfuro
de selenio, imidazoles, pitiriona de zinc, ácido salicílico
www.uv.es/derma Dr. Víctor Alegre de
Miquel