Blog de Raúl Salinas

Once años de mensajes en el aire: la copia de seguridad de WhatsApp que no se podía restaurar

Serie sobre WhatsApp, 1/2. Este artículo cuenta qué me pasó al cambiar de móvil. El segundo, ¿WhatsApp es realmente seguro? El problema de los extremos que no controlas, explica por qué el cifrado de extremo a extremo no garantiza todo lo que parece.

TL;DR — No tengo tiempo para leer un texto tan largo en este momento

  • En enero de 2024 compré un móvil nuevo. WhatsApp no fue capaz de restaurar mi copia de seguridad: 1.701.082 mensajes, desde noviembre de 2012.
  • La restauración llegaba a «Finalizando 99%» y fallaba. Siempre. En tres teléfonos distintos.
  • La función oficial de transferencia entre móviles Android falló a mitad del proceso y dejó inservible la base de datos del móvil viejo. Ya no había marcha atrás.
  • Estuve 44 días sin WhatsApp, porque empezar de cero significaba renunciar para siempre al historial. Me lo dijo el propio soporte: el historial antiguo y el nuevo no se pueden combinar.
  • Escribí 32 correos al soporte. Recibí 31 respuestas: 30 de plantilla o automáticas y una de un humano. Ese humano prometió pasar el caso al equipo de Producto y no volvió a escribir nunca.
  • Me salvó ser ingeniero de software. Con un móvil rooteado capturé la clave, que WhatsApp guarda en sus servidores y solo escribe en el móvil unos instantes durante la restauración. Con ella descifré mi propia copia. Los mensajes estaban todos.
  • Según el soporte, la base de datos estaba «corrupta». En realidad tenía una fila duplicada en una tabla de metadatos de 57.658 filas. Con tres órdenes estándar de SQLite, en unos 22 segundos, queda limpia.

Qué pasó

Uso WhatsApp desde 2012. He cambiado de móvil varias veces y siempre había funcionado igual: instalas la aplicación, verificas el número, tocas «Restaurar» y la copia de Google Drive vuelve a su sitio.

En enero de 2024 pasé de un Xiaomi Redmi Note 9S, que había usado cuatro años, a un Google Pixel 8. Esta vez la restauración no funcionó. Descargaba los gigabytes, mostraba «Restaurando», llegaba a «Finalizando 99%», se quedaba ahí un rato y acababa diciendo que no podía restaurar los chats. Más adelante, directamente, la aplicación se moría.

18 de enero de 2024, 17:59: la restauración atascada en «Finalizando… (99 %)». He tapado la cuenta de Google.
18 de enero de 2024, 17:59: la restauración atascada en «Finalizando… (99 %)». He tapado la cuenta de Google.

18 de enero, 19:10: «No se pudieron restaurar tus chats desde esta copia de seguridad».
18 de enero, 19:10: «No se pudieron restaurar tus chats desde esta copia de seguridad».

Antes de hacer nada más, con adb copié al ordenador toda la carpeta de WhatsApp del móvil viejo: unos 30 GB en 80.000 archivos, con las copias locales diarias de la base de datos. Esa precaución, al final, es la que lo salvó todo.

Hice lo que dice el manual y un poco más:

  • Borré la copia de Google Drive para que el móvil viejo hiciera una nueva. Tardó unas seis horas y acabó sin ningún error.
  • Restablecí de fábrica el móvil nuevo.
  • Volví a activar WhatsApp en el móvil viejo cada vez que fallaba el nuevo. Lo primero que hacía era actualizar la copia, y no la interrumpí nunca.
  • Esperé entre intento e intento hasta 20 horas, porque los servidores de WhatsApp no quieren que verifiques el número tantas veces seguidas.

Después descubrí que WhatsApp había añadido hacía poco una transferencia directa entre móviles Android, por Wi-Fi. Parecía la solución: no pasaba por Google Drive. Los dos móviles se vieron, la transferencia empezó y a mitad de camino falló. En ese momento, WhatsApp marcó como no válida la base de datos del móvil viejo. Ya no lo podía volver a usar. Desde entonces, restaurar la copia daba en el móvil viejo el mismo error que en el nuevo.

Era el 18 de enero de 2024. El último mensaje de mi historia antigua es de ese día a las 10:07. La última copia en Google Drive es de las 10:49: 20,5 GB, con fotos y vídeos incluidos.

Por qué no empezar de cero y ya está

Porque no había vuelta atrás. Lo dice la propia respuesta de WhatsApp del 16 de enero:

«Solo puedes restaurar el historial de WhatsApp antes de activar la aplicación en el dispositivo nuevo. [...] No es posible combinar el historial antiguo con el nuevo.»

Si tocaba «Omitir» y empezaba a usar WhatsApp, renunciaba para siempre a restaurar la copia. Por eso estuve sin WhatsApp mientras esperaba una solución. Fueron 44 días, del 18 de enero al 2 de marzo de 2024.

El 2 de marzo hice el último intento, en el móvil viejo. A las 11:16 fallaba igual que seis semanas antes. Aquella vez toqué «Omitir» y empecé una cuenta limpia, sin historial.

2 de marzo de 2024, 11:16: la misma copia del 18 de enero, el mismo 99 % y el mismo error.
2 de marzo de 2024, 11:16: la misma copia del 18 de enero, el mismo 99 % y el mismo error.

Figura 1
Figura 1

Aún hoy, la aplicación con la que consulto mis mensajes muestra dos «encarnaciones» del mismo número: la historia vieja, recuperada, y la nueva, que empieza el 2 de marzo. Entre las dos hay un agujero de 44 días.

Invisible para los demás

Había una angustia añadida que no esperaba. Casi todo el mundo da por hecho que, si tienes WhatsApp, lo tienes siempre. Nadie se fija en si un mensaje llega: se envía y ya está. Durante esos 44 días, para los demás yo seguía teniendo WhatsApp.

Un ejemplo. Un técnico con el que tenía que hacer una gestión para una asociación, lejos de casa, me llamó un día para quedar al día siguiente a las ocho. Quedamos por teléfono. Al día siguiente me presenté allí y me dijo: «Ah, es que esta mañana te he mandado un WhatsApp para cancelarlo». No se había fijado en que el mensaje no me había llegado. Para él era impensable que alguien no tuviera WhatsApp.

No es raro que la gente no piense en ello: quedarse sin WhatsApp es excepcional. Pero precisamente por eso WhatsApp debería avisar. Quien envía solo ve un tic gris, el mismo que cuando tienes el móvil apagado un rato, y ningún aviso de que esa cuenta lleva semanas sin recibir nada. Además, los mensajes pendientes WhatsApp solo los guarda 30 días. Yo estuve 44 sin poder leer ninguno.

El soporte: 63 correos y ningún técnico

Del 16 de enero al 5 de marzo se cruzaron 63 correos: 32 míos y 31 de WhatsApp. Las respuestas de WhatsApp, clasificadas:

Respuesta Veces
«Las copias de seguridad más grandes demorarán algo de tiempo…» 4
«Envíanos un vídeo / una captura de pantalla» 4
Encuesta de satisfacción 4
«Parece que la base de datos de tus chats está corrupta» 3
«Reproduce el problema y envía los registros» 2
«Tu cuenta permanece activa y no presenta ningún problema» 2
«Desinstala, reinstala y toca Restaurar; no podemos ayudarte» 2
Instrucciones para pasar de Android a iPhone 1
«Actualiza Google Play Services» 1
No se puede hacer copia desde WhatsApp Web 1
Cómo restaurar una copia local renombrando archivos 1
Publicidad del cifrado de extremo a extremo 1
«No tenemos información suficiente» / «envíanos tu número» 2
«No recibimos el archivo adjunto» 1
Acuse de recibo automático 1
Respuesta de una persona que lee el caso 1

Algunos momentos que resumen el trabajo:

  • 18 de enero, 19:22. Envío desde la aplicación un informe con registros y capturas. Dos minutos después: «Al parecer, debes actualizar la aplicación Google Play Services».
  • 22 de enero. Me dicen que la base de datos está corrupta por «una interrupción en el proceso de creación de la copia» o porque «se fuerza el cierre de WhatsApp». No había hecho ni una cosa ni la otra. Les pregunto, literalmente: «¿Me está atendiendo un sistema automatizado de IA?». La respuesta es la misma plantilla de la corrupción, palabra por palabra.
  • 29 de enero. Pido lo único que solo ellos pueden hacer: que me den la clave para descifrar mi base de datos, o que me la descifren ellos. Llega la única respuesta humana de todo el intercambio. Dice que pasa el caso al equipo de Producto, que la clave «no es un dato que se pueda compartir» y que hay gente que lo ha conseguido con móviles rooteados, «pero está claro que no es algo que aconsejo». Promete escribir cuando tenga noticias. No volverá a escribir.
  • 13 de febrero. Dos veces me dicen que mi cuenta está activa y no tiene ningún problema. Me piden el número de teléfono, que iba en todos los registros que me habían hecho enviar. Cuando pregunto si el equipo de Producto ha mirado el caso, en menos de un minuto recibo la plantilla de «desinstala y reinstala».
  • 19 de febrero. Ofrezco pagar el soporte técnico, si hace falta. Me piden un vídeo. Lo subo a YouTube: se ve «Finalizando 99%» y la aplicación que se muere. Cuatro minutos después me contestan que las copias grandes tardan en descargarse.
  • 1 de marzo, 12:12. Vuelvo a pedir que me descifren la base de datos local. Respuesta: una explicación del cifrado de extremo a extremo, con la frase de que «nadie más, ni siquiera WhatsApp» puede leer los mensajes. Yo no hablaba de los mensajes en tránsito, sino de un archivo en mi disco cifrado con una clave suya. (De esa confusión trata el segundo artículo.)
  • 1 de marzo, 13:00. Vuelven a pedir el vídeo, ahora adjunto. Su servidor lo rebota porque pasa de 20 MB. Cuando lo explico, me dicen que no lo han recibido y que el límite es de 100 MB.
  • 4 de marzo. Escribo tres veces seguidas que necesito que me atienda una persona. Recibo «base de datos corrupta», «ya respondimos tu pregunta» y «las copias más grandes demorarán». El último mensaje de WhatsApp, el 5 de marzo a la una de la madrugada, es una encuesta de satisfacción.

Las respuestas llegaban desde siete números de ticket distintos. Cada una era un ticket nuevo, sin la historia de los anteriores. Por eso pedían, una vez y otra, información que ya tenían.

Publiqué el caso en Reddit. Allí descubrí que no era el único, ni de lejos.

Qué tenía de verdad mi copia

El 13 de marzo de 2024 obtuve la clave (lo explico más abajo) y descifré la copia del 18 de enero. Estos son los datos.

Los mensajes estaban todos. Salían 1.701.082 mensajes, del 16 de noviembre de 2012 hasta el 18 de enero de 2024 a las 10:07. Descifrado, el archivo ocupa 1,94 GB de SQLite.

Había una inconsistencia, pero era minúscula. La comprobación de integridad de SQLite (PRAGMA quick_check) dice que algunos índices no cuadran. La causa es una sola fila repetida en la tabla user_device, que guarda qué dispositivos tiene cada contacto, una tabla propia del WhatsApp multidispositivo. Son 57.658 filas, y hay una duplicada que viola un índice UNIQUE. Los mensajes no tienen ningún problema. Los índices son datos derivados, como el índice de un libro: si se descuadran, se vuelven a generar a partir del contenido.

He hecho la prueba en una copia:

DELETE FROM user_device WHERE _id = 215478;   -- la fila duplicada
REINDEX;
INSERT INTO message_ftsv2(message_ftsv2) VALUES('rebuild');  -- índex de cerca
PRAGMA quick_check;   -- ok

Son unos 22 segundos en un ordenador normal, y quick_check devuelve ok.

Los registros que WhatsApp mismo me hizo enviar dicen:

msgstore-manager/checkhealth no db;
exception=android.database.sqlite.SQLiteException: Unable to open writable db: failed to open db

No puedo demostrar que la fila duplicada sea la causa del fallo: no tengo el código de WhatsApp. Pero es la única anomalía que encuentro, y la tesis del soporte no se sostiene:

  • No era una copia interrumpida. Una copia cortada a medias da un archivo truncado, y el cifrado autenticado (AES-GCM) lo rechazaría al descifrarlo. Mi archivo descifra perfectamente.
  • La fila duplicada no la he escrito yo. Sin root, en esa base de datos solo escribe WhatsApp. La inconsistencia la creó la propia aplicación.
  • La copia no lo detectaba y la restauración sí. WhatsApp generaba y subía cada día una copia que él mismo no sabría restaurar, y decía que todo iba bien.

La curiosidad de los 1000 MiB

Hay otra coincidencia que detecté antes de recuperar la clave. Las copias locales diarias de los días anteriores ocupaban:

Copia Bytes MiB
13/01/2024 1.044.519.996 996,1
14/01/2024 1.045.799.515 997,4
15/01/2024 (06:35) 1.045.985.048 997,5
15/01/2024 (13:43) 1.045.523.278 997,1
18/01/2024 (la irrecuperable) 1.048.578.748 1000,003

La copia que ya no se podía restaurar ocupa exactamente 1000 MiB más 2.748 bytes. Caer por azar a menos de 3 KB justo por encima de un número tan redondo es muy improbable. Puede ser un límite interno de tamaño mal gestionado en algún punto de la restauración. Tampoco lo puedo demostrar.

Quería comprobar si la fila duplicada ya estaba en las copias del 15 de enero, cuando todavía no llegaban a los 1000 MiB. No he podido: la clave que obtuve en marzo no las abre. Entre el 15 y el 18 de enero la clave cambió, probablemente cuando borré la copia de Google Drive y WhatsApp generó una nueva. Mis copias locales de antes de esa fecha son, hoy, archivos que no puedo leer.

Sea cual sea la causa, las dos son errores de WhatsApp. Si hay un límite de tamaño, la copia lo tiene que decir cuando se crea, no cuando ya la tienes que restaurar. Si es la fila duplicada, la restauración la podría reparar en segundos, o la copia la podría detectar.

La clave que «no se puede compartir»

La base de datos local de WhatsApp y las copias normales de Google Drive (las que no son de extremo a extremo) están cifradas con una clave que no tiene el usuario. En un móvil sin root no la puedes leer.

El 13 de marzo de 2024 instalé WhatsApp en un móvil rooteado, verifiqué mi número y capturé la clave: un archivo de 158 bytes (lo explico a continuación). Con esa clave descifré la copia que había hecho otro móvil el 18 de enero. Eso quiere decir que la clave no vive en el móvil: la guarda WhatsApp en sus servidores y la da a cualquier móvil que demuestre que controla el número. Es lo que permite restaurar en un móvil nuevo sin ninguna contraseña. Lo documentan también quienes hacen herramientas forenses: Elcomsoft explica que la clave la generan los servidores de WhatsApp la primera vez que se hace una copia.

Por tanto, cuando el soporte decía que la clave «no es un dato que se pueda compartir», era literalmente cierto: la tenían, la dan de manera automática a la aplicación, pero no a la persona propietaria de los datos. La aplicación de mi móvil podía leer mi historia; yo no. Esta es exactamente la pregunta del segundo artículo: ¿de quién es el extremo?

Dármela no les habría costado nada. WhatsApp ya entrega la clave automáticamente a cualquier móvil que verifique mi número, con el PIN de verificación en dos pasos si está activado. Ofrecérsela a la persona con exactamente las mismas comprobaciones no añadiría ningún riesgo: quien puede restaurar mi copia en un móvil nuevo ya puede leerla. Sería un botón en los ajustes. De hecho, con la copia de extremo a extremo con clave de 64 dígitos ya aceptan que el usuario tenga la clave. En la copia normal, simplemente no lo ofrecen. Por qué, no lo sé. Puede ser por ahorrarse soporte, por no facilitar que alguien con tu móvil desbloqueado se lleve el historial, o por no poner fácil salir de la plataforma. Son especulaciones.

Cómo la conseguí

La clave no aparece nunca en un móvil normal. Lo que hice fue repetir la restauración en un móvil rooteado y vigilar el directorio privado de WhatsApp, /data/data/com.whatsapp/, donde ninguna otra aplicación puede mirar.

Durante la restauración, WhatsApp escribe la clave en un archivo de ese directorio, porque la necesita para abrir la copia. Cuando la restauración falla, la borra. Hay, por tanto, un intervalo breve en que la clave está en el disco. Con root, pude copiarla en ese intervalo.

A partir de aquí, el resto es ingeniería conocida. El archivo crypt14 es una cabecera, una base de datos SQLite comprimida con zlib y cifrada con AES-GCM, y un sello de autenticación. Hay herramientas libres como wa-crypt-tools que, con la clave, lo descifran. Obtuve una base de datos SQLite de 1,94 GB con toda mi historia.

Recuperar no es restaurar

Pero tener los datos no me devolvió el WhatsApp de antes. No hay ninguna manera oficial de decirle a WhatsApp «esta es mi base de datos, impórtala». Y, aunque la volviera a cifrar y la pusiera en su sitio, WhatsApp se estrellaría en el mismo 99 %.

Una base de datos SQLite de casi 2 GB, además, no es una interfaz para leer conversaciones. Por eso acabé haciéndome un visor propio, que lee la historia recuperada y la nueva como si fueran una sola y marca el agujero de 44 días entre las dos.

WhatsApp no perdió mis datos. Perdió la capacidad de devolvérmelos.

Lo que le pediríamos a cualquier sistema de copias

Cualquier persona que haya administrado sistemas sabe qué se le tiene que exigir a una copia de seguridad. WhatsApp no cumple casi nada:

Propiedad habitual de una copia WhatsApp
Hacer una copia cuando tú quieras Sí, con el botón «Guardar»
Copias incrementales, con versiones a las que volver (ayer, hace una semana, hace un mes) No: una sola copia en la nube y unas pocas locales que rotan
Verificar la integridad de la copia No
Hacer una restauración de prueba sin perder nada No
Restaurar solo una parte (un chat, hasta una fecha) No: todo o nada
Leer la copia con otras herramientas No: la clave la tiene WhatsApp
Congelar los cambios para hacer un corte limpio (el quiesce de las bases de datos) No: no se puede detener la recepción de mensajes
Un error que diga qué ha fallado No: «no se pudieron restaurar tus chats»
Alguien que pueda intervenir cuando todo falla No

La consecuencia es dura pero exacta: con WhatsApp es imposible cambiar de móvil con la seguridad de que no perderás nada. Puedes reducir el riesgo, por ejemplo poniendo el móvil viejo en modo avión antes de la última copia. Pero no hay manera de congelar la cuenta mientras migras, ni de comprobar que la copia se restaurará antes de depender de ella. Cada cambio de móvil es un salto sin red.

Las deficiencias del sistema de copias de WhatsApp

Más allá de mi caso, el diseño de las copias tiene problemas estructurales.

  1. No hay restauración de prueba. No hay manera de comprobar que una copia se puede restaurar sin restaurarla de verdad, y restaurar mueve la cuenta al móvil donde lo haces. Te das cuenta de que la copia no sirve el día que la necesitas.
  2. La copia dice «todo correcto» sin verificar nada. La restauración hace comprobaciones que la copia no hace. El resultado son copias que WhatsApp mismo no sabrá restaurar, y ningún aviso.
  3. El estado que muestra la aplicación puede ser falso. Borré la copia desde la web de Google Drive y WhatsApp seguía diciendo que había una copia de tantos gigabytes hecha a tal hora. Mostraba datos en memoria caché, no el estado real.
  4. La migración puede destruir el origen. La transferencia entre Android falló e invalidó la base de datos del móvil viejo. Una migración no debería tocar el origen hasta que el destino funciona.
  5. Todo o nada. Si la restauración falla en el último paso, no obtienes nada: ni una restauración parcial, ni una exportación en texto, ni un mensaje de error que diga qué pasa.
  6. Una sola copia en la nube. Cada copia de Google Drive sustituye la anterior. La opción de «restaurar una copia anterior» te pide elegir una cuenta de Google, y en la misma cuenta de donde acababa de descargar 19 GB me decía que no había ninguna copia.
  7. Las copias locales son de poca ayuda. WhatsApp guarda algunas diarias en el móvil, pero están cifradas con la clave del servidor. Si la clave cambia, las viejas ya no se pueden abrir. Y restaurarlas exige renombrar archivos y desconectar Google Drive, un procedimiento que ni tan siquiera figura ya en la ayuda oficial.
  8. El historial no se puede fusionar. Si empiezas de cero porque necesitas comunicarte, pierdes la opción de recuperar el historial dentro de WhatsApp.
  9. Exportar un chat no es hacer una copia. La exportación genera un texto para leer o archivar, pero no se puede volver a importar para continuar la conversación en otro móvil.
  10. No se puede congelar la recepción durante una migración. Entre la última copia y la activación del móvil nuevo, los mensajes que llegan al viejo pueden quedar fuera de la copia. No hay ningún modo «retén los mensajes hasta que acabe la migración».
  11. El soporte no tiene acceso a ningún técnico, o no lo quiere dar. Ni pagando. La ayuda oficial ya te lo avisa: WhatsApp no puede restaurar tus chats porque no están en sus servidores, y no puede restaurar una copia corrupta. Y los términos del servicio dicen que el servicio se presta «tal como es» («as is»), sin garantías.

«Restaurar copia anterior»: en la misma cuenta de Google de donde acababa de descargar la copia, «No se encontró una copia de seguridad». He tapado la dirección.
«Restaurar copia anterior»: en la misma cuenta de Google de donde acababa de descargar la copia, «No se encontró una copia de seguridad». He tapado la dirección.

Además, la copia tiene limitaciones que conviene conocer:

  • Mensajes y multimedia van por separado. La base de datos msgstore*.db.cryptXX lleva los mensajes y los metadatos. Las fotos, vídeos, audios y documentos van a la carpeta Media. Una copia completa necesita las dos cosas. La ventaja es que los medios se pueden copiar aparte y volver a colocar: si los nombres y las rutas coinciden, WhatsApp los vuelve a mostrar.
  • Una copia es una instantánea. Si llega un mensaje mientras se hace, puede quedar fuera. En una migración, lo más limpio es dejar que el móvil viejo reciba todo lo que tenga pendiente, cortarle el acceso a la red a WhatsApp (modo avión o un cortafuegos por aplicación), hacer la copia local definitiva y copiar Databases y Media fuera del móvil. Lo que te envíen después queda pendiente hasta que el móvil nuevo se conecta.

No es un caso aislado

Cuando conté mi caso en Reddit, en febrero de 2024, descubrí que no era el único. Buscando más, hay testimonios públicos de otras personas, durante años, en Android y en iPhone. Son relatos de usuarios: no dicen con qué frecuencia pasa ni si la causa es siempre la misma, pero muestran que el patrón se repite.

  • La copia se ve, se descarga y no se restaura. Una copia de 11,2 GB que WhatsApp detecta, descarga al 100 % y luego no puede restaurar, tampoco en un segundo móvil (Reddit, septiembre de 2026). Copias hechas «correctamente» que después no se restauran (Google Drive Community, 2022, con 29 personas más que tenían el mismo problema; 2025; 2026). Una restauración de 9,6 GB tras la cual no aparece nada; entre lo que se perdió, un mensaje de una madre fallecida (Reddit, julio de 2026).
  • Una década salvada por las copias locales. Alguien que estuvo a punto de perder diez años de conversaciones porque la copia de Google Drive estaba rota y lo salvó con los ficheros del móvil viejo. Se queja de lo mismo que yo: en la nube solo hay una copia (Reddit, agosto de 2024).
  • La transferencia oficial que lo borra todo. «Transfer Chats» falla a mitad del proceso, Google Drive dice que no hay copia y el móvil viejo ya ha quedado desconectado: siete años perdidos (Reddit, enero de 2026). Es la misma secuencia que la mía.
  • La copia buena, sobrescrita por una vacía. WhatsApp dice que tiene problemas para leer el historial, lo «recupera» vacío y la siguiente copia automática machaca la buena (Apple Community, 2017, con 508 «a mí también»).
  • En iPhone, igual. Una copia de 8,3 GB en iCloud, con conversaciones desde 2012 con unos padres ya fallecidos, y WhatsApp dice que no hay ninguna copia, también en otro iPhone (Reddit, abril de 2025). Chats restaurados, pero sin 14 GB de fotos y vídeos (Apple Community, 2020).

El 99 % es un error conocido. El «Finalizando 99 %» que me pasó a mí aparece año tras año. En 2021, WABetaInfo, la web que sigue de cerca cada versión de WhatsApp, ya explicaba que en Android la restauración se quedaba a menudo atascada en el 99 % (mayo de 2021). Meses después, sobre las que se atascaban en el 100 %, añadía que, un año después, la causa seguía siendo desconocida y que el usuario no tenía más remedio que rendirse y perder todo el historial (octubre de 2021). Ha habido oleadas. En junio de 2023, la aplicación obligaba a restaurar y luego se colgaba (Hacker News; Canaltech). En febrero de 2025, en los Galaxy S25, las restauraciones fallaban «al 99 %» (XDA). En marzo de 2025, la revista heise informaba de numerosas quejas por restauraciones de Google Drive que no terminaban, con riesgo de perder historiales, fotos y vídeos (también en foros italianos y alemanes). En iPhone, una actualización de 2023 impidió restaurar desde iCloud y se corrigió sin decirlo en las notas de la versión (WABetaInfo). Todavía en 2026, un redactor de Xataka escribía que la copia de WhatsApp «no siempre funciona correctamente, es susceptible de que dé error (me ocurre a menudo)» (Xataka Móvil). Y cuando falla, Google y WhatsApp se pasan la pelota: ante un caso de atasco en el 99 %, un experto voluntario del foro de Google Drive respondía que no pueden ayudar a restaurar copias de WhatsApp (Google Drive Community, 2023).

La causa no siempre es la copia. En la oleada de los Galaxy S25 de 2025, el responsable global de la comunidad de Samsung confirmó a los usuarios que WhatsApp conocía el problema de restauración en esos móviles y estaba trabajando en él (Samsung Members Brasil). Un usuario explicaba allí que la restauración fallaba al 49 % y lo había perdido todo. En agosto de 2026, alguien comprobaba que la misma copia de Google Drive que fallaba una y otra vez en un S25 se restauraba sin problemas en otro móvil (Samsung Members India). Es decir, «tu copia está dañada» no es la única explicación posible, por mucho que sea la respuesta de plantilla.

En Brasil lo han tenido que resolver los juzgados. En 2023, un juzgado de Curitiba condenó a Facebook a pagar 3.000 reales a un usuario por un fallo en la copia de WhatsApp y a recuperarle los datos en 15 días (Migalhas). En 2021, el tribunal del estado de São Paulo había condenado a Apple a pagar 5.000 reales a un usuario que perdió la copia de WhatsApp tras actualizar iOS (MacMagazine). En 2026, una usuaria de Río de Janeiro denunciaba en Reclame Aqui, el gran portal brasileño de reclamaciones, que la restauración se colgó al 66 % y que, después, la copia ya no existía ni en Google Drive ni en el móvil. Entre las conversaciones perdidas había algunas con personas que ya han fallecido. WhatsApp ni siquiera ha contestado (Reclame Aqui). Olhar Digital, un medio tecnológico brasileño, lo resumía así: «Não existem redundâncias e muito menos proteção contra falhas. Ao perder o backup, não há mais como o recuperar» («No hay redundancias, y mucho menos protección contra fallos. Si pierdes la copia, ya no hay forma de recuperarla») (Olhar Digital, 2024).

Y no todo son relatos. La ayuda oficial de WhatsApp reconoce que los chats guardan recuerdos muy queridos y que perderlos es angustioso; que una copia puede quedar dañada y que WhatsApp no puede restaurarla ni saber por qué se ha dañado; y que la cuenta de Google solo guarda una copia por número y cada copia nueva sobrescribe la anterior. La guía de Google para pasar WhatsApp a un móvil nuevo avisa: «WhatsApp no garantiza que tus chats y transferencias de datos se transfieran correctamente». Eso sí, también afirma que WhatsApp no elimina los datos durante una transferencia y que no se pierden si hay un error. En mi caso, y en el de los siete años de arriba, pasó justo eso.

También hay errores documentados por investigadores. En 2019, Check Point encontró un mensaje que hacía fallar WhatsApp en bucle y obligaba a borrar el grupo con todo su historial (The Register). Ya está corregido, pero demuestra que un error del programa puede hacer perder historial para siempre.

Qué haría ahora

  • Activar la copia cifrada de extremo a extremo con la clave de 64 dígitos, y guardar la clave. WhatsApp ofrece tres modalidades (clave de acceso, contraseña o clave de 64 dígitos); la de 64 dígitos es la única en la que tienes la clave a mano. Con ella, herramientas libres como wa-crypt-tools pueden descifrar la copia sin pedirle nada a nadie.
  • Sacar copias fuera del móvil periódicamente. Base de datos y multimedia, conservando varias generaciones y sin dejar que WhatsApp decida cuándo se borran. Por ejemplo, con Termux, SSH y rsync. Es lo que hago desde entonces (lo cuento a continuación).
  • No dejar que ningún asistente de migración toque la única copia que tienes. El móvil viejo no se toca hasta que el nuevo funciona del todo.
  • No esperar nada del soporte. En mi caso, la única persona que lo leyó prometió algo que no cumplió.

Cómo lo tengo montado ahora

Desde entonces, WhatsApp ya no es el único custodio de mi historia. Tengo activada la copia cifrada de extremo a extremo con la clave de 64 dígitos, y la clave la tengo yo.

Cada vez que el móvil hace la copia, en principio una al día, pasa esto:

  1. Un script en el móvil (en Termux) copia por rsync la carpeta de WhatsApp a un servidor mío, una Raspberry Pi. Van las bases de datos y la multimedia. Lo que desaparece del móvil no se borra en el servidor: se guarda aparte.
  2. El servidor descifra la copia con mi clave y comprueba la integridad de la base de datos (PRAGMA integrity_check). Esta comprobación habría detectado la fila duplicada de 2024 el mismo día en que apareció. No es una restauración de prueba dentro de WhatsApp, que sigue siendo imposible, pero garantiza que los datos están íntegros y se pueden leer.
  3. Vuelca la base de datos tabla por tabla en ficheros SQL y hace un commit en un repositorio Git. Cada copia queda como una versión: puedo volver a cualquier día, ver qué ha cambiado o recuperar un mensaje borrado.
  4. Publica el esquema de la base de datos, que cambia con las versiones de WhatsApp, en un repositorio público: rsalinas/whatsapp-db-schema. Cada commit es un cambio de esquema detectado.
  5. Actualiza un visor web propio, donde leo toda mi historia, la recuperada y la actual, sin depender de la aplicación de WhatsApp.
  6. Me envía un correo con el resultado: «hecho» o «fallido».

Figura 2
Figura 2

Las propiedades de la tabla anterior que WhatsApp no ofrece (versiones, verificación, lectura con otras herramientas, recuperación parcial) me las he tenido que hacer yo. El código no lo publico, pero la idea la puede reproducir cualquiera con un poco de Linux.

Con este sistema, WhatsApp podría quitarme mañana la posibilidad de hacer copias nuevas: cambiar el formato, retirar la clave de 64 dígitos o cerrarme la cuenta. Pero lo que ya tengo descargado es mío. Sobre mi historia tengo, por fin, soberanía.

Y no es solo tranquilidad. Esos datos me han sido útiles para muchas cosas. Con ayuda de una IA me he hecho una aplicación que me permite consultar mi almacén de mensajes de muchas maneras y hacer volcados aptos para una IA, para pedirle resúmenes de una conversación, de un grupo o de una época.

Conclusión

WhatsApp estuvo a punto de hacerme perder once años de conversaciones: con la familia y otros seres queridos, con amigos, de trabajo, de asociaciones. Un historial de mensajería ya no es «datos»: es correspondencia personal, notas de voz, fotos, memoria. Cuando lo que desaparece son los mensajes de alguien que ya no está, la investigadora Debra Bassett, que estudia el duelo y el legado digital, habla de una «segunda pérdida» (The Conversation).

No fue un accidente mío. La causa fue una cadena de errores de su software: una copia que no se verificaba, una restauración que moría al 99%, una migración que destruía el origen y un soporte que no escuchaba.

Lo recuperé todo porque sé rootear un móvil, capturar una clave y leer una base de datos SQLite. La mayoría de la gente no sabe. Para la mayoría, esta historia habría acabado el 2 de marzo con una cuenta vacía y la conclusión «he perdido once años de WhatsApp». Si los datos existen pero solo un especialista los puede recuperar, ¿hasta qué punto ha cumplido la copia su función?

El problema no es el cifrado. Que WhatsApp no pueda leer mis conversaciones es una buena propiedad. El problema es que confidencialidad y recuperabilidad son cosas diferentes, y el diseño sacrifica la segunda sin necesidad: una copia verificable, una restauración de prueba, una recuperación parcial o una clave en manos del usuario no harían las conversaciones menos privadas.

Los datos siempre fueron míos. La clave, no.


Anexo: cronología completa

Horas locales (España). «Yo» quiere decir un correo mío; «WA», una respuesta de WhatsApp. En negrita, los hechos que no son correos.

Fecha Hora Quién Qué
16/11/2012 Primer mensaje de la historia que se perderá.
13-15/01/2024 Copias locales diarias; copio la carpeta de WhatsApp al ordenador con adb. Primeros intentos de restaurar en el Pixel 8.
15-16/01 Yo Desde la aplicación: no puedo restaurar la copia en el Pixel 8; he borrado la copia de Drive para que se regenere y he restablecido el móvil.
16/01 09:55 WA Instrucciones para pasar de Android a iPhone. «No es posible combinar el historial antiguo con el nuevo.»
16/01 22:49 WA Encuesta de satisfacción.
18/01 10:07 Último mensaje de la historia antigua.
18/01 10:49 Última copia en Google Drive (20,5 GB). La transferencia por Wi-Fi falla e invalida la base de datos del móvil viejo.
18/01 14:40 WA «Reproduce el problema y envía los registros.»
18/01 19:22 Yo Informe desde la aplicación, con registros y capturas.
18/01 19:24 WA Actualiza Google Play Services.
19/01 10:08 Yo Ya está actualizado; falla igual. ¿Puede haber algo que la copia no verifica y la restauración sí?
19/01 14:43 WA Las copias grandes tardan en descargarse.
22/01 09:20 Yo Desde la aplicación, en inglés: sigo sin poder restaurar.
22/01 14:19 WA La base de datos está corrupta (por interrupción o cierre forzado).
22/01 16:06 Yo No he interrumpido nada. Ofrezco la copia de 30 GB de la memoria del móvil.
22/01 16:11 WA No se puede hacer copia desde WhatsApp Web. «No podemos ayudarte a restaurar tus chats.»
22/01 16:15 Yo La copia es de la memoria del móvil. ¿Se puede reaprovechar?
22/01 16:22 WA «Ya respondimos tu pregunta»; envía una captura o un vídeo.
22/01 16:42 Yo «¿Me está atendiendo un sistema automatizado de IA?» Relato completo y petición de escalado.
22/01 17:53 WA Base de datos corrupta (mismo texto).
23/01 09:08 Yo El relato en inglés: «Please escalate this.»
24/01 09:21 Yo Reenvío el relato a la dirección de soporte de Android.
25/01 14:47 Yo Desde la aplicación: ¿les puedo enviar los datos para que los reparen?
29/01 10:08 Yo «Please decrypt my msgstore.db.crypt14»: la clave, o que la descifren ellos.
29/01 17:29 WA (persona) Pasa el caso a Producto. La clave no se puede compartir. El root no lo aconseja. Promete noticias.
29/01 22:20 Yo Agradecimiento.
05/02 12:22 Yo Una semana sin noticias; casi tres semanas sin WhatsApp.
10/02 17:59 Yo Desde la aplicación, en el móvil viejo: ahora la aplicación se muere.
13/02 17:07 Yo Pruebo WhatsApp Business: el mismo error.
13/02 17:10 WA La cuenta está activa y no tiene ningún problema.
13/02 17:58 Yo El problema es que no puedo restaurar diez años de mensajes.
13/02 17:59 WA ¿Cuál es el número de teléfono?
13/02 18:11 Yo El número (ya iba en los registros). Solo pido que descifren la base de datos.
13/02 18:14 WA La cuenta está activa y no tiene ningún problema.
13/02 18:15 Yo «Parece que me esté contestando una IA como un disco rayado.»
13/02 18:16 WA Desinstala, reinstala y toca «Restaurar». No te podemos ayudar.
13/02 18:25 Yo A la persona del 29/01: ¿ha mirado el caso el equipo de Producto?
13/02 18:25 WA La misma plantilla de reinstalar.
14/02 06:23 WA Encuesta de satisfacción.
14/02 06:39 WA Encuesta de satisfacción.
19/02 10:29 Yo Desde la aplicación: la restauración se muere. Estoy dispuesto a pagar.
19/02 12:04 WA Envía un vídeo.
20/02 21:20 Yo El vídeo, en YouTube.
20/02 21:24 WA Las copias grandes tardan en descargarse.
20/02 21:33 Yo Que lo mire una persona. Lo he probado en tres móviles.
20/02 21:34 WA Cómo restaurar una copia local renombrando archivos.
29/02 Publico el caso en Reddit.
01/03 12:12 Yo Diez días sin respuesta. Enlazo el hilo de Reddit y vuelvo a pedir que descifren la base de datos.
01/03 12:14 WA Explicación del cifrado de extremo a extremo: «ni siquiera WhatsApp».
01/03 12:17 Yo Que no confundan el cifrado en tránsito con el de la base de datos local.
01/03 12:36 WA No tenemos suficiente información: número, modelo, pasos, vídeo.
01/03 12:48 Yo Ya lo tienen todo, también en el vídeo.
01/03 12:53 WA Envía un vídeo.
01/03 13:00 Yo Adjunto el vídeo: su servidor lo rebota (límite de 20 MB).
01/03 13:11 Yo ¿Cómo lo envío, entonces?
01/03 13:17 WA No hemos recibido el adjunto; el límite es de 100 MB.
01/03 13:20 Yo El vídeo reducido a unos 5 MB.
01/03 13:38 WA Las copias grandes tardan en descargarse.
01/03 15:26 Yo Logcat en un Xiaomi Mi A1: SQLiteException: Unable to open writable db. El archivo ocupa 1.048.578.748 bytes: ¿hay un límite de tamaño?
01/03 15:28 WA Reproduce el problema y envía los registros.
02/03 10:54 Último intento de restaurar, en el móvil viejo. Empiezan a entrar los mensajes pendientes.
02/03 11:16 Falla otra vez. Toco «Omitir»: cuenta nueva, sin historial. Fin de los 44 días sin WhatsApp.
04/03 08:06 Yo Registros nuevos, la pista de los 1000 MB y oferta de pagar.
04/03 08:07 WA Acuse de recibo automático.
04/03 11:04 WA Base de datos corrupta.
04/03 11:44 Yo La copia no se interrumpió. ¿Hay límite de tamaño? Solo pido la clave.
04/03 11:48 WA «Ya respondimos tu pregunta»; envía una captura o un vídeo.
04/03 11:51 Yo Necesito que me atienda una persona.
04/03 11:57 WA Las copias grandes tardan en descargarse.
04/03 12:58 Yo Necesito que me atienda una persona.
05/03 01:05 WA Encuesta de satisfacción. Último mensaje de WhatsApp.
13/03 Con un móvil rooteado obtengo la clave y descifro la copia del 18/01: 1.701.082 mensajes.